Mostrando entradas con la etiqueta Judith McNaught. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Judith McNaught. Mostrar todas las entradas

No olvidaré Un reino de ensueño, Judith McNaught

08 mayo 2016

Viendo el panorama de la novela romántica adulta en España he decidido retomar una sección perdida: no olvidaré. Lo que voy a hacer con este tipo de entradas es recomendaros títulos de RA que me parecen brillantes o sobresalientes y que, sí o sí, tenéis que leer. Siento ser cruel, pero en muchos casos serán títulos descatalogados.

Hoy os quiero presentar una de las mejores novelas románticas que he leído, una de las primeras, de esas que cada cierto tiempo releo y que no me canso de recomendar: Un reino de ensueño, de Judith McNaught.
Dos muchachas de la nobleza escocesa son raptadas por un temible guerrero inglés. Para sorpresa de ambas, el atroz enemigo es un hombre comprensivo y amable. Cuando una de ellas enferma, él accede a liberarla a cambio de los favores de la otra, Jennifer. Ésta no duda en sacrificar su honra por salvar la vida de su hermana. Inevitablemente, entre Jennifer y el implacable guerrero surge un intenso amor ajeno al enfrentamiento entre sus respectivos clanes. Pero la vida pasará cuentas a los irreflexivos amantes.

Judith McNaught es una autora que me encanta, de la vieja escuela, políticamente incorrecta, brillante en el romance histórico. Te hace pasarlo realmente mal, te emociona de una forma abrumadora y la intensidad de la que dota a sus novelas es una maravilla. Para mí es una de la mejores autoras del género, el icono, una autora muy completa, con una prosa muy trabajada y tramas que crean adicción. En Un reino de ensueño nos topamos con una historia que tiene todo lo anteriormente descrito. Por supuesto, es romántica a la antigua, pero muy potente y emotiva, con grandes personajes y una trama en la que tiene cabida la acción, el humor, la pasión y el romanticismo.

La autora trabaja de forma magistral los personajes de Un reino de ensueño, pero sobre todo brillan los protagonistas, Royce y Jennifer. Él es un duro guerrero curtido en mil batallas, áspero y arisco, y ella es una luchadora, con mucha imaginación y nulos deseos de caer en las garras de un salvaje. Entre ellos surgirá una relación repleta de tiras y aflojas, con momentos de extremada pasión y ferviente odio. Todo un vaivén de emociones y una delicia para el lector, que cae irremediablemente enamorado de esta pareja.

Un reino de ensueño es una novela indispensable en cualquier biblioteca romántica que se precie. Hace unos años Ediciones B reedito el título, ahora descatalogado, así que toca cruzar los dedos y esperar a que hagan una nueva reedición para que así esta autora llegue a más gente.

Reseña: Un amor maravilloso

29 noviembre 2015

Judith McNaught/ 2º- Siempre/ R. Histórico/ Ediciones B

Judith McNaught fue una de las primeras autoras con las que me inicié en la novela romántica y con ella descubrí la magia del género. Para mí se trata de una de las autoras imprescindibles, sus novelas no son políticamente correctas, están escritas en un periodo en el que aún persistían ideas y formas que hoy nos parecen lejanas, pero ello no enturbia su lectura. Estoy encantada con la idea de que Ediciones B esté reeditando sus títulos, la mayoría descatalogados. 

Alexandra Lawrence, una joven e inocente muchacha de campo, acaba casada con Jordan Townsende, el cínico y frío duque de Hawthorne. Alexandra aún no ha madurado, asume grandes responsabilidades, pero en muchos aspectos aún sigue siendo una niña. Después de volver de una fiesta de cumpleaños salva la vida de un hombre, que resulta ser Jordan, y debido a un malentendido el matrimonio pasa a ser una obligación. La vida del duque corre peligro y los intentos de asesinato alterarán la vida de esta prematura pareja.

En Un amor maravilloso vamos a encontrarnos con un romance de la vieja escuela, lento y detallado, con momentos delicados e ideas políticamente incorrectas. Jordan no es un un protagonista sencillo, su carácter está determinado por el disoluto comportamiento de sus progenitores y su idea sobre las mujeres resulta desagradable. Menos mal que Alexandra será capaz de de demostrarle que estas ideas resultan completamente desacertadas. En cuanto a Alexandra, se aprecia una gran evolución en el personaje. Comienza la historia siendo una jovencita inocente que carga con el peso de cuidar de su madre y su peculiar servicio. Nunca ha salido de su pequeño pueblo, carece de refinamiento, aunque posee una vasta cultura y nunca ha sentido nada parecido al amor o al deseo. Jordan aparece en su vida de una forma especial y la deslumbra con su encanto, pero descubrirá que el duque no es el príncipe azul que ella había creído. Pasaremos así de un enamoramiento infantil al desencanto que provee la verdad, todo ello regado por deseo, una intensa pasión y muchos conflictos. Y como telón de fondo los constantes intentos de asesinato que sufre Jordan.

La novela resulta entretenida y el ritmo ágil a pesar de estar narrada con un estilo detallado que narra con total parsimonia todo lo que pasa por la mente de los personajes y se recrea en este tipo de momentos. Me parece un estilo personal, hace la lectura más pausada pero le ofrece también mayor profundidad.

Un amor maravilloso es un título romántico de la vieja escuela, muy propio de los ochenta y los noventa, con un estilo detallado y el romance como único protagonista de la trama. Judith McNaught es una de mis imprescindibles en el género y siempre recomiendo sus títulos.

Recomendaciones románticas para San Valentín

14 febrero 2015


San Valentín nunca me ha parecido una fecha importante, pero me ha servido como excusa para comenzar a recomendaros novelas románticas que pueden o no estar reseñadas en el blog y que me parecen de obligada lectura,


  • Edenbrooke (Julianne Donaldson) fue una de las sorpresas del año pasado. Con una historia muy sencilla, la autora logra envolver al lector en un mundo de emociones que me recordó a mis primeras historias RA.
  • Besar a un ángel (Susan Elizabeth Phillips) es mi libro favorito de la autora. Tierno, intenso, emocionante... Es uno de esos romances contemporáneos que recomiendo a cualquiera.
  • El beso del dragón (Thea Harrison). ¡Qué grata sorpresa me llevé con esta historia! Un romance paranormal adictivo, divertido, intenso y fresco.
  • El jinete de bronce (de la increíble Paullina Simons). No tengo palabras para describir esta historia, solo sé que se va a quedar conmigo para siempre y que me rompió el corazón en mil pedazos. Vais a sufrir, sí, pero también vais a conocer una de las historias de amor más desgarradoras de todos los tiempos.
  • Tú eres mi amor (Judith McNaught). Una novela romántica de las de antes, políticamente incorrecta, pasional, intensa y emocionante. Un básico para cualquier biblioteca romántica que se precie.
  • Calle Dublín (Samantha Young). Una novela profunda, divertida, intensa, emocionante y realista, bien escrita y con personajes carismáticos. Otra historia que no podéis perderos.

Reseña: Mentiras de amor

13 abril 2013

Mentiras de amor
Autora: Judith McNaught               Género: R. Contemporáneo
Editorial: Cisne                             ISBN: 9788490323120
El padre de Lauren está gravemente enfermo y su joven hija no tiene más remedio que buscar trabajo. Desesperada, acude al frío y calculador Philip Whitworth, un importante empresario que le consigue un empleo que le deparará sorpresas insospechadas. Para ello, Lauren se incorpora a una empresa de la competencia con el único objeto de dedicarse al espionaje industrial. En esta situación se enamorará de Nick Sinclair, principal rival de Philip, y se verá atrapada en una difícil encrucijada de deseo, pasión y mentiras.

Le tengo un cariño especial a Judith McNaught. Con ella me inicié en la romántica adulta (con su serie Westmoreland) y por eso tiene un sitio especial en mi estantería, porque me hizo enamorarme de este género que tanto disfruto.

Antes de hablaros de esta novela, es importante tener en cuenta que fue escrita en 1984. Este dato no sería importante si hablásemos de una novela histórica, pero como se trata de romance contemporáneo, ciertas ideas parecen un poco desfasadas (hablo del concepto de relación que se maneja y de la importancia que tiene la virginidad para la protagonista). Han pasado casi treinta años y las cosas han cambiado bastante y es algo que se nota sobre todo en la protagonista, que resulta demasiado inocente si la comparamos con las chicas de veintitrés años de hoy en día.

Lauren es una joven inocente y sencilla que ha dedicado toda su vida a la música (es una excelente pianista), pero se ve obligada a abandonar su profesión y buscar un empleo en el que el sueldo sea mayor. Su padre está enfermo y tienen demasiadas deudas. La necesidad de dinero la obligará a aceptar un empleo en el que además de ejercer como secretaria tendrá que recabar cierta información confidencial sobre Sinco, la empresa rival de Philip Whitworth. Por casualidades del destino, conocerá a Nick, del que se enamorará perdidamente y que resulta ser el dueño de la empresa que tiene que espiar.

El argumento no es especialmente novedoso, pero la autora sabe jugar bien sus cartas y el resultado final me ha gustado bastante aunque reconozco que no es una de sus mejores obras. A pesar de que el espionaje es el motivo por el que Lauren entre en la vida de Nick (aunque sólo aparece al principio  al final y de una forma bastante ligera) el romance es el verdadero protagonista de la historia. Lauren es completamente inocente, nunca se ha enamorado y cuando cae rendida ante los encantos de Nick, un tipo egocéntrico, cínico y despreocupado, su vida se volverá más complicada aun, pues a los problemas que ya tiene se le suma la inestabilidad emocional. Nick solo quiere un lío, pasárselo bien en la cama con ella y después seguir disfrutando de la vida. Ella tiene unas creencias completamente opuestas, cree en el amor, en la virginidad y en el matrimonio, así que Nick la destroza.

Debo reconocer que Nick me ha parecido odioso durante buena parte de la novela. Ni come ni deja comer. Es caprichoso, arrogante, egoísta, frío y duro. Hace poco por ganarse la simpatía del lector, pero también es cierto que tienen momentos que hacen flaquear a cualquiera. Ella es un poco pazguata, sobre todo al principio de la historia, el amor la ciega y comete errores, pero luego comienza su cambio, saca su carácter y mantiene una interesante  lucha consigo misma para no rendirse y degradarse aceptando lo que le propone Nick, aunque su voluntad flaquea.

La relación entre ellos no es especialmente dulce, romántica sí, pero no en exceso. Es una lucha de voluntades y de creencias, con intercambios incendiarios, porque si él es brusco, ella saca fuerzas de flaqueza y le planta cara. Lo que no me ha gustado demasiado es la rapidez con la que ella se enamora. Sucede de una forma precipitada, apenas se conocen y ella ya sabe que le ama. En cuanto al final, creo que la autora podría haber añadido un capítulo más y no haberse apresurado tanto en cerrar la historia pues faltan explicaciones.

Mentiras de amor es una novela corta pero intensa, que me ha tenido enganchada a sus páginas y ha logrado emocionarme. Es sencilla, pero está repleta de sentimientos.


Reseña: Alguien que cuide de mí

12 septiembre 2012


Alguien que cuide de mí
Autora: Judith McNaught
Editorial: B Grupo Zeta, B de Bolsillo
ISBN: 978-84-9872-629-9
Género: Contemporáneo
Sinopsis:

La exitosa actriz Leigh Kendall se dirige hacia el norte del estado de Nueva York al encuentro de su esposo Logan para inaugurar juntos la nueva casa. Mientras maneja en la noche invernal, una repentina tormenta de nieve le hace perder el control del auto.
Cuando vuelve en sí está en el hospital local, gravemente herida. Allí la policía le informa que Logan ha desaparecido sin dejar rastros. Desconcertada, lo único que Leigh tiene son preguntas. ¿Dónde está su esposo? ¿Qué ocurrió esa noche? ¿Quién cuidará de ella? ¿Por qué el notorio Michael Valente se ofrece a ayudarla? Poco a poco, Leigh se interna en un territorio desconocido, donde es imposible discernir entre amigos y enemigos, y donde la verdad se esconde detrás de las más diversas máscaras.

Judith McNaught es una de mis autoras preferidas en  romántica histórica, pero no ha sabido conquistarme de la misma forma con Alguien que cuide de mí, una novela contemporánea más próxima al suspense que al romance. Estoy acostumbrado a que la autora desgrane los sentimientos de los protagonistas, a que nos detalle cada una de las fases del enamoramiento, a que seamos conscientes en cada momento de la vitalidad que tiene para los protagonistas estar junto a su amor… y aquí no es así.

Leigh Kendall despierta en un hospital, sola y desorientada, sin saber qué ha sido de su marido, con quien iba  a encontrarse en su nueva casa de campo para pasar algo de tiempo juntos. Pronto se enterará de que su marido ha desaparecido,  lo que supondrá la apertura de una investigación que hará que muchos secretos vean la luz y la harán cuestionarse cómo era su marido y la relación que mantenían.

La trama es interesante, te tiene en vilo porque el suspense es constante y está bien orquestado, no sabes qué papel juega el Logan, el marido de Leigh, cómo va a reaccionar ella, qué puesto va a ocupar uno de los socios de Logan en la trama… Como digo, la parte del suspense creo que está muy bien trabajada, se ofrece información con cuentagotas y eso engancha al lector. Lo que falla en esta novela es la parte romántica, apresurada, breve y, hasta cierto punto, superficial, lo que no supone que no tenga un par de detalles que me hayan gustado. No calificaría esta como una novela romántica; por supuesto, tiene sus dosis de amor y sus momentos de relación de pareja, pero no es algo sustancial sino más bien un complemento de la trama principal.

La novela cuenta con un buen ritmo y varios personajes secundarios importantes para el desarrollo de la historia, sobre todo Sam Littleton y Michetll McCord, dos policías a cargo de investigación sobre la desaparición de Logan, y que tendrán una historia de amor que compartirá protagonismo con la de la pareja principal.

Me ha gustado el tipo de narración, que alterna momentos del presente y del pasado, de forma que podamos construir el puzzle completo de la historia. Por supuesto, también me ha enganchado el uso que Judith McNaught hace del pasado para dar fuerza a la historia de amor, algo que le aporta algo de la solidez que tanto necesita.

Me molesta mucho, muchísimo, que mi lectura se vea entorpecida por una mala edición. En este caso, me he encontrado con errores de traducción y gramaticales. He seleccionado algunos ejemplos para que veáis a lo que me refiero:
  • “esta noche (nombre de una persona) fue muerta de un disparo”
  • “aspecto bien rudo y varonil”, ¿es esta una expresión natural?
  • Constantemente se usa el “ustedes”, poco empleado hoy en día en España. Resulta forzado y no suena bien.
  • Aparecen continuamente “yo, él, tú…” que pueden ser eludidos, lo que hace más ágil la narración.
  • Se usa “living” en lugar de salón.

En resumen, Alguien que cuide de mí no es la mejor novela de Judith McNaught y está muy lejos de la magia y la profundidad a las que nos tiene acostumbradas en sus novelas históricas. Partiendo de esto y de que es más una historia de suspense que romántica, la veo como una novela entretenida, buena para pasar un buen rato pero que no dejará huella.

Reseña: Tú eres mi amor

09 abril 2012


Tú eres mi amor
Autora: Judith McNaught
Editorial: Random House Mondadori, Cisne
ISBN: 9788499894164
Género: Histórico
Serie: 2º- Westmoreland
Sinopsis:

El apasionante relato de un amor perfecto

La mirada oscura y lánguida de Clayton Westmoreland, duque de Claymore, acaba de descubrir el cambio que su viaje por Europa ha producido en el cuerpo y las maneras de Whitney Stone, ahora convertida en una mujer espectacularmente sensual. Tras su triunfo social en París, ha regresado a Inglaterra para conquistar el corazón de Paul, su amor de la infancia...

Pero su padre, completamente arruinado, la ha comprometido con el atractivo y arrogante duque. Enfurecida, Whitney desafía a su prometido. Pero incluso cuando la fogosa pasión del duque la seduce y la llena de una tormenta de deseo, Whitney no puede ni quiere renunciar a su sueño de un amor perfecto.

Tú eres mi amor es una joya. Es una de esas historias de amor con aroma a antiguo, una historia bien hecha, compleja, llena de matices y muy bien construida. Hay historias que te entretienen, que te gustan, que te enganchan… esta lo tiene todo pero con más intensidad. Si hay una palabra que defina bien a este libro es intensidad; la autora sabe mantener al lector pegado al libro, crea unos personajes complejos que llegan al corazón del lector. La novela fue escrita en 1978 y publicada por primera vez en 1985, esto nos puede dar una idea del estilo que tiene, y de lo que se aleja de lo que actualmente se está publicando en el género, que últimamente me está sorprendiendo muy poco.

Whitney tiene quince años y está completamente enamorada de Paul, un vecino mayor que ella que solo la ve como una cría y que al igual que el resto del pueblo se ríe de ella por todas las tonterías y locuras que hace. Whitney está dispuesta a hacer lo que sea para atraer a Paul, no entiende que está haciendo el ridículo al subirse al lomo de un caballo descalza y vestida de hombre para hacer equilibrismo, o que no puede perseguir a Paul durante sus salidas, ni vigilarle cuando queda con alguna dama para pasear…  El padre de Whitney, harto de los bochornos que su hija le provoca, la manda a Francia con sus tíos, con la esperanza de que la puedan domar y convertir en su señorita. Whitney florecerá en París, recibirá propuestas de matrimonio de grandes personajes, contará con un amplio número de seguidores… en definitiva, será la reina de París. Pero todo ello solo es la antesala a sus sueños: volver a Inglaterra y conquistar a Paul. Años después, cuando ha cumplido los veinte, su padre la manda de regreso a casa, aparentemente porque cree que es hora de que regrese pero la verdad es que está arruinado y ha acordado su matrimonio con Clayton Westmoreland, duque de Claymore. Ambos hombres mantendrán el compromiso en secreto pues saben que Whitney no lo aceptará, siempre que alguien la ordena algo ella hace lo contrario. Clayton está decidido a conquistar a Whitney pero dada su fama de libertino, de la que Whitney es conocedora, usará un nombre falso y se trasladará a una casa cercana a la de ella. Los planes del duque no irán tal y como él había pensado: Whitney no lo soporta, lo odiará desde el primer instante.

Whitney ha sido una niña rebelde, en gran parte por la censura que siempre ha recibido de su padre, que nunca la ha mostrado su amor ni el menor resquicio de aprobación. Decidida a desafiar a su padre, ha hecho siempre lo contrario a lo que le pedía, recibiendo grandes reprimendas como recompensa. Huérfana de madre, Whitney nunca ha sentido el amor de su familia y en realidad no es más que una joven que desea ser amada y apreciada, en lugar de ser un bulto más y la persona de la que todo el mundo se ríe. Focaliza todos sus deseos en Paul, al que idealiza y convierte en su máxima aspiración, pasando por alto todos sus defectos. A pesar de que bajo el ala de su tía ha logrado brillar en la sociedad parisina, sigue siendo ese alma libre, natural, vivaz que desea amar y ser amada.Es una protagonista fuerte, decidida e independiente pero tiene unos berrinches que de vez en cuando me sacan de quicio.

Clayton, famoso tanto por su dinero como por sus sonadas conquistas, ha decidido casarse con Whitney, que sin saberlo ha logrado encandilarlo. Hay que reconocer la paciencia de santo que ha tenido con ella, por momentos me ha parecido sobrenatural. Arrogante y mandón, cederá a las rabietas y caprichos de Whitney pero solo hasta el límite de lo que considera aceptable. Me parece perfecto para ella, sabe contenerla y no se deja amilanar por su fuerte carácter.

La historia entre Whitney y Clayton es una constante lucha, una guerra de voluntades y de pasiones. Ambos son cabezotas y orgullosos y los problemas de comunicación entre ellos serán la causa de todos sus problemas, que serán muchos. La relación entre ellos se va cociendo a fuego lento, construida con mimo, cuidado y paciencia de modo que el lector es consciente de cómo los sentimientos entre ellos van aflorando. Judith McNaught ha cuidado la relación entre los protagonistas de una forma que hace tiempo que no encontraba, da gusto encontrarse con una autora que deja que sus personajes cobren vida propia.

La historia es distinta en los tiempos, en la forma en la que se producen los acontecimientos. La autora se detienen en las descripciones, deja que los personajes se expliquen, actúen… no apresura las cosas ni tienen prisa por poner el “fin”. No se mantiene el orden habitual de los acontecimientos, no se acelera nada y eso te permite saborear cada momento.

Otro de los puntos fuertes de la novela ha sido la capacidad de la autora para hilar todo lo que va ocurriendo en el transcurso de la misma. Elementos, palabras… que aparecen en la página cien vuelven a aparecer más adelante y tienen importancia para la trama. Genial esa parte. Son muchos los autores que mente elementos por rellenar pero luego no saben qué hacer con ello.

A pesar de que me ha encantado, la novela tiene algunos aspectos flojos o que no me han gustado:

  • Paul, el amor de la infancia de Whitney, está presente en la historia, a través de los recuerdos de ella, durante una buena parte de la historia pero , finalmente, cuando Paul deja de ser una opción y pasa a ser pasado, desaparece por completo de la historia de una forma precipitada.
  • Cuando Whitney sobrepasa el límite de la paciencia de Clayton este se transforma en un ser iracundo, que da miedo por sus arranques. La rabia le nubla, juzga, condena, critica y después pregunta.
  • Al final se introduce la historia de Stephen, el hermano de Clayton, que no tiene mucho sentido en el libro ni está lo suficientemente explicada, robándole protagonismo a la pareja. Ha sido un gran fallo desinflar el final de una historia tan buena de esta manera.

Se lleva la puntuación completa aunque en realidad no llega al cinco pero está por encima del cuatro y medio (esos puntos débiles que acabo de citar son la causa). 


Setecientas veinte páginas de emoción, amor, tensión, luchas, deseos y atracción. Una historia de las de antes, bien narrada y cuidada al detalle. Una maravilla para los sentidos. Una joya que tenéis que leer sí o sí.
Amor, amor y amor. 
Amor del bueno, del que cuesta, por el que se sufre pero que cuando                         se consigue es perfecto. Eso es lo que nos presenta Judith McNaught.