Mostrando entradas con la etiqueta Sophie Kinsella. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sophie Kinsella. Mostrar todas las entradas

Reseña: Tengo tu número

11 junio 2013

Tengo tu número
Autora: Sophie Kinsella            Género: Chick-lit
Editorial: Plaza & Janés            ISBN: 9788401353437
Poppy Wyatt casi no se lo cree. ¡Nunca en la vida ha tenido tanta suerte! Pero, justo cuando está a punto de casarse con el maravilloso Magnus Tavish, su final feliz empieza a desmoronarse. No solamente ha perdido su valioso anillo de compromiso durante un simulacro de incendio en un hotel, sino que también le han robado el móvil. Aturdida, desesperada, mira alrededor suyo y ve un teléfono tirado en una papelera. "¡Perfecto, para mí!", piensa. "Ahora podré dejarles un número de móvil a los del hotel para me llamen cuando encuentren mi anillo."

Bueno, casi perfecto, porque el propietario del teléfono no está muy de acuerdo. Quiere que se lo devuelva y tampoco le hace ninguna gracia que Poppy se lance a leer sus mensajes y a meterse en su vida personal.

Lo que sigue es una historia de enredos tan ingeniosos como inesperados mientras Polly y Sam se entrometen el uno en la vida del otro a través de sus mensajes y correos. Polly no confiesa que ha perdido el anillo, las preparaciones de la boda siguen adelante, pero todavía le espera la sorpresa más grande de su vida.
No soy una lectora asidua de chick-lit. No es un género que me llame especialmente la atención, pero, de vez en cuando, me apetece acercarme a una de estas novelas. En esta ocasión, Sophie Kinsella ha sido la autora elegida y la experiencia ha resultado bastante positiva. Tengo tu número es una novela ligera (aunque tiene alguna que otra perlita escondida entre páginas y páginas aventuras y situaciones absurdas), divertida y entretenida. Ideal para desconectar y con un argumento típico de comedia romántica.

Todo comienza cuando Poppy Wyatt, que en pocos días va a casarse con el estupendo Magnus Tavish (reputado profesor, intelectual y miembro de una familia acomodada), pierde su anillo de compromiso, una joya antigua muy importante para su familia política. Todas las alarmas se disparan: ¡tiene que recuperar su anillo como sea! Pero, por si no fuera poco, a la salida del hotel donde ha perdido su anillo le roban el teléfono móvil, y con él la posibilidad de tener un número de contacto para que el hotel la localice y la devuelva su preciada posesión. En un golpe de suerte, encuentra un móvil que funciona tirado en una papelera y así comienza su relación son Sam Roxton, verdadero propietario del teléfono.

La novela, narrada en primera persona desde el punto de vista de Poppy, una protagonista divertida e ingeniosa que se desvive por agradar a los demás, desprende encanto y buen humor. A Poppy la tocará pasar por situaciones poco comunes, algunas absurdas, y tendrá que ingeniárselas para salir adelante. Su relación con Magnus, que no es tan perfecta como parece (o, mejor dicho, él no es tan perfecto como nos hace creer), los agobiantes preparativos de la boda, la difícil relación con los padres de su futuro esposo, que la hacen sentir estúpida, y la vida y el trabajo de Sam, al que conocerá y enfadará hurgando en sus mensajes y poniéndole en situaciones comprometidas, son los principales ingredientes de la novela, que no tiene grandes giros argumentales ni demasiados elementos sorpresa, pero entre la vida amorosa de Poppy y la trama de intriga empresarial de Sam,  a lo que debe sumarse ese tono divertido que impregna la historia, hacen de esta una lectura agradable.

Poppy es una protagonista alocada, inquieta y dicharachera. Es una mujer normal, con miedos e inseguridades, pero con mucho sentido del humor. Todo lo que es queda reflejado en las notas a pie de página, que derrochan  humor e ironía, y nos permiten ver quién es Poppy en realidad. Debo reconocer que en más de una ocasión me ha sacado de quicio, sobre todo al final, cuando se niega a ver la realidad y se vuelve conformista. Le hubiera dado un buen tirón de orejas.

Dado que es Poppy quien se lleva todo el protagonismo, el resto de personajes están brevemente caracterizados, siempre desde el punto de vista de la protagonista. Me ha gustado Sam porque detrás de esa fachada, que podría calificarse como poco halagüeña, se esconde un buen hombre al que no le vendría nada mal refinar sus modales. En cuanto a Magnus, es descrito como el hombre perfecto, claro que con el paso de los capítulos vamos descubriendo que la realidad es otra. Pero estos dos no son los únicos secundarios, la verdad es que Sophie Kinsella nos ofrece un amplio abanico de secundarios, todos diferentes y con alguna importancia para la historia de Poppy.


La autora tiene un estilo sencillo, directo, coloquial y ágil. La novela se lee rápido, pues una vez que te sumerges en la historia todo transcurre con fluidez. La trama que podría haber resultado más profunda, pero creo que no era la intención de la autora, que buscaba una historia fresca y divertida.