Cincuenta sombras de Grey
Autora: E. L.
James
Editorial: Random House Mondadori, Grijalbo
ISBN: 9788425348839
Género: Erótico
Serie: 1º- Cincuenta sombras
Editorial: Random House Mondadori, Grijalbo
ISBN: 9788425348839
Género: Erótico
Serie: 1º- Cincuenta sombras
Sinopsis:Cuando la estudiante de Literatura Anastasia Steele recibe el encargo de entrevistar al exitoso y joven empresario Christian Grey, queda impresionada al encontrarse ante un hombre atractivo, seductor y también muy intimidante. La inexperta e inocente Ana intenta olvidarle, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada relación, Ana se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Grey, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos.
Cincuenta sombras
de Grey salió a la venta en junio y pese a tener ya mi ejemplar no me ha
apetecido hasta ahora leerlo. No me sentía con ganas de adentrarme en la
historia de Anastasia y Chistian, historia que ya conocía, dado que hace unos
años me leí el fic que ha dado lugar a esta trilogía.
Los años pasan y uno, como lector, madura con
el tiempo. Sentía curiosidad por saber cuál iba a ser mi opinión sobre esta
historia años después de haberla leído, porque en el momento en el que lo hice no conocía el género romántico adulto. La historia consiguió sorprenderme, el tema del BDSM era desconocido para
mí y me impactó (incluso me llegó a asustar, sobre todo el tema del contrato), las escenas sexuales (con toques de dominación y sumisión) me llamaron la atención… pero como actual lectora de RA, debo
decir que todo eso ha perdido su factor sorpresa. Quizás no sea justo comparar,
pero lo cierto es que el erotismo y la sensualidad de E.L. James no me han
impactado ni me han parecido destacables. Quienes hayan leído a autoras como Lora Leigh o
Noelia Amarillo se habrán percatado de que la parte erótica de esta trilogía es
demasiado light y que está bastante
lejos de ser nueva o brillante.
Y si nos ponemos a pensar en las cosas menos
brillantes de este libro, no puedo pasar por alto la narrativa de la autora,
demasiado sencilla y repetitiva. Lo que a mí me ha parecido un punto débil
puede ser que a otros les haya gustado, no se puede obviar que su estilo tan
directo hace la lectura más amena y rápida, pasas las páginas casi sin
percatarte de ello.
Uno de los puntos más conflictivos de la
historia es el del BDSM (Bondage, Disciplina y Dominación, Sumisión y Sadismo, y Masoquismo), una forma de vida o un juego de rol difícil de entender y que
por lo que he podido ver se ha confundido con el machismo. Como he dicho
anteriormente, no hay escenas sexuales difíciles de digerir, al menos, a mí no
me lo ha parecido. Creo que resultan más impactantes las normas que
Christian le presenta a Ana que las escenas sexuales en sí, que no son tantas ni tan
fuertes como se ha dado a entender. Más allá de opiniones personales, creo que
antes de juzgar esta forma de vida (el BDSM que Christian le propone a Ana), es necesario tener
en cuenta que quienes emprenden esta relación son mayores de edad y plenamente
conscientes de sus actos y decisiones, y que, además, cada uno es libre de
hacer con su vida lo que quiera, así como con su sexualidad, siempre que tal
decisión sea libre y consensuada. Es obvio que no todo el mundo está a favor de
este tipo de prácticas sexuales y no hace falta estarlo para leer el libro,
pero tampoco me parece justo rechazarlo solo porque no se comprende o comparte
tal práctica. Insisto, el tema sexual palidece en relación al verdadero nudo de
la historia: la relación que Ana y Christian emprenden (más allá de lo sexual) y los problemas y sombras de
él.
Otro de los asuntos más conflictivos sobre la parte sexual es la
virginidad de Ana, que no es un impedimento para que se embarque en una
relación muy sexual y tan distinta a lo que ella, una joven soñadora e
inocente, esperaba. Ciertamente resulta difícil de entender como una chica como ella se embarca en una relación tan poco tan convencional y que exige tanto por su parte. Partamos de cómo es Ana, una chica inocente en todos los
sentidos: apenas ha sido besada, no se ha sentido atraída nunca por ningún
hombre, no ha tonteado con ninguno, y, claro está, no ha mantenido relaciones
sexuales. No es más que una chica que acaba de terminar su carrera
universitaria, infantil e insegura, que siempre ha tenido una vida tranquila y
que espera que todo continúe así, hasta que se encuentra con Christian Grey y ve como todos sus esquemas y expectativas se
vienen abajo. Desde el primer instante se siente irresistiblemente atraída por
él (de forma irracional), no puede pensar con claridad cuanto está a su lado, se
siente abrumada y dominada por el hombre que es. Si a lo voluble que es (porque, reconozcámoslo, Ana no tiene las cosas nada claras) le añadimos la magnética atracción
que siente por Christian, es predecible que actúe de forma estúpida e
incoherente. Pero también tiene ciertos momentos de lucidez (dejando de lado la
cantidad de veces que pone los ojos en blanco o se muerde los labios, sabiendo
que Christian la castiga por ello) y transmite de forma clara todos los miedos
que la supone plantearse o aceptar una relación como la que Christian le propone.
Christian Grey es el
atractivo de esta saga, el principal motor para seguir leyendo, ¿qué secretos
esconde?, ¿por qué es cómo es? ,¿por qué no se deja tocar?, ¿por qué pasó hambre?... y así una larga lista de por qués. Con tan solo veintisiete años ha construido un
imperio, nada en dinero y dispone de todos los lujos que nos podamos imaginar. Desde
el principio se presenta como un hombre oscuro, obsesivo, autoritario, arrogante,
impredecible, acosador y posesivo. Es un seductor nato, sabe como emplear su
físico, como modular la voz para atraer a Ana… vamos, es un encantador de
serpientes, pero bajo esa fachada suya, se encuentra un hombre torturado, inestable, obsesivo y controlador hasta límites preocupantes y muy cerrado. Para todas las que estamos acostumbradas a leer romántica adulta, Christian
nos puede chocar como protagonista masculino porque se aleja bastante de esos tipos
duros que se derriten como mantequilla al encontrar a su mujer y porque tiene ciertos comportamientos y actitudes poco vistas y fáciles de entender . Con Christian
no tendremos nada de esto, él mismo dice que no hace el amor, que lo suyo no son
el romanticismo ni los corazoncitos. No se derretirá al ver a Ana (él quiere lo
que quiere, que no es más que sexo), pero si veremos pequeños cambios en él. No me ha gustado que
utilice el sexo como arma, no dice nada bueno de él ni de ella, que se deja
obnubilar tan fácilmente, cayendo rendida a sus pies y haciendo gala de una atracción con tintes obsesivos.
Como bien sabéis, este es el primer libro de
una trilogía bastante extensa. Creo que a este libro le han sobrado páginas,
algunas escenas deberían haber sido recortadas o deberían haberse suprimido
algunos detalles porque no se “avanza” tanto en la historia y quedan demasiadas
cosas por descubrir. Me he quedado con la sensación de que la relación entre Christian y Ana apenas ha comenzado cuando de repente
el primer libro se acaba.
Está claro que Cincuenta sombras de Grey no pasará a la historia por ser una novela brillantemente escrita, ni por ofrecer nada nuevo para la novela romántica (tampoco para la erótica). En ella no os encontraréis con una pluma cuidada ni delicada, os encontraréis con diálogos actuales, directos y repetitivos, y con unos personajes, volubles y difíciles de entender, que os llegarán a exasperar. No os dejéis confundir por la prensa que se le ha dado a la novela, el BDSM que vais a encontrar aquí no asusta, la autora trata con cierta elegancia el tema del sexo y no es, ni mucho menos, el verdadero eje de la novela. Es necesario que cada uno lea la novela y dé su propia opinión, lo que si os puedo anticipar es que es un libro que no os dejará indiferentes y que, a pesar de todo, os enganchará.



.jpg)
