Reseña: Querido hermanastro, Penelope Ward

26 abril 2017

Penelope Ward · New Adult · Titania

Las apariencias engañan. Una portada como esta, acompañada con un título como Querido hermanastro y una sinopsis que se puede reducir al romance entre un chico rebelde y una niña buena que resultan ser hermanastros, parece apuntar a una historia sexy, divertida y provocativa; pero nada más lejos de la realidad. La de Penelope Ward es una historia más profunda de lo que puede parecer a simple vista. Elec es mucho más que un chico malo lleno de tatuajes, bajo esa gruesa piel (malas contestaciones, desplantes, un sentido del humor un tanto retorcido, etc) se esconde un chico vulnerable, que lo ha pasado mal y que ha tenido que tomar decisiones complicadas para alguien tan joven (todavía está en el instituto).
La vida de Greta se pondrá patas arriba cuando Elec, hijo de su padrastro, se muda a vivir con ellos. Elec es un inadaptado, un engreído dispuesto a atormentarla…
Greta no lo soporta. Le fastidia que la tome con ella porque no quiere estar allí, le fastidia que traiga chicas a su habitación, pero lo que más le fastidia es cómo reacciona su cuerpo cuando lo tiene delante…
Al principio pensó que lo único bueno que tenía eran sus abdominales perfectos y sus tatuajes; que no había nada más que un físico, pero se engañaba, había más, mucho más, y se le escapaba de las manos… Una noche, las cosas empezaron a cambiar entre ellos y llegaron a un punto crítico.
¿Cómo hacer frente a estos sentimientos? ¿Podría Elec romperle el corazón? Greta tenía que tomar una decisión… Y esta determinación podría cambiar sus vidas para siempre.
Hasta hace unas horas, Grace y Elec vivían en estados diferentes y no tenían el placer de conocerse, pero ahora Elec tiene que irse a vivir durante un año con su padre a consecuencia de las exigencias laborales de su madre, lo que supondrá compartir vivienda e instituto con Grace. No me atrevería a decir que son polos opuestos, pero sí que sus caracteres distan bastante de parecerse. Ella se acerca más al prototipo de chica buena (aunque con las hormonas muy alteradas) y en  él la rebeldía y el desafío son actos habituales. Por ello, los primeros capítulos de la historia transcurren por el camino esperado: intercambios chispeantes y divertidos, tensión sexual... Esta parte, que es resultona y entretenida, además de estar aderezada por diversos conflictos familiares, escenas provocativas y un lenguaje explícito. Pero es el segundo tramo, del que nos puedo adelantar nada, cuando la historia cambia en tono y ritmo. La trama se vuelve más pausada, madura y real y los personajes hacen gala de una madurez que, al menos a mí, me ha resultado más atractiva. Esta segunda parte me ha gustado más, aunque la primera, con ese tono ligero y tan propio de la adolescencia, me ha resultado entretenida.
Si esta noche llamo a tu puerta, no me dejes entrar.
El resultado final ha sido una lectura satisfactoria, que me he dejado momentos agradables y un sabor dulce. Con unos personajes atractivos que experimentan una buena evolución y una trama que esconde más contenido de lo que a primera vista se deduce, Querido hermanastro me ha parecido una novela correcta, que cumple de sobra con su cometido: entretener.

Reseña: La promesa de Grayson, Mia Sheridan

20 abril 2017

Mia Sheridan · R. Contemporánea · Phoebe (Pámies)

Mia Sheridan aterrizó en el panorama literario español de la mejor manera posible, de la mano de La voz de Archer, una novela preciosa, dulce, intensa y emotiva que me robó el corazón y me hizo fijarme en la autor. Tras Archer vino Stinger (La decisión de Stinger), otra novela preciosa y en la que la autora se consolidó. Ahora le ha tocado el turno a Grayson y mi conclusión final es que la autora merece la pena; sus historias, que parten de diferentes tópicos del género, emocionan y enganchan y el tras su lectura acabas, como poco, satisfecho.

En La promesa de Grayson Mia Sheridan parte de conflicto bien conocido por los lectores del género: la necesidad de un matrimonio de conveniencia. Kira y Grayson se encuentran en una situación desesperada. Él ha salido de la cárcel y su objetivo pasar por volver a hacer rentables los viñedos que heredó de su padre, que se encuentran en una situación límite. Ella ha pasado por una situación complicada, no tiene hogar y sus fondos están a punto de agotarse. Kira y Grayson no se conocen, pero ella escucha una conversación que le permite descubrir que la situación de él es tan comprometida como la suya, de ahí que se le ocurra una alocada propuesta: un matrimonio de conveniencia con el que acceder  a herencia de Kira. Puede que sea una idea disparatada y que las posibilidades de fracaso sean muchas, y así será, porque lo que debería haber sido un trato de negocios se transforma en algo más complicado, real y apasionante.
Kira Dallaire está desesperada, con poco dinero en el bolsillo y todavía menos opciones de conseguirlo. Grayson Hawthorn atraviesa una situación límite: al salir de prisión, se encuentra con que los viñedos de los que es propietario y que prometió a su padre sacar adelante están al borde de la ruina.
Cuando Kira aparece en el despacho de Grayson con una descabellada propuesta que podría resolver los problemas de ambos, a él no le queda más remedio que aceptar.
Sin embargo, lo que en principio parecía un matrimonio de conveniencia abocado al fracaso se convierte muy pronto en un choque de voluntades que dará pie a una incontenible pasión capaz de demostrar que algunas promesas deben romperse y que por otras vale la pena arriesgarlo todo…, hasta el corazón.
Kira y Grayson chocan desde el primer momento. Sus personalidades son muy diferentes, lo mismo que su forma de afrontar la realidad y los problemas. Obviamente, sus pasados, complicados y dolorosos, los han marcado de una manera difícil de borrar, pero cada uno de ellos ha decidido enfrentarse a su día a día de una manera diferente. Grayson no quiere problemas ni complicaciones sentimentales, está atado a la promesa que le hizo a su padre, su condición de ex convicto le acarrea muchas consecuencias (mala fama, imposibilidad de obtener créditos bancarios...) y desconfía de Kira, a quien en un principio toma por una niña rica tonta y superficial. Ella, por el contrario, afronta la vida con intensidad y cierto sentido del humor. Ambos protagonistas están bien construidos y perfilados. De él me han encantado su lealtad y tenacidad y de ella... bueno, me quedo con su forma de afrontar todo lo que se le viene encima, con su optimismo, sus ideas descabelladas, su sensibilidad, generosidad y fortaleza.

En cuanto a la trama, parte de un tópico y se desarrolla dentro de lo esperado, pero engancha, tiene buen ritmo y deja espacio a todos esos ingredientes de los que los lectores de RA disfrutamos: tensión sexual, pasión, amor, sentido del humor, intercambios en los que saltan chispas y toques de drama. Por todo ello, la historia alterna momentos ligeros y divertidos con otros intensos y emocionantes que combinan muy bien y hacen que la lectura resulte siempre entretenida. A esto le debemos sumar un pequeño grupo de secundarios que cumple bien con sus papel, un escenario muy bien construido y con su importante papel en la historia y una trama con ingredientes suficientes para mantener pegado a sus páginas al lector.

En resumen, La promesa de Grayson me ha parecido una buena lectura, a ratos divertida, a ratos intensa, siempre entretenida, con el número justo de conflictos, una buena dosis de tensión sexual y amor, unos estupendos protagonistas (sobre todo Kira que me ha conquistado desde el principio) y un estilo y ritmo, ligeros y ágiles, que hacen que pasar páginas se convierta en un acto sencillo. Desde luego, Mia Sheridan es una autora muy recomendable.

No sé a que estáis esperando, ¡corred a haceros con La voz de Archer!

Reseña: A fuego lento, Julie Garwood

10 abril 2017

Julie Garwood · 5º- Buchanan-Renard · Suspense romántico · B de bolsillo

En A fuego lento Julie Garwood nos regala una historia consistente, bien escrita, coherente y atractiva. La mezcla de suspense y romance funciona, aunque no existe un equilibrio entre ellos. La autora se ha decantado por un romance sereno y discreto, alejado de exabruptos amorosos edulcorados.

Kate MacKenna siempre ha sido capaz de convertir sus desafíos en triunfos, y parece no tener enemigos. Entonces ¿por qué están estallando bombas a su paso, una tras otra? La primera explosión la lleva a encontrarse cara a cara con un apuesto detective de Charleston. La segunda la conduce derecho a los brazos del hermano de su mejor amigo, un policía de Boston. Pero Dylan Buchanan no dejará que las emociones le impidan hacer su trabajo... Alguien está intentando matar a Kate, y él es el único que se interpone entre ella y el monstruo que quiere verla muerta.
Kate y sus hermanas han sabido salir adelante a pesar de tener que hacer frente a adversas circunstancias. Actualmente, Kate está luchando por llevar a lo más alto su negocio y por poner en orden los asuntos familiares tras la muerte de su madre. En medio de semejante situación, comienza a sufrir una serie de "accidentes" relacionados con bombas de los que sale ilesa. La policía y su entorno comienza a sospechar que Kate puede ser objeto de un asesino, mientras que ella le resta importancia a esta situación. Este es básicamente la trama de la historia, eso sí, desarrollada con calma, de forma detallada y contundente.

Garwood sabe captar la atención del lector. Arma una historia atractiva, con personajes bien desarrollados, con un ritmo ágil y suficientes elementos como para hacer que la lectura sea placentera y entretenida. La parte de suspense es interesante y mantiene el interés hasta el final. En cuanto al romance, como he comentado al inicio de la reseña, se trata de un elemento que enriquece la historia, pero que en ningún caso tiene un papel protagonista. Dylan Buchanan, el héroe, es un tipo encantador, divertido y con carisma, un poco canalla. Su carácter contrasta con el de Kate y la mezcla es realmente agradable. De vez en cuando es agradable toparse con historias en las que el romance está ahí pero no ocupa un lugar protagonista, aunque no por ello deja de ser intenso, real o agradable para el lector.

A fuego lento es una buena historia romántica, alejada de las modas actuales, con una trama interesante y coherente, unos personajes maduros e inteligentes, un estilo cuidado, un ritmo ágil y el atractivo necesario para atrapar al lector.

Reseña: La magia de ser Sofía, Elísabet Benavent

04 abril 2017

Elísabet Benavent · 1º- Bilogía Sofía · R. Contemporáneo · Suma de letras

Hasta ahora, ninguna de las novelas de Elísabet Benavent me ha dejado indiferente. La autora tiene ese algo que engancha al lector, sus personajes y tramas funcionan y no puedes dejar de leer. Tengo pendiente su primera saga, la de Valeria, pero creo que tengo bases suficientes para hacerme una idea bastante clara del estilo de la autora. Hace tiempo identificaba a Elísabet Benavent con historias desenfadadas, divertidas, absorbentes, actuales y con sustancia. Bajo mi punto de vista, Mi isla ha marcado un antes y un después en las publicaciones de la autora, que se ha decantado por historias más serias, duras y con mayor carga dramática.

La magia de ser Sofía es una historia complicada, difícil de digerir en ciertos momentos. Es una historia que no te abandona a las pocas horas, que te deja poso, que te hace pensar, que te enfada y te emociona. Elísabet Benavent se ha arriesgado, ha tomado como eje para su historia un tema complicado, doloroso para muchos, difícil de comprender para la mayoría.
Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría.
Sofía trabaja allí como camarera y es feliz.
Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia.
Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.
Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café...
...o tal vez por el destino.
Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia.
Sofía tiene una buena vida: trabaja en El café de Alejandría, un lugar con magia en el que le vida sigue su propio ritmo, tiene buenos amigos y se siente a gusto con su situación sentimental. Todo cambia y cobra mayor intensidad cuando en su vida aparece Héctor, un diseñador gráfico que se acaba de instalar en Madrid. Al principio él solo es un cliente soso y un poco antipático, aunque muy atractivo. Poco a poco comienzan a conocerse, la amistad y la atracción avanzan a la par, lo mismo que los conflictos; porque esta no es una historia de amor sencilla, Sofía y Héctor llevan una vida a sus espaldas, el pasado y el presente pueden llegar a ser una carga y, en este contexto, el futuro es incierto.

De la novela me han gustado muchas cosas: el estilo de la autora, la realidad que se respira, Sofía, los secundarios (que pecan de un poco tópicos, pero han sido correctos), la intensidad, la crudeza y los breves momentos de magia que atisbamos entre la pareja. ¿Cuál es el mayor pero que le he encontrado a la novela? Pese a lo que pudiera parecer, no ha sido el tema en sí, sino su protagonista masculino, Héctor, en el que no he encontrado ni un gramo de magia, que no me ha encantado, ni siquiera me ha gustado (salvo en breves momentos), y que me ha parecido cobarde y egoísta. He tratado de entenderle, de ponerme en su piel, de comprender por qué hace las cosas como las hace, y aunque en algunas ocasiones he podido comprender su situación, no he sentido empatía hacia él, menos cuando hace las cosas tan mal y de la peor manera posible, siendo cruel y cobarde. Héctor está muy lejos de ser un héroe de novela romántica (le faltan carisma, carácter, peronalidad...), es un hombre de carne y hueso con más defectos de los deseados. Que lo tiene complicado para ganarse al lector es algo que todos los que hayamos leído esta historia lo tenemos claro, lo mismo que la autora lo tiene muy complicado para redimir al personaje y darnos un final feliz creíble y satisfactorio.

La magia de ser Sofía me ha provocado multitud de sentimientos encontrados, he necesitado tiempo para digerirla y tranquilizarme, porque aún sabiendo cómo iba a terminar, no he podido evitar emocionarme e indignarme. La historia es intensa y la he devorado en las pocas horas que me ha sido humanamente posible. Ahora, apaciguadas mis emociones, estoy deseando leer cómo continúa y termina la historia de Héctor y Sofía en La magia de ser nosotros (que sale a la venta el próximo 6 de abril).

Reseña: La obsesión, Nora Roberts

15 marzo 2017

Nora Robers · Suspense romántico · Plaza&Janés

Las primeras páginas de esta novela me recordaron a la serie de televisión Mentes criminales. Imaginad a una joven Naomi, todavía niña, pero mirando de frente a la adolescencia. Una noche de tormenta, agobiada por un sofocante calor se despierta y ve a su padre salir furtivamente de casa. Ella, curiosa, decide seguirlo, ¿quizá le está montando la bicicleta que desea con tantas ganas para su próximo cumpleaños? Pero no, su padre se adentra en el bosque, en una choza y cuando sale... quien sale de allí no es su padre, sino un monstruo, hecho que constata al descubrir lo que se esconde dentro de esa casa desvencijada: una joven desnuda, atada y golpeada. Naomi hace lo correcto y su mundo, y el de su familia, se derrumba tal y como hasta ahora lo había conocido.

La obsesión es, sin duda, una novela con el sello Nora Roberts y me recuerda en muchos aspectos a La testigo, una historia que me encantó. Nos encontramos ante una novela pausada, trabajada con mimo, muy cuidada en los detalles (profesiones, entorno...) y con los valores que representan a la autora: amor, familia, amistad e independencia femenina. Todo ello combinado con ingredientes como el romance y el suspense.
La infancia de Naomi Bowes terminó bruscamente la noche en que siguió a su padre hasta el bosque que bordeaba la casa familiar y descubrió el oscuro secreto que ocultaba. Mantenía cautiva a una joven. No era la primera a la que había privado de su libertad ni la primera a la que pensaba matar.
Casi dos décadas después, Naomi, convertida en fotógrafa de éxito, se instala en un pequeño pueblo de costa, a miles de kilómetros de aquel bosque, y trata de pasar desapercibida. Queda prendada de un caserón laberíntico y desvencijado, y se vuelca en la reforma. Pretende aprovechar la oportunidad para disfrutar de una existencia solitaria. Pero los acogedores lugareños, especialmente el apuesto mecánico Xander Keaton, no dejarán que lo logre.
El grueso armazón que Naomi se había creado va perdiendo fuerza. No puede evitar volver una y otra vez a aquel bosque, obsesionada por los crímenes que cometió su padre. Y no solo el pasado la acecha, sino también alguien que parece dispuesto a abrir una puerta que ella creía cerrada hace mucho tiempo.
Naomi es una mujer fuerte, lo ha sido siempre, pero ahora, convertida en alguien independiente y autosuficiente no duda en dejarlo claro. Se dedica a la fotografía, motivo por el que pasa pocos meses en el mismo estado. Ahora por fin ha encontrado un lugar en el que establecerse: ha comprado una enorme y ruinosa casa que tiene que reformar por entero y se mete de lleno en este proceso. Es en este momento cuando aparecen personas importantes para su nueva vida: Kevin y su esposa, en quienes encontrará una buena amistad y Xander, un mecánico atractivo y descarado que despierta su deseo, pero que, está segura, va acompañado de complicaciones.

Nora dedica las cien primeras páginas a narrarnos el duro de pasado de Naomi. En esta parte la información, que abarca periodo de tiempo fundamental para comprender a la protagonista, está muy bien organizada y compensada, huye del sentimentalismo y nos permite hacernos una idea muy acertada de qué clase de persona es Naomi. Tras esta primera parte la historia arranca con una Naomi adulta que por primera vez está dispuesta a echar raíces en un lugar. En esta parte el proceso de adaptación de ella (la reforma de la clase, su trabajo, la relación con la comunidad) ocupa buena parte del protagonismo, a lo que habrían de sumarse el romance que vive con Xander y la parte de suspense, que parece transportarla al pasado.

Nora vuelve a hacer gala de un estilo pulido, sosegado, detallista y ágil. Logra que la lectura resulta sencilla, cómoda e interesante, huye de las exaltaciones sentimentales, de los excesos emocionales y de las detalladas escenas amorosas. La historia se mueve en un terreno agradable para el lector, que pasa páginas sin esfuerzo, inmerso en una buena y coherente lectura.

El mayor pero que he encontrado en esta historia ha sido su protagonista masculino, Xander. Creo que la autora no ha profundizado lo suficiente en él. En toda novela romántica la heroína debe contar con un partenaire, y en esta novela se nota que Naomi es la absoluta protagonista y Xander un elemento más de la historia. Creo que un mayor desarrollo del persona y un poco más de magia al respecto no hubiera sido una mala idea.

En resumen, he disfrutado con La obsesión, que ha resultado ser una historia coherente, bien hilada y escrita, muy propia de la autora tanto en forma como en contenido.