Reseña: Mascarada, Jacquie D'Alessandro

04 agosto 2016

Jacquie D'Alessandro· R. Histórico · 4º-Serie de la Sociedad Literaria de Damas Londinenses · B de bolsillo

En los últimos meses me ha dado por hacerme con las novelas de Jacquie D'Alessandro y Mascarada, que ha sido reeditada este verano por Ediciones B, ha sido la última incorporación. Nos encontramos ante una novela sencilla, tradicional y bien trabajada. No hay lugar para las sorpresas, pero sí para el entretenimiento y la diversión, y con eso me ha dado por satisfecha.
Lady Emily Stapleford debe salvar a su familia de la ruina financiera. Para ello decide publicar una novela cuya heroína es una vampira, pero no encuentra editor. Emily no se rinde y organiza una mascarada para atraer la atención sobre los vampiros, pero un misterioso americano, Logan Jennsen, puede echarlo todo a perder…
Todas las amigas de Lady Emily se han casado y disfrutan de fogosos y felices matrimonios poniendo en práctica las enseñanzas que encuentran en los libros de su pícaro club de lectura. Pero a Emily el amor y la tranquilidad parecen serle esquivas, su padre ha perdido la fortuna familiar y la ruina sobrevuela su cabeza y la de sus hermanos. Emily es una mujer valiente y ya ha buscado una solución a semejante problema: ha escrito una novela protagonizada por una vampira y ahora solo le queda encontrar un editor que publique su historia. Pero, como no podía ser de otra manera, su manuscrito es rechazado y Emily decidirá trazar un arriesgado plan para lograr en su objetivo. Y en su camino se cruza Logan, un viejo conocido.

Mascarada funciona bien. Es una novela que sigue el esquema propio del género, que tiene la capacidad para enganchar al lector y ofrecerle un buen rato. La lectura es ligera y el estilo sencillo. Los personajes están bien construidos y todos, protagonistas y secundarios, tienen encanto. Emily y Logan son dos personajes atractivos. Él es un hombre hecho a sí mismo, ahora es un próspero empresario, pero durante años estuvo rodeado de pobreza y necesidad. Aunque en ocasiones pueda parecer un poco duro, en realidad es un hombre compasivo y generoso, deseoso de encontrar el amor y el calor de una familia. En cuanto a Emily, nos encontramos ante una mujer con arrojo y seguridad en sí misma, atrevida y decidida. Juntos forman una pareja atractiva, con roces y desencuentros y momentos de ardiente pasión.

En resumen, Mascarada ha sido una buena lectura, entretenida, agradable y bien escrita, con carismáticos personajes y un buen ritmo.

Reseña: Calendar Girl, Audrey Carlan

03 agosto 2016

Audrey Carlan · Serie Calendar Girl · R. Erótico · Planeta

Calendar Girl no era una novela para mí y quizá debería haberlo anticipado. Sé que muchos han disfrutado del libro, no tenéis más que echarle un ojo a la valoración que tiene en Goodreads, pero no ha sido mi caso. La de Audrey Carlan me ha parecido una historia superficial, demasiado sexual y pobre en aspectos como la construcción de personajes y escenarios. La autora ha ideado una fantasía, ha teñido de rosa el mundo de la protagonista y se lo ha querido vender así a los lectores, pero conmigo no ha funcionado.
Mia necesita dinero. Mucho dinero. Para ser exactos un millón de dólares. Y además tiene poco tiempo. La vida de su padre está en juego y ella solo tiene un año para saldar sus deudas. Para ello deberá aceptar un encargo que nunca antes habría imaginado…. Durante todo un año Mia acompañará a lo largo de un mes a un hombre distinto y así conocerá el lujo, diferentes estilos de vida, viajará por muchas ciudades, vivirá experiencias sexuales increíbles... Y hasta puede que conozca al hombre de su vida.
El padre de Mia está en el hospital y ella tiene un año para saldar su deuda (un millón de dólares). Conseguir semejante cantidad de dinero en tan poco tiempo (a algunos como si nos da media vida, nunca lo vamos a conseguir) es imposible, pero Mia encuentra una opción: comenzar a trabajar como acompañante (scort) en la agencia de su tía. Durante un año pasará cada mes con un cliente distinto, solo les tendrá que acompañar y así conseguirá el dinero que necesita, salvará la vida de su padre y asegurará el futuro de su hermana pequeña. Así de sencillo. Y es aquí donde empieza el espléndido viaje de Mia, que la llevará a conocer a hombre esculturales, ricos, importantes y con talento. Su vida se convertirá en un cuento plagado de sexo, lujo y fantasía. Lo que debería ser un trabajo se convierte en una aventura y Mia decide sacarle el máximo provecho a los meses (y hombres) de enero, febrero y marzo.

Puedo entender que Mia sea una mujer joven que necesita madurar, que su decepcionante vida amorosa la ha hecho desconfiar de los hombres y desear una relación. Si quiere tener relaciones esporádicas bien por ella (me guste más o menos), ahora bien, que me quiera disfrazar de algo parecido al amor una relación que no llega a eso... por ahí no paso. Mia no está enamorada en esa novela por mucho que la autora nos lo quiera hacer creer. Mia quiere disfrutar y pasárselo bien  y eso es precisamente lo que hace. Esta falta de romanticismo, de una relación creíble y sensata me ha disgustado sobremanera. Y es que Calendar Girl no es una novela romántica, es erótica a secas, aunque la autora quiera hacernos creer lo contrario.  Mia está lejos de enamorarse y mejor que no lo haga por el momento, no tiene claras sus prioridades y objetivos en la vida, así que comenzar una relación con este punto de partida no parece un buen augurio.


Mia me ha parecido un personaje incomprensible. No comparto sus ideas sobre el sexo, no entiendo la libertad con la que se entrega, la inmediata complicidad que siente con todos sus clientes (que está fuera de lugar y es irreal). No me creo la facilidad con la que encuentra una manera de solucionar su problema, no me parece normal que con su padre en coma esté tan feliz. Y bueno, que todos sus clientes hasta el momento sean como modelos me parecen casi una broma. No discuto que esta clase de servicios sean requeridos también por hombres atractivos, pero que todos le toquen a ella... pues como que no.

La prosa de la novela me ha parecido demasiado sencilla, los personajes pobres y el lenguaje demasiaso soez. La trama flojea, no se percibe un trabajo cuidada detrás, los escenarios no aportan nada, parecen sacadas de una fantasía y no hay más que sexo, sexo y sexo,

Como comenzaba diciendo, para gustos hay colores, pero a mí Calendar Girl no me ha gustado. No esperaba una novela estupenda, pero sí algo más trabajado y una protagonista más coherente. Puede resultar entretenido y pasar páginas no cuesta, pero a mí me ha faltado curiosidad por saber qué iba a pasar a continuación.

Reseña: Érase una vez Londres, Laura Maqueda

01 agosto 2016

Laura Maqueda · R. Contemporáneo · Phoebe (Pàmies)

A partir de ahora, cuando piense en lecturas veraniegas, Érase una vez Londres vendrá a mi mente porque es la clase de historia que suele apetecer en días de playa y piscina: sencilla, amena, ágil y entretenida. Laura Maqueda nos ofrece una historia muy de cuento, con elementos comunes con algunas comedias románticas y que busca que el lector lo pase bien.
¿Puede el modelo más famoso del mundo enamorarse de una chica corriente?
Desesperada, angustiada, perdida en mitad de un aeropuerto en un país extranjero… y estafada. Así se siente Miriam cuando aterriza en Londres y descubre que la empresa que le había prometido un trabajo la ha engañado y se ha quedado con su dinero. Perdida en una ciudad que no conoce y con apenas unas libras en el bolsillo, Miriam deberá buscar urgentemente una solución a sus problemas. Lo que no espera es encontrarse con un elegante, desconocido y guapísimo hombre, que se presentará como su salvador al ofrecerle su casa de manera desinteresada mientras ella busca un nuevo trabajo.
Miriam no puede sospechar que su casero, además de ser una belleza, es el modelo más reconocido del momento y que, además de hospedarla en su casa, está también dispuesto a abrirle su corazón… si es que la convivencia con una alocada española se lo permite.
Como comentaba al principio Érase una vez Londres es una novela sencilla y con un argumento bien conocido por el lector. Miriam ha finalizado sus estudios, pero por culpa de la crisis económica no encuentra trabajo, así que decide emigrar a tierras inglesas para lo que contrata los servicios de una empresa que se encarga de encontrar trabajos para sus clientes Pero la realidad es que cuando llega a Londres todo ha sido una estafa y acaba perdida en el aeropuerto, con pocas libras y avergonzada por tener que volver a casa con el rabo entre las piernas. Y es en ese momento cuando llega su salvador, Julian, un hombre de los que quitan el hipo, imponente y amable. En casa del modelo británico Miriam encontrará un lugar donde permanecer hasta tomar una decisión respecto a su futuro, y como el roce hace el cariño, entre el británico y la española comenzará a nacer algo especial.

La de Laura Maqueda es una novela que se lee con facilidad, en la que pasar páginas no es un problema y en la que sus personajes te regalan toda clase de momentos. Miriam es muy española y el contraste entre su personalidad latina (unido a su predilección por las palabrotas) y el carácter templado y prudente de Julian será un claro punto de interés. La historia de los secundarios Carol y Daniel también me ha parecido otro elemento interesante y bien trabajado.

La historia de Miriam tiene mucho de cuento de hadas. La protagonista parte de una situación desafortunada y a lo largo del camino pasa por diferentes dificultades, pero tiene a su lado a un hombre que siempre le tiende la mano. Todas los problemas son resueltos, algunos con bastante facilidad y otros con sus dosis de lágrimas, primando siempre el amor y el conocido final feliz. Julian es el encantador caballero que acude al rescate de Miriam, quien le ofrece la oportunidad de tomarse tiempo para decidir y, sobre todo, quien le ofrece una conexión emocional desconocida hasta el momento para ella.

Pese a todo, hay detalles que no me han acabado de convencer. Por un lado, lo fácil que le resulta todo a Miriam (cómo se queda en casa de Julian sin conocerle, la familiaridad con la que le trata a él y a su casa, cómo resuelve su futuro...) no me parece del todo realista. Por otro lado, Julian, que es todo un solete, no es perfecto y algunas actitudes, un tanto cobardes, me han decepcionado. Y en cuanto a ella, algunas de sus salidas de tono, inherentes a su carácter, no me han gustado.

En resumen, en Érase una vez Londres encontraremos un cuento de hadas moderno sencillo y entretenido, ideal para estos días de calor.

Reseña: La condesa libertina, Joanna Shupe

12 julio 2016

Joanna Shupe/ 1º- Wicked Deceptions/ R. Histórico/ Titania

Me gustan las historias protagonizadas por mujeres fuertes y decididas, y Maggie Hawkins es una de ellas. Ella, que podría haber tenido un futuro brillante, acabó casada con un hombre que podría ser su abuelo, viviendo alejada de la sociedad y siendo vilmente criticada por todos. Tras años de sordo destierro, ha enviudado y está decidida a dar que hablar, está de vuelta en Londres, más preparada y sabia, dispuesta a vivir tal y como quiere. Y de nuevo aparece en su vida Simon Barrett, antiguo amigo y primer amor, la persona que más le falló en su momento más delicado,quien le hizo madurar de golpe y sin anestesia.
La presentación en sociedad de lady Maggie Hawkins era algo que ella misma prefería olvidar... junto a su primer matrimonio. En la actualidad, esta caricaturista política es una mujer diferente. Una mujer totalmente moderna. Tanto es así que su público cree que es un hombre.
REALIDAD: Maggie, que dibuja bajo un seudónimo masculino, es conocida como Lemarc. Su personaje favorito para ridiculizar es Simon Barrett, conde de Winchester, una estrella en ascenso en el Parlamento y antiguo confidente. Además de ser su objeto de deseo…
FICCIÓN: Maggie es una medio irlandesa desvergonzada que sedujo al marido de su mejor amiga la víspera de su boda. Es una persona a quien hay que temer y repudiar.
Destrozada por el desprecio de Simon, Maggie no puede permitir que la ciudad entera la humille. Por eso, las caricaturas de Lemarc han convertido a Simon en el hazmerreír de Londres... Sin embargo, ahora parece que Maggie podría estar equivocada con respecto a lo que sucedió años atrás…
¿Es posible que el corazón sea más poderoso que el lápiz y la espada?
La condesa libertina ha sido una lectura satisfactoria, Entre sus páginas he encontrado una historia potente, con ideas interesantes y una gran protagonista. Maggie ha resultado ser una excelente protagonista, una mujer adelantada a su tiempo, segura de sí misma, una artista de gran talento, una mujer decidida y consecuente. La sociedad ha decidido dejarla de lado y tildarla de fulana, ella no puede hacer nada para remediar esto, pero se niega a vivir en el ostracismo y proyecta una imagen de falsa libertina que da mucho que hablar. Maggie es fuerte, sus sentimientos no la hacen débil y luchará por defender esa libertad que tanto le ha conseguido alcanzar.

En cuanto a Simon mis sentimientos se reducen a una frase: no me ha convencido. Y no lo ha hecho por su actitud en el presente, entiendo que ese pasado en común genera un interesante conflicto entre la pareja, así que para mí no ha supuesto un conflicto. Simon es todo un aristócrata, encaja muy bien entre la buena sociedad, lleva una vida cómoda y cumple con lo que se espera de él. Es indulgente con los demás, pero no hace gala de la misma generosidad con Maggie, a quien no reconquista de una manera lograda y sí demasiado precipitada y carente de la profundidad que podríamos haber esperado teniendo en cuenta los antecedentes de la pareja.

La novela tiene un marcado cariz sexual. La pareja formada por Simon y Maggie goza de química y el contacto sexual es importante entre ellos. La prosa de la autora es ágil y funciona, aunque hay detalles que podrían pulirse un poco más. La novela entretiene, goza de un ritmo ligero y agradable y contiene elementos suficientes para captar siempre la atención del lector.

En resumen, La condesa libertina ha sido una buena lectura de la que destaco su excelente protagonista, el tema que aborda y los giros que encontramos en sus páginas.

Reseña: De carne y hueso, Sylvia Day

05 julio 2016

Sylvia Day · R. Erótico · Esencia

A Sylvia Day le gusta mucho la novela erótica y sus historias tienen una gran cantidad de escenas picantes y un lenguaje crudo. Son algunas de sus señas de identidad, conozco el tono de sus historias y estoy familiarizada con su estilo. De carne y hueso me ha decepcionado, me ha parecido una especie de borrador en el que lo único trabajado eran los encuentros sexuales entre los protagonistas. He encontrado en esta novelas los mismos defectos que en su día le encontré a Salvaje, es decir: sexo cada pocas páginas, poco desarrollo de la relación de la pareja, nulo trabajo del contexto, trama con potencial pero sin aprovechar y conflictos que se resuelven casi sin haber comenzado. De verdad, qué historia tan floja.
Durante cinco años, Sapphire ha sido la concubina más preciada del rey de Sari. Cuando al fin recupera su independencia, se niega a volver a perder el control a manos de nadie. Pero una interferencia inesperada la arroja en brazos del arrogante y orgulloso Wulfric, príncipe heredero del reino rival de D’Ashier, un hombre peligroso en todos los sentidos. Sapphire es la hija del principal enemigo de Wulfric. También es una guerrera muy valorada y una experta conocedora de las artes sensuales. En resumen, es perfecta para Wulfric. Pero una relación duradera entre ellos es impensable, por lo que llegan a un acuerdo: pasarán una noche juntos y luego cada uno seguirá su camino. Sin embargo, ninguno de los dos cuenta con tener que enfrentarse a un deseo capaz de llevar a dos naciones a la guerra y a dos corazones a la rendición. Una belleza legendaria, un atrevido guerrero y una seducción que podría destruirlos a ambos.
Sylvia Day comete demasiados errores. Vale que es su segunda historia, después ha publicado mucho más, pero son demasiados los fallos, y muy graves, que le he encontrado a la novela. Para empezar, la parte romántica brilla por su ausencia, hay demasiadas escenas de sexo que, para la autora, llevan a la pareja a enamorarse, algo que no me he creído en ningún momento. He percibido lujuria y pasión, pero no he encontrado ternura ni romanticismo. El segundo de los errores deriva del primero: hay tanto sexo que no hay espacio para que la trama se desarrolle. Solo atisbamos pequeños esbozos de lo que podría haber sido, conflictos graves que se solucionan en un pestañeo y que restan credibilidad a la trama. Y en cuanto al contexto... decir que está poco perfilado es quedarse corto. Sylvia Day nos transporta a otro planeta, con una tecnología mucho más avanzada, donde ha habido ciertos conflictos... y ya está. Cero trabajo en la confección de escenarios, entonces, ¿para qué complicarse trasladando al lector a otro mundo, a un entorno futurista?

Siento que estoy siendo demasiado negativa, no me gusta hacer reseñas de este estilo, pero es lo que toca. Por supuesto, cada uno es libro de leer el libro y tener una opinión contraria a la mía, sin ir más lejos, en Goodreads tiene una media de 3.90 sobre 5. Como no todo pueden ser cosas negativas os diré que los protagonistas, Sapphire y Wulfric, me han gustado mucho. Él es todo intensidad y fuerza, lucha por lo que quiere y tiene un punto viril que me ha resultado atractivo. Y ella no se queda a atrás, obstinada, fuerte, inteligente y luchadora, plantará cara a todas las situaciones que se le presente. Pero, sin duda, lo que más me ha gustado es la diferencia que la autora hace a través de Wulfric de la diferencia entre tener sexo y hacer el amor.