Jodi Ellen Malpas/ R. Erótico/ Planeta
Livy nunca antes había conocido el puro deseo. El imponente Miller la ha cautivado, la ha seducido y la adora de formas que nunca había experimentado; conoce sus pensamientos más íntimos y hace todo lo que ella le pide. Él hará cualquier cosa para mantenerla a salvo, aunque para ello tenga que poner en peligro su propia vida. Pero el oscuro pasado de Miller no es lo único que amenaza su futuro juntos… Cuando descubren la verdad sobre el legado de Livy, sale a la luz un inquietante y perturbador paralelismo entre pasado y presente que hace que el mundo de Livy, tal y como lo conoce, se tambalee. Pronto se verá atrapada entre una incontrolable pasión y una peligrosa obsesión que podría destruirlos a los dos…
Con la trilogía Una noche, Jodi Ellen Malpas me ha hecho olvidar el mal sabor de boca que me dejó su otra trilogía, Mi hombre, y me ha hecho pasar unas horas muy entretenida, sumergida en una historia en la que el sexo, por fortuna, tiene menos importancia de la que cabría esperar. No es una saga de las que marcan a lector, o al menos a mí no lo ha hecho, pero me ha resultado una propuesta sencilla, entretenida, bien llevada y honesta.
Miller y Livy están viviendo un momento muy dulce, han confesado todos sus demonios, se aman y adoran y juntos son realmente felices. Pero, cómo no, también hay sombras en el paraíso: Miller no ha salido del oscuro mundo en el que ha vivido durante casi toda su vida, hacerlo no es una tarea sencilla y pone en peligro su vida y la de Livy. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar con tal de ser libre? A esta parte de la historia, que es la que más protagonismo se lleva, se le unen otros elementos relacionados con la vida familiar de Livy, que aún vivirá alguna sorpresa.
En este último libro Jodi ha seguido con la tónica marcada en los dos primeros: un estilo sencillo, un ritmo ágil y una trama rápida marcada por la pasión y el peligro. Los sentimientos entre la pareja están siempre muy claros, algo que he agradecido, y su confianza va creciendo, de forma que Livy es capaz de tocar en las teclas adecuadas para intentar ayudar a Miller con su trastorno (que a mí me ha hecho cogerla más cariño). Su relación es sólida, prospera y se consolida, y el sexo no es más que una añadido, un elemento que ayuda a entender la conexión que existe entre ellos. La parte de la historia relacionada con el mundo de Miller me ha parecido correcta, solventada de una forma habitual dentro del género, pero que actúa como un componente que añade interés y la desmarca de otro tipo de historias.
Quizá esto suene raro, pero me ha encantado la voluntad de la autora por hacer de este par una pareja normal, que trata de vivir su vida y construir un futuro juntos como la mayoría lo haría. No puedo terminar sin mencionar el precioso epílogo con el que la historia se corona. ¡No puede ser más bonito! Y encima con Miller como absoluto protagonista, regalándonos trocitos suyos y de su forma de entender el mundo.
La trilogía Una noche es una lectura entretenida, amena y sencilla, de lectura rápida, con un protagonista peculiar, secundarios interesantes y una trama que esconde sorpresas.



