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Reseña: Las carreras de Escorpio

05 junio 2013

Las carreras de Escorpio
Autora: Maggie Stiefvater            Género: Juvenil
Editorial: Destino                         ISBN: 978-84-08-11333-1
En las carreras de Escorpio, algunos compiten para ganar. Otros para sobrevivir. Los jinetes intentan dominar a sus caballos de agua el tiempo suficiente para acabar la carrera. Algunos lo consiguen. El resto, muere en el intento.

Sean Kendrick es el favorito, y necesita ganar la carrera para ganar, también, su libertad. Pero Puck Connolly está dispuesta a ser su más dura adversaria. Ella nunca quiso participar en las carreras. Pero no tiene elección: o compite y gana o… lo pierde todo.
¿Qué es lo que nos hace volver leer a un autor que hemos probado con anterioridad? Una trama original, un ritmo trepidante, una historia con gancho… Con Maggie Stiefvater lo tengo muy claro: me encanta como escribe. En Las carreras de Escorpio me vuelve a conquistar con un estilo pulido y delicado,  certero y honesto (como su novela). Su pluma tiene algo que me engancha y me anima a seguir leyendo. Me gusta cómo cuenta las cosas, el mimo que le pone a lo que hace. Se nota que cuida sus textos y ¡cómo se lo agradezco! Me ha sabido transportar a Thisby, una encantadora y temible isla, me ha sabido transmitido su amor por los caballos y, sobre todo, me ha emocionado con sus personajes, coherentes y maduros.

La novela parte de una idea muy original, basada en la leyenda de los caballos marinos (también conocidos como capall uisce). Cada año, en el mes de noviembre en la isla de Thisby, tiene lugar una carrera de caballos, con la peculiaridad de que estos no son equinos normales, sino capall uisce, es decir, criaturas más marinas que terrestres, salvajes, carnívoras y temiblemente peligrosas. Sean ha ganado cuatro años esta carrera, en la que muchos pierden la vida, pero este año parece ser una ocasión especial, pues con el premio que reciba por su victoria pretende lograr su libertad. Puck se verá obligada a participar por motivos bien diferentes, nunca se ha sentido atraída por esa festividad, demasiado sangrienta y triste para su familia, pero participar (y ganar) es la única forma de no perder lo poco que le queda.

Además de acertar con la trama (tanto en su planteamiento como en su desarrollo y desenlace), la autora lo hace con los personajes, tanto con los protagonistas como con los secundarios. Puck es inteligente, valiente, fuerte y honesta, siente miedo, pero sabe que tiene que seguir adelante si quiere mantener unida su familia, al menos, lo que queda de ella. Y luego está Sean, que me ha encantado. Físicamente es una adolescente, pero su alma y su espíritu van muchos años por delante. Maduro, reservado y leal, se irá desvelando poco a poco como un chico sensible, dulce y amable, muy, muy amable. La evolución que se aprecia en ambos protagonistas es digna de mención.
Muy cuidada la edición
Pero es que los personajes secundarios están a la altura de los protagonistas. Dove, la yegua de Puck, y Corr, el capall uisce de Sean, me han robado el corazón. Su protagonismo en la novela es indiscutible, y la lealtad que muestran hacia sus dueños y amigos te da más de una lección. Porque, entre otras muchas cosas, en este libro se habla de animales, del trato cruel que muchos les dan a los caballos, y de todo lo que ellos pueden darnos a nosotros si sabemos cómo tratarlos. Me ha emocionado la conexión entre Corr y Sean, tan humana, cercana y sensible. Maggie ha sabido transmitir perfectamente este tipo de conexión, la ha construido de una forma coherente y realista, y la ha convertido en algo especial, fundamental para la compresión de la historia y, sobre todo, de Sean.

Y sí, la novela tiene romance, delicado, bonito, a veces más intuido que plasmado en hechos o palabras. No es una parte fundamental de la historia, pero sí un complemento muy bien trabajado, porque no hay nada de precipitación en él, todo surge de una manera calmada, con tiempo.

No es una historia con un ritmo ágil, sino más bien lenta, que tiene unas descripciones muy buenas, y que se lee fácil, pero hay que leerse con calma. No hay momentos trepidantes ni intensas secuencias de acción, la novela tiene otro ritmo, más pausado y tranquilo, y que a mí me ha gustado.

En Las carreras de Escorpio destaca por su originalidad (no, no es más de lo mismo), por tener una trama interesante y bien desarrollada, pero, sobre todo, destaca por el estilo de Maggie Stiefvater, que yo calificaría como cuidado y sensible. Y, encima, es  un libro autoconclusivo (rara avis en los tiempos que corren).

Reseña: Rastro

16 octubre 2012


Rastro
Autora: Maggie Stiefvater
Editorial: Ediciones SM
ISBN: 9788467543643
Género: Juvenil
Serie: 2º- Lobos de Mercy Falls
Sinopsis:

La curación de Sam. La falta de transformaciones de Grace. Los nuevos lobos añadidos por Beck a la manada. El odio del padre de Isabel hacia los lobos... Todos los acontecimientos narrados en Temblor dejan una huella en la vida de sus protagonistas. Ahora, la segunda parte de la saga sigue el rastro de Grace, Sam e Isabel, y el de personajes nuevos tan inesperados e inquietantes como Cole. Rastro añade a la intensidad amorosa de Temblor una trama trepidante e inesperada.

 ¡Spoilers de Temblor!

El plan suicida que Isabel y Grace llevaron a cabo al final de Temblor ha tenido éxito y Sam ha dejado de  ser un lobo. En principio, no tendría que haber obstáculos para que retomase su vida como humano continuara su relación con Grace y buscase un trabajo y una buena universidad, pero las cosas no son tan fáciles, Sam debe ocupar el puesto de Beck en la manada y cuando Grace e Isabel encuentran el cadáver de un lobo todo se complica aún más.

Temblor me pareció una buena muy buena novela, quedé satisfecha con la lectura y con ganas de leer esta segunda parte. Lamentablemente, Rastro no ha estado a la altura de su predecesor, lo que no quiere decir que sea una mala novela. Es demasiado lenta y durante buena parte de la historia no pasa nada reseñable hasta que al final todo se anima y no puedes dejar de leer.

Sam sigue siendo un amor de chico, tierno, sensible y romántico. Es un placer encontrarse con protagonistas juveniles como él, tan alejado de los tópicos. En esta ocasión, Grace me ha gustado un poco menos, sigue siendo fuerte e independiente, pero el comportamiento que ha tenido con sus padres no me ha gustado. La inclusión de personajes nuevos en la trama me ha parecido un gran acierto. A Isabel ya la conocíamos del anterior libro, pero en este toma mayor protagonismo, aparece con mucha fuerza, tomando la iniciativa y siendo valiente en las decisiones que han de tomarse. Cole, uno de los últimos lobos incorporados a la manada, es uno de los mayores aciertos de la historia. Se presenta como un personaje problemático, atormentado y egoísta, cuyo pasado le ha llevado a convertirse en lobo.

Como siempre, la edición del libro es una auténtica maravilla: llena de detalles, colores… Stiefvater  sigue sin perder su estilo, sencillo, dulce y tierno, y nos cuenta una historia a cuatro voces (Sam, Grace, Isabel y Cole), de forma lenta, probablemente demasiado, pero que termina por enganchar al lector, porque aunque algunos pensábamos que el final de Temblor era el adecuado y que un segundo libro podría estar bien pero no era necesario, en este caso es vital seguir leyendo y saber que pasa en el último libro (¡como enganchan las últimas páginas!).

Una prosa cuidada y unos buenos personajes son la mejor carta de presentación de Rastro.

Reseña: Temblor

05 septiembre 2012


Temblor
Autora: Maggie Stiefvater
Editorial: Ediciones SM
ISBN: 9788467539738
Género: Juvenil
Serie: 1º- Lobos de Mercy Falls
Sinopsis:

Cuando el amor te hace temblar en otoño es mejor que el invierno no llegue nunca: las primeras nevadas pueden arrebatarte a quién más deseas. Hace años Grace estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos. Inexplicablemente, uno de ellos, un lobo de intensos ojos amarillos, la salvó. Desde entonces todos los inviernos Grace se asoma al bosque y, desde la distancia, lobo y chica se observan. Cuando llega el calor, la manada desaparece y, con ella, “su lobo”.   Pero este año, Grace deseará que el invierno no llegue y que el otoño dure para siempre. Ha conocido a un chico, se llama Sam. Es un tipo normal, salvo por sus ojos. Son de un extraño color amarillo. 

Temblor podría ser un libro juvenil como tantos otros, pero no lo es. Me he encontrado con una trama sencilla, pero bien escrita y rebosante de un romanticismo delicado y con encanto, que me ha conquistado.

Hace uno años, cuando Grace era una niña, fue atacada por una manada de lobos, pero uno de ellos, el lobo de los ojos amarillos, la salvo, y desde hace seis años la observa todos los inviernos, sin acercarse ni dejar que ella lo haga. La muerte de un compañero de instituto de Grace a manos de los lobos sembrará el pánico en Mercy Falls y se organizará una partida de caza para acabar con los animales. Ese mismo día, aparecerá en casa de Grace un chico, Sam, con los ojos amarillos, ¿su lobo?

Estaba tan cansada de los típicos protagonistas juveniles (ellas con pocos dedos de frente y ellos misteriosos, oscuros y engreídos), que los protagonistas de esta historia, Sam y Grace, han sido un cambio reconfortante y han llegado a entusiasmarme, sobre todo él.

Sam es un chico sensible, débil y fuerte al mismo tiempo, dulce, tierno, sincero y con un gran corazón. Es imposible no quererle, ves lo buena persona que es, lo mucho que ha sufrido y lo poco que se queja, y solo deseas que las cosas le salgan tal y como quiere. Me ha encantado la forma tan caballerosa que tiene de tratar a Grace, lo comedido y tímido que resulta, y me ha impactado ese aire de melancolía que desprende.

- No hace falta que seas tan casto y puro, ¿sabes? Al fin y al cabo, no estoy desnuda -se detuvo frente al armario y me miró con expresión pícara-. Porque supongo que... supongo que nunca me has visto desnuda, ¿verdad?

- ¡No! -exclamé, apresurado.
Encajó mi mentira con una sonrisa y se hizo con un par de pantalones vaqueros.

Grace también me ha gustado mucho como protagonista. Es una chica de lo más normal, muy pragmática e independiente, claro que teniendo unos padres como los suyos (ausentes a tiempo completo), no es de extrañar. El amor no la vuelve tonta ni débil, se muestra cuerda, segura y valiente de principio a fin.

A pesar de que el protagonismo absoluto de la historia recae en Sam y Grace, la historia cuenta con un buen puñado de secundarios, alguno de los cuales nos depararan algunas sorpresas. Rachel y Olivia son las mejores amigas de Grace y aunque al principio de presentan como las típicas adolescentes simples, después veremos como una de ellas se desmarca de ese tópico. De la manada de lobos destacaría a Shelby, una loba blanca obsesionada con Sam y con el poder, y a Beck, el padre adoptivo-lobuno de Sam.

Me ha gustado mucho la obsesión de Grace por los lobos, tanto, que las primeras páginas me enamoraron por completo. Creo que en este primer libro de la trilogía se ha usado bien esta obsesión, pero aún puede explotarse más y depararnos algunas sorpresas en los dos siguientes libros.

A pesar de todo lo que me ha gustado Temblor, debo comentar algunos aspectos en los que ha flojeado un poco. Por un lado está el ritmo de la historia, lento (lo que no me supone ningún problema, dado el estilo y trama de la historia), pero que llega un punto en el que decae por completo y la trama parece no avanzar, no ocurre nada nuevo y las escenas parecen repetirse. Tampoco me ha acabado de convencer la solución que Grace se saca de la manga al final de la historia para acabar con el problema de Sam.

Temblor es una muy buena novela juvenil. No tiene una trama novedosa o repleta de acción, pero sí de un romanticismo sencillo y tierno que reblandece hasta el corazón de los más duros. Está bien escrita, destila ternura y cuenta con unos buenos protagonistas.