Debolsillo publicará Beautiful. Un toque de locura en julio

06 junio 2017

En 2013 la editorial Penguin Random House Grupo Editorial comenzó a publicar a través de sus diferentes sellos (Random y Debolsillo) la saga Beautiful, que se caracteriza por tener un aire pícaro, divertido, sexy e intenso. 

Hasta el momento la editorial había publicado cuatro títulos, el último en 2015, y no parecía que fuera a continuar con la saga, pero, sorpresa, sorpresa, el próximo mes de julio, desde Debolsillo, se publica el quinto libro de la saga Beautiful. Un toque de locura.

Una joven con el corazón roto que busca su lugar en el mundo. Un abogado obsesionado con su carrera profesional. Y un viaje entre amigos pensado para desconectar y relajarse..., el escenario perfecto para que salte la chispa y se entreguen a la locura.

En un panorama romántico como el que tenemos hoy en día, toparme con noticias como esta me supone una alegría. Personalmente no creo que las novelas de la autora sean inolvidables, pero sí lo suficientemente atractivas y adictivas como para pasar unas horas divertidas.

Por si os interesan, os dejo las reseñas de los anteriores títulos:



Reseña: Hasta que la muerte nos separe, Amanda Quick

31 mayo 2017

Amanda Quick · R. Histórico · Amor y aventura (Ediciones B)

En los últimos tiempos Amanda Quick me está reportando agradables sorpresas y la última de ellas es la novela que hoy os presento, Hasta que la muerte nos separe. La autora, que escribe también bajo el sinónimo de Jayne Ann Krentz, nos ofrece una historia dominada por el suspense, con ligeros esbozos de romanticismo, personajes muy característicos de su obra y un contexto bien definido. El ritmo es ligero, la trama engancha y el suspense, aderezado con momentos de acción que aparecen de la mano de diferentes situaciones complicadas, mantienen al lector enganchado y logran que la novela, amena y entretenida, se disfrute de principio a fin.
Calista Langley regenta en el Londres victoriano una agencia de «presentaciones» dirigida a damas y caballeros respetables que buscan pareja. Desde hace un tiempo, está recibiendo obsequios siniestros —un espejo negro, una corona fúnebre, una campanilla de ataúd…—, todos con sus iniciales grabadas.
Convencida de que obtendrá ayuda de la policía, Calista recurre a Trent Hastings, un solitario escritor de novelas de misterio poco afecto a las relaciones sociales.Mientras Trent y Calista revisan los archivos de los clientes rechazados con la esperanza de identificar al acosador, comienza a ser obvio que la clave podría proceder del pasado secreto de Calista… y que la vida de esta corre peligro.
Calista es una mujer decidida, tenaz y valiente. Su situación económica no es demasiado boyante, heredó junto a su hermano una vieja y deteriorada mansión que no pueden mantener como deberían, por eso se gana la vida gracias a una agencia de presentaciones respetable y discreta. Su tranquila existencia se ve alterada por la llegada de tétricos regalos enviados por un admirador anónimo que hacen pensar que su vida está en grave peligro. Esta situación, que coincidirá con el interés del escritor Trent Hastings en su agencia, llevará  a Calista a adentrarse en una peligrosa investigación con la colaboración del autor de novelas de misterio, con el objetivo de poner fin a tan preocupante situación, descubriendo por el camino que han sido varias las mujeres que han muerto tras recibir los mismos regalos que la protagonista.

Hasta que la muerte nos separe es un romance histórico en el que el suspense, la investigación y los peligros ocupan casi todo el protagonismo. La parte romántica está ahí, serena, discreta y poco detallada,  se presenta como un aderezo interesante que mejora el resultado final y está caracterizada por la relación entre dos personajes maduros que se conocen bien a sí mismos y, pese a tener algunas de las dudas propias de cualquier individuo al enamorarse, huyen de las exaltaciones amorosas o de las escenas almibaradas en exceso. En cuanto al suspense, me ha parecido coherente, bien entretejido y con los elementos necesarios para captar la atención del lector, siempre con ese punto personal y especial que la autora sabe darle a sus historias.

Los secundarios, al igual que los protagonistas, funcionan muy bien. La autora ha construido personajes interesantes, alejados de las banalidades que tan frecuentemente encontramos hoy en día en el género. Y, aunque no tiene el rigor histórico de las novelas de autoras como Laura Kinsale, el contexto está muy bien trabajado y logra meter al lector en escena.

En resumen, una buena lectura, agradable, interesante y amena, con mucho suspense y pinceladas de romance, unos personajes maduros e interesantes y un ritmo ágil que hace que la novela sea lea en unas pocas horas.

Reseña: El acuerdo, Melanie Moreland

16 mayo 2017

Melanie Moreland · R. Contemporáneo · Terciopelo

El acuerdo ha sido toda una sorpresa. Su argumento no se diferencia en nada de otras novelas, pero resulta que la magia está entre sus páginas, en las manos de la autora, que ha sabido transformar una historia predecible en una novela entretenida, dulce, emotiva y, sobre todo, coherente, con personalidad y bien construida. La de Melanie Moreland no es una novela erótica, así que no os dejéis engañar por las primeras impresiones.
Un tirano por el día, un playboy por la noche. Esa es la reputación que precede a Richard VanRyan. Él vive su vida de la manera que quiere, sin importarle las opiniones de otros. No se preocupa ni por nada ni por nadie, y no tiene intención de cambiar su manera de ser.
Katharine Elliott trabaja como asistente personal de Richard. Ella le desprecia y no comparte su más que cuestionable ética profesional, pero no tiene otro remedio que soportar y gestionar todos los trabajos que Richard le encarga ya que necesita su trabajo para poder subsistir. Hasta que llega el día en el que él le pide algo que Katherine nunca imaginó. Un nuevo acuerdo, con un trabajo diferente, su prometida en lugar de su asistente personal.
¿Qué es lo que puede suceder cuando dos personas que se detestan, tienen que vivir juntos y actuar como si estuvieran locamente enamorados?
¿Sobrevivirán al acuerdo que han firmado?
Richard VanRyan se considera un genio en su trabajo, por eso, y tras su excelente rendimiento laboral que no ha desembocado en su ansiado ascenso, decide que es momento de cambiar de aires y ponerle las cosas muy claras a su jefe.  Para ello necesitará la ayuda de su asistente personal, Katharine, una mujer en apariencia sumisa y perfecta a la que no aguanta. El plan que Richard se propone es muy de novela: convencer a Katharine de que se haga pasar por su novia, prometida y lo que surja para conseguir un puesto en Gavin Group, una empresa familiar que no solo quiere buenos empleados, sino personal con valores familiares, encontrándose Richard en el extremo opuesto. 

Richard es un tirano y un mujeriego, dicho de forma colorida, un cabronzado difícil de aguantar, engreído, arrogante,soberbio y maleducado. A Katharine, como a tantos otros millones de personas, no le queda otro remedio que aguantar a su jefe (las facturas y las cargas familiares no se sostienen solas). Por ello se muestra sumisa y educada, aguanta sus tonterías y malos modales, se traga todo lo que piensa y hace su trabajo lo mejor posible. Esta barrera entre jefe y empleado se rompe cuando Richard, que nunca ha demostrado tacto ni educado interés por su asistente, le pide a Katharine que se haga pasar por su prometida y deje su actual empleo (a cambio de una sustanciosa remuneración, claro). En este momento el poder deja de estar en manos de Richard, que se empieza a mostrar vulnerable pues su futuro pasa por las mano de otra persona. Este momento marca el devenir de la historia, en la que seremos testigos de la lenta, esperada y preciosa evolución de Richard, que pasa de ser un tipo insoportable a un hombre de negocios profundamente enamorado y entregado (y que a mí me ha hecho suspirar en más de una ocasión).

Como he dicho al principio, la novela no tiene un argumento original, pero no le ha hecho falta porque la autora ha acertado en muchas cosas: los personajes y su evolución, la coherencia de la trama y su correcto desarrollo, la tensión sexual, las tramas secundarias, los diálogos, los tiempos del romance...  Una vez que comienzas a leer la novela no puedes parar, al menos esa ha sido mi experiencia, y por la cual me vi leyendo de madrugada y acabando la novela en un solo día.

Richard es un hombre inaguantable y la autora no se esmera en ocultarlo en los primeros capítulos. Su forma de tratar a Katharine me parece despreciable, esos comentarios humillantes dicen mucho de la clase de persona en la que se ha convertido. Claro que ver cómo la autora hace cambiar al personaje me ha parecido una delicia y uno de los aspectos más positivos de la novela. En cuando a Katharine, no es una de esas mujeres sumisas con escasa personalidad. Al igual que Richad, tiene un pasado complicado y en su presente tiene ciertas responsabilidades que la atan a una existencia poco agradable. A pesar de todo, no se queja, tira para delante y lucha por ser feliz. Esa fuerza suya, su tenacidad, lealtad y sensibilidad me han gustado mucho.

En lo que respecta al romance no puedo estar más satisfecha. La autora se toma su tiempo, nada de enamoramientos en pocas páginas, aunque si mucha tensión sexual (que no es lo mismo que sexo y que como lectora aprecio más). Katharine y Richard comparten muchos momentos, su relación pasa por diferentes momentos hasta llegar al final feliz: hay drama, malos entendidos, amistad, camaradería...

En resumen, El acuerdo me ha encantado. No esperaba tanto de la novela, así que me he llevado una sorpresa muy agradable al encontrarme con una trama de sobra conocida por los lectores del género, pero bien trabajada, con unos tiempos muy acertados, una estupenda evolución del héroe y un romance lento y dulce que hacen que el conjunto final sea una lectura agradable, entretenida y adictiva que te deja con muy buenas sensaciones.

Reseña: Amenaza entre las sombras, Linda Howard

10 mayo 2017

Linda Howard · R. Contemporáneo · Harlequín Ibérica (Top Novel)

Linda Howard es una autora que me encanta. Sin duda, Lecciones privadas fue el título que me convirtió en una lectura asidua de sus publicaciones. Es por ello por lo que antes de comenzar la reseña aprovecho para recomendaros a la autora, que siente predilección por las tramas contemporáneas en las que incluye grandes dosis de suspense y por los protagonistas masculinos ásperos y poco dados a noñerías. La considero una de esas autoras que todo lector de  novela romántica debe leer y bien podéis comenzar la tarea con la novela de la que os voy a hablar hoy.

Amenaza entre las sombras es una novela muy propia de la autora, con los rasgos que os he comentado en líneas anteriores, con una trama bien hilada y construida, seria en cuanto a personajes, bien escrita, coherente y entretenida. No es una novela que destaque gracias a su argumento, no hay en ella elementos novedosos, pero funciona muy bien, se lee del tirón y el resultado final es muy positivo. La novela va de menos a más, te va enganchando de manera tranquila, llegando a pegarte a sus páginas hasta que eres incapaz de soltarla. 

Para Morgan Yancy, jefe operativo de un grupo paramilitar, su trabajo era lo primero. Pero, tras sufrir una emboscada en la que estuvo a punto de morir, su supervisor estaba más que decidido a descubrir quién iba tras los miembros de su escuadrón de élite… y por qué. Ante el temor de que el desconocido enemigo volviera a atacar, Morgan había sido enviado a un lugar aislado para permanecer oculto, aunque vigilante. Sin embargo, entre la atractiva anfitriona a la que estaba decidido a proteger, y una mortífera amenaza agazapada entre las sombras, pasar desapercibido demostró ser la misión más peligrosa a la que se había enfrentado jamás.
Bo Maran, la jefa de policía a tiempo parcial del pequeño pueblo montañoso de Virginia Occidental, había conseguido al fin construirse la vida que deseaba. Tenía amigos, un perro y algo de dinero en el banco. Y de repente Morgan apareció ante su puerta. Bo no necesitaba a ningún hombre misterioso en su vida, y menos uno tan problemático, atractivo y hermético como Morgan. Ella ya tenía bastante con apaciguar a los habitantes de Hamrickville tras una disputa personal que se había torcido.
A medida que pasaban los días y las semanas, más difícil les resultaba a Bo y a Morgan luchar contra la intensa atracción y la creciente intimidad, a pesar de que ella era muy consciente de que ese hombre se escondía de algo. Sin embargo, descubrir la verdad podría costarle a Bo más de lo que estaba dispuesta a dar. Y, cuando la tapadera de Morgan fue descubierta, podría costarle la vida.
Bo es una mujer que se ha hecho a sí misma tras los errores cometidos. Con ilusión y grandes dosis de candidez e inconsciencia, se metió de lleno en el mundo de la reforma y venta de casas y el resultado fue nefasto: una deuda millonaria que incluye varias tarjetas de crédito. Como consecuencia, ha acabado viviendo en una casa/granero en una zona que nunca hubiera estado entre sus  preferidas, controlando sus gastos hasta el límite y trabajando en dos sitios diferentes para mantenerse a flote. Todos estos acontecimientos la han convertido en una mujer de carácter fuerte y serio, consciente de su situación, deseos, necesidades y prioridades, poco dispuesta a que su vida discurra por un camino con el que no se siente cómoda. La llegada de Morgan a su vida no es bien recibida por muchas razones, aunque también le ofrece grandes alicientes. Con el paso del tiempo y mediante una tranquila convivencia, la relación entre estos desconocidos se estrechará, sus sentimientos entrarán en juego y la situación tomará un matiz delicioso para el lector.

Este romance, tranquilo, agradable, pasional, coherente y actual, me ha gustado mucho. Está alejado de tonterías varias, no peca de un exceso de almíbar y plantea situaciones y conflictos reales. Todo ello caracterizado por el estilo y la personalidad que la autora deja en sus historias.

Morgan es uno de esos protagonistas románticos que aprecio: un hombre de acción, curtido, seguro de sí mismo, honesto y fuerte. Tiene personalidad y carácter, se mantiene fiel a sus convicciones y no se deja vencer por las circunstancias. Puede que él no se considere un hombre romántico ni sensible, pero sí lo es y tiene gestos que me han hecho emocionarme y sonreír como una tonta.

Y no me puedo olvidar de Tricks, la perra de Bo, ¡qué personaje! No había leído una novela con tanta presencia perruna en toda mi vida. Es cierto que en algún punto me ha llegado a cansar y he sentido que la autora le ha dado demasiada importancia, pero no puedo negar que me ha parecido entrañable y regala al lector escenas divertidas y cándidas.

Además de la trama romántica, está el suspense, presente desde la primera página y hasta el final; eso sí, de forma tranquila. La autora ha optado por presentar el conflicto al inicio de la historia, desarrollarlo luego con calma, aliñado con conflictos relacionados con el puesto como jefa administrativa de la policía de Bo. Quizá la autora podría haber trabajado en la sensación de peligro e intriga del lector, hacer más redonda la trama, pero no es algo que me haya molestado ni desmerecido la lectura. 

El resultado final es una historia que convence, agradable y fácil de leer, de ritmo ágil, trama sólida y coherente, personajes bien construidos y una buena combinación de romance y suspense. Linda Howard no decepciona.

Reseña: Las cenizas de Amber, Gail McHugh

03 mayo 2017

Gail McHugh · New Adult · Terciopelo

Las cenizas de Amber es una lectura complicada, no apta para todos los lectores habituales de la novela romántica, que, generalmente (sé que es malo generalizar, pero la siguiente idea la he podido constatar con el paso de los años) no aprecian un triángulo amoroso consistente (otra cosa bien distinta es la aparición de un pretendiente que poco o nada tiene que hacer con la protagonista). En la novela de Gail McHugh nos encontramos precisamente con eso, con una relación a dos bandas, con una joven traumatizada, asustada, locuaz y decidida que conoce de forma simultánea a dos hombres, Brock y Ryder, que consiguen despertar sus instintos y tocarle la parte sensible. Lo que la autora nos presenta es un triángulo amoroso contundente, siempre presente durante la lectura, de difícil solución satisfactoria para todo el mundo y también difícil de comprender, aunque accesible.
La vida de Amber Moretti cambia en tan solo unos minutos. Ella se encuentra desesperada para encontrar una vida nueva en el mismo instante en el que entra al campus universitario. Al pasearse el primer día por el comedor, Amber conoce a dos hombres que de inmediato traen a su vida color, aire y luz a su mudo oscuro.
Brock Cunningham es brutalmente apuesto, una fuerza a la que Amber no puede resistirse. Sus ojos verdes de inmediato atraen su atención. Brock se convierte de inmediato en el protagonista de los pensamientos de Amber.
Ryder Ashcroft, un joven repleto de tatuajes y de ojos azules ejerce en Amber un rechazo casi inmediato, eso es hasta que Ryder la besa, robándole así parte de su corazón y de también de su alma.
Sin saber que ella podría quebrarse de muchas distintas formas, Amber descubre que está completamente enamorada de ambos.
Pero un evento lo cambiará todo, destruyendo por completo su vida, y Amber no sabe si será capaz de recuperarse de tan brutal acontecimiento.
Personalmente, creo que el mayor acierto de Gail McHugh en esta historia es su primera página: potente, relevadora, capaz de despertar la atención del lector. Con ese inicio impactante y duro el lector se sumerge en la novela deseando conocer qué es lo que va a ocurrir al final y qué decisiones van a tomar los protagonistas. Evidentemente, la trama no se sostiene únicamente con ese inicio, sino que mediante un estilo directo y ágil y combinando elementos como el erotismo, el romance, el drama y la acción, la novela resulta entretenida y atractiva. Aunque tiene peros, por supuesto, pero estos dependen en gran medida de mis gustos, que están marcados por la poca predisposición que tengo para entender los triángulos amorosos.

Otro elemento que valoro positivamente de la lectura es la madurez de los protagonistas, alcanzada tras duras experiencias, eso sí; pero que contrasta con su juventud y rasgos propios de esa edad, lo que hace una mezcla muy interesante. Amber, Brock y Ryder no lo han tenido fácil en la vida, pero han salido adelante, de formas quizá no demasiado acertadas, pero lo han hecho; lidian con sus errores y sus demonios y viven con intensidad. De ello se desprende que el drama es un componente esencial en la historia, no solo por su pasado, sino porque su manera de vivir condicionará mucho su futuro y les llevará a una resolución que mantiene en vilo al lector. Sin olvidarnos del erotismo, por supuesto, que está presente a través del lenguaje explícito y escenas potentes en las que los personajes tan rienda suelta a su pasión sin remilgos.

Brock y Ryder encarnan versiones muy diferentes y un tanto oscuras de lo que se entiende por un héroe románticos. Están metidos en asuntos realmente turbios y la relación que establecen con Amber y cómo afecta esto a su amistad me ha parecido, como poco, llamativa.

Las cenizas de Amber es una historia diferente a lo que estamos acostumbrados a leer en el género, complicada por su eje central (un triángulo amoroso), pero acertada en aspectos como los personajes, el estilo y el ritmo.