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Reseña: The Duff

05 octubre 2013

The Duff
Autora: Kody Keplinger                Género: Juvenil
ISBN: 978-84-15880-34-9           Editorial: Neo Plataforma
Bianca no se considera la más guapa del instituto, pero sí demasiado lista para dejarse engañar por el atractivo y mujeriego Wesley Rush. Por eso, cuando Wesley la llama Duff -apodo que utiliza para referirse a la chica menos agraciada de un grupo de amigas-, lo último que ella espera es acabar besándose con él.

Pero ha pasado y, aunque lo odia con todas sus fuerzas, el beso le gusta. Y sin apenas saber cómo, empiezan una relación secreta de amigos (o enemigos) con derecho a roce.

Poco a poco, Bianca descubrirá que tienen algo en común: ambos esconden un problema familiar. Resulta, además, que él la comprende y la escucha. De pronto se da cuenta, con horror, de que tal vez haya algo más que sexo entre ellos.

Se lleva hablando meses de The Duff, mucho antes de que Neo tomase la decisión de traer la novela a España, y casi todas las opiniones han sido excelentes, ponían al libro por las nubes, lo encumbraban tanto por trama y personajes como por estilo. Todo ello ha hecho que mis expectativas se disparasen y que depositara grandes expectativas en el libro. ¿Cuáles son mis sensaciones ahora, después de haberme zampado (literalmente) el libro? Pues que me ha gustado; es una historia divertida, valiente, realista, algo pilluela, que llama a las cosas por su nombre y logra atraparte de tal manera que eres incapaz de soltarla hasta que lo has acabado. Y, aún así, me siento un pelín "decepcionada" porque no me ha maravillado como a la mayoría. Lo he disfrutado, lo he devorado, me ha dejado con muy buen sabor de boca, pero no ha sido la joya que me esperaba. ¿Lo recomendaría? ¡Por supuesto! Se sale de la norma, de lo habitual, aquí tenemos personajes de carne y hueso, adolescentes naturales que no se compartan como maniquíes; aquí no hay amor a primera vista, tampoco sentimientos castos y puros (cero tabús en torno al sexo, ¡gracias!), ni tipos misteriosos que cautivan a la pazguata de la protagonista a base de oscuridad y secretos. No hay personajes sosos ni planos, que únicamente sirven de atrezo. Aquí hay realidad, vida, pasión, decepciones… Así que, sí, lo recomiendo.

Wesley, el tipo guapo y rico del instituto, el del Porsche, el que lleva siempre a alguna chica colgada del brazo, el que va de cama en cama, se acerca a Bianca en una discoteca mientras que ella está contando los segundos que faltan para que sus amigas consideren que ha llegado el momento de irse para casa. Y no se le ocurre otra cosa a este chico que llamar a Bianca duff, es decir, la chica fea y gorda del grupo, que no necesariamente tiene que serlo, pero que en comparación con sus amigas resulta ser la menos agraciada. En efecto, según la teoría de este chico, en todos los grupos de amigas hay una Duff que sirve para que el resto de chicas parezcan más guapas y que es la llave mágica que ayudará a los tíos a acostarse con las otras, porque, ¿qué chicas no caen rendidas ante los encantados del tipo majo que se apiada de la amiga menos agraciada? Pero nuestra protagonista no es boba, así que le deja bien claras las cosas a Wesley; pero cuando la vida de Bianca comienza a complicarse por problemas familiares graves y por el regreso de su primer amor, su nivel de estrés y ansiedad suben y encuentra una vía de escapa, la más insólita y espantosa: el sexo con Wesley

La gran virtud de la historia es que cualquier lector puede sentirse fácilmente identificado con Bianca. ¿Quién, en algún momento de su vida, no se ha sentido el patito feo de su grupo? ¿Quién no se ha considerado menos que los demás? ¿Quién no le ha tenido miedo a reconocer sus sentimientos, a decir que está enamorado? ¿Quién no ha sentido alguna vez que sus problemas familiares le sobrepasan? ¿Quién no ha sentido ganas de terminar ya el instituto y olvidarse de toda esa gente? En algún momento te identificas con la protagonista, la entiendes, la comprendes, te metes en su piel, y te sientes agobiado por las dudas, las posibilidades, los secretos, lo desconocido, lo doloroso… Sin duda, su capacidad para conectar con el lector es su gran baza.

La relación de Wesley y Bianca es peculiar. Está basada en el sexo, nace de la necesidad de ella de encontrar algo que le haga olvidarse de su realidad, y él se deja llevar, porque es Wesley y sólo le interesa el sexo, ¿verdad? Pero no, con el tiempo, Bianca descubrirá que ella no es la única que tiene problemas, que Wesley no es un santo, pero tampoco un demonio sin sentimientos, y que es algo más que un ligón. Con calma y sin apresurarse, la autora nos lleva por las diferentes fases que atraviesa esta pareja. Nada de amor a primera ni de tupidos velos que se corren sobre las escenas de sexo. Sí, en la novela hay sexo, pero se trata de una forma natural y sincera, sin darle más importancia de la que tiene, pero, a la vez, dándole su lugar.

Y ahora hablemos de los personajes. Si no abriera la boca, Bianca podría pasar por una adolescente más, pero nada más lejos de lo contrario, nos encontramos ante una protagonista cínica, sarcástica sensata, sensible, generosa, divertida, sincera y valiente, que no tiene pelos en la lengua y que se cuida mucho de no mostrar sus debilidades, porque, a pesar de su coraza, también lo pasa mal y su autoestima no es tan fuerte como da a entender. Me ha gustado durante buena parte de la historia, pero llegados a cierto punto, cuando aparecen sus dudas, siento que opta por el camino más sencillo y predecible, y me decepciona. No me gustan sus dudas ni su ceguera, aunque, en parte, las entiendo.

En cuanto a Wesley, siento que no lo he conocido lo suficiente. Bianca le ha robado todo el protagonismo y apenas tenemos unas pinceladas de él. Es arrogante, egocéntrico, canalla despreocupado y libertino, pero también nos deja ver otras facetas suyas: la de amigo comprensivo y paciente, la de compañero juguetón, la de chico solitario y dolido… Me he quedado con ganas de saber más de él, aunque con la sensación de que es perfecto para Bianca. El resto de personajes me ha gustado, especialmente las amigas de Bianca, Casey, Jessica (que por una vez no resultan tópicas), aunque siento que Toby, el perfecto Toby, es un personaje descafeinado, soso y aburrido.

El libro maneja una idea del amor y de las relaciones bastante realistas. ¿Por qué prometer la eternidad cuando no tienes más que diecisiete años y has sentido tan poco, siempre rodeado de la misma gente? No cae en el melodrama ni en los consejos de libros de autoayuda, aunque sí tira de varios clichés y es fácil anticiparse a algunas cosas. La historia está narrada con un estilo ágil, sencillo y desenfadado, tiene un buen ritmo y se lee de una sentada.
The Duff es un soplo de aire fresco, una novela juvenil realista que logra encandilar al lector.

Las comparaciones son odiosas: The Duff

19 julio 2013

Muchos teníamos la esperanza de que alguna editorial española trajera The Duff a nuestro país, sobre todo después de la oleada de buenos críticas que estaba cosechando. Por suerte, Neo se hizo con los derechos del libro y el 30 de septiembre llegará a las librerías. Ahora viene lo de siempre ¿qué pasa con el título?, pero, sobre todo, ¿qué pasa con la cubierta? 

Me gusta que la editorial haya decidido mantener el título original, pues al traducirlo hubiera perdido la gracia (The DUFF: Designated Ugly Fat Friend), pero el mayor escollo está en la cubierta, que por lo que he podido saber no ha gustado. A mí me gusta más la original, pero la española tampoco me parece un espanto. Al principio choca un poco (llevo meses viendo hasta en la sopa original), pero todo es cuestión de acostumbrarse (llevo tanto tiempo soportando las portadas de la RA que creo que ya no me pueden sorprender). Además, la nuestra me parece más bonita que la alemana y la croata (el que no se consuela es porque no quiere). 


Solo me resta decir que estoy deseando que llegue septiembre. ¿Y vosotros? ¿Os apetece leer The Duff? ¿Qué os ha parecido la cubierta?