Autora: Cherise Sinclair Género: R. Erótico
Editorial: Pamiés ISBN: 978-84-154331-6
Cuando el novio de Rebecca le confiesa que es miembro de un club de intercambio y le propone viajar con él y sus colegas a una casa rural perdida en las montañas, a ella no le queda más remedio que acceder para intentar salvar su relación.
Sin embargo, Rebecca no tarda demasiado tiempo en darse cuenta de que los intercambios no son lo suyo, por lo que se ve en la obligación de buscar un nuevo alojamiento y poner en práctica todos los trucos que conoce para esquivar a los amigos de su novio hasta que termine aquel infernal fin de semana.
Finalmente Logan, el propietario del negocio, accede a ayudarla y acaba dejando que duerma en su propia cama. Logan es un Amo con mucha experiencia y se da cuenta desde el principio de que es posible que Rebecca no sea una swinger pero, sin duda, es una sumisa. Una sumisa a la que no le importaría nada entrenar.
Durante unos días desenfrenados, Logan la enseñará a perder sus inhibiciones y superar sus complejos, pero lo que no le dice es que puede llegar a perder también su corazón…¿Serán capaces Rebecca y Logan de enfrentarse a todos sus fantasmas y dar una oportunidad al amor que está surgiendo entre ellos?
Si algo
tengo claro después de haber leído El Amo
del placer es que voy a seguir leyendo más cosas de su autora, Cherise
Sinclair. No sólo porque tiene buena mano para el erotismo y sabe dotar a su
historia de fluidez, sino también porque parece tener los pies en la tierra y
no duda en recordárselo a sus lectoras. Lo que encontramos en esta novela,
escrita en clave de fantasía, no es más que ficción, la representación de un
ideal, que es agradable de leer, que lo disfrutas y que casi te hace suspirar,
pero que, de ninguna manera es lo que sucede en la realidad. Y la misma autora
se encarga de recordárnoslo al final del libro, en una estupenda nota de autora
que os dejo parcialmente al lado (por si os interesa leerla) y que viene a
decir que tengamos cuidado, que en la vida real hay que ser precavido y no
fiarnos de cualquiera (sea una relación BDSM o no) y que, lamentablemente, las
cosas llevan su tiempo y no se construye una historia de amor eterna en una
semana. Dicho esto, sigo con la reseña.
El amo del
placer es una historia sencilla, concebida con el objetivo de hacer
pasar un buen rato a los lectores sin complicarles demasiado la existencia.
Toda la trama se centra en la relación de la pareja protagonista, sin presencia
de subtramas de acción o suspense, pero con una alta carga erótica. Dado que la
historia no lleva a las trescientas páginas, no se desarrollan todos sus
elementos como a mí me hubiera gustado (no se profundiza demasiado en el
personaje Logan, el final resulta abrupto y a la relación amorosa le faltan
tiempo y momentos compartidos). Por eso digo que esta novela es una especie de
fantasía, pues en poquísimo tiempo y de una manera bastante sencilla la
protagonista encuentra la felicidad con el hombre de su vida.
Rebecca ha
tomado una decisión algo difícil de comprender: como su relación con Matt, su
novio, no marcha demasiado bien –especialmente por lo mal que les va en la cama–
decide aceptar la propuesta de este de pasar unos días en una casa rural con un
grupo de swingers (es decir, con gente que hace intercambio de parejas). Pero
aunque decide intentarlo, Rebecca se da cuenta de que le intercambio de parejas
no es lo suyo y pronto deserta. Será en ese momento cuando Logan, el dueño de
la casa rural, aproveche la oportunidad y haga que la atracción entre ellos
pase a un plano más físico. De la mano de Logan, Rebecca descubrirá que lo que a
ella le gustan son las relaciones BDSM, algo que nunca hubiera imaginado.
Rebecca
aparenta ser una mujer segura de sí misma, pero es más bien todo lo contrario,
carece de autoestima, no acepta su cuerpo y sospecha la gente la critica por
sus curvas (cómo no van a hacerlo si hasta su pareja y su familia la critican
por ello). Todo esto la convierte en alguien vulnerable, a quien se hiere con
facilidad, pero, a la vez, intenta mantenerse fuerte y no derrumbarse ante
nadie. Aunque a veces actúa de una manera que me cuesta comprender, me ha
gustado como protagonista, pues se sale del canon de perfección físico al que
estamos acostumbrados. En cuanto a Logan, es una pena que la autora no haya
profundizado más en él. No es que no conozcamos al personaje, que está bien
construido y tiene un perfil atractivo, sino que la autora no le da todo el
protagonismo que a mí me hubiera gustado.
La historia
está narrada con fluidez y sencillez, y permite que conozcamos lo que pasa por la mente de ambos
personajes. El erotismo es otro de los grandes protagonistas de la historia, y
se nota que la autora se mueve con comodidad en el género, es gráfica pero sin
caer en lo ordinario, ofrece escenas variadas y sabe darles siempre el punto justo de romance.
