Autora: Nora Roberts Género: Suspense romántico
Editorial: Debolsillo Serie: 2º- Sacred Sins
A Grace McCabe las cosas le van bien: es una escritora de éxito y dueña de una vida intensa y despreocupada que nada tiene que ver con la de su hermana Kathleen, a la que ha decidido hacer una visita. Tras superar un amargo divorcio, Kathleen está metida hasta las cejas en una batalla legal por la custodia de su hijo. Atrapada en un destartalado vecindario, trata de complementar su mísero salario de maestra atendiendo por las noches una línea erótica para poder pagar a su abogado. Una noche, al entrar en casa, Grace descubre el cadáver estrangulado de su hermana. Devastada por el dolor y la rabia, decidirá poner en marcha una osada trampa para atrapar al asesino. En su empeño contará con la ayuda de Ed, un brillante detective. Pero en ocasiones la locura engendra mentes brillantes y peligrosas que no se detienen ante nada... ni ante nadie.
Hoy vengo con sentimientos encontrados.
Cuando leo una novela de Nora Roberts, sea del subgénero que sea, siempre
espero encontrarme en ella una buena dosis de romance; luego, puede haber una
trama principal o secundaria que rivalice con el romance, no me importa, es
más, lo agradezco, pero el romance –bien desarrollado- tiene que estar ahí. Atrapada tiene suspense y romance, pero
el primero se lleva todo el protagonismo y las alabanzas, porque me ha
encantado y ha sabido engancharme desde el primer momento, y el segundo me ha
dejado con ganas de más (porque le faltan momentos).
Grace es una escritora de éxito que después
de una gira para presentar su última novela decide tomarse unas
vacaciones, para lo que acudirá a Washington, a la casa de su hermana mayor,
Kathleen. Kathleen y Grace nunca han tenido una relación demasiado cercana, ambas
son muy distintas y las decisiones que han tomado las han llevado por caminos
muy diferentes. Mientras que Grace disfruta de su soltería, tiene dinero y se
dedica a algo que le apasiona (escribir), Kathleen ha visto como su vida se ha roto en
pedazos, está pasando por un divorcio problemático, le han separado de su hijo,
ha perdido su elevada posición social y no le ha quedado más remedio que
pluriemplearse (trabaja en un instituto como profesora y también en una línea
erótica) para salir adelante. Desgraciadamente, Grace no podrá hacer nada por
su hermana, pues esta aparece muerta en su despacho, violada y estrangulada. Grace,
consternada, decidirá quedarse en Washington y descubrir la identidad del
asesino de su hermana, pues de otra manera no será capaz de pasar página y para
ello cuenta con la ayuda de Ed, su vecino.
Me encanta el suspense de Nora Roberts. Creo que
se desenvuelve estupendamente en este subgénero, y Atrapada es un claro
ejemplo. Ha creado una trama interesante, en la que, a pesar de conocer la
identidad del asesino desde el principio, nunca decaen ni el interés ni el
ritmo, y donde todas las piezas van encajando poco a poco. De nuevo, y
siguiendo la estela dejada en Polos opuestos, se introduce el punto de vista de
la psiquiatría para analizar y juzgar el comportamiento del asesino, aunque de
una forma mucho más tenue que en la anterior historia. A esto, deberá añadírsele
el deseo de venganza por parte de Grace, que ansía ver el rostro del asesino de
su hermana y hacerle pagar por su pérdida.
Ben y Tess, protagonistas de Polos opuestos,
también aparecen en el libro, y debo reconocer que sus intervenciones me han
encantado (igual que su relación). Nora nos deja ver cómo les van las cosas y
que aún siguen teniendo ciertos desencuentros en lo que a trabajo se refiere:
Ben detesta que Tess sea testigo de la crueldad del mundo y ella no permite que
él dirija su vida. Si tenemos en cuenta la época en la que fue escrita esta
historia (1988), es fácil entender porque Nora insiste tanto en que tanto Tess
como Grace le den tanta importancia a su trabajo y sean mujeres independientes
que se sienten realizadas con su profesión.
Y ahora vamos con aquellas cosas que no me
han acabado de convencer: el romance y el final. El primero peca de escaso y el
segundo de precipitado. Ed es un tipo peculiar -que ha conseguido enamorarme
con su sencillez, sus buenos modales y su buen corazón- que parece no tener
demasiado en común con Grace, quien tiene don de gentes y rápido le invita a
cenar. La relación entre ellos podría haber sido bonita, y de hecho lo es, pero
se ha quedado corta, apenas hay momentos entre la pareja, de forma que cuando
se llega a las declaraciones no te las crees, porque es imposible que entre
ellos hayan surgido sentimientos tan fuertes en tan poco tiempo y sin una
verdadera relación. En cuanto al final, ha resultado demasiado precipitado, la
historia se cierra con demasiada facilidad y rapidez.
He disfrutado con Atrapada, pero lo hubiera hecho aún más si alguien me hubiera dicho que el romance es casi inexistente y que toda la trama, que resulta sólida y bien armada, gira en torno a los asesinatos. Nora sabe manejar el suspense, así como crear personajes bien definidos y mantener el interés del lector hasta el final de la historia.

