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Reseñas: Calles de Edimburgo y Castle Hill

13 marzo 2015

Samantha Young/ R. Contemporáneo/ Ediciones B
Calles de Edimburgo
Ellie Carmichael llevaba años enamorada de Adam Sutherland, el mejor amigo de su hermano Braden. Sin embargo, para Adam, Ellie es como una hermana pequeña, hasta que una noche ocurre algo que pondrá a prueba los sentimientos de ambos.
Castle Hill
Braden Carmichael nunca imaginó que se enamoraría tanto y tan rápido como lo hizo de Jocelyn Butler. Tampoco podía haber previsto lo difícil que sería convencerla de que cediera al amor. Pero ahora que la tiene, nunca la dejará marchar.
Samantha Young y Nalini Singh son dos de las mejores autoras que he descubierto en los últimos años. Tras leer mucha novela romántica, es difícil encontrarse con autoras que ofrezcan algo diferente y especial, y cada una de estas autoras, a su estilo, lo consigue. Por eso no me canso nunca de recomendarlas, siempre son un acierto. Samantha Young me tiene enamorada con su serie On Dublin Street, así que cuando me enteré de que Ediciones B iba a publicar dos novelas cortas reunidas en un solo ejemplar sobre Ellie y Adam y Braden y Jocelyn no me pude resistir. Sí, no tienen la extensión de una historia habitual de la autora, pero sirven para matar el gusanillo y para hacer que un buen puñado de mariposas revoloteen por tu estómago.

Calles de Edimburgo nos narra la historia entre Ellie y Adam, hermana y mejor amigo de Braden, el tremendo protagonista de Calle Dublín. En el primer libro de la saga la historia de esta pareja se presentó y cerró, pero dado que eran personajes secundarios, su romance no contó con demasiadas páginas (aunque igualmente me encantó).  La autora decide detallarnos ahora su historia de una forma peculiar: Adam y Ellie se acaban de mudar juntos, ella encuentra en una caja sus viejos diarios, esos en los que ponía por escrito toda su vida, y en esas la encuentra Adam, quien, curioso decide leerlos junto a ella. Una forma curiosa y bonita de rememorar su historia, a la que se le añaden los interpretaciones que ambos personajes hacen del pasado cuando están juntos y felices y que me han parecido muy emotivas y acertadas.

La historia de Ellie y Adam es sencilla, simple, bonita y romántica. Tiene muchos tópicos, pero la autora lo cuenta de una manera que logra engatusar al lector y mantenerle enganchado. La suya es una historia de malos entendidos, de obstáculos y de cobardía. Para Adam, Ellie fue durante muchos años la hermanita pequeña de su mejor amigo, su única familia, y tenía el cometido de protegerla. Pero Ellie nunca le vio como un hermano y ser consciente de los sentimientos fraternales de él le hizo mucho daño (más aun si cabe teniendo en cuenta lo romántica que es, con una clara predilección por los cuentos de hadas y la fantasía). Durante años esta pareja peleará por aclararse, hacer entrar al otro en razón y luchar contra lo que sienten hasta que, finalmente, ocurrirá algo que los unirá para siempre.

A pesar de todo lo tópica que resulta, la historia funciona para mí. Es bonita, sencilla y dulce,agradable y ligera.

En Castle Hill conoceremos cómo les va a Jocelyn y a Braden después de superar tantos obstáculos. Y, que queréis que os diga, ha sido una delicia reencontrarme con los personajes, con una Jocelyn tan mordaz y descarada como siempre, aunque más tierna en lo referente a los sentimientos y loca de amor por su prometido; y con un Braden igual de cavernícola e intenso. Son los personajes que me enamoran en el primer libro, tan carismáticos e inolvidables como los recordaba.

Si bien ambos tienen claro que se aman y son felices juntos, eso no evitaba que tengan problemas Su relación avanza en la dirección adecuada, pero Jocelyn tienen que lidiar aún con la cicatrices de su pasado y dado su carácter, no siempre es fácil entenderla y por mucha paciencia que tenga Braden, hay temas que para él también son difíciles. Esto dará lugar a nuevos problemas entre la pareja, aunque siempre prevalecerán el amor, el deseo y el cariño que sienten, La pareja nos regala momentos intensos y divertidos, muy definidos por su esencia, marca de la casa.

Castle Hill es una novela corta pero con la capacidad de dejarte muy satisfecha, feliz por haberte reencontrado con una pareja tan especial y carismática y por lo bien que les van cosas. Una historia también sencilla, pero muy romántica y tierna.

De lectura obligada: Calle Dublín, Calle Londres y Calle Jamaica.

Reseña: Calle Jamaica

21 diciembre 2014


Samantha Young/ R. Contemporáneo/ Ediciones B  
 A pesar de su comportamiento extrovertido, Olivia se siente exasperantemente insegura con los hombres; por lo general, ni siquiera es capaz de encontrar el valor necesario para acercarse a alguien que le gusta. Sin embargo, trasladarse a Edimburgo ha supuesto empezar de nuevo y, después de sentirse atraída por un sexy estudiante de posgrado, decide que ya es hora de dejar de lado sus miedos e ir en busca de lo que quiere.
Nate Sawyer es un seductor guapísimo que nunca se compromete, pero con sus amigos íntimos es sumamente leal. Así pues, cuando Olivia acude a él para contarle sus penas, Nate se ofrece a ayudarla a mostrarse más segura en sus relaciones con el sexo opuesto.
La educación en seducción pronto deja de ser un favor entre amigos para convertirse en un intenso y acalorado romance... hasta que el pasado y los problemas de Nate a la hora de comprometerse hacen acto de presencia y Olivia termina desconsolada. Cuando Nate se dé cuenta de que ha cometido el mayor error de su vida, tendrá que esforzarse más que nunca para reconquistar a su mejor amiga, si no quiere perderla para siempre…
Hay autoras que llegan para quedarse, como es el caso de Samantha Young, una joven escocesa que nos ha sorprendido con novelas frescas, divertidas, emocionantes, sexys e intensas. Con Calle Dublín se metió a todo el mundo en el bolsillo e hizo que creáramos en torno a ella grandes expecativas. Si bien Calle Londres no rozó la maravilla que supuso su primera novela, fue una buena lectura. Ahora le ha tocado el turno a Calle Jamaica y con ella la autora ha vuelto a situar el listón muy alto, y no porque su historia sea especialmente original, sino porque está bien contada, cuenta con grandes personajes y te deja con muy buenas sensaciones. Calle Jamaica podría ser una historia más entre tantas, pero no lo es, tiene magia, ese algo especial, tierno y maravilloso que he encontrado en las novelas de esta autora, a la que no le pienso perder la vista.

Olivia y Nate son grandes amigos, tienen una conexión que pocas personas logran sentir alguna vez en su vida y que convierte en su relación en algo verdaderamente especial. Se parecen en muchos aspectos, pero en otros son completamente opuestos: él es un irresistible seductor que evita cualquier compromiso que vaya más allá del placer que encuentra entre las sábanas de sus amantes, mientras que Olivia carece de la valentía para acercarse al chico que le gusta y siempre se mantiene apartada de los hombres. En un arrebato, Olivia le pedirá a su mejor amigo que le enseñe a seducir, a sentirse segura de sí misma, más a gusto con su cuerpo, y Nate acepta porque, ¿qué puede salir mal?


La historia me ha encantado de principio a fin, he disfrutado como una enana y las elevadas expectativas que tenía y que más tarde aumentaron otras lectoras se han visto cumplidas. ¿Qué más puedo pedir? Echo en falta más libros como este: emocionantes, intensos, divertidos, frescos, bonitos, sencillos... Reflejan un tipo de literatura romántica que siempre me ha gustado: sencilla y tierna, que huye de los artificios y sabe reinventarse, emocionar, ilusionar y atrapar al lector.


La novela destaca por muchas cosas que, unidas, la convierten en una delicia. La química entre Nate y Olivia es increíble, ver como se complementan (no hablo únicamente del aspecto romántico), como se ayudan y son la respuesta ante los problemas del otro me ha robado el corazón. No solo su amor me ha conquistado, primero lo hecho su sincera amistad, los momentos que comparten, sus conversaciones y sus pasiones. Por supuesto, el romance me ha encantado, pasa por diferentes momentos, me ha divertido, emocionado, enfadado, me ha hecho tener el corazón en un puño... Tanto Nate como Olivia son buenos personajes, están muy bien caracterizados, la autora nos los descubre con calma y nos permite ver cuál es el resultado final. No me puedo olvidar de los secundarios, otro de los grandes alicientes de esta historia. Braden, Jocelyn, Jo, Cam, Adam y Ellie nos vuelven a regalar grandes momentos, y Cole y Hannah comienzan a ponernos los dientes largos con sus historias.


Si todavía no has leído a Samantha Young, ¡ya sabes lo que tienes que hacer! Es sin duda una de las mejores autoras que ha llegado al panorama editorial romántico en los últimos tiempos, con sus historias la diversión y el entretenimiento están asegurados, lo mismo que los romances tiernos, sexys y emocionantes.
★★★

Reseña: Calle Londres

02 marzo 2014

Calle Londres
Autora:  Samantha Young             Género: R. Contemporáneo
Editorial: Ediciones B                     ISBN: 978-84-666-5397-8
Johanna trabaja en un bar y siempre se ha ocupado de su familia, sobre todo de Cole, su hermano pequeño. Con un padre ausente y una madre incapaz de cuidarles, ha estado tomando decisiones basándose en lo mejor para Cole.

Incluso elige los hombres con que sale en función de lo que pueden aportarles a su hermano y a ella. Enamorarse es un lujo que no se puede permitir.
Pero con el nuevo barman, Cameron MacCabe, la atracción es innegable. Cada vez que mira a su compañero de trabajo se le hace un nudo en el estómago. Y, por una vez, siente la tentación de poner sus necesidades por delante.
Cam está igualmente interesado en conocerla mejor, pero la dura coraza de Johanna le impide intentarlo siquiera... hasta que Cam se muda al piso de abajo del de ella y los secretos empiezan a salir a la luz.
La vida no ha sido amable con Jo. A un pasado familiar doloroso, se le suma un presente poco halagüeño: el alcoholismo de su madre ha arrojado sobre su vida más vergüenza y preocupaciones, especialmente en lo referente a Cole, su hermano adolescente y el pilar de su vida, de quien se ha hecho cargo desde que era una adolescente. Se ve obligada a tener dos empleos para poder hacer frente a los gastos de la casa, que corren por entero a su cargo, y es en el Club 39, donde trabaja como camarera, donde logra cultivar una verdadera amistad con Joss, la única persona ante la que se muestra tal como es. Jo lleva años construyendo una cuidadosa fachada que le muestra a todo el mundo, especialmente a los hombres por los que muestra interés y que son siempre –y no de manera casual– tipos poderosos y adinerados. Por eso Jo se sentirá tan desconcertada al sentirse atraída por alguien que no entra dentro de sus esquemas: Cam, un tipo sencillo, casual, informal y sincero (y en paro, para más señas).

Haber leído reseñas de Calle Londres ha sido beneficioso para mí. Hace unos meses leí Calle Dublín y quedé completamente prendida de la historia, tanto que fue una de mis mejores lecturas del año, y eso me predispuso a tener puestas bastantes expectativas en este libro a pesar de que Jo no se ganó mi afecto pues me resultó demasiado frívola. Las opiniones que fui leyendo hicieron que mis expectativas se fueran reduciendo poco a poco, y eso ha contribuido a que haya disfrutado de la historia y a que no me haya decepcionado. Sí, no es tan maravillosa como Calle Dublín, pero es una buena historia, tiene una trama interesante, plantea conflictos de calado, los protagonistas están arropados por un carismático grupo de secundarios y cierras el libro con una agradable sensación y unas inmensas ganas de tener entre tus manos el siguiente libro de la serie, porque si algo debo reconocerle a la autora es que tiene una excelente capacidad para engancharte a sus personajes.

El romance entre Cam y Jo constituye el grueso de la trama. Cuando se conocen ambos tienen pareja, pero ello no supone ningún impedimento para su arrolladora atracción sexual, claro que su relación será bastante espinosa: el comportamiento de Jo despierta el abierto rechazo de Cam, que la desprecia desde el principio por la imagen que proyecta, pero sobre todo por el tipo de relaciones que mantiene. Pero como digo, bajo todas esas capas de rechazo, autoprotección, desconfianza y desprecio se esconde una tracción real con la suficiente fuerza como para romper con todo. Ambos deberán ser valientes, enfrentarse a lo que sienten y arriesgarse. Y aquí es donde conocemos realmente a la verdadera Jo, a la mujer sin autoestima ni confianza en sí misma que se ha acostumbrado a depender de la seguridad que le otorga estar al lado de un hombre serio, elegante, refinado y rico. Tirar todo eso por la borda, arriesgarse a salir herida y a quedar devastada supone demasiado para ella, un riesgo que no está segura de poder asumir. Esa lucha interna y la vulnerabilidad que demuestra en el proceso han sido para mí muy interesantes. Esto unido a su faceta más familiar y protectora me ha ayudado a darme cuenta de que cometí el mismo error que Cam: prejuzgar a Jo. Puede parecer frívola, interesada y superficial, pero tras conocer su historia mi opinión ha variado. Sería injusto compararla con Joss, pues Jo no posee el mismo carisma ni desprende la misma calidez e ironía que la protagonista de Calle Dublín, pero tiene un interesante historia que contarnos.

En cuanto a Cam, se ha ganado mi aprecio aunque tiene ciertos detalles que no me han gustado demasiado. A su favor diré que no es el típico protagonista millonario, altísimo y elegantísimo, sino más bien todo lo contrario, tiene un rollo más alternativo y es perfecto para Jo. La lleva a romper con sus ataduras y a disfrutar de una relación sana, normal y muy cotidiana, no exenta de momentos tiernos, divertidos y pasionales.

Otro de los detalles que más me ha gustado del libro ha sido su estupendo grupo de personajes secundarios. Entre ellos destacan Cole, Olivia, que junto a Nate serán los protagonistas del siguiente libro (que espero B no tarde demasiado en traernos), y Hannah, la hermana pequeña de Bradem, y su chico, protagonistas del cuarto libro de la serie. Y como no podría ser de otra manera, he disfrutado con las escenita entre Brandem y Joss, que no han cambiado nada. También he percibido algunos puntos flojos: por ejemplo, el recurso que utiliza la autora hacia el final de la historia para complicar las cosas entre Cam y Jo me parece trillado y forzado, y en algunos momentos la historia pierde algo de ritmo.

Calle Londres es más que una novela romántica. Plantea un drama familiar y una lucha interna que te atrapa, lo que unido a la pluma ligera y divertida de la autora y a un excelente elenco de personajes secundarios, hacen de esta una lectura agradable y tierna.

Reseña: Calle Dublín

16 agosto 2013

Calle Dublín
Autora:  Samantha Young             Género: R. Contemporáneo
Editorial: Ediciones B                     ISBN: 978-84-666-5184-4
Cuatro años atrás, Jocelyn Butler dijo adiós a su trágico pasado en Estados Unidos para empezar una nueva vida en Edimburgo. Pero cuando se muda a un apartamento en Dublin Street y conoce al hermano mayor de su compañera de piso, todo cuanto ha intentado proteger se ve sacudido hasta lo más profundo.

Braden Carmichael es un hombre que siempre consigue lo que quiere, y ahora la quiere a ella. Sabedor de que Jocelyn ha renunciado a establecer cualquier clase de relación, le propone dar rienda suelta a la intensa atracción que siente el uno por el otro, sin dejar que la relación vaya más allá del sexo. Jocelyn acepta, sin imaginar que el atractivo escocés se enamorará de ella sin remedio.
¿Qué tiene Calle Dublín para cosechar tantos halagos? Creo que su éxito reside en la gran química entre los protagonistas y en la intensidad y profundidad que se mantienen durante toda la historia. Calle Dublín narra una historia coherente, cuenta con grandes e imperfectos protagonistas (bien construidos y desarrollados, creíbles en todo momento) y con tramas secundarias que complementan el romance, emocionante, tierno, difícil y apasionado.

Es una historia honesta y sencilla, pero que posee algo que le hace diferente. Combina a la perfección momentos divertidos (en un par de ocasiones me he reído como una loca con los comentarios ingeniosos de Jocelyn), con momentos más tristes y profundos (sin caer en el drama). La novela mantiene siempre la emoción, cuenta con picos de intensidad que arrastran al lector y le tienen pegado a sus páginas de principio a fin. Samantha Young ha sabido plasmar en papel una gran cantidad de emociones, ha logrado que sus personajes, cada uno con sus fantasmas y pasados, le caigan bien al lector y con los que se empatiza fácilmente.

Después de un pasado trágico, Jocelyn sólo ha encontrado una manera de sobrevivir: permanecer ajena a todo y a todos, no estableciendo vínculos emocionales con nadie, llevando una vida a la que fácilmente se puede renunciar sin sufrir apenas. Durante años, Jocelyn ha construido numerosos y fuertes escudos a su alrededor, tantos que incluso con su mejor amiga mantiene una relación extraña, en la que la intimidad parece algo sacado de otro planeta. Cuando no le queda más remedio que buscar un nuevo piso y termina viviendo junto a Ellie, que resulta ser todo lo contrario a Jocelyn, la vida de ésta comenzará a cambiar, no solo porque su nueva compañera de piso es una persona dulce y extrovertida que quiere ser su amiga y la introduce en su círculo, sino porque en su vida irrumpirá Braden, un bombón que se sentirá atraído por Jocelyn y su carácter distante y lengua afilada desde el primera momento.

¡Qué bonita es la relación entre Braden y Jocelyn! La autora se toma su tiempo en desarrollar la relación, en hacer que conozcamos a los personajes y seamos testigos de cómo los sentimientos comienzan a surgir entre ellos. Todo se desarrolla con calma y tiempo, pero con emoción e intensidad también. La lucha de Braden por derribar los escudos de Jocelyn derrite a cualquiera, su paciencia y su amor hacia ella son visibles y hacen que rápido conectes con él.

Otro de los puntos fuertes de la novela son sus protagonistas. ¡Es imposible no caer rendida antes los encantos de Braden! Eso sí, ha tenido algunos detalles de hombre de las cavernas que me han sacado de quicio (¿qué Jocelyn se haga un moño para que el resto de hombres no le vean el pelo suelto?). Pero, a pesar de todo, es un tipo encantador, cariñoso, dulce, paciente, amable, con sentido del humor, paciencia y un corazón de oro. Y Jocelyn no se queda atrás, es una mujer fuerte y de carácter, que esconde bajo cortantes contestaciones y aparente despreocupación una vulnerabilidad que no es más que el reflejo de lo rota que está. A pesar de su frialdad principal, rápido empatizas con ella (y a esto ayuda mucho la narración, en primera persona desde su punto de vista) y entiendes por qué se ha creado un entorno seguro y qué supone para ella la llegada de alguien como Braden.

No me puedo olvidar del grupo de personajes secundarios, que aunque no es demasiado amplio tiene importancia para la historia de Jocelyn. Ellie es toda dulzura,  una chica adorable y cariñosa; Adam, el mejor amigo de Braden está coladito por Ellie, con quien tendrá una bonita historia;  y Hannah, la hermana de los Carmichael, es una ávida lectora que me ha arrancado alguna que otra sonrisa.

No me suelo meter con estas cosas, pero creo que la traducción en algunas partes está algo chapucera, necesita un repaso en la parte final. No es algo que estropee la lectura, pero sí hace que ciertas frases suenen algo raras.
Calle Dublín es una novela profunda, divertida, intensa, emocionante y realista. Toda una gozada. Una de esas novelas que no puedes parar de leer, que te encogen el corazón en los momentos oportunos, te divierten y te dejan con una sonrisa pintada en la cara cuando lo acabas.