Sherrilyn Kenyon y Dianna Love/ Paranormal/ Terciopelo
Los abrumadores pronósticos no tienen importancia cuando todo lo que amas está en juego.Con el destino de toda una raza en la cuerda floja a sus espaldas, Evalle tiene dos días para cumplir su promesa. Sin embargo, dos troles svart demoníacos invaden Atlanta. Evalle buscará la ayuda del único hombre que cree que puede ayudarla: el especialista de Isak Nyght.Al tratar de detener a los sangrientos troles, Evalle confiesa un secreto que pone en peligro todo aquello que ella defiende y que complicará su relación amorosa, y ya de por sí tumultuosa, con el misterioso Storm.Lo que ninguno de ellos sabe es que Evalle es el objetivo número uno en el plan de los Medb para destruir a todos los Veladores.
Asumidlo: la vida de Evalle nunca tendrá el menor resquicio de tranquilidad. Hemos llegado al tercer libro de la saga y su peculiar protagonista no ha salido de un problema cuando ya se ha metido en dos más. En esta nueva entrega de la aventuras de la híbrida de velador, Sherrilyn Kenyon y Dianna Love vuelven a repetir fórmula y nos ofrecen una historia rápida y entretenida plagada de criaturas de todo tipo, acción y peligros.
Maldición de sangre nos sitúa tres semanas después de Lealtad de sangre. Storm está recuperándose de sus heridas y Evalle vuelve a estar en una situación comprometida; ha conseguido burlar de nuevo la muerte, pero la espera una titánica tarea que deberá realizar a contrareloj y, por si no fuera poco, deberá enfrentarse a unos troles bastante sanguinarios.
Lo comenté en las dos ocasiones anteriores y lo vuelvo a hacer ahora: la serie Velador no encaja dentro del romance paranormal sino en el urban fantasy. Es cierto que hay algo de romance en la historia (yo lo he agradecido, aunque los breves atisbos de un posible triángulo no me han hecho demasiada gracia), pero el mundo creado por las autoras y la acción se llevan todo el protagonismo. De nuevo, nos encontramos con multitud de batalladas, con personajes peculiares, interesantes, escalofriantes, raros... Hay de todo en este mundo inventado y creo que sus bases comienzan a estar mejor asentadas, hay menos confusión. La trama está bien definida y cuenta con suficientes alicientes, aunque me hubiera gustado que se avanzase un poco más en ella. En cuanto a la parte más sentimental, me ha parecido conmovedor el miedo de Evalle a perder el cariño de Storm cuando este descubre su verdadera identidad y observa su transformación.
Evalle es todo un personaje y sigue siendo tan única como al principio. No deja de ser sorprendente que una persona que lo ha pasado tan mal, que ha sido perseguida y maltratatada, sea tan bondadosa, justa y fiel a sus principios. Sigue siendo esa loca valiente y leal que se deja la piel en todo lo que hace, pero que no recibe el trato que se merece. Para mí, una heroína en toda regla, atípica, original y especial. Y en cuanto a Storm, es un amor, me encanta, creo que sabe leer muy bien a Evalle y que la respeta y comprende como ningún otro, y es que a pesar de su fortaleza y valentía, nuestra protagonista tiene sus inseguridades.
Como en lo anteriores casos, la historia tiene un ritmo ágil, está escrita de forma sencilla y podemos encontrar entre sus páginas destellos del peculiar sentido del humor y la ironía de Kenyon. Me ha gustado que hayan profundizado más en los personajes secundarios, aunque sigo queriendo más de Brina y de Tzader, por favor.
Maldición de sangre es una novela urban fantasy caractertiza por un mundo peculiar y complejo, una gran variedad de personajes, un ritmo ágil, mucha acción y una protagonista que no se olvida.


