Cartas desde la isla de Skye
Autora: Jessica Brockmole Género: Narrativa
ISBN: 978-84-08-10136-9 Editorial: Planeta
Marzo de 1912. Elspeth Dunn —una joven escritora que jamás ha abandonado su hogar en la remota isla escocesa de Skye— recibe la carta de un admirador norteamericano. La firma el universitario David Graham y supone para ella una puerta al mundo.A medida que los dos se vuelcan en la correspondencia —compartiendo sus esperanzas más atrevidas y sus mayores secretos— su intercambio acaba convirtiéndose en amistad y, con el tiempo, en amor. Cuando estalla la primera guerra mundial, David se alista como voluntario y la correspondencia se trunca.Junio de 1940. En plena segunda guerra mundial, la hija de Elspeth, Margaret, se enamora de un piloto inglés. Su madre trata de disuadirla; sabe, por experiencia, lo doloroso que es mantener una relación en tiempos de guerra. Un día Elspeth desaparece dejando unas cartas tras de sí. Margaret se adentra con ellas en un pasado del que nada sabía.
Cada lector conoce bien sus gustos, sabe que
libros pueden gustarles y cuales otros, con toda probabilidad, no van a hacerlo. Es cierto que siempre hay hueco para las sorpresas, algunos títulos
tienen el poder de sorprenderte, mientras que otros te decepcionan
irremediablemente. Desde el primer momento, supe que Cartas desde la isla de Skye entraba en el primer grupo, iba a ser,
y así ha sido, uno de esos libros que me gustan, me emocionan y me tienen
pegada a sus páginas.
Corre el año 1912 cuando Elspeth Dunn recibe la
misiva de un joven estudiante americano, David Graham, que queda prendado de su
poesía. Comienza de esta forma tan casual una correspondencia que se alargará
en el tiempo y en la que ambos personajes irán dejando grandes retazos de sí.
Todo empieza como una sana amistad entre una poetisa y su admirador, pero sus
sentimientos cambiarán y darán paso a un amor intenso que tiene que superar
varios obstáculos, incluida la Primera Guerra Mundial. Años después,
concretamente en 1940, Margaret, la hija de Elspeth, se enamora de un piloto
inglés, y se abre la Caja de Pandora de la madre, a quien la guerra y la
relación epistolar de su hija y su amado transportan al pasado y destapan
heridas aún abiertas.
Íntegramente
narrada en forma epistolar, Cartas desde
la isla de Skye es una novela sensible y tierna, a la vez que
dura, pues la crudeza de la guerra está impregnada en cada una de sus páginas.
Somos testigos de dos preciosas historias de amor, cada una con sus
particularidades, pero la que realmente nos interesa y se desarrolla más es la
de Elspeth y
David, que se lleva todo el protagonismo. A pesar de su estructura, la autora
logra emocionar al lector, permitiéndole siempre saber qué es lo que pasa por
la cabeza y el corazón de sus personajes. La variedad de personajes y de voces
ofrece una panorámica más amplia y rica de la historia.
Todos los
personajes están perfectamente perfilados a pesar de que solo se profundice en
unos pocos. Destaco la evolución de David, que madura de forma notable en menos
de trescientas páginas, dejando de ser un muchacho bromista y bravucón para
convertirse en un hombre intrépido. A pesar de lo que me ha gustado, reconozco que la historia es previsible, sobre todo a medida que nos acercamos a su final, que es, a todas luces, precipitado.
La autora
tiene un estilo pulido y ágil, poético por momentos, y ha logrado que cada uno
de los personajes tenga su propia voz y sea fácilmente reconocible. La
estructura elegida, en forma epistolar, me ha parecido muy acertada, pues ayuda
a que los sentimientos se intensifiquen y los personajes se vuelvan más
accesibles para el lector. Además, ayuda a que la historia tenga un corte más
intimista y supone un homenaje al género epistolar, tan perdido en nuestro
tiempo. Las largas esperas, la ansiedad, los temores y la incertidumbre campan
a sus anchas en la vida de nuestros protagonistas, pero también lo hacen el
amor y la esperanza.
