Gail McHugh · 2º- Pulsión · R. Contemporáneo/Erótico · Terciopelo
Tras las malas críticas cosechadas, comencé Tensión con bajas expectativas. El primer libro consiguió un aprobado raspado y sentía curiosidad por saber qué nos iba a ofrecer la autora en esta segunda parte. Como me imaginaba, Tensión sigue en la línea de Pulsión, es decir, se trata de una novela contemporánea con mucho contenido erótico, sencilla y típica, recomendada para aquellas lectoras que disfrutan de esta clase de romances. Las bajas expectativas han contribuido a que no me sintiera decepcionada, aunque sí un poco hastiada.
Emily ha sido la culpable de su desdicha. Su temor e indecisión la han llevado a perder al hombre de su vida, Gavin, y de nuevo se vuelve a encontrar perdida y con escasas esperanzas. Haber continuado con su relación con Dillon y haberse quedado a las puertas del altar pese a estar enamorada de Gavin le ha pasado factura. Ahora él ha decidido poner tierra de por medio, no tiene fuerzas para seguir luchando y se propone desintoxicarse de Emily, olvidar lo que siente por ella. Pero esta chica no se rinde, y aunque parece estar herida de muerte, hará un último intento para ver si lo suyo tiene con Gavin tiene futuro.
Ahora que Emily Cooper ha roto con su primera pareja, corre en busca de su único amor. Hundida en la misera, pero aferrándose a la esperanza, arriesga todo lo que le queda por el hombre que ocupa sus pensamientos y sueños desde que se conocieron. ¿Querrá Galvin volver con ella? Y en ese caso, ¿será su unión la fusión de dos corazones destinados a completarse mutuamente, que reavivará un amor que no conoce límites? ¿O las heridas del pasado se abrirán y destruirán poco a poco lo que estaban destinados a ser? ¿Podrá el destino, el auténtico factor del cambio, reconducir el camino destruido que dispuso desde el principio? Solo el tiempo lo dirá.
Tensión tiene varios defectos importantes: hay demasiadas escenas de sexo, el perdón de Gavin llega inexplicablemente pronto y la autora, empeñada en alargar innecesariamente la trama, incluye giros típicos de un culebrón. Claramente no era necesario un segundo libro, con unos capítulos más en el primero el resultado hubiera sido más satisfactorio.
En cuanto a los elementos positivos, la autora incluye algunas ideas interesantes (sobre todo en lo referente al maltrato). Gavin sigue siendo un amor, da igual todos los obstáculos que se le presenten, él sigue confiando y apostando por su relación aun cuando cualquiera hubiera desistido. Emily acaba despertando la compasión del lector; la soledad, el sentimiento de gratitud hacia Dillon y el miedo al cambio la hicieron permanecer con él y cometer en un grave error. Nadie se merece a alguien como Dillon a su lado, no importa que Emily se haya comportado mal con él y que le haya engañado, hay barreras que nunca se deben traspasar. Tolerancia cero hacia el maltrato, ya sea físico o mental. Creo que esta es la idea más valiosa de la historia.
Gail McHugh lo podía haber hecho mucho mejor si hubiera dejado la historia en un solo libro, las escenas de sexo no hubieran sido tantas y hubiera evitado ciertos recursos típicos de un culebrón.
