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Reseña: Las cenizas de Amber, Gail McHugh

03 mayo 2017

Gail McHugh · New Adult · Terciopelo

Las cenizas de Amber es una lectura complicada, no apta para todos los lectores habituales de la novela romántica, que, generalmente (sé que es malo generalizar, pero la siguiente idea la he podido constatar con el paso de los años) no aprecian un triángulo amoroso consistente (otra cosa bien distinta es la aparición de un pretendiente que poco o nada tiene que hacer con la protagonista). En la novela de Gail McHugh nos encontramos precisamente con eso, con una relación a dos bandas, con una joven traumatizada, asustada, locuaz y decidida que conoce de forma simultánea a dos hombres, Brock y Ryder, que consiguen despertar sus instintos y tocarle la parte sensible. Lo que la autora nos presenta es un triángulo amoroso contundente, siempre presente durante la lectura, de difícil solución satisfactoria para todo el mundo y también difícil de comprender, aunque accesible.
La vida de Amber Moretti cambia en tan solo unos minutos. Ella se encuentra desesperada para encontrar una vida nueva en el mismo instante en el que entra al campus universitario. Al pasearse el primer día por el comedor, Amber conoce a dos hombres que de inmediato traen a su vida color, aire y luz a su mudo oscuro.
Brock Cunningham es brutalmente apuesto, una fuerza a la que Amber no puede resistirse. Sus ojos verdes de inmediato atraen su atención. Brock se convierte de inmediato en el protagonista de los pensamientos de Amber.
Ryder Ashcroft, un joven repleto de tatuajes y de ojos azules ejerce en Amber un rechazo casi inmediato, eso es hasta que Ryder la besa, robándole así parte de su corazón y de también de su alma.
Sin saber que ella podría quebrarse de muchas distintas formas, Amber descubre que está completamente enamorada de ambos.
Pero un evento lo cambiará todo, destruyendo por completo su vida, y Amber no sabe si será capaz de recuperarse de tan brutal acontecimiento.
Personalmente, creo que el mayor acierto de Gail McHugh en esta historia es su primera página: potente, relevadora, capaz de despertar la atención del lector. Con ese inicio impactante y duro el lector se sumerge en la novela deseando conocer qué es lo que va a ocurrir al final y qué decisiones van a tomar los protagonistas. Evidentemente, la trama no se sostiene únicamente con ese inicio, sino que mediante un estilo directo y ágil y combinando elementos como el erotismo, el romance, el drama y la acción, la novela resulta entretenida y atractiva. Aunque tiene peros, por supuesto, pero estos dependen en gran medida de mis gustos, que están marcados por la poca predisposición que tengo para entender los triángulos amorosos.

Otro elemento que valoro positivamente de la lectura es la madurez de los protagonistas, alcanzada tras duras experiencias, eso sí; pero que contrasta con su juventud y rasgos propios de esa edad, lo que hace una mezcla muy interesante. Amber, Brock y Ryder no lo han tenido fácil en la vida, pero han salido adelante, de formas quizá no demasiado acertadas, pero lo han hecho; lidian con sus errores y sus demonios y viven con intensidad. De ello se desprende que el drama es un componente esencial en la historia, no solo por su pasado, sino porque su manera de vivir condicionará mucho su futuro y les llevará a una resolución que mantiene en vilo al lector. Sin olvidarnos del erotismo, por supuesto, que está presente a través del lenguaje explícito y escenas potentes en las que los personajes tan rienda suelta a su pasión sin remilgos.

Brock y Ryder encarnan versiones muy diferentes y un tanto oscuras de lo que se entiende por un héroe románticos. Están metidos en asuntos realmente turbios y la relación que establecen con Amber y cómo afecta esto a su amistad me ha parecido, como poco, llamativa.

Las cenizas de Amber es una historia diferente a lo que estamos acostumbrados a leer en el género, complicada por su eje central (un triángulo amoroso), pero acertada en aspectos como los personajes, el estilo y el ritmo.

Reseña: Tensión, Gail McHugh

14 mayo 2016

Gail McHugh · 2º- Pulsión · R. Contemporáneo/Erótico · Terciopelo

Tras las malas críticas cosechadas, comencé Tensión con bajas expectativas. El primer libro consiguió un aprobado raspado y sentía curiosidad por saber qué nos iba a ofrecer la autora en esta segunda parte. Como me imaginaba, Tensión sigue en la línea de Pulsión, es decir, se trata de una novela contemporánea con mucho contenido erótico, sencilla y típica, recomendada para aquellas lectoras que disfrutan de esta clase de romances. Las bajas expectativas han contribuido a que no me sintiera decepcionada, aunque sí un poco hastiada. 

Emily ha sido la culpable de su desdicha. Su temor e indecisión la han llevado a perder al hombre de su vida, Gavin, y de nuevo se vuelve a encontrar perdida y con escasas esperanzas. Haber continuado con su relación con Dillon y haberse quedado a las puertas del altar pese a estar enamorada de Gavin le ha pasado factura. Ahora él ha decidido poner tierra de por medio, no tiene fuerzas para seguir luchando y se propone desintoxicarse de Emily, olvidar lo que siente por ella. Pero esta chica no se rinde, y aunque parece estar herida de muerte, hará un último intento para ver si lo suyo tiene con Gavin tiene futuro.
Ahora que Emily Cooper ha roto con su primera pareja, corre en busca de su único amor. Hundida en la misera, pero aferrándose a la esperanza, arriesga todo lo que le queda por el hombre que ocupa sus pensamientos y sueños desde que se conocieron. ¿Querrá Galvin volver con ella? Y en ese caso, ¿será su unión la fusión de dos corazones destinados a completarse mutuamente, que reavivará un amor que no conoce límites? ¿O las heridas del pasado se abrirán y destruirán poco a poco lo que estaban destinados a ser? ¿Podrá el destino, el auténtico factor del cambio, reconducir el camino destruido que dispuso desde el principio? Solo el tiempo lo dirá.
Tensión tiene varios defectos importantes: hay demasiadas escenas de sexo, el perdón de Gavin llega inexplicablemente pronto y la autora, empeñada en alargar innecesariamente la trama, incluye giros típicos de un culebrón. Claramente no era necesario un segundo libro, con unos capítulos más en el primero el resultado hubiera sido más satisfactorio.

En cuanto a los elementos positivos, la autora incluye algunas ideas interesantes (sobre todo en lo referente al maltrato). Gavin sigue siendo un amor, da igual todos los obstáculos que se le presenten, él sigue confiando y apostando por su relación aun cuando cualquiera hubiera desistido. Emily acaba despertando la compasión del lector; la soledad, el sentimiento de gratitud hacia Dillon y el miedo al cambio la hicieron permanecer con él y cometer en un grave error. Nadie se merece a alguien como Dillon a su lado, no importa que Emily se haya comportado mal con él y que le haya engañado, hay barreras que nunca se deben traspasar. Tolerancia cero hacia el maltrato, ya sea físico o mental. Creo que esta es la idea más valiosa de la historia.

Gail McHugh lo podía haber hecho mucho mejor si hubiera dejado la historia en un solo libro, las escenas de sexo no hubieran sido tantas y hubiera evitado ciertos recursos típicos de un culebrón.

Reseña: Pulsión, Gail McHugh

05 abril 2016

Gail McHugh · 1º- Pulsión · R. Contemporáneo · Terciopelo

Desde que descubrí que Pulsión iba a ser una de las próximas publicaciones de Terciopelo supe que quería leerlo. Lo primero que me atrajo de la novela fue su cubierta, algo raro en mí, pero tiene un aire americano que me gusta mucho. Luego estaba su argumento, nada del otro jueves, pero interesante. Después de leer la reseña de Dácil me acabé de convencer y tras haberlo leído puedo decir que comparto sus impresiones. El argumento de Pulsión es de sobra conocido por cualquier lector de novela romántica, la lectura es agradable, entretenida y ligera. Su protagonista masculino, Gavin, es un amor y se gana de inmediato el cariño del lector, pero Emily, la protagonista, es insoportable y le resta muchos puntos a la novela.

Tras haber perdido a su madre, Emily está atravesando una etapa muy delicada. Animada por Dillon, su novio, decide trasladarse a Nueva York y comenzar una nueva vida. Mientras busca trabajo como profesora, encuentra empleo en un modesto restaurante, gracias al cuál conocerá al hombre más atractivo y agradable sobre el que ha posado sus ojos, Gavin. Desde el primer momento Gavin le demuestra su interés, para él ha sido algo así como amor  a primera vista, pero Emily tiene pareja y es consciente de que le debe mucho a Dillon por estar junto a ella en los peores momentos. Todo se complica un poco más cuando Emily descubre que Dillon y Gavin con conocidos y se mueven en los mismos círculos.

A la venta el 14 de abril
Voy a ser clara: Emily no se merece a alguien como Gavin, ni tampoco a alguien como Dillon. No es más que una chiquilla inmadura e insegura que se agarra a un clavo ardiendo y que prefiere creerse las mentiras del malo y desconfiar del bueno. Emily se equivoca, arruina su felicidad y cae mal al lector. Es insegura e injusta, juega con Gavin, no ve la realidad y el egoísmo y un falso sentido del deber la convierten en alguien poco agradable. Su ingenuidad me molesta, pero es su falta de claridad lo que me enerva. Dillon es alguien despreciable, posesivo, manipulador, embustero, controlador, agresivo, mentiroso... Su lista de defectos no tiene fin, pero Emily ignora todo esto, se pone una venda sobre los ojos y solo recuerda lo mucho que él la ayudó con su madre y lo generoso que siempre ha sido. ¿Se puede ser más ignorante y ciega? Entiendo que la autora quiera reflejar una realidad, la de tantas mujeres que bien sea por amor, cariño o un absurdo sentido del deber se sienten atadas a su pareja, que dejarlo no está bien, pero Emily te crispa. Se engaña a sí misma e ignora las verdades que su alrededor le grita.

Gavin no se parece en nada al tipo de protagonistas masculinos que abundan cada vez más en el género. Es generoso, divertido, paciente, amable, tierno, entregado... Se le ve muy enamorado de Emily, de una forma un tanto precipitada para mi gusto, y nunca deja de luchar por ella. Es una pena que Gail McHugh nos haya dado más de Emily que de Gavin. Estoy deseando conocerle mejor y, sobre todo, deseo su final feliz porque se lo merece.

En conclusión, Pulsión me ha gustado; es una lectura amena y entretenida, con un protagonista masculino adorable, un estilo sencillo  y un ritmo ágil. La novela podría haber dado más de sí con otra protagonista, pues Emily encarna muchas de las cosas que me desagradan del género (debilidad, egoísmo, ingenuidad ignorante...). Espero que las cosas mejoren en Tensión, el desenlace de la serie.