Jean Webster/ Narrativa/ Turner Libros
¡Qué novela tan estupenda! Llevo años oyendo hablar de Papá Piernas-largas, pero hasta hace poco no puede hacerme con el libro pues estaba descatalogado. Turner Libros lo ha reeditado y con ello ha puesto al alcance de los lectores una historia sencilla, dulce y conmovedora que, al menos a mí, me ha dejado con muy buenas sensaciones y una enorme sonrisa dibujada en el rostro.
Jerusha (o Judy) tiene diecisiete años y es ingeniosa, decidida y de espíritu aventurero. Pero ha vivido siempre en un orfanato y nunca ha entrado en una casa de verdad, ni ha tomado un tren, ni ha comido en un restaurante ni ha estrenado un vestido. Todo cambia cuando un benefactor anónimo se ofrece a pagarle los estudios universitarios. Ella solo sabe que ese misterioso Papá Piernaslargas es un señor «muy rico, muy alto y que odia a las chicas».Gracias a él, Judy entra en una prestigiosa universidad donde vivirá como esas otras jóvenes «que tienen una familia, y una casa, y amigos, y biblioteca» y disfrutará de los estudios, los bailes, la amistad y hasta las atenciones de algún pretendiente.Papá Piernaslargas solo pone una condición: Judy debe escribirle todos los meses una carta contándole sus estudios, su vida diaria, sus progresos y sus experiencias. El tipo de carta que les escribiría a sus padres si los tuviera…
Judy ha pasado toda su vida en un orfanato y sus posibilidades de futuro son muy reducidas. Todo cambia un día cuando recibe la "beca" de un desconocido benefactor: Judy podrá pasar cuatro años en la universidad y a cambio solo tendrá que escribir a su tutor una carta mensual en la que le notifique el estado de sus estudios. Judy emprende este nuevo camino repleta de ilusión y con su inocencia por bandera, siempre con su sueño presente: convertirse en una escritora.
Lo que deberían haber sido cartas mensuales, se convierten en semanales, con pocos días de separación entre ellas. En estas misivas la protagonista narrará su desconocido tutor todos los aspectos de su vida, no solo los meramente académicos. Esto nos permitirá conocer a Judy de forma profunda y nos ayudará a entenderla como alguien inocente, generoso y bondadoso, madura e inteligente.
Papá Piernaslargas está escrito íntegramente en forma epistolar. La voz de Judy, sencilla, tierna y desprovista de maldad, se hace muy querida para el lector, que llega a sentir afecto por esta huérfana de mente despierta. La historia es muy sencilla y cotidiana, entre sus páginas no vamos a encontrarnos grandes giros ni misterios, pero no son necesarios. La trama se nutre de ternura, inocencia y pequeños descubrimientos, Judy se convierte en alguien querido para el lector y a llegar a la última pena sientes que la lectura ha merecido la pena.