Autora: Marc Levy Género: Narrativa
Editorial: Planeta ISBN: 978-84-08-05046-9
El protagonista de El pequeño ladrón de sombras es un niño, sin nombre, que vive sólo con su madre en un pequeño pueblo de Francia hasta que un día descubre que tiene un don: nuestro protagonista puede hablar con las sombras y a través de ellas descubrir los miedos y sueños de la gente... un don que le puede ayudar a ayudar a los demás y también a sí mismo…Una historia de amor con el sabor de los cuentos de siempre.El amor incondicional de una madre por su hijo…El amor que sentimos la primera vez y que el tiempo no puede borrar…El amor que se acaba…Una amistad para toda la vida…
Son varias las novelas que Marc Levy ha publicado en nuestro país, con bastante éxito, por lo que he podido leer, pero no ha sido hasta ahora, con El pequeño ladrón de sombras cuando me he animado con el autor. Puedo decir que ha sido una experiencia satisfactoria; el autor ha logrado engancharme durante varias horas con una historia sencilla, tierna y entretenida.
“De adolescente sueñas con el día en que dejarás a tus padres, y otro día son tus padres los que te dejan a ti. Entonces sólo sueñas con poder volver a ser, aunque sólo sea un instante, el niño que vivía bajo su techo, abrazarlos, decirles sin pudor que los quieres, acurrucarte contra ellos para que te reconforten una vez más.”
La novela se divide en dos partes
claramente diferenciadas, ambas narradas en primera persona. En la primera de
ella, nuestro protagonista (del que no conocemos el nombre ni la apariencia
física), es un niño que se acaba de mudar, tiene que empezar un nuevo colegio,
hacer amigos, lidiar con un enemigo de su edad y con el primer
enamoramiento, entre otras muchas cosas. La segunda parte de la novela, que
aparece tras un salto temporal bastante brusco, nos habla del mismo
protagonista cuando ya es un adulto que está en la universidad. Me han gustado
ambas partes, pero si me mandasen quedarme con una de ellas, me decantaría por
la primera, que al estar narrada por un niño tan peculiar como el protagonista,
me ha resultado tierna, bonita y algo inocente. Es cierto que el
niño es demasiado maduro para su edad; ciertas reflexiones, percepciones y
expresiones no son propias de su edad, pero no me han impedido disfrutar de su
historia. La segunda historia mantiene la esencia del personaje, pero su vida
adquiere más matices y madurez.
“Mirando esas fotos, me pregunté qué había ocurrido: ¿cómo había podido desaparecer todo ese amor? Y, sobre todo, ¿adónde se había ido? Quizá el amor sea como una sombra, alguien lo pisa y se lo lleva puesto.”
La novela abarca asuntos tan
interesantes como la familia, la amistad, el amor, la lealtad, las segundas
oportunidades y los errores, que juntos, resultan una agradable mezcla que se
refleja en citas y reflexiones preciosas. Sí, el autor recurre a ciertos
elementos lacrimógenos que suelen funcionar ─y lo hacen─ para emocionar al
lector, pero no ha sido algo que me haya disgustado, ni mucho menos,
probablemente porque la novela es un cuento sobre la vida, sobre los
hechos cotidianos, la fortuna, los errores y la mala suerte de la gente normal.
La amistad es uno de los pilares
de la novela. El protagonista entabla dos amistades muy fuertes y con mucho
significado, que le ayudarán a ver la vida de otra manera. También me han
gustado los espacios que deja el autor, que
no se empeña en contarnos todo, sino que deja huecos para que el lector
los rellene. Marc Levy tiene un estilo sencillo, una prosa que huye de los
artificios y se para en los elementos más importantes, haciendo hincapié en los
sentimientos más que en las acciones.
La novela tiene sus puntos débiles: no sé saca todo
el partido al don del protagonista (su capacidad para robar sombras) y el final
resulta precipitado y demasiado típico.
Aún así, he disfrutado de la historia agradable, tierna, diferente y de
rápida lectura.
“Si es que ya se sabe, los hombres engañan a las mujeres, pero ¿con quien las engañan, vamos a ver? ¿Con quién si no es con mujeres que, a su vez, engañan también a sus maridos?”