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Reseña: Nunca te enamores de un canalla

14 octubre 2014

Nunca te enamores de un canalla
Autora: Liz Carlyle         Género: R. Histórico
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-92916-69-6
El barón Rothewell vive recluido durante el día, para luego abandonarse en toda clase de juerga durante la noche. Marcado por una infancia llena de tormentos y privaciones, a Rothewell no le interesa nada ni nadie y sólo desea vivir al borde del peligro. Hasta que se encuentra con el conde de Valigny, un hombre que, al igual que Rothewell, también prefiere arriesgarlo todo en cualquier situación. El enfrentamiento entre ambos rivales puede tener consecuencias inesperadas, en especial una noche en la que Valigny decide apostar algo mucho más valioso que el oro: nada menos que la bella Camille Marchand, una mujer desesperada cuyos ojos son capaces de penetrar en lo más profundo del alma de lord Rothewell. Ahora, el barón debe utilizar sus cartas con el mayor de los cuidados, porque, por primera vez en su vida, algo verdaderamente importante está en juego: el amor que puede rescatarlo de una existencia desdichada.

Nunca te enamores de un canalla, último título publicado de la serie Neville Family & Friends, me ha dejado con muy buenas sensaciones. Después de haber leído varios libros de la autora, Liz Carlyle, a lo largo de este año, me suponía la clase de historia que me iba a encontrar, un romance de regencia de corte clásico, y aunque ha sido así, la novela me ha gustado más de lo que me esperaba. Con un argumento clásico y bien conocido, pero que funciona, nos encontramos con una historia de amor que tiene que superar numerosos obstáculos, empezando por un inicio turbulento y poco honorable, un matrimonio concertado entre dos desconocidos y el carácter frío e intratable de Kieran. Sin duda, esta es la mejor historia que he leído hasta el momento de la autora, el romance me ha convencido desde el primer momento (tiene unas bases que siempre despiertan mi curiosidad), el cambio de Kieran me ha parecido real, paulatino y reconfortante y la honestidad de la trama, nos encontramos ante una historia cuyo único eje es el romance, me ha resultado agradable.

Kieran, barón Rothewell, y Camille Marchand, hija ilegítima de un inmoral conde venido a menos, han acabado prometidos en matrimonio de una forma poco común y nada digna de comentarse en un salón de baile. Siendo desconocidos y teniendo en su haber únicamente aquella información que pueden deducir el uno de otro así como las informaciones contaminadas que les llegan de terceros, Kiera y Camille se unirán en un matrimonio que tendrá idénticas condiciones a cualquier contrato mercantil. Ella necesita un hijo y a cambio él recibirá una importante suma de dinero y una mujer que administre su hogar. Y aunque durante un tiempo todo se mantiene en un plano frío y comercial, resulta imposible que la convivencia y el deseo no empujen a esta pareja hacia algo más.

La novela parte de un argumento muy bien conocido por las lectoras del género y luego incorpora dos elementos que encumbran la historia: Kieran, un personaje masculino frío, atormentado y difícil y una relación que se desarrolla con calma y que termina con nuestro protagonista en una mejor situación que la inicial. Reconozco mi debilidad ante los personajes como Kieran, tan inaccesibles y oscuros –aunque con buenas razones, su vida no ha sido un camino de rosas y sus decisiones no siempre le han llevado por los mejores caminos–. Pero no solo él es atractivo, Camille es también un personaje fuerte, una mujer desconfiada, arisca y brusca en su manera de decir las cosas, aunque también honesta. No se fía de los hombres, les considera seres traicioneros, así que solo espera de su matrimonio aquello que han pactado con antelación. Pero, bajo toda esta coraza, comenzarán a emerger unos sentimientos que la asustan y a la vez la impulsan a convertir su matrimonio en una unión real y armoniosa. Sí, he disfrutado con esta pareja, con sus imposiciones iníciales, con su lento acercamiento, sus reticencias y su entrega final. Y, sobre todo, me ha gustado ver cómo la relación evoluciona, como ambos se desprenden de sus miedos y consiguen crear algo especial.

Liz Carlyle tiene un estilo sencillo aunque pausado, sus descripciones no son excesivamente largas, pero sí detalladas, especialmente en los comienzos de la historia, donde trata de presentar personajes, conflictos y escenarios de forma clara.

Nunca te enamores de un canalla me ha dejado con unas sensaciones muy agradables y ha logrado superar mis expectativas. Tiene ese aire sencillo propio de la autora, pero la trama y sus personajes, ambos honestos, directos y bien ejecutados, me han convencido.

Reseña: Nunca engañes a un duque

04 junio 2014

Nunca engañes a un duque
Autora: Liz Carlyle         Género: R. Histórico
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-92916-68-9
Cuando su segundo marido, el duque de Warneham, fallece en circunstancias misteriosas, Antonia, una mujer emocionalmente frágil, se ve envuelta en una nube de sospechas. Aunque ha decidido no volver a casarse, la joven viuda se encuentra con un futuro precario. El único que puede salvarla es Gareth Lloyd, el único heredero del ducado, un hombre que había sufrido desprecio, malos tratos y finalmente exilio a manos de su padre. Pero Gareth, que ha conseguido encauzar su vida y es socio de una próspera empresa de transportes marítimos, no quiere saber nada con aceptar el papel de noble y las responsabilidades de su nuevo título, incluyendo proteger a Antonia, de quien se dice que es tan trastornada como atractiva. Pero apenas posa sus ojos en ella, Gareth sentirá que todas sus convicciones se tambalean. ¿Podrá entregar su corazón a una mujer sospechada de asesinato?
Gareth lleva una vida tranquila, es socio de una  empresa de transportes marítimos, que ahora le roba casi todo su tiempo, y dispone de los recursos y las compañías necesarias como para pasar un buen rato. Ha apartado un pasado doloroso y vive centrado en el presente, siempre pendiente de sus responsabilidades y poco propenso a las sorpresas. Por eso, cuando se entera de que ha heredado el ducado de Warneham se siente ofuscado, no solo por las raíces familiares que supone, sino también porque semejante indeseada herencia va a terminar con su paz. Y el mayor de sus problemas es Antonia, la duquesa viuda, sobre la que pende el hilo de la sospecha tras la extraña muerte de su esposo. Antonia esperará en el que hasta ahora ha sido su hogar la llegada de Gareth, ansiosa ante las decisiones que el nuevo heredero pueda tomar, pero muy consciente de sus propios deseos, que pasan por permanecer soltera y no ser nunca más el títere de nadie.

Nunca engañes a un duque es una novela directa, sencilla, clásica y seria. Nos sitúa en un contexto muy bien conocido por los lectores y nos plantea un conflicto también conocido, de ahí que sea una historia clásica en su planteamiento y desarrollo. Aborda el tema con solemnidad, dándole la profundidad necesaria, sin acelerarse ni pasarse etapas del camino, pero sin hacer que la novela sea densa. Gareth y Antonia son más parecidos de lo que pueda parecer a simple vista. Sus vidas no han podido resultar más diferentes, pero ambos comparten heridas del pasado, un pasado que no han sabido dejar atrás y que constituye una losa que condiciona todas sus decisiones. El desamor, la pérdida, la falta de independencia y la ausencia de un entorno comprensivo y cariñoso han marcado a Antonia, una mujer insegura y frágil que poco a poco irá evolucionando y convirtiéndose en una mujer más fuerte. El pasado de Gareth es mucho más trágico, su familia le falló en lo más importante, no le dio cobijo ni protección, le lanzó a las fauces de la vida sin ninguna clase de protección y ha tenido que recorrer un escarpado camino hasta encontrar la calma. Es un hombre duro, reservado y cínico, pero de buen corazón. No contempla cambiar su estilo de vida, dejar de hacer algo de lo que disfruta y que constituye toda su vida, por haber heredado un vacuo título nobiliario, pero, a la vez, es incapaz de abandonar a su suerte a Antonia, una mujer que desde el principio despierta en él tiernos sentimientos y una pasión desenfrenada.

Como viene siendo habitual en la autora, nos ofrece una historia sencilla y entretenida que se sitúa en el lado más clásico de la novela romántica. El romance es el eje principal de la historia, pero la superación de su pasado por parte de ambos protagonistas así como el misterio en torno al asesinato del marido de Antonia constituyen otros elementos de interés. Los protagonistas cumplen bien con su papel y se ven arropados por un grupo de secundarios, entre los que destacan Kemble o Nellie, resultón. La novela no tiene un ritmo especialmente ágil, pero esto se debe a la forma de ser de los personajes, más maduros y pausados de lo que suele ser habitual.

Nunca engañes a un duque sigue la estela de las anteriores novelas de la autora: un romance histórico sencillo, entretenido y ligero, que abarca temas interesantes y logra una buena mezcla entre romance y suspense, con mayor peso del primero.

Reseña: Nunca mientas a una dama

07 abril 2014

Nunca mientas a una dama
Autora: Liz Carlyle         Género: R. Histórico
Editorial: Titania            ISBN: 978-84-92916-61-0
A los veintinueve años, Xanthia Neville dirige una exitosa compañía de transportes internacionales, pero navegar en las peligrosas aguas de la alta sociedad es algo muy distinto. Después de un breve pero intenso momento de pasión con un desconocido, Xanthia descubre que aquel misterioso hombre es nada menos que Stefan Northampton, marqués de Nash, un notorio mujeriego. Xanthia sabe que mantener un romance con Stefan sería un suicidio social, pero no puede olvidar al inquietante noble. Hasta que una nueva oportunidad se presentará en su vida cuando el gobierno británico le solicita a Xanthia que utilice sus contactos para indagar en la posible relación entre Stefan y el contrabando de armas en Grecia. Pronto Xanthia se verá en vuelta en un peligroso juego de seducción e intriga. ¿Logrará probar la implicación de Stefan en un escándalo internacional antes de que él le rompa el corazón?
Liz Carlyle es una de las últimas autoras de novela romántica que he descubierto, y a pesar de no ser una de esas autoras excepcionales, cuyas historias permanecen para siempre contigo, he de reconocer que es una autora que rescata bien la esencia de la tradición romántica y la sabe combinar con tramas de acción y suspense.

Xanthia no es lo que la rígida sociedad inglesa espera de una dama. Es una solterona al borde de los treinta años, dirige una compañía de transporte marítimo y se comporta con total independencia, moviéndose por el mundo como si no hubiera diferencias entre hombres y mujeres. Después de tanto tiempo sola, Xanthia  contempla la idea de echarse un amante, y al mismo tiempo y por casualidad, conocerá a un misterioso hombre con el que tendrá algo más que un encuentro formal. Después descubrirá que se trata de Stefan, un notorio libertino que salta de cama en cama, un marqués de bochornosa reputación. Para complicar la ecuación, el gobierno británico pone a Xanthia en una complicada situación: para sus propios intereses, necesita investigar a Stefan y comprobar si está inmiscuido en el contrabando de armas en Grecia, lo que podría provocar una guerra en el Mediterráneo, algo que  no interesa a ninguna de las partes.

Si algo destaca en esta historia, esa es Xanthia, una mujer diferente, fuerte e independiente, que no acepta las rígidas normas de la aristocracia, esas que la condenarían a vivir en la sombra y a contentarse con sus vestidos y con parir una caterva de herederos. Ella, después de una infancia difícil en Barbados, se ha convertido en una mujer fuerte y segura de sí misma, que disfruta enormemente de su trabajo y que no está dispuesta a ceder su poder, su libertad ni su negocio a un hombre. Y a su lado está Stefan, un marqués que nunca será inglés, y que se ha dedicado a vivir la vida despreocupadamente, labrándose una merecida gana de mujeriego y libertino. En comparación con Xanthia es un personaje mucho más tópico, pero me ha gustado por su fuerza y sinceridad, por ese lado romántico que saca a la luz cuando está con Xanthia, a quien sabe entender a la perfección y con quien tiene más cosas en común de lo que pueda parecer a primera vista.

Además del romance de los protagonistas –que me ha gustado mucho, pues es una historia entre dos personas de ideas muy claras y fuertes voluntades, que descubren juntos una parte dulce de la vida que hasta el momento desconocían–, tenemos la trama de acción que caracteriza las historias de la autora. Creo que está bien presentada y aprovechada, nos introduce de forma somera en un tema interesante, siempre ocupa el lugar que se merece, dejando claro que lo más importante en la historia de amor entre la pareja protagonista. Los protagonistas están acompañados por un interesante grupo de secundarios, entre los que destacan el hermano de Xanthia, Kieran, y su socio.
Nunca mientas a una dama es una novela sencilla, entretenida, clásica y ágil.