Hace ya varios años que vi esta película, Mr & Mrs Smith, y aunque debo reconocer que no me gustó (no hay por donde cogerla), he de reconocer que disfruté con algunos momentos como el que os traigo hoy. La escena evoca uno de los primeros encuentros entre John (Brad Pitt) y Jane (Angelina Jolie), simples desconocidos que se encuentran y surge la chispa entre ellos. La escena destila sensualidad, gracias, en parte, a la fantástica canción que la acompaña "Mondo Bongo" de Joe Strummer & The Mescaleros. ¡Os dejo con ella!
¿Qué os ha parecido? ¿habéis visto la película? Quizá, y solo quiza, por ver a Brad Pitt tan sensual y relajado merece la pena XD
Aprovecho para recordaros que tenéis hasta mañana para participar en el sorteo activo en el blog, ¡animaos!
Bel Ami se estrena el 2 de marzo de 2012 en Estados Unidos pero no he oído nada de España. Espero que nos la traigan, ¡por favor!
Sinopsis:
De origen humilde e instrucción mediocre, Georges Duroy (Robert Pattinson, 'Crepúsculo') marcha a la capital de Francia para probar fortunar después de pasar unos años en África como suboficial. Fanfarrón, intrigante, oportunista sin escrúpulos, de una belleza irresistible para las mujeres e insensible al dolor que provoca en los demás, logrará abrise camino dentro del mundo del periodismo en el París bullicioso, cosmopolita y brillante de finales del siglo XIX. Su método para ascender será el de conquistar a las más bellas mujeres de la ciudad, incluida Madeleine Forestier (Uma Thurman, 'Kill Bill').
Fui
a ver Amanecer mucho más tarde que la mayoría, había pasado casi una semana
desde su estreno. No paraba de leer comentarios positivos sobre la película
aunque también oía críticas. No sé muy bien con que clase de expectativas fui a
ver la película, partiendo de que Amanecer, el libro, me pareció bastante
flojo, un derroche de páginas y una agónica forma de alargar la gallina de los
huevos de oro, no sabía cómo iba a resultar la experiencia esta vez. Una de las
cosas que más me interesaba ver era el papel de Edward-le adoro-. Quería ver
como hacía de esposo y de padre, ver como al fin alcanzaba la felicidad. El
resto estaba todo en el aire.
Nada
más empezar la película me llevé la primera decepción: ¿por qué se abre la
historia con el careto de Jacob/el chucho? (como veréis soy una firme defensora
de Edward, no lo puedo remediar). Encajado el primer golpe continué viendo la
película, eso sí, rumiando por lo bajo todo tipo de improperios, la cosa no empezaba bien. Avanzaba la película pero
me seguía sin gustar lo que veía: una Kristen Stewart con cara de no haber ido
al baño en una semana, una boda que pasa en un visto y no
visto (no soporto la cara de Bella de camino al altar, cualquiera diría que se
va a casar con el amor de su vida), la música tampoco me convence, no está en
sintonía con las escenas y a veces se corta bruscamente para dar paso a otra
canción. A todo esto sigo mirando embobada la pantalla, sonriéndole a la única
persona que parece feliz con la boda: Edward.
Y
sigue pasando el tiempo y aparece quien todos sabemos, haciendo lo que ya todos
sabemos y… ¡hurra! Por fin Bella/Kristen se digna a sonreír, da igual que no le
dedique esa muestra de alegría a su marido o que abrace con más pasión a su
“mejor amigo” que a su flamante y recién estrenado esposo.
Llegamos
a la luna de miel, todos expectantes, deseando ver lo que Meyer omitió, pero
nada, tampoco se nos arregla, lo poco que hay ya lo hemos visto en los
trailers. Todo mi gozo en un pozo. A todo esto yo sigo sonriéndole a Robert
Pattinson/Edward que no deja de desarmarme con esas caras y sonrisa que le pone
a la mustia de su esposa.
Las
cosas se tuercen, la luna de miel se va al traste y hay que volver a Forks. A
partir de aquí empieza lo que para mí es la mejor parte de la película. Los
ojos se me salen de las cuencas al ver los fantásticos efectos que han
conseguido que Bella parezca estar realmente en las últimas. Los efectos son
realmente buenos (delgadez, palidez, ojeras…).
He
echado en falta a Rosalie, sus disputas con Jacob y los chistes de éste sobre
la rubia. ¡Ah! Hablando de Rosalie, se la sigue notando mucho la peluca. No sé
que la hacen en cada película pero cada vez aparece más fea. Habando de esto
último tengo que decir que, afortunadamente, las pelucas no se notaban tanto
como en los carteles promocionales, eso sí, siguen sin convencerme el peinado
de Carlise.
A
estas alturas de la crítica ya os habréis dado cuenta de que no me ha gustado
nada la actuación de Kristen, no sé diferenciar hasta donde llega ella y donde
empieza Bella. Taylor tampoco me ha convencido aunque las escenas de los lobos
han mejorado mucho y ha habido una que me ha encantado. Me quedo con Robert
Pattinson que si bien ha flojeado en algunos momentos en otros se ha lucido.
Me
pareció muy escueta la aparición de las Denali en la boda, esperaba alguna
chispa en el encuentro entre Tanya y Bella. Tampoco me ha gustado la falta de
tensión entre Edward y Jacob, me esperaba más violencia en esa parte.
Pero
no todo son cosas negativas. Me ha gustado mucho la interpretación de Charlie,
el padre de Bella, que ha estado mucho más que correcto, con un discurso que me
hizo reír y que me reconcilió un poco con él (no me gustó nada la presión que
ejerció sobre Bella en Eclipse). Me han gustado algunas partes de la luna de
miel, da gusto ver a Bella y a Edward comportándose con algo más de naturalidad
y pasión.
Salí
del cine contenta aunque con matices. A medida que han pasado los días las críticas
han ido aumentando pero no los puntos positivos. Soy consciente de que la película
podría haberme gustado más si el libro también lo hubiera hecho y si le tuviera
algo de cariño a Bella, cosa que no es para nada así.
Ahora
“sólo” nos queda esperar un año para ver como finaliza la saga. Un tiempo
excesivo que únicamente persigue alagar un negocio tan rentable como ha
resultado ser la Saga Crepúsculo.
¿Habéis visto la película?, ¿qué os ha parecido?, ¿compartís algunas de mis críticas o creéis todo lo contrario?
Estoy segura de
que habéis oído hablar sobre el par de adaptaciones que se van a estrenar en
unos meses de Blancanieves.
¿Por qué no vemos
primero los trailers y después opinamos?
¡Dadle al play!
Mirror, mirror
Snow White And
The Huntsman
Tengo
ganas de ver ambas películas pero la segunda, la de Charlize Theron y Kristen
Steward, me llama más la atención, tiene una estética y unos efectos bonitos. Está claro que son películas de distinto corte. La primera tiene una aire más cómico y caricaturesco mientras que la segunda está llena de acción.
Sinopsis:Ella (Mira Sorvino) es una
arquitecta de éxito de Nueva York; él (Val Kilmer) un masajista ciego desde los
tres años. Se conocen en el centro de reposo en el que él trabaja y su relación
acaba en romance pese a la oposición de la hermana del joven (McGillis). Él le
enseña a sentir el mundo, mientras ella le convence para que se someta a una
novedosa operación para recuperar la vista. ¿Sobrevivirá el amor en estas
nuevas circunstancias?
Opinión:
¿Una
película de los 90? En efecto, cansada de las últimas películas románticas me
decidí por una historia con más años, por probar no perdía nada.
Amy
es una arquitecta neoyorkina que vive inmersa en el estrés de su trabajo, no es
capaz de desconectar y darse un respiro. Finalmente, accede casi obligada a
tomarse unas vacaciones y se va a un centro de reposo. Allí conoce a Virgil, su
masajista.
El
primer encuentro entre ellos, ese masaje, es realmente sensual, y se percibe la
conexión entre ellos. Por alguna razón, Amy se derrumba durante el masaje y se
echa a llorar como una niña. Pronto empezará entre ellos una relación que va
más allá de lo laboral, pero el idilio se ve interrumpido por la vida real, Amy
tiene que regresar a Nueva York por razones de trabajo. Da la impresión, o al
menos así lo siente Virgil, de que Amy no va a regresar jamás, pero ella sí lo
hace y la relación se va volviendo más seria.
Virgil
es ciego pero se desenvuelve sin problemas, vive solo, va al trabajo en autobús,
pasea por el pueblo, va a la biblioteca... Amy no manifiesta problemas ante su
discapacidad pero su entorno si lo hace, ¿qué hace ella con un hombre como
Virgil que no es más que una carga?
Amy
encuentra información sobre una operación, aún en fase experimental, que puede
devolver la vista a Virgil y no duda en hacérselo saber. La hermana
de Virgil se muestra totalmente contraria a la idea, su hermano ya ha pasado
por médicos gran parte de su infancia y quiere ahorrarle la desilusión.
Además, no le gusta Amy, no la quiere para su hermano.
Me
he reído bastante con la estética de la película, la forma en la que bailaban…
Es sorprendente ver como en poco más de una década las cosas han cambiado
tanto.
Amy,
la protagonista femenina, no me ha entusiasmado. Es uno de esos personajes
femeninos a los que cada vez nos vamos acostumbrando más, una mujer urbanita,
independiente, trabajadora en exceso… Conoce a Virgil y se siente atraída por él
pero creo que no le acepta del todo, lucha para que recupere la vista y gran
parte de esa lucha se debe a motivos egoístas, ¿cómo va a poder vivir Virgil en
Nueva York?
Virgil
me ha gustado más. A pesar de su problema es independiente, tiene un trabajo
con el que se gana la vida, es alegre, divertido y comprensivo, claro que también
tiene su carácter.
Une
película muy sentimental, con una banda sonora llena de aires melancólicos y
que por momentos te llega a emocionar.
Sinopsis:Holly
Berenson (Katherine Heigl) es la responsable de un prometedor servicio de
catering, y Eric Messer (Josh Duhamel) es un prometedor director televisivo en
el campo de deportes. Después de una primera cita que solo se puede calificar
como desastrosa, lo único que tienen en común es la antipatía que el uno siente
hacia el otro y el amor que ambos tienen por Sophie, su ahijada. Pero cuando de
repente ellos son lo único que le queda a Sophie, Holly y Messer se ven
obligados a dejar de un lado sus diferencias. Haciendo malabarismos con sus
ambiciones profesionales y sus agendas sociales, tendrán que buscar cosas en
común mientras vivan bajo el mismo techo.
Opinión:
Holly
y Messer tienen una cita a ciegas por deseo de unos amigos. Él llega una hora
tarde y tiene la cara dura de quedar con otra mujer cuando apenas han salido de
casa. Como era de esperar Holly se enfada y le manda a tomar viento fresco. A
partir de ahí empiezan a odiarse pero les guste o no van a tener que verse las
caras porque son los mejores amigos de un matrimonio que acaba de tener una
bebé de la que serán padrinos.
Los
padres se Sophie, la bebé, mueren en un accidente de tráfico y Messer y Holly
son los encargados de cuidar de ella. ¿Cómo se van a hacer cargo de un bebé? Vivir juntos,
aprender a tratar a un bebé, aguantar los lloros, no ser libre…
Comedia
con la que no te ríes, solo te saca, de vez en cuando, alguna tímida sonrisa,
casi siempre gracias a la pequeña Sophie.
Repite
el esquema del género: inicio problemático, desarrollo de la relación,
problemas y final feliz. Todo con los mismos giros y casi las mismas
interpretaciones.
La
pareja protagonista no tenía nada de complicidad y no me creí en ningún momento
ni su relación ni el supuesto amor que se tenían. Él es un hombre que va de cama en cama, tiene chicas por todos lados y de la noche a la mañana deja de ser así, muy poco creíble. Holly es todo lo contrario, tres años atrás terminó con su novio y desde entonces las cosas no le han funcionado en el amor.
Noto ciertas incoherencias en el desarrollo de esta historia de amor. Aparecen terceras personas mientras ellos conviven y están empezando a sentir algo por el otro, pero no parecen estar celosos.
Resulta pesado que toda la película esté a cargo de Holly y Messer. Los secundarios son mínimos, relegados a apariciones breves y sin chispa.
Lo mejor de la cinta para mí ha sido Sophie, ver como iba creciendo y como la
vida de sus “padres” se tenía que ir amoldando al ritmo de ella.
Echo
de menos una comedia romántica con que la que me ría, últimamente voy de
decepción en decepción.
¿Os gusta la imagen? A mí me encanta. Estoy deseando que estrenen la película el día catorce de este mes para ir a verla. Os dejo el tráiler para que vayáis abriendo boca:
Título: Con derecho a roce Dirección: Will Gluck Género: Comedia romántica
Sinopsis:Cuando Jamie, una cazatalentos de ejecutivos neoyorquina, convence a Dylan, un reconocido director artístico de Los Ángeles, para aceptar un trabajo de ensueño en Nueva York, ambos descubren en seguida que son almas gemelas. Los dos han sufrido tantos fracasos amorosos que están listos para darse por vencidos en el amor y centrarse en la diversión. Y así comienza un experimento deliciosamente sexy y adulto. ¿Serán capaces estos dos amigos, ambos con éxito, solteros, y quemados con el compromiso, de explorar un territorio nuevo? Si añaden sexo promiscuo “sin emociones” a su amistad, ¿podrán evitar todas las trampas creadas al pensar que alguien es algo más que un simple colega?
Opinión:
La trama no es novedosa, todo lo contrario, es un tema recurrente tanto en libros como en películas, al que se sigue dando muchas vueltas, casi siempre desde el mismo enfoque y con los mismos resultados.
Dos personas que por cuestiones laborales se conocen y entablan una buena amistad. Entre confesión y confesión, ambos se dan cuenta de que lo que necesitan es sexo sin compromiso, sin las ligaduras emocionales que conlleva. Como son amigos y parecen llevarse tan bien, ¿por qué no intentarlo? En un visto y no visto comienzan esta relación de amistad con sexo de por medio. Todo parece ir bien hasta que en un momento determinado, Jamie decide terminar con esa relación sexual porque lo que busca ahora es una relación de pareja. Todo acaba sin problemas, ella inicia una relación con un oncólogo y continúa su amistad con Dylan. El resto lo podéis adivinar vosotros.
Una cinta demasiado previsible, que cae siempre en los tópicos.
La pareja protagonista, Dylan y Jamie, es demasiado perfecta en muchos aspectos: ambos son atractivos, con éxito, jóvenes, emprendedores, modernos... No parecen reales.
La relación entre ellos es demasiado previsible, nada te llama la atención, nada te intriga, sabes lo que va a pasar a cada instante.
En la película hay varias escenas sexuales, todas muy parecidas, utilizando casi siempre los mismos planos y dejándonos ver más de la chica que del chico. Se me ha hecho cansino ver constantemente escenas en las que ellos están desnudos pero aparece algún objeto que les tapa las partes nobles.
Ninguno de los actores me ha cautivado con su interpretación, ni siquiera me han llamado la atención. Tampoco los personajes secundarios, la madre de ella y el padre de él, han despertado mi interés. La madre de Jamie es una mujer joven, que vive la vida como mejor la apetece, siempre rodeada de algún hombre. Ha sido una madre negligente, que ha dejado desfilar por su casa y su cama un número elevado de hombres. Pese a ello, quiere a su hija y parecen llevarse más o menos bien. El padre de Dylan, el otro personaje secundario, es un hombre enfermo de Alzheimer, a quien su hija admiraba mucho pero del que ahora se avergüenza. Se intenta dar una nota cómica a este personaje pero no se consigue.
Lo mejor de la película es el inicio, cuando desarrollan su amistad, pues en la parte emocional, de pareja, no me les creo.
Película cliché, que encantará a los amantes del género pero a que otros dejará indiferentes.
A Diego le ha dejado su
novia plantado en el altar. Sus primos, Julián y José Miguel, deciden
llevárselo a las fiestas del pueblo donde veraneaban de pequeños. Un fin
de semana de juerga para olvidar y, sobre todo, intentar recuperar a su amor de
adolescencia, Martina. A grandes males, grandes borracheras. Un plan
infalible, ¿no?
Opinión:
Es el día de su boda y Diego ha sido plantado en el
altar por su novia, Yolanda. Días atrás su ella le había dicho que sentía que en su relación
había problemas, “problemas de fondo”, y que no se podía casar con él. El pobre
Diego, pensando que se iba a arrepentir, se planta en el altar y no le queda más
remedio que explicar a sus invitados lo que ha ocurrido.
La historia se abre con el estupendo monólogo de
Diego, que te hace emocionarte, te ríes pero sientes compasión por él, al fin y
al cabo le han abandonado.
Después
de que los invitados han sido despedidos, Diego se queda solo, sentado en el
altar de la iglesia junto con sus inseparables primos: el freaki y enfermizo de
José Miguel y el cachondo de Julián. Ambos le dan su opinión sobre lo
que ha pasado, y Julián le anima a tirar para adelante, olvidándose se esa
mujer que le ha roto el corazón. Para ello le propone muchas posibilidades
hasta que llega a una de las más disparatadas: volver a Comillas, el pueblo
donde pasaban los veranos de su infancia y adolescencia, y reconquistar a su
primer amor, la mujer con la que le perdió su virginidad: Martina.
Con el plan claro, emprenden el camino a Comillas, un pueblo
de Cantabria (al norte de España), con el primo José Miguel grogui por la
mezcla de medicamentos y alcohol, el chico teme coger la autovía así que no le
queda de otra.
Al llegar a Comillas buscan a Martina, que ahora vive en la
casa en la que Diego pasaba los veranos. Martina tiene un hijo de unos ocho o
nueve años, ¿será ese hijo de Diego? Esta es una de las primera cosas que el
protagonista se pregunta, fundamental para reconquistar a su primer amor.
Diego es un personaje que no tiene muy claro que quiere en la vida, no puede estar solo, y con la misma forma con la que su prometida le ha dejado, se enamora de Martina y hace todo lo posible para conquistarla. Pero no lo tiene del todo claros sus sentimientos y piensa en su ex prometida.
Y cuando las cosas parecen marchar mejor con Martina,
Yolanda regresa: tiene un retraso y es posible que esté embarzada. Es el
momento crucial para Diego, ¿a cuál de la dos quiere?, ¿tomará un verdadera
decisión o se dejará arrastrar por la corriente como siempre?
Pero mientras Diego pone en orden, o desordena mas su vida
sentimental, según se vea, la vida sigue en Comillas. El pueblo está en
fiestas, las típicas romerías de pueblo, se reencuentran con viejos conocidos,
sus primos hacen de las suyas… Todo ello escrito en clave de humor, pues a pesar de las risas, lo que se narra es el "drama" de un hombre que no tiene claro que es lo que quiere, y también es el reflejo de la vida de muchas personas, de esos momentos en los que te sientes
perdido y no sabes que hacer, y entonces llegan esos seres queridos, en este caso
los primos, para ayudarte como bien puedan.
El trío de primos me ha conquistado, cada uno a su manera.
Diego es uno de esos hombres peluche, tierno, llorón, indeciso, falto de
cariño… Julián es el gañán del grupo, va de malote bueno, suelta piropos propios
de un obrero salido, es ridículo, gracioso y tiene muy buen corazón. José
Miguel, es el raro, el traumado. Salvó a varios niños de una muerte segura y
fue herido en el rescate, pasó un tiempo en el hospital y allí conoció a Toña,
su actual novia, une enfermera que le ha convertido en una persona incapaz,
miedosa y adicta a los medicamentos.
Los primos están en sintonía, han pasado toda su vida juntos
y se ayudan en todo lo que pueden. Son personajes muy reales, con más defectos
que virtudes, que viven como pueden, intendo ver lo positivo de cada situación.
Para mi ha sido una película genial dentro del género al que
pertenece, distinta a lo que se estaba haciendo ahora. Por supuesto, está
altamente recomendada, las risas no van a faltar y, como me ha pasado a mí, no
podréis dejar de ver algunas escenas.
Por si os interesa os dejo la página web de la película:
Título: Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte II
Dirección: David Yates
Sinopsis: Una tarea casi imposible cae sobre los hombros de Harry: debe encontrar y destruir los horrocruxes restantes para dar fin al reinado de Lord Voldemort. En el episodio final de la saga, el hechicero de 17 años parte junto con sus amigos Hermione Granger y Ron Weasley en un peligroso viaje por Inglaterra para encontrar los objetos que contienen los fragmentos del alma del Señor Tenebroso, los cuales garantizan su longevidad. Pero el camino no será fácil, pues el lado oscuro adquiere más poder con cada minuto que pasa y las lealtades serán puestas a prueba. Harry deberá usar todos los conocimientos que gracias a Dumbledore ha adquirido sobre su enemigo para poder encontrar la forma de sobrevivir a esta última aventura.
Opinión:
Para todos los que hemos seguido esta saga, esta última entrega tenía algo de especial. Han sido más de diez años de películas y libros, y, al menos en mi caso, han dejado huella. Hemos visto crecer a Harry, le hemos visto superar pruebas y obstáculos, madurar, crecer, sufrir, aprender… para llegar, finalmente, al último asalto. Pero más allá de toda esta emotividad, y de lo que para unos y otros signifique Harry Potter, creo que es necesario hacer un análisis de la película.
Como vimos en la primera parte de esta última entrega y también en las últimas películas, predomina lo oscuro, la sensación de peligro, de tenebrosidad. A la vez que Voldemort se hace más fuerte, el mundo mágico y muggle se hace más oscuro.
La parte anterior nos había preparado para esta última, llena de acción, con un ritmo rápido y en la que los hechos se suceden sin darnos tregua. Si he notado que en ocasiones este ritmo se veía interrumpido por la introducción de nuevas escenas, con menos acción y que hacían que en ocasiones se perdiese un poco la atención en la batalla que se estaba librando.
Como lectora consumada de los libros, he echado en falta ciertas partes, especialmente la presencia de Dumbledore. Sé que es imposible trasladar el libro a la pantalla, pero creo que se han dejado demasiaos flecos sueltos en ese aspecto, ha habido varias partes de la trama que se han obviado y que se han echado en falta.
Como era de esperar la película ha contado con momentos muy emotivos. Para mí, el más impresionante de todos ellos ha sido la historia e Snape, o mejor dicho sus recuerdos. Snape siempre estuvo ahí como una sombra, acechando a Harry, presionándole, amenazándole… pero hasta esta última parte no descubrimos al verdadero Snape, al hombre que amo durante toda su vida a una mujer, incluso después de su muerte. Como dijo Dumblendore, Snape no permitió que se conociera lo más bueno de él. Hemos conocido al Snape amenzada, peligro… al mortífago, y sólo es al final cuando se descubre la verdad y vemos al personaje con otros ojos. Un hombre que cometió varios errores por los que tuvo que pagar un precio muy alto, que es capaz de redimirse y de sacrificar su vida por lograr que el hijo de la mujer a la que amor siga adelante.
Uno de los fiascos de la película ha sido para mí el doblaje, que, desgraciadamente, ha sido pésimo. La insoportable voz de Hermione, la carencia de emoción en la voz de Snape, así como la voz raposa de Voldemort me han dejado tibia. Estos son casos concretos, pero en general predominaba la falta de emoción en el doblaje. Una pena…
Otra de las partes que no me ha gustado mucho ha sido el epílogo. Creo que se podría haber logrado una mejor caracterización de los personajes y que le ha faltado esa nota cómica con la que Rowling cerró la historia.
Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte II ha sido el cierre de una etapa, el fin del mundo mágico que Rowling ideó. Me quedó con muchas imágenes de la película: la increíble imagen de Hogwarts siendo protegida por los profesores, la tierna imagen de un Snape niño junto a Lily Potter tumbados en una pradera, la imagen de moribundo Snape, rogando a Harry porque le mire a los ojos, el tan esperado beso de Hermione y Draco…
Valerie (Amanda Seyfried) es una bella joven en una encrucijada por dos hombres. Está enamorada de un chico más bien retraído, Peter (Shiloh Fernández), pero sus padres han organizado su matrimonio con el adinerado Henry (Max Irons). Ante la perspectiva de separarse, Valerie y Peter están planeando fugarse juntos cuando se enteran de que la hermana mayor de Valerie ha sido asesinada por el hombre-lobo que vive en el oscuro bosque que rodea su población.
Durante años, la gente ha mantenido un complicado pacto con la bestia ofreciéndole un sacrificio animal cada mes. Pero a la luz de una luna color rojo sangre, el lobo ha decidido subir ese precio matando a un humano. Deseosos de venganza, los habitantes llaman a un famoso cazador de hombres-lobo, el Padre Solomon (Gary Oldman), para que les ayude a matar al animal. Pero la llegada de Solomon tiene consecuencias imprevistas ya que pone en alerta al animal, que adopta una forma humana durante el día, por lo que podría ser cualquiera de ellos.
Cuando las sangrientas exigencias por el animal aumentan con cada luna, Valerie comienza a sospechar que el hombre-lobo podría ser alguien a quien ella ama.
A medida que el pánico se extiende por la ciudad, Valerie descubre que mantiene un vínculo único con la bestia, un vínculo que inexorablemente les arrastra a estar juntos, convirtiéndola tanto en sospechosa como en cebo al mismo tiempo.
Opinión: Después de ver los trailers de esta película no las tenía todas conmigo pero decidí verla y se confirmaron mis teorías, no es una buena película. El argumento es conocido por todos, se introducen nuevas ideas, una Caperucita más picante, dos enamorados, un cazador inquisidor... es decir, una adaptación para el público adulto. Pero esta adaptación no atrae porque es floja, no transmite, no emociona. Intenta dar la sensación de miedo, misterio... pero fracasa estrepitosamente en ello.
Otra de las cosas que menos me ha gustado ha sido la similitud que la he encontrado con 'Crepúsculo'. Ambas están dirigidas por Catherine Hardwicke y eso se nota. Son demasiadas las similitudes en tiempos, planos… El final es previsible, no cerrado, pero si esperado, no sorprende. Tampoco he visto compenetración entre Amanda Seyfried y Shiloh Fernández, la pareja de enamorados protagonista; de forma que su pasión y relación era menos creíble. No creo que merezca la pena ir al cine a ver esta película, más bien la recomiendo para una de esas tardes lluviosas y aburridas.
Sinopsis: Una versión muy moderna de “La Bella y la Bestia”, un cuento donde un joven adolescente de Nueva York se transforma en un horrible monstruo con el único fin de encontrar el verdadero amor.
Opinión:Esta es una de esas películas que se encargan de destrozar el libro. Siempre el libro será mejor que la película pero lo que no se puede hacer es pisotear el libro, modificar tanto la trama que a veces no reconozcas ni lo que estás viendo. La historia de “La Bella y la Bestia” es bien conocida por todos, así que hasta ahí nada nuevo. Kyle (Alex Pettyfer) es un joven que parece tenerlo todo: es guapo, popular y rico. Pero también es un imbécil, un egocéntrico y un superficial. Se divierte despreciando a la gente porque no alcanzan la perfección física que él exige, a la vez, la panda de imbéciles del instituto le siguen como si fuera un dios. Claro sus acciones no van a quedar impunes y acaba siendo castigado por una bruja, Kendra (Mary-Kate Olsen), quien le convierte en una bestia robándole todo su querido atractivo y obligándole a apartarse de la vida pública, el gran Kyle Kingsbury cae de su pedestal y se encierra en una casa con una empleada doméstica y un ciego que hace de tutor de Kyle. El hechizo de Kendra dice que si en un año no es capaz de enamorarse y de que alguien le ama a él con su actual aspecto, se quedará para siempre como una bestia. En este punto aparece Lindy (Vanesa Huddens), una compañera de instituto de Kyle en quien no había reparado hasta ese momento porque no era especialmente atractiva y era pobre, estaba allí gracias a una beca. No cuento más sobre el argumento en parte porque os lo podéis imaginar y en parte porque os estaría destripando toda la película. Uno de los primeros errores ante los que me he encontrado ha sido el aspecto de Kyle, lleno de heridas, tatuajes, hierros en la cara… ¿de dónde lo han sacado? En el libro es una bestia, lleno de pelo y con garras. Los tatuajes pueden ser borrados y las heridas cosidas, ¿por qué no lo hace? de esa forma podría volver a esas burbuja en la que vive.
Me han gustado muy poco la actuación de Vanesa Huddens, que se pasó toda la película con la misma expresión, tampoco destacó Alex Pettyfer, al menos no por su actuación pero sí por su físico. Me ha parecido muy estrafalario y exagerado el personaje de Mary-Kate Olsen, nada creíble con toques de drama barato como la ropa, el maquillaje, las miradas… La total falta de química entre los actores ha sido la nota dominante de la película, no me creía el amor entre ellos. Demasiados toques hollywoodenses que hacen de la película algo previsible y nada espectacular.
Una película apta para uno de esos días en los que tu moral no está precisamente por las nubes y te apetece creer que a veces las cosas salen bien y los guapos se interesan por la gente normal. NOTA: en España no se va a estrenar esta película.