Autora: Miranda Kellaway Género: R. Histórico
Editorial: Vergara ISBN: 978-84-15420-78-1
Theresa Brennan, hija bastarda de un poderoso terrateniente de Devon, solo tiene un propósito en la vida: vengarse del hombre que la engendró y la abandonó a su suerte. Para cumplir su cometido viajará a la campiña inglesa con una falsa identidad, sin sospechar que allí encontrará a alguien que convertirá su universo en un auténtico caos: Gabriel Whitfield.
El administrador y brazo derecho de su padre es un enigmático y apuesto caballero por el que pronto experimentará una poderosa atracción. Entretanto, en Londres, Jack el Destripador ha comenzado a sembrar el terror, aunque no será el único. Otro criminal sigue sus pasos, y Theresa comprueba, con angustia, que sus víctimas le resultan conocidas.
Tras la muerte de su progenitora, Theresa Brennan,
rota por el dolor, emprende el camino de la venganza. En su lecho de muerte, su
madre le confiesa que su padre es un rico terrateniente que las echó a ella y a
su madre, aún embarazada, de su propiedad, dejándolas en la más absoluta
miseria, sin dinero ni una carta de recomendación. Meg tuvo que sacar fuerzas
de flaqueza para sobrevivir y criar a una hija sin caer en las garras de la
degradación que poblaban los bajos fondos londinenses, y ahora Tess, incendiada
por un odio y una rabia devastadores, clama venganza. Es por ello por lo que se
adentrará en la campiña inglesa, adoptará una identidad falsa y urdirá un plan
para quedarse con lo que le corresponde por derecho. Pero, en sus inestables
planes, no contaba con la presencia de Gabriel Whitfield, el enigmático
administrador del hombre que la engendró, y de Felicity, su hermana pequeña. Y
por si esto fuera poco, el horror se ha apoderado de Londres y tiene un nombre
propio: Jack el Destripador. Varias mujeres, todas ellas cercanas a Tess, han
muerto trágicamente y nuestra protagonista siente, y con razón, una
preocupación alarmante.
Veneno en tu
piel es una muy buena novela. Destaca entre las últimas publicaciones por su
trabajo y calado, por no optar por los problemas, escenarios y
personajes típicos del género y del momento, y le agradezco a la autora el soplo
de aire fresco. Este romance histórico
de suspense brilla por su contexto y la trama de intriga, no así por su romance, que, aunque me
ha gustado, me ha dejado con ganas de más. No es que la parte romántica sea
mala, ni mucho menos, lo que ocurre es que me ha sabido a poco, se ha quedado a
la sombra del suspense y el entramado histórico. Empieza fuerte, pero luego
pierde fuelle. He echado en falta más escenas de pareja, un romanticismo más
evidente, que se hubiera aprovechado más, por ejemplo, el hecho de que Gabriel
esté enamorado de otra mujer, encima una que es lo opuesto a Tess.
Son muchos los elementos positivos que puedo destacar
de la lectura: personajes bien construidos,
una pluma elegante y exquisita, un contexto excelente, lleno de detalles
que sacan a relucir la minuciosa labor
de documentación realizada por la autora, una trama
coherente, sólida y atractiva… Sin duda, Miranda ha realizado un
buenísimo trabajo. Ha creado una trama que siempre capta tu interés, que te
mantiene alerta, pendiente, a la vez que ha logrado enriquecer su historia
ofreciendo multitud de detalles, que introduce en la trama de una forma
recatada y nada forzada. Y a esto se le debe sumar su cuidada pluma, con un
excelente uso de los adjetivos, y el intento adaptarse al lenguaje y las formas
de Londres victoriano. Pero si algo destaca por encima del resto es su
protagonista, Tess. Impetuosa, impulsiva, valiente, de buen corazón, Theresa es un personaje ambivalente
durante buena parte de la trama. No una santa, tiene un comportamiento
reprochable en varias ocasiones, y se aleja mucho del canon de mujer perfecta y
débil que se deja llevar por los vaivenes del momento. Tiene un cariz de realidad
imposible de pasar por alto, no es esa alma pura e inocente que en nombre del
bien se deja pisotear.
La novela constituye un gran puzle cuyas piezas la autora nos va dando poco a poco. Así
pues, desde el principio contamos con breves pasajes que incrementan el
misterio de la trama, pero son tan breves que en ocasiones te desconciertan,
pues no sabes bien donde ubicarlos en la trama. Eso sí, al final todo tiene
sentido e incluso te llevas alguna sorpresa.
Veneno en tu piel es el ejemplo de un
trabajo bien hecho. Una novela muy bien escrita, cuidada al detalle, con una
trama de suspense interesante, un contexto excelente y un romance que adereza
todo lo anterior.