Autora: Anna Casanovas Género: R. Contemporáneo
Editorial: Esencia Serie: 1º- Malditos Bastardos
Alejandro Cruz es el guitarrista del popular grupo de rock español Malditos Bastardos. Es un hombre misterioso, acostumbrado a conseguir cualquier cosa que se le antoje. Las drogas y el sexo han sido sus fieles compañeros durante años, hasta que sufre un accidente de coche y tiene que someterse a un tratamiento de rehabilitación.Alejandro acepta ingresar en una clínica sólo porque no quiere terminar en la cárcel. Sin embargo, las instalaciones son confortables y los profesionales muy agradables; todos excepto Miranda Porter, la nutricionista. A pesar de que ambos se detestan desde el primer momento, entre ellos va tejiéndose una intensa relación que acabará convirtiéndose en algo llamado amor…
Jandro Cruz
lleva una vida de descontrol (sexo, drogas, alcohol,
fiestas…), hasta que una noche sufre las consecuencias de sus excesos: colocado
y borracho, estampa su lujoso automóvil contra el escaparate de una de las tiendas
más exclusivas del mundo. Ante semejante imprudencia, tiene muchas
probabilidades de ingresar en prisión, pero, finalmente, su representante logra
hacer un trato: Jandro pasará un mes en una exclusiva clínica de
desintoxicación y cumplirá con un estricto programa de actividades, y a cambio
no pisará la cárcel. Jandro, irresponsable,
arrogante y egocéntrico, tiene muy claro que no va a pasarse un mes
encerrado, a las órdenes de un grupo de médicos que no le entiende y que sólo
busca venderle sus rollos espirituales y de redención; él quiere largarse y
continuar con su vida. Y aunque eso es lo que pretende hacer, por diferentes
razones tomará la decisión de permanecer en la clínica, y esa decisión marcará
el rumbo de su vida.
Sin miedo a nada presenta un personaje masculino y una trama que tienen ese algo que me incita a leer una novela romántica. No es ningún
secreto que me gustan los personajes difíciles, que han metido la pata en
demasiadas ocasiones y que, además, se creen demasiado listos como para
reconocer sus errores. Un personaje tan torturado como Alejandro tiene toda mi
atención, porque bajo esa gruesa capa de superficialidad y cinismo, se esconde
un hombre que hace mucho tiempo que ha perdido el rumbo y no encuentra el
motivo necesario para seguir adelante. Miranda parece a simple vista un
personaje menos atractivo, siempre tan responsable y madura, centrada en su
trabajo y en sacar adelante a sus hermanos. Pero ella también esconde algún que
otro secreto y tiene su cuota de errores y lamentaciones. Reconozco que me
hubiera gustado que se profundizase más en ciertos aspectos de los personajes,
aunque he quedado satisfecha con ambos; están bien perfilados, resultan atractivos, sus
reacciones me parecen reales, su desarrollo coherente y me ha resultado
sencillo ponerme en su piel.
Anna
Casanovas tiene un estilo sencillo y
ameno que logra transmitir muy bien todo lo que están sintiendo sus
personajes. De sus palabras se desprenden dulzura y cuidado por su texto,
siempre sin perder el ritmo y el interés del lector. La combinación de dos narraciones
diferentes (un narrador omnisciente que nos acerca a Alejandro y los
pensamientos en primera persona de Miranda) me ha parecido un acierto, pues
permite que tengamos una visión más amplia de la historia y, sobre todo, que
conozcamos mejor a los personajes.
La relación
entre Mirada y Alejandro se desarrolla con calma, todo fluye con naturalidad y es una verdadera gozada ver cómo sus
sentimientos van cambiando y pasan del desprecio mutuo a un amor callado e
intenso. La historia no está exenta
de momentos picantes, que, a pesar de su sencillez, me han gustado bastante. He
echado en falta más profundidad y fuerza en algunos momentos y, en ocasiones,
ha tenido la sensación de que a la historia le faltaban algunas hojas más.
Sin miedo a nada es una novela bonita y sensible, con un argumento interesante, unos protagonistas atractivos y buenos personajes secundarios (estoy deseando conocer las historias de Miguel y Lola).
