Alice Raine · 4º- Luz y sombras · R. Erótico · Grijalbo
Con Hacia la luz doy por finalizada una serie de romance erótico caracterizada por su ligereza y por su similitud con otras novelas. La de Alice Raine no es una serie original ni sorprendente y corre el riesgo de pasar inadvertida debido a la saturación de romance erótico en el actual mercado, pero, más allá de todo esto, yo la considero entretenida, amable y agradecida. Me ha servido para desconectar, para oxigenarme y relajarme tras lecturas de mayor carga emocional, intensidad y densidad.
Nicholas y Rebecca planean su boda con toda la ilusión y los nervios típicos de la situación. Nathan, en cambio, sabe que no desea casarse, pero aún desea menos perder a la única mujer que le ha importado en su vida, Stella, la sumisa con quien ha alcanzado una relación plena y que ha iluminado los rincones más oscuros de su corazón.Pero un descubrimiento inesperado y un terrible accidente pondrán en jaque la boda y la felicidad de ambas parejas. Porque en el mundo del amor no hay nada seguro. Ni siquiera los días más luminosos están libres de sombras...
Tras tres libros, las presentaciones están hechas y la trama se ha estirado todo lo posible, así que en Hacia la luz vamos a encontrarnos con una historia apacible, dulce y sin grandes sobresaltos. No me ha parecido una novela necesaria, aunque no por ello he dejado de disfrutarla. Soy consciente que con algunas páginas más en el anterior libro hubiera sido suficiente.
Nathan y Stella ha dejado atrás esos rigurosos límites y normas que constreñían su relación. Ambos siguen disfrutando de sus roles de amo y sumisa dentro del dormitorio, pero ahora son capaces de tener otra clase se encuentros sexuales, más libres y espontáneos. Pero esto no es lo más importante, lo vital es que se quieren y han pasado a ser una pareja que comparte toda clase de momentos, que sale a comer, se queda en casa para disfrutar de una tarde tranquila, quedan con amigos... Me ha parecido muy bonita la evolución de Nathan, ver como ha logrado vencer a todos esos fantasmas, dejar atrás una infancia triste e injusta y convertirse en un hombre pleno y feliz. Que sea capaz de bromear, de mantener el contacto visual, de dedicarle palabras cariñosas a Stelle... me parece todo un logro.
Como ya comenté en ocasiones anteriores, de las dos parejas que hemos podido conocer en esta serie, la formada por Nicholas y Rebecca (protagonistas del primer libro) y la formada por Nathan y Stella, es esta última la que más me ha convencido, creo que había más potencial, más situaciones interesantes para el lector. En este último libro el protagonismo será compartido entre ambos hermanos y sus parejas (incluso en la narración). Nicholas y Rebecca están preparando su boda, sus sentimientos están muy bien asentados y no hay nada que haga tambalear su amor. Por su parte, Nathan y Stella siguen dando pasos en relación. Nathan quiere que comiencen a vivir juntos, pero Stella tiene sus reticencias. Aún así, y pese a cierta sorpresa, no habrá dramas ni giros en esta relación.
Como decía al principio, la novela me ha parecido entretenida y bonita en todo lo relativo a la evolución de Nathan. Pero, por otro lado, me ha resultado una novela innecesaria, con una trama pobre y no demasiados alicientes para su lectura (recordemos que antes de ella ha habido tres libros).
