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¿Puedes cansarte de leer romántica?

01 noviembre 2012


¿Puedes llegar a cansarte de leer novelas románticas? Me hice esta pregunta hace unos días, al darme cuenta de que desde hace un par de años la novela romántica es mi principal lectura.

Hasta ahora no he sentido ganas de abandonar la novela romántica, aunque es cierto que he acabado cansada de cierto tipo de historias, demasiado parecidas, pero la solución ha sido fácil: abandonar por un tiempo esas lecturas y centrarme en otros subgéneros de la novela romántica. Quizás, si lees varias novelas de highlanders seguidas, puedes acabar por aborrecer esas novelas (como casi me ocurre a mí), pero si optas leer una de estas novelas, luego leer algo de romántica contemporánea (que ofrece muchas posibilidades, pero se publica demasiado poco), te lees algo de paranormal, pasas a una novela de regencia… puede que no ocurra así. Creo que la clave está en variar tus lecturas y, sobre todo, en hacer buenas selecciones: decidir lo que quieres leer, lo te interesa y crees que tiene más posibilidades de gustarte.

Pero, sería absurdo negar que el género romántico (me refiero a la novela primordialmente romántica, ya que muchos libros, de alguna u otra forma, tienen una historia de amor), por la similitud entre las tramas y falta de originalidad y capacidad de sorpresa de ciertas novelas, puede llevar a los lectores a cansarse, temporalmente (por no ser muy pesimista), del género.

Tampoco podemos obviar, al menos así lo veo yo, que quien lee, por ejemplo, La canción de Annie (Catherine Anderson) y quien lee Las aventuras del capitán Alatriste (Arturo Pérez-Reverte) buscan y esperan cosas diferentes de cada libro. Y si no lo tiene claro, es posible que acabe desencantado. Cada libro tiene su momento y si leemos cierto libro en un momento inadecuado (bien porque no estemos capacitados para entender su mensaje, bien porque nuestras circunstancias personales no acompañen), es probable que no nos guste y acabemos con una opinión equivocada e injusta sobre él. Un lector de novela romántica sabe, igual que el resto de lectores, qué busca cuando lee un libro, y que, casi siempre, la toda atención de la historia va a estar en los sentimientos de los protagonistas, y que la prosa del autor va a ser lo que marque la diferencia.

¿Qué os parece a vosotros? ¿creéis que los lectores de novela romántica pueden cansarse antes de este tipo de lecturas que los lectores de otros géneros? ¿por qué?

La mala fama de la novela romántica

28 octubre 2011


Leer romántica adulta no está bien visto. Esto es un hecho y me imagino que casi todos estemos de acuerdo en ello. Si le dices a alguien que estás leyendo La conquista de Sigimor, por citar uno de los libros con los que estoy ahora, te vas a ganas una mirada de espanto, alguna que otra sonrisa burlona y te van a hacer sentir vergüenza por leer ese tipo de libros.

Para gustos los colores, cada uno es libre de leer lo que le apetezca, ¡faltaría más! Lo que me molesta son las críticas gratuitas y el sentimiento de superioridad del que algunos hacen gala porque leen a otro tipo de autores, más famosos o más intelectuales. No sé como la gente es capaz de criticar un libro de romántica sin haber leído ninguno o como mucho, habiéndose leído un par de ellos. Como en todos sitios, en la romántica adulta hay libros buenos y libros malos, no es que el género al completo sea malo.

Para mí, se critican estas novelas por desconocimiento, algunos se creen que son igual que las telenovelas de por la tarde solo que sin imágenes y con texto, que son libros que carecen de argumento; otros las consideran inferiores y se jactan leyendo o diciendo que leen, pues ahora hay que aparentar ser culto y leer da buena fama, autores de renombre a quienes con sólo citar ya te ganas miradas aprobatorias y exclamaciones de asombro; y porque las editoriales no está haciendo una buena labor, los títulos son demasiado explícitos, las portadas casi pornográficas y, a veces, con demasiada frecuencias, excesivamente parecidas, además los libros se lanzan sólo para mujeres, los hombres quedan excluidos de este sector, ¿por qué no se hace una mejor campaña publicitaria?

Hasta hace no tanto tiempo, unos dos años, no había leído novelas románticas. ¿Por qué no las leía? No lo sé muy bien, si digo la verdad. Leía juvenil, narrativa, fantástica… hasta que un día, después de haber leído Crepúsculo, me dio por sumergirme en el género y no me arrepiento, he encontrado verdaderas joyas que van a tener siempre un lugar especial en mi estantería.

Seguiré leyendo novelas románticas y disfrutando con ellas, seguiré llenando mis estanterías con este género y seguiré esperando a que un día se valoren más estas historias.