Autora: Noelia Amarillo Género: R. Contemporáneo
Editorial: Terciopelo Serie: 3º- Amigos del Barrio
El espléndido príncipe azul venció al fiero dragón, desafió a la malvada bruja y rescató a la hermosa princesa. Con los primeros rayos de sol, montaron sobre el blanco corcel y emprendieron viaje hacia un castillo de cuento de hadas…Pero, ¿y si el príncipe, ni es príncipe ni es azul? ¿Y si no tiene blanco corcel, ni castillo maravilloso? ¿Y si es un honrado trabajador, con un sentido del humor inexistente y un genio de mil demonios? ¿Y si viste vaqueros en vez de brillante armadura y su ejército lo componen zapatos en vez de guerreros? ¿Puede un simple zapatero ser el príncipe encantado que toda princesa busca?¿Y si la princesa no es delicada? ¿Y si en vez de tímida y recatada es arisca e insociable? ¿Y si no sabe entonar dulces canciones de amor, pero se le da de maravilla pelear? ¿Y si en vez de bordar hermosos tapices, su trabajo consiste en vender juguetes eróticos? ¿Puede esta insólita mujer ser la dulce princesa que enamora al príncipe azul… aunque dicho príncipe sea en realidad un zapatero enfurruñado?¿Puede el amor surgir entre la chatarra, los zapatos y las clases de Jiu Jitsu de un gimnasio de barrio? ¿Por qué no?
He leído ya varios libros de Noelia Amarillo y he
encontrado en todos ellos lo que me parece una premisa fundamental en sus
historias: la creación de protagonistas
que se salen de la norma, de lo típico, de lo archiconocido. Si en la
última de sus obras publicadas, Quédate ami lado, su protagonista era un sin techo, de nuevo vuelve a arriesgarse y
convierte en protagonista de ¿Suave
como la seda? a Ariel, una mujer muy especial, arisca, borde, con mucho
genio y malhablada. Su fortaleza, valentía y arrojo son visibles desde las
primeras páginas, pero junto a todas estas características aparecen las
contrarias, Ariel es también dulce, frágil, inocente, justa y buena, muy buena.
Desde el principio y a pesar de sus malas formas ha conseguido conquistarme y,
para mí, se ha convertido en la verdadera protagonista del libro.
A Darío ya le conocíamos (y por eso precisamente tenía
tantas ganas de conocer su historia). Es un tipo sencillo, amable, protector y
cariñoso. Se gana la vida como zapatero remendón, cuida de su familia, a la que
quiere con locura, y cuando acaba su jornada laboral se va al gimnasio a quemar
un poco de energía. Este hombre fuertote
y con un corazón de oro también me ha cautivado; su encanto natural, la
paciencia que demuestra con Ariel, los mismos que le hace… Bueno, que es una
joya de hombre, para que engañarnos.
Noelia es bien conocida por el alto voltaje de sus historias. En esta ocasión la parte sexual no tiene tanto peso en la trama, aparece, por supuesto, pero lo hace pasado el ecuador de la historia. Me parece una decisión muy acertada si tenemos en cuenta lo especial que es Ariel. Me gusta que ambos protagonistas no sean unos expertos en sexo, que las cosas entre ellos surjan de una forma tan natural, sencilla e incluso inocente.
Se agradecen este tipo de personajes y relaciones, mucho más cercanos a la realidad.
Noelia es bien conocida por el alto voltaje de sus historias. En esta ocasión la parte sexual no tiene tanto peso en la trama, aparece, por supuesto, pero lo hace pasado el ecuador de la historia. Me parece una decisión muy acertada si tenemos en cuenta lo especial que es Ariel. Me gusta que ambos protagonistas no sean unos expertos en sexo, que las cosas entre ellos surjan de una forma tan natural, sencilla e incluso inocente.
−¿Dónde
te has metido? Llevo toda la vida esperándote –le reprochó Darío con sus labios a
escasos milímetros de los de ella.
−Sí,
claro, toda la vida, y parte de la otra… ¡No seas exagerado! –exclamó Ariel
divertida, empujándole para separarse de él. Estaban en mitad del gimnasio,
rodeados de amigos… No era el mejor lugar para darse el lote.
−Ah,
no. Tú de aquí no te escapas. –La envolvió entre sus brazos−. Hay mucha loba
cerca y, en cuanto te suelte, te secuestran y desapareces.
−Suelta,
tonto. –Ariel intentó zafarse sin conseguirlo.
La novela, además del amor, trata otros temas. Habla
de la situación de España en el 2008, que es el año en que arranca la historia,
cuando la crisis comienza a cobrar sus primeras víctimas, la gente (entre ellos
Ariel) no encuentra trabajo, hay que luchar por llevarse algo a la boca y cada
vez parece más difícil vivir de forma digna. Por supuesto, la amistad y la
familia juegan un papel especial en la historia. Esto nos permitirá reencontrarnos
con los personajes de Cuando la memoriaolvida, que también juegan su papel en la historia, y a los que se sumarán
un curioso puñado de personajes secundarios conformado por los vecinos del
barrio de Darío y algunas de las nuevas amistades de Ariel.
La
autora es fiel a su estilo, directo, fluido, conectado con la calle y sin pelos
en la lengua. A pesar de la sencillez de la trama, la relación entre Darío y
Ariel ha tenido la suficiente fuerza como captar todo mi interés, porque,
además de una historia de amor, es una historia de superación, de crecimiento
personal, en la que hay hueco para la diversión, la tristeza, mimos y
algún que otro disgusto.
¿Suave como la seda? ha cumplido con mis expectativas: me ha emocionado y
me ha permitido disfrutar con su lectura. La preciosa historia de amor que
contiene demuestra que lo importante en una relación son sus protagonistas, y
en este caso ambos han sabido llegarme. Estoy deseando que llegue la historia
de Héctor, hermano menor de Darío, pues Noelia es muy pilla, durante toda la
novela nos permite conocerle y en el epílogo nos deja con la miel en los labios.




