Mostrando entradas con la etiqueta Artículo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículo. Mostrar todas las entradas

Vendo libros, ¿importa el origen?

25 septiembre 2015

Hace años la gente se creaba un blog sin la expectativa de colaborar con ninguna marca. Te creabas un blog porque te apetecía, para expresarte, para tener tu propio rincón. Los blogs de literatura comenzaron a colaborar con diferentes editoriales, al principio todo muy sano y chachi, pero llegó un momento en el que la cosa se truncó: comenzaron a aparecer blogs literarios de hasta debajo de las piedras y, penosamente, su único propósito parecía ser conseguir libros gratis. No me quiero meter hoy en este asunto, pero me parece una buena introducción para llegar al punto que me interesa: el caso de los blogs en los que se venden libros cedidos por editoriales. El colmo, señores.

Yo colaboro con editoriales y me siento incapaz de vender los libros que me han cedido para reseñar. Me siento afortunada de que confíen en mí y me manden ejemplares. El beneficio es mutuo: yo leo un libro que me interesa y ellos obtienen publicidad a un coste bastante bajo. ¿Por qué tensar la cuerda teniendo la cara dura de vender esos ejemplares que te han enviado? Me parece algo poco ético, una gran falta de respeto.

Y, para añadir más leña al fuego, está el tema de los precios.  A todos nos gusta comprar libros baratos y si, además, los libros están casi nuevos y son novedades, mejor. Pongamos un ejemplo. Hace una semana me llegó a casa Casualmente Valentina, la última novela de Elena Garquín. que tiene un precio de 17,95 €. Ya lo he leído y en unos pocos días publicaré la reseña. Una vez hecho esto, habría finalizado mi compromiso con Pamiés. Ahora a mí se me ocurre que puedo sacar unos euros vendiendo el libro. Dicho y hecho, publico en mis redes sociales un enlace al blog con una lista de libros en venta, y ya que me he animado a dar el paso, voy a añadir unos pocos más. Casualmente Valentina ha salido a la venta el 14 septiembre y en menos de dos semanas yo lo vendo por, digamos, 8€. Está claro que el libro me lo van a quitar de las manos, ¿quién se puede resistir a un precio como ese por una novedad?  La editorial ha recibido la reseña, yo me he leído un libro que me interesaba y encima me he embolsado unos euros con los que no contaba. Parece un negocio redondo, y para muchos lo es, pero demuestra una falta de ética notable, así como un oportunismo rastrero. No me parece bien y lo digo bien alto y claro. Las editoriales no nos mandan libros para que luego los vendamos, y me da igual si lo hacemos una semana después de leer el libro o medio año después (aunque resulta mucho más notorio cuando se hace con una novedad).

¿Vosotros que opináis? ¿Os parece legítimo? Bloggers: ¿Sois partidarios de vender los libros que las editoriales os envían? Lectores: ¿cómo lo veis desde fuera?

Autor, no desprecies tu obra

03 septiembre 2014

A muchos de los que tenemos un blog nos ha llegado en algún momento el correo de un autor que quiere dar a conocer su obra. Hasta aquí todo bien. Me parece normal que los autores, especialmente si se trata de noveles o autopublicados (lo que significa no contar con el respaldo de una editorial), tiren de las redes sociales y los blogs literarios para intentar conseguir algo más de visibilidad. Lo que no me suelen gustar son las formas. Estoy cansada de leer correos en los que se dirigen a mí como Lo que quiera leer hoy o mails en los que el autor me habla de su novela, que no dudo yo que no sea interesante, pero que no tiene nada que mis lecturas habituales. Esto casi me lo tomo a broma, son cosas que pasan (aunque no deberían). Pero lo que me molesta bastante es el spam indiscriminado de aquellos autores que cada pocos días me saturan el correo o mis cuentas de Facebook y Twitter con publicidad sobre sus novelas. Sinceramente, y siento ser mala, se me quitan todas las ganas de fijarme en ellas, ya no digamos de leerlas. Lo repito: entiendo su necesidad de darse a conocer, pero creo que siempre hay que guardar las formas y dudo mucho que saturando a los blogueros se consiga algo positivo.

En los últimos meses me he topado con otra “estrategia” que ha acabado por cansarme: la de aquellos autores que, sin preguntar, te envían su novela en pdf para que te la leas, sin dar ningún tipo de explicación ni hacer ninguna presentación; y la de aquellos otros autores que indistintamente regalan, sí, digo bien, regalan, su novela porque tienen muchos ejemplares de sobra. Como si fueran panfletos publicitarios que te reparte alguien por la calle. ¿Me lo parece solo a mí o es una forma flagrante de desprestigiar su obra? Para empezar, me molesta que un autor me envíe su obra sin antes habérmelo consultado (¿y si no me apetece? ¿y si no es mi género? ¿por qué me tengo que ver en el compromiso de leer y reseñar algo que ni me va ni me viene?). Creo que es una situación incómoda para ambos. El autor, probablemente desesperado, escribe un mail masivo en el que adjunta su novela con la esperanza de que algunos blogs se vean en el compromiso de leer y reseñar la obra o de hacer una entrada sobre ella, y de que otros se interesen en realidad por la obra. Y el bloguero y lector se topa con una novela que muy probablemente no le interese, viéndose obligado a escribir un correo dando algún tipo de explicación u ofreciendo la callada por respuesta; a lo que debería sumarse la sensación de que no se le tiene en cuenta como individuo sino como medio para un fin.

Personalmente, tengo muy claro cómo obrar en este tipo de situaciones. Estoy segura de que a muchos autores no les gustará, pero me pasa lo mismo con sus formas. Los correos en los que casi me exigen que lea su obra, aquellos en los que me preguntan si quiero leerme su novela sin darme ningún tipo de información acerca de la misma, aquellos que están repletos de faltas de ortografía o que muestran un claro desconocimiento de los géneros que habitualmente leo, acaban en la papelera. Leo lo que me gusta y lo hago por placer, lo mismo que en mi blog publico los contenidos que más me apetecen y no los que los autores quieran. No me cierro a hacer un hueco en el blog a nuevos autores, sean autopublicados o no, pero exijo unos mínimos: educación, sentido común y respeto hacia su propio trabajo.

Sherrilyn Kenyon y unas cuantas verdades

05 diciembre 2012

Al leer la nota de Sherrilyn Kenyon en Hijo del fuego me he encontrado con unas palabras que nos vienen como anillo al dedo para la situación que estamos viviendo ahora mismo: salen libros erótico-románticos de hasta debajo de las piedras.
Aunque probé con muchos otros géneros y completé varios libros, ningún editor los aceptó. Y mientras perseguía ese sueño, escribí lo que se denominaba un libro más «comercial», con todos los elementos de las tendencias más en boga a mediados de los noventa. No había ninguna razón para que no se vendiera.
Ese libro me granjeó el peor rechazo de mi carrera. La tristemente célebre frase pronunciada por una editora «Nadie en esta editorial está interesado en trabajar con esta autora. No nos vuelvan a presentar su obra». Sí, fue como una patada en la boca, pero hasta el día de hoy, le doy las gracias a esa editora, porque cambió para siempre el rumbo de mi carrera como escritora y sé que nunca habría tenido el futuro que tengo hoy si ella no le hubiera escrito eso a mi agente.

¿Cuántas verdades dice esta mujer en tan poco espacio?, ¿qué clase de libro puede ser aquel que surge como petición de una editorial?, ¿no tiene que escribir un autor lo que le sale de dentro y no lo que está de moda? Desconfío de los libros bajo pedido. Quizás es algo más extendido de lo que yo, ingenuamente, pueda llegar a pensar. ¿Y si leo más libros bajo pedido de los que yo pienso que existen?

Me quedo con las palabras de Kenyon, ¿soy una ilusa?
«Si voy a fracasar, entonces lo haré a mi manera, escribiendo los libros que quiero escribir y sin escuchar a nadie excepto a mis personajes».

¿Se reseñan de forma sincera los libros cedidos por editoriales?

08 noviembre 2012

¿Cuántos blogs literarios colaboran con editoriales? Estoy segura de que el número de bloggeros que reciben libros de editoriales para leer y reseñar (entre los que me incluyo) es bastante elevado. Cada vez es más común ver como muchos de los libros que reciben los bloggeros han sido cedidos por editoriales, lo que me hace preguntarme si esas reseñas son siempre sinceras o si, en un intento de mantener una buena relación con la editorial, se decide inflarlas un poco o, peor aún, ser completamente hipócrita y decir que tal libro es una maravilla cuando en realidad has terminado muy desencantado con él.

La colaboración con las editoriales es algo estupendo, no voy a ser yo la que diga lo contrario, pero creo que es necesario dejar bien claro, tanto a seguidores como a editoriales, que se reseña de forma sincera todo lo que se lee, independientemente de que el libro haya sido cedido por un autor o editorial o hayas sido tú quien se haya gastado el dinero en el libro.

Enviar una reseña negativa a la editorial puede generar dudas y miedos, pero es importante recordar que no somos empleados de las editoriales ni estamos aquí para que nos manden libros (al menos, eso quiero creer). Siempre que se reseñe un libro de forma seria, crítica y coherente, ¿por qué no aceptarlo? Es obvio que tanto editoriales como autores quieren críticas positivas, pero no creo que les ayuden las críticas hipócritas, sobre todo a los autores. Otra cosa es que la crítica negativa duela, cosa que comprendo. Pero repito, si la crítica está bien hecha y no es un simple “no me ha gustado” ni contiene expresiones tan poco adecuadas como “me ha parecido una m…” “no recomiendo este libro a nadie”…, debería ser aceptada.

La sinceridad es la clave de todo. Creo que todos estamos aquí para hablar de literatura, de lo que nos gusta y de lo que no, y no para vender lo maravillosas que son las editoriales. Quien no sea sincero en sus reseñas no creo que tenga mucho éxito en su andadura bloggeril, la gente se da cuenta de que no estás siendo sincero y deja de leerte. Así de sencillo.

Con todo esto no quiero decir que todos los blogs que reciben libros de editoriales no sean sinceros, ¡ni mucho menos! Solo quería transmitiros una reflexión que, de vez cuando, me ronda por la cabeza. Bienvenidas sean las colaboraciones editoriales, por supuesto, pero que no signifiquen la perdida de objetividad de nadie, por favor. No todos tenemos que tener la misma opinión sobre el libro, y porque a la mayoría no le haya gustado tal novedad, a ti tampoco tenga que hacerlo. Quiero opiniones personales, en muchos casos dispares (porque lo que a mí me ha gustado a ti puede no hacerlo). No estoy hablando de uniformidad en las reseñas ni en los gustos literarios. Hablo de que seamos sinceros y todo lo objetivos que sea posible,  y que olvidemos que tal libro nos lo envió una editorial. Quiero sinceridad y respeto en las reseñas que leo, ¿vosotros? 

¿Puedes cansarte de leer romántica?

01 noviembre 2012


¿Puedes llegar a cansarte de leer novelas románticas? Me hice esta pregunta hace unos días, al darme cuenta de que desde hace un par de años la novela romántica es mi principal lectura.

Hasta ahora no he sentido ganas de abandonar la novela romántica, aunque es cierto que he acabado cansada de cierto tipo de historias, demasiado parecidas, pero la solución ha sido fácil: abandonar por un tiempo esas lecturas y centrarme en otros subgéneros de la novela romántica. Quizás, si lees varias novelas de highlanders seguidas, puedes acabar por aborrecer esas novelas (como casi me ocurre a mí), pero si optas leer una de estas novelas, luego leer algo de romántica contemporánea (que ofrece muchas posibilidades, pero se publica demasiado poco), te lees algo de paranormal, pasas a una novela de regencia… puede que no ocurra así. Creo que la clave está en variar tus lecturas y, sobre todo, en hacer buenas selecciones: decidir lo que quieres leer, lo te interesa y crees que tiene más posibilidades de gustarte.

Pero, sería absurdo negar que el género romántico (me refiero a la novela primordialmente romántica, ya que muchos libros, de alguna u otra forma, tienen una historia de amor), por la similitud entre las tramas y falta de originalidad y capacidad de sorpresa de ciertas novelas, puede llevar a los lectores a cansarse, temporalmente (por no ser muy pesimista), del género.

Tampoco podemos obviar, al menos así lo veo yo, que quien lee, por ejemplo, La canción de Annie (Catherine Anderson) y quien lee Las aventuras del capitán Alatriste (Arturo Pérez-Reverte) buscan y esperan cosas diferentes de cada libro. Y si no lo tiene claro, es posible que acabe desencantado. Cada libro tiene su momento y si leemos cierto libro en un momento inadecuado (bien porque no estemos capacitados para entender su mensaje, bien porque nuestras circunstancias personales no acompañen), es probable que no nos guste y acabemos con una opinión equivocada e injusta sobre él. Un lector de novela romántica sabe, igual que el resto de lectores, qué busca cuando lee un libro, y que, casi siempre, la toda atención de la historia va a estar en los sentimientos de los protagonistas, y que la prosa del autor va a ser lo que marque la diferencia.

¿Qué os parece a vosotros? ¿creéis que los lectores de novela romántica pueden cansarse antes de este tipo de lecturas que los lectores de otros géneros? ¿por qué?

Y de las modas me olvido

06 septiembre 2012

A la saga Crepúsculo le han salido tantos detractores como fans tuvo en su día. Como ya he comentado alguna vez, uno, con el paso del tiempo, madura como lector, sus gustos cambian y su opinión sobre algunos libros, en consecuencia, también varía. A muchos a los que en su día nos encantó Crepúsculo, hoy nos sigue pareciendo una buena saga, pero no tan estupenda como antaño. El mayor problema de esta saga, para mí, ha sido que la han convertido en la gallina de los huevos de oro y que tras ella ha surgido una moda dentro del género juvenil: las estanterías se han llenado de novedades con portadas de fondos negros y toques rojos, que involucran a seres sobrenaturales (especialmente vampiros) y un amor imposible. ¿Qué pasa cuando se satura un mercado con un mismo producto? Pues que al final la gente se cansa y acaba por aborrecer el producto (lo que ha pasado con Crepúsculo, sin ir más lejos). Pero ojo, la saga de Meyer no ha sido la única que ha copado el mercado: licántropos, ángeles caídos, distopías…

Ahora mismo, quien parece estar llamada a convertirse en la nueva predecesora de este tipo de modas es la trilogía Cincuenta sombras de E. L. James. Prueba de ello es la trilogía que en septiembre de este año comenzará a publicar Espasa, la colección Sombras de placer que saca a la venta Harlequin, la reedición que ha hecho Suma de La sumisa insumisa (libro que fui incapaz de terminar hace ya muchos meses)… así suma y sigue. Mi queja de hoy no se quiere centrar solo en eso, no, también quiero hablar de la novela erótica, un subgénero que se lleva publicando bastante tiempo en España y que no es nuevo (a pesar de lo que nos quieran vender). ¿Qué se van a publicar ahora más novelas eróticas? De acuerdo, pero el género en sí no es ninguna novedad. Muchas llevamos tiempo leyendo a Shayla Black, Lora Leigh, Megan Hart, Noelia AmarilloRobin Schone…  así que no nos quieran embaucar.


A Grey y a Anastasia parecen surgirles los herederos de hasta debajo de las piedras y me da miedo que esto pueda provocar un rechazo aún mayor hacia la novela erótica (muchas veces contemplada como algo prohibido, sucio y pornográfico). ¿Por qué se ha de vender ahora la novela erótica relacionándola con Cincuenta sombras de Grey?, ¿por qué hay que seguir la misma línea en las portadas? Creo que esto lo único que hace es dañar a estas novelas, porque no nos engañemos, los lectores no somos tontos y sabemos escoger nuestras lecturas (o eso quiero pensar).

De alguna forma, entiendo que las editoriales quieran sumarse a la moda, al fin y al cabo son empresas y buscan ganar dinero, pero creo que esto no tiene que estar reñido con la calidad en el catálogo de novedades. ¿Quieren apostar por la novela erótica? Perfecto, pero que busquen buenas novelas y que creen su propia campaña publicitaria sin hacer referencia al fenómeno provocado por E. L. James.

Son muchas las voces que señalan que ya están cansados de tanta novela erótica, simplemente porque las editoriales han decidido publicar más novelas de esta temática y darles mayor publicidad (repito, la novela erótica lleva años siendo publicada en España, solo que de una forma más discreta), y rechazan leer algunas de esas novedades, pensando que lo más probable es que se trate de una copia de más de Grey y Ana. ¿Es esto justo? No dejo de pensar en la cantidad de buenas historias eróticas, publicadas o sin publicar, que se verán destinadas al anonimato o que pasarán desapercibidas por el mercado solo porque se las considera una más  entre tantas. ¿Podemos juzgar como una copia más a una historia que lleva meses o años siendo escrita, pero que tiene la suerte o la desgracia (aún no lo tengo claro) de ver la luz cuando ha estallado este boom erótico en medio mundo? Al pensar en esto, viene a mi mente Rendición, un fic del fandom de Crepúsculo que lleva más de dos años siendo publicado y que en mi opinión merece ser editado por alguna editorial, pues es una historia con una calidad innegable (os animo a echarle un ojo aquí). ¿Qué va a pasar con estas historias? ¿vamos a dar la espalda a libros realmente buenos solo porque se han visto inmersos en una moda?

¿Cuál es la conclusión de todo esto? Que cada uno saque la suya, pero yo lo tengo claro. No voy a rechazar una novela solo porque sea erótica y me la vendan como lo que deben leer los seguidores de Cincuenta sombras de Grey, pero tampoco la voy a leer de inmediato por la misma razón. Me voy a leer las sinopsis, voy a investigar un poco sobre la novela y después voy a decidir si la quiero leer o no. Voy a seguir leyendo novela erótica porque es un subgénero que en pequeñas dosis y haciendo una cuidada selección me gusta. Y de las modas me olvido. Yo quiero historias que me hagan vibrar, no me interesan las campañas de publicidad. ¿A vosotros?


¿Para qué lees?

22 agosto 2012

Ayer encontré esta imagen tan mona en el facebook de  Planeta de eBooks y me hizo pensar: ¿para qué leo yo?
Leo para disfrutar, para emocionarme, para soñar, para vivir más y mejor, para respirar e ilusionarme con el amor. ¿Vosotros? ¿qué os impulsa a sumergiros en un mar de tinta?


Pd: ¿os habéis fijado en que he vuelto a cambiar algunas cosas en el diseño del blog? No estoy contenta con el menú, así que probablemente le cambie, lo que me niego a cambiar más veces es la cabecera.

Las portadas que quiero y las que no quiero

18 agosto 2012

A veces peco de superficial y no me paro a mirar un libro si su portada no me atrae nada. Lo sé, es un error,  y lo estoy intentado solucionar. Por suerte, en el género romántico las portadas han evolucionado y atrás quedan esas damas al borde del desmayo sujetas al potente pecho de su hombre. He recogido algunas de las portadas que me encantan dentro del género para ilustrar lo que me gusta:

Y lo que no me gusta:


Basta ya de torsos (sobre todo si están embadurnados en aceite), de la típica pareja rebosante de pasión que no se puede quitar las manos de encima y de manipulaciones de dudosa calidad con el Photoshop. Quiero portadas elegantes y atractivas.

¿Qué os parece a vosotros?, ¿os suelen gustar las portadas de las novelas románticas?, ¿creéis que es necesario el cambio?

Portadas que merecen ser forradas

24 junio 2012


Como cualquier otro día, una mañana sales de casa para comprar el pan. Al pasar por el quiosco te das cuenta de que RBA ha lanzado de nuevo una de sus colecciones de novela romántica. Curiosa, te acercas. ¿Primera impresión? ¡Ah! Gritas tú, que de inmediato sueltas los libros y das dos pasos para atrás, no vaya a ser... ¿Pero qué han hecho esta vez?

Las portadas de novelas románticas (las de antes y algunas de las de ahora) dan para hacer un análisis extenso. He visto muchas y no me tendría que seguir sorprendiendo, pero lo hago. ¿Qué piensan los diseñadores gráficos y las editoriales cuando hacen las portadas? Para mí es todo un misterio.

Los coleccionables de RBA son muy famosos, no hay quiosco que se precio que no tenga alguno. Cada poco tiempo, RBA vuelve a llevar a sacar a la calle sus colecciones de romántica adulta y nos siguen sorprendiendo, para mal, con las portadas. ¿Por qué  las hacen así? ¿Es que pretenden asustar al lector? Porque dan miedo, sinceramente. A veces no me extraña que se opine tan mal de este género. Muchas de estas opiniones pueden estar sustentadas en portadas como estas, que echan para atrás al lector y dan una idea bastante equivocada sobre el género.


Vayamos con la primera de las portadas. ¿Alguien me puede explicar que pinta la espalda de ese  hombretón rubio llena de aceite? ¿y por qué la mujer tiene cara de asco?

La segunda tampoco mejora. ¿Qué le han hecho a la nariz de esa mujer? Y él tampoco tiene desperdicio con ese pelo al viento, recién cepillado. ¿Por qué el cielo es rosa? ¿por qué usan esos difuminados tan cutres?

Naturalidad al máximo. Como vemos en este caso, las expresiones de los modelos no están nada forzadas: ellos poniendo cara de machotes y ellas en pleno éxtasis. ¿De verdad? 

Los paisajes no están mal, me gustan, el tipo de fuente, tamaño y color me parece correcto, aunque creo que el nombre de las novelas se ve poco, incluso acepto esa faja que llevan todas arriba, con el nombre y número de la serie a la que pertenecen. Ahora bien, las parejitas que han incluido en cada una de las portadas son para que se te caigan los ojos al verlas.


Sinceramente, me planteo forrar algunos de estos libros que tengo en casa, y no porque me den vergüenza (que también), sino porque me parecen demasiado horrorosas.


¿Qué os parece? ¿tenéis por casa alguna de estas joyas?


Cincuenta sombras de Grey y su boom mediático

31 mayo 2012



Cincuenta sombras de Grey, o Fifty Shades of Grey (prefiero el título en inglés), primera novela de E.L. James, sale a la venta el próximo 6 de junio y, literalmente, estamos siendo vapuleados a información. Desde hace ya algunos meses parece ser el tema de moda en cualquier conversación tuitera que se precie o el tema perfecto para un artículo de opinión en uno de tantos periódicos. No sé si solo será una sensación mía pero estoy un poco cansada de tanta “publicidad”. Además, creo que puede no hacerle un gran favor a la trilogía. Evidentemente, todo lanzamiento editorial si va acompañado de publicidad tiene más posibilidades de tener éxito y de llegar a los lectores que aquel otro nuevo libro que no lo tiene. ¿Cuál es el problema que le veo a la apabullante fama de esta trilogía? Que las altas expectativas que se están creando pueden acabar en una decepción importante. Cuanto más esperes de un libro, más fácil es que te decepciones, lo tengo comprobado.

Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos...

Yo me leí la historia cuando fue publicada como fic y me gustó, especialmente por lo retorcido y voluble del carácter de su protagonista, Christian Grey. Como bien sabéis, la historia está repleta de erotismo y, encima, ese erotismo tiene la peculiaridad de tomar forma una relación Dom/sub. Doblemente difícil porque no es un mundo fácil de entender.

¿Cuál es mi consejo? Que le deis una oportunidad, por supuesto, pero que lo hagáis con la mente abierta, con ganas de probar algo nuevo y de ver que pasa. Para que vayáis abriendo boca os dejo el booktráiler que Grijalbo ha creado para el primer libro de la trilogía (al que le siguen Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas), y que en mi opinión, recoge muy bien la esencia de la historia.



Portadas: ¿original o cartel de cine? (Nicholas Sparks)

15 mayo 2012


Quien más, quien menos ha escuchado hablar alguna vez de Nicholas Sparks, ha leído alguno de sus libros o ha visto algunas de las varias adaptaciones cinematográficas que de ellos se ha hecho. En los últimos tiempos, el autor ha adquirido una notable fama y se están reeditando algunas de sus obras, editándolas en formato de bolsillo y usando como portada el cartel de la película. Y no, a mí esto no me gusta nada.

Hoy mismo, me he ido a comprar Cuando te encuentre, próximamente (el día 25 de mayo) en cines, y me he encontrado con que la edición de bolsillo llevaba en su portada a Zac Efron. No tengo nada en contra del actor, pero, por lo que he podido leer, no da el perfil de Logan Thibault, protagonista de la novela, que se enrola por tercera vez en el ejército y combate en Irak. Zac tiene pinta de “blandito” y aniñado, y no le veo como protagonista de la historia.


Esta tendencia, la de poner como portada el cartel de la película, se repite en varias de las reediciones del autor.



Los personajes del libro son unos y los actores son otros. Cuando leo un libro, me imagino a los protagonistas y esta imagen nunca suele coincidir con la de los actores y, en muchas ocasiones, no me suelen gustar. ¿Por qué tengo que comprarme un libro que tenga por portada el cartel de la película? No me gusta y no me hace nada de gracia. ¿A vosotros? 

Tópicos de la novela romántica adulta

16 marzo 2012


¿No os ha pasado nunca que al caminar por la sección de romántica adulta de una librería y ver las portadas de novela histórica, especialmente las de Regencia, os parecen demasiado iguales? Eso es lo que pensé el otro día mientras en la sección de libros de unos grandes almacenes.

Si en novela paranormal y de highlanders abundan los torsos, en histórica encontramos todas las espaldas femeninas que se nos puedan ocurrir: pálidas, traslúcidas (o casi), morenas, giradas, inclinadas, con el vestido cerrado, con el vestido medio abierto... 

Claro que estas damas son preciosas, tienen que lucir sus vestidos, bonitos donde los haya, y su perfecta espalda (otro día hablaremos de por qué todas estas portadas presentan a mujeres con un cuerpo tan delgado y atractivo ¬¬).
Ejem... casi prefiero los torsos, al menos así tenemos una visión interesante, ¿nos os parece?


¿Qué obsesión tienes estos caballeros o truhanes, depende con quien te topes, con los hombros de las damas? 


No podían faltar las camas o a falta de ellas un buen sofá, mullidito, para estar más cómodos. Y la explícita posición tiene que estar sí o sí. Pobres... mira que hacerles una fotografía en ese momento... 



Pero aparte de los motivos recurrentes en las portadas, ¿que más tópicos tenemos en la novela de Regencia?

  • Vírgenes. Ellas tienen que serlo mientras que ellos han estado con medio país.


  • Hombres traumatizados por algo que ocurrió en el pasado y que les hace ser oscuros y duros en el presente (tengo que reconocer que éstos son mi perdición).


  • Duques, condes, vizconces, príncipes... con dinero, poder y mucho descaro.


  • Gente guapa. ¿Cuántos protagonistas poco agraciados nos encontramos en la RA? Ellos pueden tener cicatrices pero eso solo aumenta su atractivo. ¿Ellas? Pueden tener complejos ("tengo poco pecho", "no tengo curvas"...) pero al final todas resultan ser unos bellezones de cuidado ante los que cualquier hombre que tenga dos ojos en la cara cae cae rendido.


  • Él es un canalla, un Don Juan con un corazón de oro.


  • Ellas se han pasado media vida en el campo, muertas del asco, o su familia no las quiere y no han hecho más que sufrir ante sus desprecios e imposiciones.


  • La joven dama tiene que casarse con un hombre al que no quiere y busca al hombre con peor reputación de Londres para perder con él su viriginidad.


  • Hasta que se han conocido entre ellos, nunca había experimentado el amor o si lo habían hecho no era de verdad, aquello era un espejismo de lo que realmente es el amor.


  • En el último capítulo reconocen que se amaron desde el primer instante en que se vieron. (Estos dos últimos se pueden extrapolar al resto del género romántico).

¿Os suenen algunas de estas cosas?, ¿me he dejado algo en el tintero?, ¿qué os ha parecido?

En los próximos tópicos hablaré sobre la parte sexual de las novelas, de hombre que son máquinas en la cama con más resistencia que un atleta y tan bien dotados que parecen haber sido bendecidos por los dioses.

La novela romántica

15 febrero 2012


El sábado, después de una maratoniana sesión de estudio, llegué a casa y, por casualidad, me encontré con una de las revistas que regalan con los periódicos los fines de semana: Mujer hoy. La revista llamó mi atención por uno de sus artículos: Las nuevas románticas. Como ya sé como se trata a la novela romántica hoy en día me acerco con bastante precaución a toda publicación sobre la misma, cansada ya del claro desprecio hacia este tipo de literatura, la romántica adulta.

Lo primero que me llamó la atención del artículo fue su estética: flores al inicio de las entrevistas, en las esquinas de las páginas, pétalos de rosas... Revelador. Me parece un poco contradictorio que se hable de las nuevas románticas pero que la estética sea tan típica.

El desprestigio de la novela romántica es palpable en cualquier lugar y sigo sin saber muy bien por qué. Es cierto que en muchas ocasiones peca de predecible, que muchas historias tienen una trama muy parecida, que las portadas son un horror... Pero la novela romántica emociona y un argumento trillado puede brillar gracias a la pluma de la autora. La novela romántica no es para ñoñas o gente con poca cultura como algunos creen. La novela romántica la leer todo tipo de gente, especialmente mujeres, pero no tenemos porque tener nada en común: edad, profesión, gustos... Vale ya de encasillar al género.

“Ya no es un placer culpable solo confesable a los íntimos. Leer sobre amor y sentimientos se ha convertido en un auténtico boom que está revolucionando las librerías a golpe de ventas” ¿Es esto verdad? A mí no me da vergüenza decirlo pero que nos miran con cara de susto y cierto menosprecio al escucharlo es una realidad.

Tampoco quiero hacer leña del árbol caído ni criticar el artículo pues al fin y al cabo no crítica la novela romántica en sí sino que deja un tipo de novela fuera de su campo y cae en el obvio estereotipo de relacionar romanticismo con flores.

A pesar de lo que la mayoría de la gente piense yo seguiré leyendo RA, para gustos hay colores.

Stephenie Meyer y la Saga Crepúsculo: la gallina de los huevos de oro

11 diciembre 2011


Desde hace ya algún tiempo noto cierto cansancio en todo aquello que concierne a Stephenie Meyer. Las críticas negativas hacia la Saga Crepúsculo proliferan hoy más que ayer y el excesivo uso que se da a las palabras de la autora, que recomienda libros cada dos por tres, no sé con qué criterio, no está ayudando.

Bien es cierto que la saga por la que Meyer se ha dado a conocer, Crepúsculo, tiene muchos y variados puntos débiles (spoilers ¿qué relación une realmente a Bella y Jacob?, ¿a quién quiere esta chica que está más perdida que un pulpo en un garaje?, ¿cómo es que Bella y Edward tienen una hija siendo él un vampiro?, ¿por qué la familia Cullen es tan sumamente perfecta?, ese desenlace tan descafeinado que tuvimos en Amanecer, ¿a qué se debió? ¿falta de ideas, “¡anda! he escrito muchas páginas,  a ver si acabo ya con este tocho”…?, la falta de naturalidad de los personajes, ¿Jacob imprimado de la hija de Edwar? Paren este tren que yo me bajo, etc.), pero ha sido una de las sagas más seguidas, vendidas y comentadas de los últimos tiempos. A pesar de los errores, también tiene sus aciertos, en algún momento resultó novedosa—vampiros totalmente humanizados— y atractiva—chico aparentemente peligroso que resulta ser un novio dulce, devoto y amoroso—.

La saga posee una avalancha de fans increíble, pero con el paso del tiempo la imagen de Meyer y con ella la de la saga se ha ido deteriorando, esto es algo que no se puede negar. Para mí una de las causas principales de esto ha sido la cantidad de páginas que le han sobrado a los libros, Amanecer es, de lejos, el libro más flojo, una forma de explotar la gallina de los huevos de oro, de alargar una saga que ya tendría que haber concluido, con el único objetivo de seguir recaudando dinero, que es lo único que parece importar. Y la gente se cansa de eso porque por mucho que nos hayan gustado los libros todo tiene un límite y no somos tontos. Otros de los factores que han llegado a causar este hastío por la saga ha sido el personaje de Bella. Una chica a la que no soporto. Me resulta débil, egoísta, indecisa y cansina. Gustan mucho más las protagonistas fuertes y decididas, que no esperan pacientemente sentadas a que un macho las saque las castañas el fuego, chicas que tengan sus sentimientos claros y no se pasen casi dos libros indecisas (¿Edward o Jacob?, ¿Jacob o Edward?, ¿a quién amo y a quién quiero). Meyer no tiene una pluma excepcional, más bien normalita. No dota de la suficiente profundidad a los personajes, mucho menos de naturalidad, les falta sangre en las venas, y no sabe concluir adecuadamente los problemas que plantea (spoiler los Vulturis llegan a Forks para luchar pero como Bella tiene poderes y pues se van para casa, ni venganza ni nada… ¿para qué?).

Lo que no me acaba de gustar y con lo que no estoy de acuerdo es con las furibundas críticas que acusan a Meyer de haber empobrecido y perjudicado el género juvenil. Esta señora escribió una historia, cierta editorial decidió publicarla y fuimos nosotros, los  lectores, quien en pleno uso de nuestra libertad decidimos comprar los libros.

Yo me he leído la Saga Crepúsculo más de una vez, eso sí, obviando las partes que no me gustaban nada y que sobraban. Con el paso del tiempo las opiniones van cambiando, te vuelves más maduro como lector y no aprecias lo que antes paladeabas con gusto. Ahora bien, no renegaré de la saga, no sería coherente conmigo misma si lo hiciera, lo que no supone que no sepa ver sus fallos. Me gustó y, sobre todo, me encantó el personaje de Edward. 

Crítica: Amanecer -Parte 1-

28 noviembre 2011


Fui a ver Amanecer mucho más tarde que la mayoría, había pasado casi una semana desde su estreno. No paraba de leer comentarios positivos sobre la película aunque también oía críticas. No sé muy bien con que clase de expectativas fui a ver la película, partiendo de que Amanecer, el libro, me pareció bastante flojo, un derroche de páginas y una agónica forma de alargar la gallina de los huevos de oro, no sabía cómo iba a resultar la experiencia esta vez. Una de las cosas que más me interesaba ver era el papel de Edward-le adoro-. Quería ver como hacía de esposo y de padre, ver como al fin alcanzaba la felicidad. El resto estaba todo en el aire.

Nada más empezar la película me llevé la primera decepción: ¿por qué se abre la historia con el careto de Jacob/el chucho? (como veréis soy una firme defensora de Edward, no lo puedo remediar). Encajado el primer golpe continué viendo la película, eso sí, rumiando por lo bajo todo tipo de improperios, la cosa  no empezaba bien. Avanzaba la película pero me seguía sin gustar lo que veía: una Kristen Stewart con cara de no haber ido al baño en una semana, una boda que pasa en un visto y no visto (no soporto la cara de Bella de camino al altar, cualquiera diría que se va a casar con el amor de su vida), la música tampoco me convence, no está en sintonía con las escenas y a veces se corta bruscamente para dar paso a otra canción. A todo esto sigo mirando embobada la pantalla, sonriéndole a la única persona que parece feliz con la boda: Edward.

Y sigue pasando el tiempo y aparece quien todos sabemos, haciendo lo que ya todos sabemos y… ¡hurra! Por fin Bella/Kristen se digna a sonreír, da igual que no le dedique esa muestra de alegría a su marido o que abrace con más pasión a su “mejor amigo” que a su flamante y recién estrenado esposo.

Llegamos a la luna de miel, todos expectantes, deseando ver lo que Meyer omitió, pero nada, tampoco se nos arregla, lo poco que hay ya lo hemos visto en los trailers. Todo mi gozo en un pozo. A todo esto yo sigo sonriéndole a Robert Pattinson/Edward que no deja de desarmarme con esas caras y sonrisa que le pone a la mustia de su esposa.

Las cosas se tuercen, la luna de miel se va al traste y hay que volver a Forks. A partir de aquí empieza lo que para mí es la mejor parte de la película. Los ojos se me salen de las cuencas al ver los fantásticos efectos que han conseguido que Bella parezca estar realmente en las últimas. Los efectos son realmente buenos (delgadez, palidez, ojeras…).

He echado en falta a Rosalie, sus disputas con Jacob y los chistes de éste sobre la rubia. ¡Ah! Hablando de Rosalie, se la sigue notando mucho la peluca. No sé que la hacen en cada película pero cada vez aparece más fea. Habando de esto último tengo que decir que, afortunadamente, las pelucas no se notaban tanto como en los carteles promocionales, eso sí, siguen sin convencerme el peinado de Carlise.

A estas alturas de la crítica ya os habréis dado cuenta de que no me ha gustado nada la actuación de Kristen, no sé diferenciar hasta donde llega ella y donde empieza Bella. Taylor tampoco me ha convencido aunque las escenas de los lobos han mejorado mucho y ha habido una que me ha encantado. Me quedo con Robert Pattinson que si bien ha flojeado en algunos momentos en otros se ha lucido.

Me pareció muy escueta la aparición de las Denali en la boda, esperaba alguna chispa en el encuentro entre Tanya y Bella. Tampoco me ha gustado la falta de tensión entre Edward y Jacob, me esperaba más violencia en esa parte.

Pero no todo son cosas negativas. Me ha gustado mucho la interpretación de Charlie, el padre de Bella, que ha estado mucho más que correcto, con un discurso que me hizo reír y que me reconcilió un poco con él (no me gustó nada la presión que ejerció sobre Bella en Eclipse). Me han gustado algunas partes de la luna de miel, da gusto ver a Bella y a Edward comportándose con algo más de naturalidad y pasión.

Salí del cine contenta aunque con matices. A medida que han pasado los días las críticas han ido aumentando pero no los puntos positivos. Soy consciente de que la película podría haberme gustado más si el libro también lo hubiera hecho y si le tuviera algo de cariño a Bella, cosa que no es para nada así.

Ahora “sólo” nos queda esperar un año para ver como finaliza la saga. Un tiempo excesivo que únicamente persigue alagar un negocio tan rentable como ha resultado ser la Saga Crepúsculo.

¿Habéis visto la película?, ¿qué os ha parecido?, ¿compartís algunas de mis críticas  o creéis todo lo contrario?

La mala fama de la novela romántica

28 octubre 2011


Leer romántica adulta no está bien visto. Esto es un hecho y me imagino que casi todos estemos de acuerdo en ello. Si le dices a alguien que estás leyendo La conquista de Sigimor, por citar uno de los libros con los que estoy ahora, te vas a ganas una mirada de espanto, alguna que otra sonrisa burlona y te van a hacer sentir vergüenza por leer ese tipo de libros.

Para gustos los colores, cada uno es libre de leer lo que le apetezca, ¡faltaría más! Lo que me molesta son las críticas gratuitas y el sentimiento de superioridad del que algunos hacen gala porque leen a otro tipo de autores, más famosos o más intelectuales. No sé como la gente es capaz de criticar un libro de romántica sin haber leído ninguno o como mucho, habiéndose leído un par de ellos. Como en todos sitios, en la romántica adulta hay libros buenos y libros malos, no es que el género al completo sea malo.

Para mí, se critican estas novelas por desconocimiento, algunos se creen que son igual que las telenovelas de por la tarde solo que sin imágenes y con texto, que son libros que carecen de argumento; otros las consideran inferiores y se jactan leyendo o diciendo que leen, pues ahora hay que aparentar ser culto y leer da buena fama, autores de renombre a quienes con sólo citar ya te ganas miradas aprobatorias y exclamaciones de asombro; y porque las editoriales no está haciendo una buena labor, los títulos son demasiado explícitos, las portadas casi pornográficas y, a veces, con demasiada frecuencias, excesivamente parecidas, además los libros se lanzan sólo para mujeres, los hombres quedan excluidos de este sector, ¿por qué no se hace una mejor campaña publicitaria?

Hasta hace no tanto tiempo, unos dos años, no había leído novelas románticas. ¿Por qué no las leía? No lo sé muy bien, si digo la verdad. Leía juvenil, narrativa, fantástica… hasta que un día, después de haber leído Crepúsculo, me dio por sumergirme en el género y no me arrepiento, he encontrado verdaderas joyas que van a tener siempre un lugar especial en mi estantería.

Seguiré leyendo novelas románticas y disfrutando con ellas, seguiré llenando mis estanterías con este género y seguiré esperando a que un día se valoren más estas historias.

Portadas de novelas románticas

29 septiembre 2011



Como uno de tantos otros días, hoy sales de casa a hacer unas compras e inevitablemente acabas en una librería o en la sección de libros de los centros comerciales. En la mayoría de los casos los libros estarán clasificados por géneros. Después de pasear por las distintas secciones llegas a la de novela romántica y te encuentras con portadas que te provocan cierto rechazo.


Casi da vergüenza acercarse a ellas. Son demasiado explícitas, demasiado parecidas entre ellas y no reflejan el contenido del libro.Por ejemplo, en el caso de Barbara Cartland todas sus portadas son casi iguales (por no decir sus tramas...).


La portada es para mí un elemento muy importante del libro. En muchas ocasiones nos acercamos a una historia gracias a que su aspecto nos llama la atención. 

Muchas de las portadas que he mostrado lo único que reflejan es trabajo en cadena: lo mismo que se hacen piezas de coche hacemos portadas de novelas románticas. Esto transmite la idea, consciente o inconscientemente, de que la novela romántica no es una lectura de calidad, si no que se trata de un escrito plano, previsible y dirigido integramente para mujeres.

No se puede juzgar un libro únicamente por su portada, sería un error, pero si está claro que cuanto más atractiva sea la portada más probabilidades habrá de que la gente se sienta tentada a echarle una segunda ojeada a la obra.

Crear una buena portada es complicado pero las editoriales deberían esforzarse más en la tarea. Omitir esas portadas pornográficas que hacen que la gente se vuelva a mirarte con mala.

No hay una receta que nos diga cual es la portada que más va a gustar, pero se puede comenzar usando una fuente poco común, una imagen atrayente (depende mucho de la trama) y que no peque de soez. Creo que son algunas pistas básicas para saber por donde comenzar.

¿Qué opináis vosotr@?