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Reseña: El lado irresistible de Jude

16 julio 2013

El lado irresistible de Jude
Autora: Nicole Williams                Género: Juvenil
Editorial: Montena                       Serie: 3º- Crash
Si compartir los sueños con un chico normal ya es complicado, hacerlo con Jude Ryder es casi una imprudencia. Impulsivo, apasionado y temperamental, Jude sólo quiere vivir el presente -y esto no está nada mal, porque es un bombón-; pero Lucy sabe que para que lo suyo funcione deberán aprender a superar sus pasados y esforzarse por compartir los planes de futuro. Y, claro, esto no es tan divertido como vivir su pasión como si no hubiera mañana...
Además, las vacaciones separarán de nuevo sus caminos: Lucy se debe al ballet y a la búsqueda de un trabajo de verano mientras que Jude tiene que entrenar para las pruebas de la NFL. ¿Pueden los polos opuestos atraerse lo bastante como para superar la distancia o se darán cuenta que su destinos son incompatibles?
El lado irresistible de Jude pone punto final a la trilogía Crash, y lo hace de una manera muy dulce. En líneas generales, la saga, que bien podría haberse reducido a dos libros, uno si me apuras, es fresca, ligera, entretenida y se devora en un instante. El segundo libro de la serie me dejó con sensaciones encontradas, no soporté a su protagonista y ciertas situaciones absurdas o un tanto exageradas me impidieron de disfrutar por completo de la historia. Creo que en este tercer libro la autora soluciona algunos de los puntos débiles de la trilogía (enmienda a su protagonista y se vuelve un poco más realista) y eso me ha permitido disfrutar de la historia.

Han pasado tres años y el amor de Lucy y Jude sigue gozando de muy buena salud, lo mismo que sus peleas. Pase lo que pase, ellos siempre serán Jude y Lucy, una pareja que se quiere y discute con una intensidad abrasadora. En su penúltimo año de carrera, a Jude se le presentará una oportunidad inmejorable: jugar en la liga profesional de fútbol, su sueño, lo que siempre había ansiado. Aceptar esta oportunidad supone mudarse de estado y alejarse del centro su existencia, Lucy, quien tiene que afrontar su última etapa en la facultad y abrirse camino en el difícil mundo de la danza. La nueva posición de Jude, que le hará pasar de buscar monedas entre los cojines del sofá a comprarse una mansión, le supondrá muchos quebraderos de cabeza a la pareja, que afronta esta nueva etapa de una forma madura pero no exenta de dudas.

¡Por fin Lucy ha madurado! Ella siempre ha sido uno de los puntos débiles de la saga. Su forma de ser (caprichosa, infantil y egoísta) me ha impedido siempre sentir la mínima conexión con ella. Pero por fin ha madurado, se siente segura sobre sus sentimientos, aunque… como es Lucy, siempre se cuestiona todo y ve fantasmas donde no los hay. Sus inseguridades en este caso se verán motivadas por el cambio de estatus económico de Jude (no por la distancia, el enfriamiento de sentimientos ni terceras personas), dudas que me ha parecido muy razonables. ¿Cómo no sentirse insegura o preocupada cuando tu novio, de la noche a la mañana, se hace millonario? ¿cómo no sentirse mínimamente insegura sobre tu propio camino, abrumada por la situación y la intensidad de tu pareja?

Jude sigue siendo el chico al que conocíamos, protector, intenso, temperamental y celoso (ciertas actitudes suyas no me gustan nada de nada), pero también es ese chico que besa el suelo por el que Lucy camina, que la mima y la cuidada y solo quiere hacerla feliz (aunque no siempre lo logre). Se aprecian en él madurez y evolución (aunque sigue teniendo sus arranques), y adoro que siga siendo tan fiel a sí mismo y no tenga ninguna duda sobre sus sentimientos o lo que quiere en la vida.

A pesar de tener el romance como único componente, El lado irresistible de Jude no resulta repetitivo ni aburrido pues plantea un conflicto interesante, relacionado con la identidad individual más allá de la identidad como miembro de una pareja, que hace que la intensa historia de Jude y Luce siempre capte tu atención. En esta ocasión los personajes secundarios (Holly, Thomas, JL e India) tienen más presencia y oxigenan la historia en los momentos adecuados.

El lado irresistible de Jude me ha dejado con un buen sabor de boca. Cumple su objetivo: entretiene, engancha y te hace pasar un rato y desconectar. El estilo de Nicole Williams, sencillo y ágil, hace que la historia tenga un ritmo rápido y la devores en pocas horas casi sin darte cuenta, a lo que contribuye la intensa y difícil de relación de Luce y Jude, en los que la evolución es más que evidente.

Reseña: El lado peligroso de Jude

23 junio 2013

El lado peligroso de Jude
Autora: Nicole Williams                Género: Juvenil
Editorial: Montena                       Serie: 2º- Crash
La pasión sigue latiendo entre Lucy y Jude que retoman su historia más enamorados que nunca. La química explosiva que hay entre los dos hace que vivan una mágica historia de amor pero muy complicada a su vez por el fuerte carácter de Jude. Además, nuevos obstáculos surgen entre ambos; vuelven las desconfianzas del pasado y una chica nueva que acaparará la atención de Jude.
¿Podrá Jude ganarse la confianza de Lucy?
El título de un libro no es una cuestión de poca importancia, es una de las primeras cosas que un lector percibe de un libro y debería ser, al menos en teoría, un reflejo de la novela, o, al menos, tener relación con ella. ¿Qué pasa cuando se le pone a una novela romántica juvenil el título de “El lado peligroso de Jude”? Pues que puede inducir a errores, ni más ni menos. Más allá de mi opinión sobre los las cubiertas de los libros (que no tiene nada que ver con lo que opine de sus historias), me parece destacable el título del segundo libro de esa trilogía; y lo hace porque creo que puede dar una idea equivocada de quien es Jude. En El lado explosivo de Jude tenemos la primera toma de contacto con el protagonista, sabemos que es un chico malo, que se mete en líos, pero que también ha tenido una vida difícil. Averiguamos que es posesivo y, con frecuencia, poco racional en lo relacionado con Lucy. Como ya dije una vez, no apruebo todo lo que hace, no me gustan ciertas cosas, pero, en cualquier caso, no es tipo peligroso para Lucy, nunca ha amenazado con hacerla daño ni la ha tratado mal. 

La historia continúa donde se cerró en el primer libro: ambos están en distintas universidades, separados por un número considerable de kilómetros, pero hacen todo lo posible para verse a menudo y lograr que su relación funcione. Pero, lamentablemente, las cosas no son tan sencillas entre ellos (nunca lo son) y los problemas no tardan en aparecer. El detonante será Adriana Vix, una animadora que quiere meterse en la cama de Jude al precio que sea, y que removerá los cimientos de la pareja, dejando a la luz la falta de confianza de Lucy en Jude.
-Sí, tú también eres prácticamente lo único que veo ahí fuera –me burlé.-. Pero es principalmente por el aspecto de tu culo con esa licra.
Jude resopló.
-Y yo que pensaba que era el campeón mundial de cosificación…
-Eras, Ryder –aclaré-, “eras” es la palabra clave.
Tanto Jude como Lucy son personas posesivas. Lo típico suele ser que él, siempre el hombre, sea el posesivo y el celoso, pero en este caso las tornas están igualadas. A pesar de todo lo que se han esforzado por superar sus problemas, ambos son lo que son y los problemas siempre surgen. Lo más grave de su relación es la falta de confianza, que aparece representada en forma de celos. Jude no soporta que los chicos revoloteen alrededor de Lucy y no duda en ponerse violento para evitarlo, mientras que Lucy odia con todo su corazón a Adriana (y no me extraña) y canaliza casi toda su ira hacia Jude. ¿Resultado? Discusiones de alto voltaje. Jude y Lucy tienen una autoestima endeble y no confían ni en sí mismos ni en el otro, por lo que los celos y las inseguridades les hacen conviertirse en personajes miedosos que esperan siempre lo peor. Y ese es el principal problema de su relación. 

Otro de los grandes problemas de esta pareja está en sus pasados, sobre todo en el de él. Jude no tiene a nadie en el mundo, sólo a Luce, a quien da todo su amor y convierte en el centro de su existencia. El miedo a quedarse solo, a perder a la chica que ama, le hace débil y vulnerable, le lleva a pensar constantemente en qué puede hacer para que no se canse de él. Así, Jude nos muestra otra faceta suya, nos deja ver sus debilidades y sus miedos (aunque sea a través de los ojos de Lucy, que narra la historia en primera persona).

Lucy no me cae bien, lo dije en el primer libro y lo reitero ahora. Es caprichosa, infantil y egoísta, una niñata sometida a sus hormonas, que se deja llevar por sus impulsos y no parece tener ningún filtro. Necesita madurar y dejar de comportarse como una cría. Jude también tiene un carácter difícil, pero es mucho más templado que ella. Parece haber madurado en todo menos en lo que concierne a Lucy, se ha centrado y tiene claro qué es lo que quiere hacer con su vida. Como personaje, me gusta mucho más que ella, me parece coherente y bien construido.

Después de todo lo que os he contado, podréis imaginaros que su relación es todo menos normal o apacible. Es intensa, está llena de altibajos (como una montaña rusa) y acapara todo el protagonismo. A mí me ha hecho pensar sobre el resto de relaciones, sobre la idea de que, a veces, el amor no es suficiente por mucho que uno se empeñe en que sí (un pensamiento que pasa por la mente de Lucy demasiado a menudo). Jude y Lucy necesitan que su relación madure, que se asiente, que haya una verdadera confianza entre ellos y aún están lejos de conseguirlo. Ambos tienen que poner de su parte, intentarlo, pero también deben tener claro si merece la pena o si ya desde el principio están condenados al fracaso. Los constantes tiras y afloja enganchan, no puedes evitar seguir leyendo para averiguar como van a acabar las cosas entre ellos.

Y hablemos de Adriana Vix, una zorra de manual, un personaje llevado al extremo que encarna la mitad de los defectos del universo. ¿Cómo se puede ser tan boba y quererse a sí misma tan poco? Adriana es mala y, a la vez, simple: solo quiere una cosa, acostarse con Jude, para lo que no dudará en sacar a relucir su arsenal más pesado, es decir, en dejar de lado la vergüenza, la decencia y el respeto (por sí misma y por los demás). No me extraña que Lucy la odie, no despierta nada más que odio, rechazo y pena. En este sentido, me ha gustado que no haya un triángulo amoroso,no hay dudas en los sentimientos de Jude, que en ningún momento se muestra interesado en Adriana.

¿Qué les pasa a los universitarios americanos? Fiestas locas, sexo así porque así, descontrol total... ¿Qué es eso de que las animadoras se conviertan en Hermanas del Alma de los jugadores de fútbol de la facultad, dedicándose a hacer de entregadas y devotas mujercitas que les limpian el cuarto y les hacen bizcochos? A algunos les sonará porque ocurría algo parecido en El chico malo. ¿De verdad ocurre esto en Estados Unidos? Ojiplática me quedo.

Nicole Williams tiene una pluma sencilla y directa, y logra una novela de ritmo ágil que se lee de una sola sentada y sin que casi te hayas dado cuenta y que en todo momento te entretiene. Creo que ciertas escenas resultan forzadas y poco creíbles (SPOILER ¿sexo en el coche mientras conducen? ¿Sexo en la cama de un hospital? ¿peleas de gatas? FIN DEL SPOILER), y que, en general, en el libro pasan pocas cosas, porque la historia solo se nutre de ese romance y no aprovecha, por ejemplo, el potencial de los dramas familiares. Me han faltado elementos para completar la trama, o bien unos secundarios mejor desarrollados y con algo de protagonismo (a lo que debería acompañar alguna subtrama interesante), o bien el cierre de la historia, con un libro más largo en el que se profundizase más en la relación y los protagonistas tuvieran una evolución palpable (especialmente ella). Y el final, para mí gusto, demasiado hollywoodense, muy de comedia romántica. Pero, aun con todo, el libro me ha entretenido, me lo he zampado sin parar y sabía lo que me podía esperar, tenía muy claro qué era lo que este libro podía ofrecerme. Me apetece saber cómo acaban las cosas entre ellos, sin son capaces de manejar sus traumas y tener una relación más estable.

Las comparaciones son odiosas: serie Crash

21 mayo 2013

Ayer reseñaba una de las últimas novedades de Montena en España, El lado explosivo de Jude, el primer libro de una trilogía que continúa con El lado peligroso de Jude y El lado irresistible de Jude. Sí, yo también lo estoy pensando: ¡eso son títulos originales y atractivos y lo demás es tontería! 


Os cuento una anécdota. Hace varios meses, me encontré en GR con una cubierta que me llamó la atención, la de Crash, leí la sinopsis y algunas opiniones e incluí el libro en mi wishlist. Meses después me vi la portada de El lado explosivo de Jude, que no me llamó nada la atención, como tampoco lo hizo su título. Tardé un tiempo en enterarme de que Crash y El lado explosivo de Jude eran el mismo libro. Para que veáis si las cubiertas tienen o no poder

Me llamó mucho la atención que muchos de los que comentaron ayer en la reseña pensasen que El lado explosivo de Jude es una novela erótica. Y claro, pensándolo un poco, el título y la cubierta, unidos a esa obsesión editorial por sacar novelas eróticas de hasta debajo de las piedras, lo sean o no (por ejemplo, El chico malo), puede llevar a errores.

Como ha quedado claro, las cubiertas españolas de esta trilogía no me gustan nada, me quedo con la las primeras se salieron (la de la chica bailando y el tutú al fondo), que se corresponden al periodo de autoedición de la novela, y que no cuenta con cubierta para el tercer libro. El resto me dicen poco. La edición en la que sale la pareja me parece poco original y demasiado similar, y la otra, de la que solo hay dos cubiertas, es sin duda la peor, son imágenes que pueden servir como cubierta de tres millones de libros más.





¿Qué opináis vosotros? ¿Os apetece leer la trilogía?¿Por su cubierta y título diríais que se trata de una novela erótica y no juvenil?

Reseña: El lado explosivo de Jude

20 mayo 2013

El lado explosivo de Jude
Autora: Nicole Williams                Género: Juvenil
Editorial: Montena                       Serie: 1º- Crash
TE QUIERO PERO TE ODIO.

Lucy ha oído decir esa frase incontables veces, pero hasta ahora nunca había pensado que podía llegar a comprenderla tan bien. En realidad, desde el día que conoció a Jude navega por aguas turbulentas, incapaz de aclararse y descifrar qué siente. Entre toda la confusión, algo le parece evidente: Jude no es un chico adecuado para ella. Cínico, inaccesible, descarado hasta decir basta... En definitiva, el clásico tipo malo que parece predestinado a romperle el corazón a cualquiera que sucumba a sus encantos.

Y, sin embargo, Jude ejerce una extraña atracción sobre ella. Una atracción de la que parece imposible escapar...

Termina otro verano más sin pena ni gloria para Lucy, una chica de diecisiete años que encara su último año con pocas ganas, no espera nada de su nuevo instituto, sólo desea que pasen los días y la acepten en alguna reputada escuela de danza, su verdadera pasión. Pero en su vida se cuela, por casualidad e insistencia de ella misma,  Jude, el chico malo de que no puede despegar sus ojos. Y comienza entre ellos una complicada relación, marcada por el pasado de ambos. Una relación de idas y venidas, de discusiones, secretos y pasión. La atracción entre ello es casi animal (con algo más de chispa y sexualidad que en otras novelas juveniles), y les hará hacer oídos sordos a lo que su cabeza les dice, sobre todo a ella.

Lucy no es precisamente una chica buena, lo que sucede es que al lado de Jude pasa por una, pero en realidad es descarada, juguetona y está lejos de ser una mojigata. Sinceramente, me ha parecido idiota, en pocos momentos he logrado conectar con ella, no entendía sus reacciones de niñata inmadura y estúpida, sus caprichos y sus errores (especialmente uno). Es una chica normal a la que la autora ha sabido revestirla con una capa de realidad, siente y habla como cualquier adolescente, y ha sido algo que me ha gustado, porque en muchas ocasiones me resultan forzados los diálogos y sentimientos de otros protagonistas juveniles. Me ha gustado su fuerza, que no se deje cosificar por los hombres y que tenga la lengua bien afilada. Pero su comportamiento con respecto a Jude no me ha gustado nada, la ha hecho parecer caprichosa, insegura, infantil y egoísta.

Con Jude me ha pasado todo lo contrario. No es un santo ni apruebo todo lo que hace, pero entiendo porque se porta como lo hace y de alguna forma lo justifico. Sí,  a veces se las da de matón y es demasiado protector con Lucy, pero también es un chico amable, tierno y generoso, al que le ha tocado sufrir demasiado por causas ajenas y que ha acabado por atacar antes de que le ataquen. Me gusta su evolución, las diferentes facetas que nos va mostrando,  y espero mucho de él en los siguientes dos libros.
Me rodeó el rostro con las manos y me besó con más fuerza. Me habría gustado poder guardar ese beso en una botella y tomarlo en pequeñas dosis cada hora o cada día.
La relación entre Lucy y Jude no se hace de rogar y comienza con bastante intensidad. Es una relación problemática, con muchos altibajos, no sólo por la historia de él, sino también por el comportamiento de ella y todo lo que les rodea. Él tiene poca autoestima y cree que no merece estar con alguien como Lucy, que tiene todas las posibilidades del mundo. Y ella está medio obsesionada con él, le cuesta mantener sus barreras cuando sabe que se ha equivocado, y es que se derrite por Jude, literalmente. Hay ciertas escenas picantes entre ellos y me ha gustado que la autora las haya incluido porque se acercan un poco más a la realidad.

¿Qué pasa en los institutos americanos? No sé si todo lo que aparece en el libro es real o la autora ha inflado esta realidad o directamente se la ha inventado, pero me he quedado sorprendida con la cantidad de bailes que se celebran, con que se elija a la realeza de la fiesta de inicio de curso, con que chicas que de diecisiete años ya estén pensando en que tal chico será el marido más codiciado del pueblo dentro de unos años, con que ir a clase empiece por pasar por un detector de metales y sobrevivir en una jungla de populares, deportistas, empollones… A veces me daba la sensación de que la autora estaba parodiando los institutos americanos y otras que simplemente contaba lo que ocurre de verdad.
-Ah, Luce –me llamó, chascando los dedos. Y me volví para mirarlo desde lo alto de la escalera-. Tienes muy buen gusto para la ropa interior. Te pongo un diez.
Por si aún no lo tenía bastante claro, los tíos eran criaturas incorregibles.
-Pues yo a ti te pongo un cero, por no saber quitarla. ¡Chúpate esa! –le espeté, cruzándome bien el albornoz.
El libro tiene algo que le convierte en adictivo y te impide parar de leer. He pasado las páginas casi sin darme cuenta, deseando saber que iba a pasar con Jude y Lucy. La autora tiene un estilo sencillo, fresco y muy juvenil, acercándose mucho a la forma de hablar de cualquier adolescente. Los protagonistas están bien perfilados, pero los secundarios no tanto, se dan unas pinceladas básicas sobre ellos y poco más, pero es comprensible si tenemos en cuenta que el foco de la historia se centra en Lucy y Jude.

Hay un par de cosas que me han desconcertado. Por una parte, la autora da dos saltos temporales que no me han gustado, corta la historia en cierto punto y luego la retoma en otro, pero pasa demasiado tiempo entre ambos momentos y, como lectora, yo necesitaba más explicaciones. Por otro lado, algunos elementos de la trama están pillados con pinzas, la autora los introduce cuando le interesa y luego se deshace de ellos sin demasiadas explicaciones, especialmente en la recta final del libro.

El lado explosivo de Jude es una novela muy juvenil y entretenida, que destaca por su realismo, pero, sobre todo, por su protagonista masculino, Jude, que es mucho más que un chico malo.  Espero que en el siguiente libro, El lado peligroso de Jude, Lucy no se me ha haga tan insoportable y este a la altura de Jude.