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Reseña: Iluminada por la luna

15 enero 2015

Liz Carlyle/ R. Histórico/ Titania 
Royden Napier, barón de Saint-Bryce, es un hombre alto, moreno e implacable… y está a la caza de una peligrosa belleza… La víspera de su huida al Continente, la hermosa y audaz Lisette Colburne acepta una propuesta que no se atreve a rechazar: hacerse pasar por la futura esposa de Royden Napier, el hombre de ojos acerados, y ayudarle a resolver su caso más peligroso. Pronto Lisette se ve inmersa en un peligro aún mayor: el de perder su corazón en manos del único hombre que tiene el poder de destruirla. Repudiado por su aristocrática familia, el enigmático Napier se ha ganado una reputación como el inspector de policía más implacable. Se ha prometido llevar a Lisette ante la justicia, pero con cada beso prohibido y cada tentadora caricia, cada vez está menos convencido de su culpabilidad… y más seguro de que Lisette tiene que ser suya. Pero cuando el peligro por la toque, ¿podrá salvarla?
Liz Carlyle se ha convertido en una de las grandes apuestas de Titania. En los últimos años he leído un buen puñado de novelas suyas, sé que esperarme y me atrevo a calificarla como una autora de tintes clásicos que se decanta por los ritmos lentos y las tramas que combinan romance con una trama paralela de suspense. En lluminada por la luna, su última publicación y el cuarto libro de la Sociedad de St. James, la autora ha logrado sorprenderme. Me ha ofrecido una trama más compleja y seria de lo que me esperaba, con una parte de suspense muy atractiva y una variedad de tonos de grises que me ha parecido muy realista.

Royden Napier, barón de Saint-Bryce, también conocido como Roy el Desalmado, es un hombre implacable, fiel a sus principios y devoto de su profesión. La vida no ha sido suave con él, de ahí que se haya ganado una reputación que le precede y a muchos asusta. En su camino se cruzará una joven belleza, Lisette, que despertará todas sus alarmas: ¿acaso se esconde tras esa cara bonita y esa mente ágil una asesina en busca de venganza? Lisette perdió a su padre y a su hermana por las malas artes de un hombre, y ahora ha regresado a Inglaterra para hacer justicia, solo que las cosas no salen tal y como ella esperaba y su camino se verá irremediablemente uno al del inspector Napier, que no se fía de ella. 

Desde el primer momento me llamó la atención la complejidad que le ha otorgado Liz a sus dos protagonistas. Son personajes complicados y llenos de capas, huyen de la vacua idealización y entre ellos se establece desde el primer momento una puja marcada por la desconfianza y la tensión sexual. Lisette es tenaz, inteligente, despiadada, valiente, temeraria, camaleónica e implacable. La vida la ha curtido y pese a su juventud es una mujer sabia y resistente. A su lado tiene un hombre que la iguala, y para mí está la clave del éxito de la historia: la igualdad entre la pareja es real, se completan, son afines. La vida ha dejado en ellos un rastro que les hace muy compatibles y que les acerca como nada más podría haberlo hecho. A pesar de todo lo que les separa, el lector es consciente de que son el uno para el otro y de que entre ellos hay una afinidad que es sinónimo de esperanza y felicidad

De todos los libros que he leído de la autora hasta el momento, este me parece el más serio, completo y trabajado. La historia va más allá del romance y, a pesar de que estos cálidos sentimientos están ahí, la realidad y oscuridad de la trama son siempre perceptibles. El romance ocupa el lugar que le corresponde y nos ofrece deliciosos momentos (el nacimiento de la confianza, los problemas basados en las inseguridades y los miedos...), pero el suspense no se deja de lado y las diferentes piezas acaban por tomar forma al final. Este suspense es capaz de engancharte, está bien desarrollado y concluido (algo en lo que más de una vez ha fallado la autora).

La historia tiene un ritmo lento, y aunque no se trata de una lectura densa, tampoco es uno de esos libros que devoras en una tarde. Me sigue gustando el estilo de la autora, muy prolijo en adjetivos, y esa calma que tiene para contarnos su historia.
Iluminada por la luna es una buena novela romántica, clásica en muchos aspectos, pero bien narrada y desarrollada.

Reseña: Nunca te enamores de un canalla

14 octubre 2014

Nunca te enamores de un canalla
Autora: Liz Carlyle         Género: R. Histórico
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-92916-69-6
El barón Rothewell vive recluido durante el día, para luego abandonarse en toda clase de juerga durante la noche. Marcado por una infancia llena de tormentos y privaciones, a Rothewell no le interesa nada ni nadie y sólo desea vivir al borde del peligro. Hasta que se encuentra con el conde de Valigny, un hombre que, al igual que Rothewell, también prefiere arriesgarlo todo en cualquier situación. El enfrentamiento entre ambos rivales puede tener consecuencias inesperadas, en especial una noche en la que Valigny decide apostar algo mucho más valioso que el oro: nada menos que la bella Camille Marchand, una mujer desesperada cuyos ojos son capaces de penetrar en lo más profundo del alma de lord Rothewell. Ahora, el barón debe utilizar sus cartas con el mayor de los cuidados, porque, por primera vez en su vida, algo verdaderamente importante está en juego: el amor que puede rescatarlo de una existencia desdichada.

Nunca te enamores de un canalla, último título publicado de la serie Neville Family & Friends, me ha dejado con muy buenas sensaciones. Después de haber leído varios libros de la autora, Liz Carlyle, a lo largo de este año, me suponía la clase de historia que me iba a encontrar, un romance de regencia de corte clásico, y aunque ha sido así, la novela me ha gustado más de lo que me esperaba. Con un argumento clásico y bien conocido, pero que funciona, nos encontramos con una historia de amor que tiene que superar numerosos obstáculos, empezando por un inicio turbulento y poco honorable, un matrimonio concertado entre dos desconocidos y el carácter frío e intratable de Kieran. Sin duda, esta es la mejor historia que he leído hasta el momento de la autora, el romance me ha convencido desde el primer momento (tiene unas bases que siempre despiertan mi curiosidad), el cambio de Kieran me ha parecido real, paulatino y reconfortante y la honestidad de la trama, nos encontramos ante una historia cuyo único eje es el romance, me ha resultado agradable.

Kieran, barón Rothewell, y Camille Marchand, hija ilegítima de un inmoral conde venido a menos, han acabado prometidos en matrimonio de una forma poco común y nada digna de comentarse en un salón de baile. Siendo desconocidos y teniendo en su haber únicamente aquella información que pueden deducir el uno de otro así como las informaciones contaminadas que les llegan de terceros, Kiera y Camille se unirán en un matrimonio que tendrá idénticas condiciones a cualquier contrato mercantil. Ella necesita un hijo y a cambio él recibirá una importante suma de dinero y una mujer que administre su hogar. Y aunque durante un tiempo todo se mantiene en un plano frío y comercial, resulta imposible que la convivencia y el deseo no empujen a esta pareja hacia algo más.

La novela parte de un argumento muy bien conocido por las lectoras del género y luego incorpora dos elementos que encumbran la historia: Kieran, un personaje masculino frío, atormentado y difícil y una relación que se desarrolla con calma y que termina con nuestro protagonista en una mejor situación que la inicial. Reconozco mi debilidad ante los personajes como Kieran, tan inaccesibles y oscuros –aunque con buenas razones, su vida no ha sido un camino de rosas y sus decisiones no siempre le han llevado por los mejores caminos–. Pero no solo él es atractivo, Camille es también un personaje fuerte, una mujer desconfiada, arisca y brusca en su manera de decir las cosas, aunque también honesta. No se fía de los hombres, les considera seres traicioneros, así que solo espera de su matrimonio aquello que han pactado con antelación. Pero, bajo toda esta coraza, comenzarán a emerger unos sentimientos que la asustan y a la vez la impulsan a convertir su matrimonio en una unión real y armoniosa. Sí, he disfrutado con esta pareja, con sus imposiciones iníciales, con su lento acercamiento, sus reticencias y su entrega final. Y, sobre todo, me ha gustado ver cómo la relación evoluciona, como ambos se desprenden de sus miedos y consiguen crear algo especial.

Liz Carlyle tiene un estilo sencillo aunque pausado, sus descripciones no son excesivamente largas, pero sí detalladas, especialmente en los comienzos de la historia, donde trata de presentar personajes, conflictos y escenarios de forma clara.

Nunca te enamores de un canalla me ha dejado con unas sensaciones muy agradables y ha logrado superar mis expectativas. Tiene ese aire sencillo propio de la autora, pero la trama y sus personajes, ambos honestos, directos y bien ejecutados, me han convencido.

Titania se renueva

31 agosto 2014

Después de casi dos meses de parón editorial, me produce una emoción especial ver cuáles van a ser las novedades de los próximos meses. Titania lleva años siendo uno de los sellos editoriales en los que siempre me fijo. Ha publicado y publica a autoras estupendas (Mary Balogh, Teresa Medeiros, Julia Quinn...) y últimamente me está dando a conocer nuevas autoras como Liz Carlyle. Ayer cuando me pasé por su web para ver las novedades de los próximos meses, me quedé gratamente sorprendida ante el cambio que se ha producido en sus portadas. ¡Qué alegría! Titania tiene una línea clásica y elegante en lo que a portadas se refiere, innova poco pero huye de lo explícito y lo vulgar; pero como inconformista y exigente que soy, creo que la RA se merece mejores portadas, más cuidadas, fieles al libro, estéticamente bonitas y llamativas. ¿Advertís los cambios?


Nunca te enamores de un canalla (más información aquí) tiene una de esas portadas que me hacen acercarme irresistiblemente a un libro. ¡Bonita de verdad! Y mucho mejor que las anteriores portadas, más tradicionales y menos atractivas. La editorial combina con acierto diferentes tipos de fuentes, juega con los colores y la imagen es simplemente preciosa. 

En el caso de La tentación de una caricia (más información aquí) el cambio es menos visible, pero el resultado es más atractivo pues la portada se distingue fácilmente del resto de títulos de la editorial. Y pienso que el cambio en el logo de la editorial es muy acertado, fino y elegante.



En el caso de Un toque de rojo, libro del que ya os hablé aquí el otro día, el cambio me parece acertado no solo porque la imagen transmite más y logra que el lector se haga una idea de la historia que acogen sus páginas, sino porque sirve para diferenciar al libro de la avalancha de novelas eróticas que casi siempre llevan un fondo negro y objeto (zapatos, joyas, prendas de ropa...) en el centro.


¿Qué os parecen los cambios? ¿Las nuevas cubiertas os resultan atractivas?

Reseña: Nunca engañes a un duque

04 junio 2014

Nunca engañes a un duque
Autora: Liz Carlyle         Género: R. Histórico
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-92916-68-9
Cuando su segundo marido, el duque de Warneham, fallece en circunstancias misteriosas, Antonia, una mujer emocionalmente frágil, se ve envuelta en una nube de sospechas. Aunque ha decidido no volver a casarse, la joven viuda se encuentra con un futuro precario. El único que puede salvarla es Gareth Lloyd, el único heredero del ducado, un hombre que había sufrido desprecio, malos tratos y finalmente exilio a manos de su padre. Pero Gareth, que ha conseguido encauzar su vida y es socio de una próspera empresa de transportes marítimos, no quiere saber nada con aceptar el papel de noble y las responsabilidades de su nuevo título, incluyendo proteger a Antonia, de quien se dice que es tan trastornada como atractiva. Pero apenas posa sus ojos en ella, Gareth sentirá que todas sus convicciones se tambalean. ¿Podrá entregar su corazón a una mujer sospechada de asesinato?
Gareth lleva una vida tranquila, es socio de una  empresa de transportes marítimos, que ahora le roba casi todo su tiempo, y dispone de los recursos y las compañías necesarias como para pasar un buen rato. Ha apartado un pasado doloroso y vive centrado en el presente, siempre pendiente de sus responsabilidades y poco propenso a las sorpresas. Por eso, cuando se entera de que ha heredado el ducado de Warneham se siente ofuscado, no solo por las raíces familiares que supone, sino también porque semejante indeseada herencia va a terminar con su paz. Y el mayor de sus problemas es Antonia, la duquesa viuda, sobre la que pende el hilo de la sospecha tras la extraña muerte de su esposo. Antonia esperará en el que hasta ahora ha sido su hogar la llegada de Gareth, ansiosa ante las decisiones que el nuevo heredero pueda tomar, pero muy consciente de sus propios deseos, que pasan por permanecer soltera y no ser nunca más el títere de nadie.

Nunca engañes a un duque es una novela directa, sencilla, clásica y seria. Nos sitúa en un contexto muy bien conocido por los lectores y nos plantea un conflicto también conocido, de ahí que sea una historia clásica en su planteamiento y desarrollo. Aborda el tema con solemnidad, dándole la profundidad necesaria, sin acelerarse ni pasarse etapas del camino, pero sin hacer que la novela sea densa. Gareth y Antonia son más parecidos de lo que pueda parecer a simple vista. Sus vidas no han podido resultar más diferentes, pero ambos comparten heridas del pasado, un pasado que no han sabido dejar atrás y que constituye una losa que condiciona todas sus decisiones. El desamor, la pérdida, la falta de independencia y la ausencia de un entorno comprensivo y cariñoso han marcado a Antonia, una mujer insegura y frágil que poco a poco irá evolucionando y convirtiéndose en una mujer más fuerte. El pasado de Gareth es mucho más trágico, su familia le falló en lo más importante, no le dio cobijo ni protección, le lanzó a las fauces de la vida sin ninguna clase de protección y ha tenido que recorrer un escarpado camino hasta encontrar la calma. Es un hombre duro, reservado y cínico, pero de buen corazón. No contempla cambiar su estilo de vida, dejar de hacer algo de lo que disfruta y que constituye toda su vida, por haber heredado un vacuo título nobiliario, pero, a la vez, es incapaz de abandonar a su suerte a Antonia, una mujer que desde el principio despierta en él tiernos sentimientos y una pasión desenfrenada.

Como viene siendo habitual en la autora, nos ofrece una historia sencilla y entretenida que se sitúa en el lado más clásico de la novela romántica. El romance es el eje principal de la historia, pero la superación de su pasado por parte de ambos protagonistas así como el misterio en torno al asesinato del marido de Antonia constituyen otros elementos de interés. Los protagonistas cumplen bien con su papel y se ven arropados por un grupo de secundarios, entre los que destacan Kemble o Nellie, resultón. La novela no tiene un ritmo especialmente ágil, pero esto se debe a la forma de ser de los personajes, más maduros y pausados de lo que suele ser habitual.

Nunca engañes a un duque sigue la estela de las anteriores novelas de la autora: un romance histórico sencillo, entretenido y ligero, que abarca temas interesantes y logra una buena mezcla entre romance y suspense, con mayor peso del primero.

Reseña: Nunca mientas a una dama

07 abril 2014

Nunca mientas a una dama
Autora: Liz Carlyle         Género: R. Histórico
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-92916-61-0
A los veintinueve años, Xanthia Neville dirige una exitosa compañía de transportes internacionales, pero navegar en las peligrosas aguas de la alta sociedad es algo muy distinto. Después de un breve pero intenso momento de pasión con un desconocido, Xanthia descubre que aquel misterioso hombre es nada menos que Stefan Northampton, marqués de Nash, un notorio mujeriego. Xanthia sabe que mantener un romance con Stefan sería un suicidio social, pero no puede olvidar al inquietante noble. Hasta que una nueva oportunidad se presentará en su vida cuando el gobierno británico le solicita a Xanthia que utilice sus contactos para indagar en la posible relación entre Stefan y el contrabando de armas en Grecia. Pronto Xanthia se verá en vuelta en un peligroso juego de seducción e intriga. ¿Logrará probar la implicación de Stefan en un escándalo internacional antes de que él le rompa el corazón?
Liz Carlyle es una de las últimas autoras de novela romántica que he descubierto, y a pesar de no ser una de esas autoras excepcionales, cuyas historias permanecen para siempre contigo, he de reconocer que es una autora que rescata bien la esencia de la tradición romántica y la sabe combinar con tramas de acción y suspense.

Xanthia no es lo que la rígida sociedad inglesa espera de una dama. Es una solterona al borde de los treinta años, dirige una compañía de transporte marítimo y se comporta con total independencia, moviéndose por el mundo como si no hubiera diferencias entre hombres y mujeres. Después de tanto tiempo sola, Xanthia  contempla la idea de echarse un amante, y al mismo tiempo y por casualidad, conocerá a un misterioso hombre con el que tendrá algo más que un encuentro formal. Después descubrirá que se trata de Stefan, un notorio libertino que salta de cama en cama, un marqués de bochornosa reputación. Para complicar la ecuación, el gobierno británico pone a Xanthia en una complicada situación: para sus propios intereses, necesita investigar a Stefan y comprobar si está inmiscuido en el contrabando de armas en Grecia, lo que podría provocar una guerra en el Mediterráneo, algo que  no interesa a ninguna de las partes.

Si algo destaca en esta historia, esa es Xanthia, una mujer diferente, fuerte e independiente, que no acepta las rígidas normas de la aristocracia, esas que la condenarían a vivir en la sombra y a contentarse con sus vestidos y con parir una caterva de herederos. Ella, después de una infancia difícil en Barbados, se ha convertido en una mujer fuerte y segura de sí misma, que disfruta enormemente de su trabajo y que no está dispuesta a ceder su poder, su libertad ni su negocio a un hombre. Y a su lado está Stefan, un marqués que nunca será inglés, y que se ha dedicado a vivir la vida despreocupadamente, labrándose una merecida gana de mujeriego y libertino. En comparación con Xanthia es un personaje mucho más tópico, pero me ha gustado por su fuerza y sinceridad, por ese lado romántico que saca a la luz cuando está con Xanthia, a quien sabe entender a la perfección y con quien tiene más cosas en común de lo que pueda parecer a primera vista.

Además del romance de los protagonistas –que me ha gustado mucho, pues es una historia entre dos personas de ideas muy claras y fuertes voluntades, que descubren juntos una parte dulce de la vida que hasta el momento desconocían–, tenemos la trama de acción que caracteriza las historias de la autora. Creo que está bien presentada y aprovechada, nos introduce de forma somera en un tema interesante, siempre ocupa el lugar que se merece, dejando claro que lo más importante en la historia de amor entre la pareja protagonista. Los protagonistas están acompañados por un interesante grupo de secundarios, entre los que destacan el hermano de Xanthia, Kieran, y su socio.
Nunca mientas a una dama es una novela sencilla, entretenida, clásica y ágil.

Reseña: Las perlas de la novia

07 marzo 2014

Las perlas de la novia
Autora: Liz Carlyle         Serie: 3º-Sociedad de St. James
Editorial: Titania            Género: R. Histórico
Después de la muerte de su marido, la bella y exótica lady Anisha Stafford decide regresar a Londres con sus dos hijos para reunirse con su hermano, miembro de una sociedad secreta y legendaria. Pero en lugar de él, quien aparece a recibirla es Rance Welham, lord Lazonby, un hombre sobre el que pesa la acusación de haber asesinado a lord Peveril varios años antes. Entre ellos no tarda en surgir un deseo profundo e inesperado, y Anisha, convencida de la inocencia de Rance, decide hacer todo lo que está en sus manos para limpiar su nombre. Lord Lazonby, por su parte, siente que no será libre hasta que encuentre al verdadero homicida de Peveril. En un mundo dominado por la traición y la intriga, y con un asesino siguiéndoles los pasos, tanto Anisha como Rance saben que no pueden confiar en nadie. Sin embargo, decide embarcarse juntos en una aventura en la que arriesgarán la vida por una pasión que podría redimirlos a ambos… o destruir todo lo que los rodea.
Las perlas de la novia es la historia de un hombre que lucha sin descanso contra sus anhelos. Rance, lord Lazonby, lleva tiempo enamorado de lady Anisha Stafford, la hermana de uno de sus mejores amigos, pero se empeña en ocultar y minimizar esos sentimientos basándose en la promesa que le hizo al hermano de ella y en su obsesión por Coldwater –directamente relacionado con la acusación de asesinato a la que tuvo que hacer frente años atrás y por la que casi acaba en la horca–. Anisha ha sido durante demasiado tiempo una esposa sumisa y retraída, sabe lo que es ser el felpudo de un hombre, y por eso mismo ha tomado la firme decisión de elegir cómo quiere vivir su vida de ahora en adelante. Esta viuda y mestiza, y puede que no cuente con la simpatía de la sociedad londinense, pero no le hace falta, tiene el carácter y la fuerza suficientes como para labrarse su propio camino.

En la tercera entrega de serie Sociedad St. James, su autora,  Lyz Carlyle nos vuelve a ofrecer un romance de tintes clásicos aderezado con elementos paranormales y una trama de suspense. La historia es sencilla y entretenida, tiene pequeñas dosis de humor y desprende ternura y romanticismo. La pluma de la autora es sencilla y ágil, y en contraposición con los libros anteriores, este tiene un ritmo mucho más rápido y la lectura no se hace pesada en ningún momento. Pero si por algo este libro me ha gustado bastante más que los anteriores ha sido por el romance. Rance y Anisha tienen una historia pendiente, en los dos libros anteriores fuimos conscientes de esa atracción latente, de ese deseo que subyacía bajo una aparente inocente amistad. La conexión entre ellos es más que evidente para el lector, que junto a Anisha se desespera al ver los inútiles intentos de Rance por mantener su relación dentro de los cauces de la amistad, comportándose en más de una ocasión como el perro del hortelano.

Hasta este libro, Rance había sido capaz de ignorar sus sentimientos hacia Anisha, no en vano ella parecía estar comprometida con Geoff, uno de sus mejores amigos, y esa parecía ser la solución perfecta para mantener a raya sus deseos. Pero cuando este inexistente romance se va al traste, dejando patente que Anisha no pretendía mantener una relación con Geoff, deja a Rance sin excusas, comienzan los verdaderos problemas para él. Anisha es sincera, directa,  valiente y muy consciente de quién es y de lo que quiere. Ella es la que pone las cartas sobre la mesa, la que le arroja a Rance a la cara las verdades y le impulsa a seguir luchando, quien le hace ver su cobardía y sus defectos. Pero es también una mujer buena, cariñosa y generosa que aunque no se quiere dejar llevar por el dolor, se siente herida ante las negativas de Rance, marcado por un pasado que le hace sentirse indigno y que no le permite descansar en paz. El desarrollo de su relación, sus constantes tiras y aflojas, sus discusiones y sus emocionantes encuentros han sido una delicia para mí.


La historia tiene otros puntos positivos: la ternura que desprenden los hijos de Anisha (que me hubiera gustado que aparecieran más), los elementos paranormales aportados por parte de ambos protagonistas y una trama de suspense bien pensada aunque no demasiado bien cerrada (hay demasiada precipitación en esa parte).

Reseña: El vestido de la novia

26 enero 2014

El vestido de la novia
Autora: Liz Carlyle         Serie: 2º-Sociedad de St. James
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-9944-578-3
Desde su más tierna infancia, Anais de Rohan ha sido entrenada para formar parte de una sociedad secreta cuya presencia es, para muchos, apenas una leyenda. Pero cuando se presenta en la ceremonia de iniciación, el resto de los miembros, todos hombres, demuestran estar sólo interesados en su atractivo físico y en su apasionado carácter. Cuando todo parecía perdido, uno de los líderes más enigmáticos del grupo la desafía: si Anais desea formar parte de la sociedad, debe participar en una misión llena de peligros para rescatar a una niña que oculta un don misterioso. Para ello, Anais no sólo deberá arriesgar su propia vida sino hacerse pasar como la nueva novia de lord Bessett, un noble apuesto y de dudosa reputación. A medida que crece la intriga y los complots, Anais se da cuenta de que tal vez el verdadero peligro esté en el mismo lord, que se convertirá en una tentación imposible de resistir.
En El vestido de la novia, el segundo libro de la serie Sociedad St. James, su autora,  Lyz Carlyle, repite fórmula y nos ofrece una novela romántica tradicional, a la que añade ciertos toques de personales. La intriga, el amor y la magia vuelven a ser los ingredientes de esta novela, en la que el elemento paranormal sigue estando presente, pero en menor medida, de una forma menos explícita (no son necesarias tantas descripciones al respecto gracias al primer libro) y hablando de diferentes manifestaciones del don. La trama de acción vuelve a ser el eje vertebrador de la historia, lo que marca los tiempos. Esta parte está my bien pensada y desarrollada, es coherente y detallada, mantiene la tensión y tiene varios hilos que alimentan constantemente la historia.

Anais ha sido instruida para formar parte de la Fraternitas Aureae Crucis. Lleva diez años entrenándose, tanto física como mentalmente, pero cuando llega el esperado momento de pasar a formar parte de esta sociedad secreta, se encuentra con la oposición de sus miembros, que la rechazan por ser mujer. Una dama no debe ser una guardiana, tiene que cuidar de su reputación, respetar el decoro y dedicarse a ser una mujer. Pero Anais es insistente, y algunos de los miembros de la Sociedad St. James comienzan a cambiar de opinión. Finalmente, la encargan una misión: deberá hacerse pasar por la esposa de Geoff, lord Besset, para proteger a una niña indefensa y especial que está rodeada de maldad, para lo que deberán viajar a Bruselas.

De la pareja protagonista, Anais destaca por su carácter y por ser una mujer adelantada a su tiempo. Es fuerte, decidida, con un lado soñador, inteligente, impetuosa y posee un espíritu repleto de vitalidad. Al otro lado de la cancha está Geoff, que tiene un perfil mucho más propio de los caballeros de regencia, y que, por lo tanto, llama menos la atención. Posee el don, y como le ha pasado a otros en su misma situación, éste ha limitado su vida y le ha llevado a convertirse en un hombre frío y comedido, que sabe sacar a relucir su lado tierno y protector.

El romance entre Anais y Geoff está condicionado por la predicción de la bisabuela de Anais, que vaticinó que estaba destinada a casarse con un hombre de la Toscana. Esto ha provocado que Anais se haya pasado toda su vida buscando al  príncipe azul, y aunque Geoff tiene todas las papeletas para serlo, no cumple con todos los requisitos de la nonna, por lo que Anais sabe que su relación tiene fecha de caducidad, lo mismo que Geoff, aunque a él le mueven otras razones. La pareja tiene varios tiras y aflojas, cada uno tiene sus deberes, sueños y temores, y no resulta sencillo conjugarlos con sus sentimientos y la realidad. La tensión sexual entre ellos me ha gustado, pero la conexión que surge entre ellos me ha parecido precipitada, al menos en el inicio, pues apenas se conocen.

El inicio de la novela es algo lento y pesado, pero luego la historia va adquiriendo agilidad. La pluma  de la autora es sencilla, y ofrece más pasajes descriptivos que en el anterior libro, Tocada por el escándalo, y detalla con esmero ciertos aspectos de la sociedad y el contexto. En cuando a los personajes secundarios, Rance, lord Lazonby, tiene más protagonismo, se nos indica cual será su pareja y se establecen algunas de las premisas de este romance, que será el próximo libro de la serie.

Reseña: Tocada por el escándalo

22 enero 2014

Tocada por el escándalo
Autora: Liz Carlyle         Serie: 1º- Fraternitas Aureae Crucis
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-9944-578-3
Grace Gauthier creía que estaba a punto de lograr una vida perfecta. Después de conseguir trabajo como institutriz, su empleador le había propuesto matrimonio y todo iba viento en popa. Hasta que su futuro marido aparece muerto y la policía sospecha inmediatamente de ella, en especial por su origen extranjero. Lord Lazonby es la única persona que puede probar su inocencia, pero cuando ella va a buscarlo a un exclusivo club de caballeros, descubre que Lazonby ha salido de Londres y encuentra, en cambio, a Adrian Forsythe, lord Ruthveyn, un hombre oscuro y misterioso que vive atormentado por sus poderes psíquicos. A pesar de los riesgos a los que se expone, Forsythe, un héroe de guerra, queda conmovido por la historia de Grace y, utilizando tanto sus contactos como sus dotes divinatorias, decide ayudarla a encontrar al verdadero asesino. Aunque ese don no le advierte de las trampas que acechan a su atribulado corazón...
Tocada por el escándalo ha sido mi primera experiencia con una autora desconocía para mí hasta el momento, Lyz Carlyle, y puedo decir que ha sido satisfactoria. La autora nos ofrece una novela sencilla, entretenida y agradable, con toques de humor y ternuragracias a la presencia de un par de sobrinos muy traviesos. Enmarcada dentro de la novela romántica más tradicional, la novela se desmarca tímidamente del resto gracias a sus pinceladas paranormales, que se conjugan con una trama de misterios muy bien planteada. Suspense, amor y magia son los principales ingredientes de esta historia, que cumple con su cometido: hacer pasar un buen rato al lector.

Grace Gauthier ha pasado por varios momentos delicados, el último de ellos es el fallecimiento de su prometido, el importante empresario Ethan Holding, para quien trabajaba como institutriz, cuidando de sus dos pequeñas hijas. Cuando estaba a punto de alcanzar la estabilidad gracias a un ventajoso matrimonio basado en el cariño y el aprecio mutuo, su vida da un giro brusco y Grace se ve sometida al acoso de la policía, que la considera la principal sospechosa del crimen. Desamparada, busca ayuda en Lord Lazonby, antiguo legionario que tuvo una excelente relación con su padre, para lo que acude al club privado donde este suele estar, topándose allí con la cruel noticia de que Lazonby ha salido de viaje y tardará un tiempo en volver. Allí, un caballero, Adrian Forsythe, lord Ruthveyn, le tenderá su mano.

La autora ha logrado un buen equilibrio entre los diferentes componentes de su historia. La trama de misterio está bien pensada y desarrollada, no es una simple excusa para que los protagonistas se encuentren, sino que es el eje conductor de la historia. En cuanto a la parte paranormal, tiene su peso, aunque sin resultar excesivo, y condiciona especialmente la relación entre Grace y Adrian. Se explica con lentitud en qué consiste el Don de él, haciendo hincapié en todas las dificultades que le provoca en su día a día, contemplándolo como una maldición y no un regalo de los cielos. La autora ha hecho un trabajo convincente en este aspecto, ha sabido situar muy bien los orígenes de la magia y le ha dado el protagonismo justo.

Grace y Adrian son personajes algo peculiares, no tan estereotipados como suele ser lo habitual. Grace es decidida y valiente, a pesar de encontrarse en una situación complicada no transmite la situación de ser una dama desvalida. Tiene el carácter suficiente como para enfrentar su pobre situación y los sentimientos que alguien como Adrian el inspira. En cuanto a él, nos encontramos con un hombre oscuro y amargado que esconde su dolor bajo una fachada que se resquebraja día a día. El Don le hace especial en más de un sentido, condiciona su vida por completo y le lleva a temer por su corazón, por lo que no se permite albergar más que un superficial afecto por las mujeres. La atracción entre ellos es paulatina pero intensa, el amor no surge de la noche a la mañana y como pareja deberán superar varios obstáculos.

La autora tiene un estilo sencillo, con algunos pasajes más descriptivos, pocos, que resultan interesantes En algunos momentos el ritmo se ralentiza demasiado debido a la quietud de la trama, que en ciertos momentos no avanza demasiado.
Me quedo con las ganas de leer algo más de Liz Carlyle.