Autora: Jane Austen Género: R. Histórico
Editorial: Bambú ISBN: 978-84-8343-107-8
La gran casa de Netherfield Park tiene a un nuevo inquilino: el señor Bingley, un joven atractivo, rico y... soltero. La señora Bennet está encantada, pues su deseo más ferviente es encontrar un buen partido para sus cinco hijas. Pero a Elisabeth, la más rebelde de las hermanas, quien de verdad le interesa es el señor Darcy, un joven arrogante y misterioso.
¿Qué puedo deciros de Orgullo y prejuicio que no
sepáis ya? Si os dijera que es una historia de amor, preciosa, intensa y nada
fácil me diríais que eso ya lo sabéis. Si os dijese también que antes o
después, seáis románticos o no, tenéis que leer el libro, me diríais que eso ya
lo habéis escuchado antes. Pero, como porque lo repita una vez más no va a
pasar nada, aquí va: ¡leed Orgullo y prejuicio, de la maravillosa Jane Austen!
Y que no os asuste que sea un clásico, es una joya que merece la pena ser leída
y que tiene que estar en todas las bibliotecas.
La vida de los Bennet transcurre con relativa
calma hasta que esta se ve interrumpida por la llegada de dos apuestos y
adinerados jóvenes ingleses, Bingley y Darcy, y los deseos de la señora Bennet
por casar a alguna de sus cinco hijas se disparan. La admiración entre Jane
Bennet y Bingley surge desde el primer instante, pero no pasará lo mismo entre
Darcy y Elizabeth, que llevados por los prejuicios y el orgullo, entablarán una
tensa relación. A partir de aquí, bailes, fiestas, malos entendidos, secretos,
errores… que marcaran el devenir de una historia rica y muy romántica.
Jane Austen tiene una habilidad especial para hacer
un retrato perfecto de la compleja sociedad inglesa del momento (bailes, modas,
traiciones y normas sociales incluidos). No he encontrado un contexto tan trabajado y
detallado en otras novelas, y el éxito de esta excelente contextualización
reside en los diálogos, elaborados y realistas. Pero la habilidad de Jane no
sólo aparece en las descripciones, sino que se intuye también en esa clara
crítica a una sociedad hipócrita y ridícula, todo ello narrado con sentido del
humor e ironía. Me ha gustado en contraste entre la vida de la
gente de campo y la de la ciudad, como, a pesar de sus diferencias, tienen,
casi siempre, los mismos defectos, y en las pequeñas comunidades se reproduce a
pequeña escala lo que sucede en las grandes urbes.
Y vayamos a la parte más interesante: la relación
entre Darcy y Elizabeth. Ambos son protagonistas con mucha fuerza y
complejidad, mucha más que la que podemos advertir en personajes más sencillos
como Jane y Bingley, cuya historia, a pesar de no estar exenta de problemas,
resulta como más simple que la de Elizabeth y Darcy, por el propio carácter
de los personajes. Las cosas entre Darcy y Elizabeth no empiezan con un buen
pie, ambos parecen predispuestos a pensar lo peor del otro y ante el mínimo
indicio de falta, juzgan y condenan. La frialdad y la arrogancia que brilla en
los ojos de Darcy, repelen a Elizabth, una mujer inteligente, sensata y
sensible. Los intercambios entre ellos, con diálogos mordaces, intensos y
profundos, han sido una delicia, porque permiten ver cómo son los personajes en
realidad y cómo transcurre su historia. Su historia transcurre con calma, sus sentimientos madurar de formas diferentes y su relación te llega, te transmite algo y te emociona.
Otro de los mayores aciertos de Jane Austen está en
sus personajes. Con un buen puñado de personajes, todos muy bien perfilados,
logra un buen retrato de sociedad, virtudes y defectos incluidos, que ayudan a
contextualizar mejor la historia y atisbar cuáles eran las posturas típicas de
la época. Jane, la hermana mayor, es una chica dulce y tímida, quizá demasiado
pasiva, pero con quien Elizabeth tiene una especial relación; el señor Bennet tiene
cinco hijas (a quienes, salvo a Elizabeth, considera tontas) y una mujer
demasiado intensa y ridícula, que no duda en avergonzar a su familia si con
ello puede obtener beneficio, y parece resignarse a la familia que le ha
tocado y no duda en bromear al respecto; Charlotte Lucas, amiga de Elizabeth, es una mujer poco agraciada que
aprovecha la oferta de matrimonio que le llega, sin amor de por medio; las
hermanas de Bingley, una casada y otra soltera, dedican su vida a la moda, a
acudir a eventos sociales y a burlarse de todos aquellos que creen inferiores a
ellas… Y la lista sigue y sigue.
Orgullo y prejuicio es uno de los grandes clásicos de la literatura por algo. Presenta un estupendo retrato de sociedad, irónico y crítico, está muy bien contextualizada, cuenta con un excelente abanico de personajes, sus diálogos son magníficos y la historia de amor entre Darcy y Elizabeth conquista.




