Categoría:
Friendship/Adventure
Capítulos: 8 (en hiatus)
Resumen:
Cuatro hermanos
diferentes pero parecidos, sexo, adición, velocidad...la palabra
"problema" va unida a su apellido. Pero siempre hay algo que te hace
recapacitar, siempre hay tres manos hermanas que te ayuda a levantarte después
de la caída.AH.OM.
Opinión:
Todas
hemos leído, al menos en alguna ocasión, a Naobi. Después de muchas historias a
la espalda, se ha sacado de la manga The Cullen Brothers, que no tiene nada que
ver con lo que anteriormente ha escrito. Carlise, Emmet, Jasper y Edward son
los hermanos Cullen, hombres atractivos, duros
algo “malotes”, no dejan a nadie indiferente. Todos bien vestidos y con
vehículos de lujo, salvo Emmet, que se destaca del resto con una moto.
Carlise
es el mayor de todos, a veces actúa como consejero o “cabeza de familia”, pero
lo cierto es que el tiene sus propios problemas con los que lidiar.
Carlise
no tiene sexo mirando a una mujer a la cara. ¿Es un adicto al sexo? Lo necesita
todos los días, y nada de romanticismo, noñerías o suavidad, sexo ruda, rápido
y fuerte. Siente que usa a las mujeres, se acuesta con ellas y no quiere saber
nada más, y eso le reconcome por dentro. Y de repente, una noche un local de
mala muerte se encuentra con una mujer de su pasado, Esme. Su “ella”.
Allí
estaba ella, su ella... Más mayor, más elegante, más guapa... más todo.
Emmet
es el segundo de los hermanos, amable, divertido y capaz de hacer reír a
cualquiera. Le encanta el sexo, como al resto, pero es incapaz de sentir nada
por ninguna de esas mujeres. Se acuesta con ellas e instantes después solo
quiere dejarlas solas, por mas que quiera forzarse a sentir el deseo de
quedarse con ellas después del sexo, no puede, le ocurre todo lo contrario.
Cada vez que se acuesta con una mujer se siente mal, algo se retuerce en su
interior, queda un vacío. Se siente solo pues el sexo solo le reporta un placer
momentáneo, que se va tan pronto como ha venido.
¿Encontrará
la horma de su zapato en la espectacular rubia que le ha dado una paliza al
billar?
Jasper,
el tercero de los hermanos, tiene una relación extraña con su pareja, Ángela.
Se trata de una relación abierta, están juntos pero se acuestan con quien
quieran. Ángela le da afecto y el resto placer. ¿No dan ganas de matar al
Jasper? No me gusta su lema de vida, la forma en la que actúa, lo superficial
que es y lo poco que se preocupa por la mujer que se supone que ama. No le
importa que su novia se revolque con medio pueblo, él hace lo mismo y lo
considera justo. Tampoco le molesta que uno de sus hermanos, Emmet, se acueste
con Ángela. Su actitud me parece reprochable, no entiendo que es lo que
significa Ángela para él, no entiendo la forma en la que le demuestra su amor.
—¿Jasper…?
–preguntó él alzando una ceja.
—
Supongo que con Ángela –contestó Edward dando él también un sorbo a su
cerveza—, se la estará follando a conciencia.—
Estáis hablando de la novia de vuestro hermano –los regañó Carlisle—, un poco
más de respeto, además… es la hija el pastor.—
Sí "papá"… suenas como un marica… —Emmett rió— Respeto… —murmuró
antes de reír más fuerte— sabes igual de bien que nosotros que Jazz se la zumba
siempre que puede, a ella y otras tantas que se dejan.
La
desestructurada vida de Jasper sufre un nuevo revés ante la aparición Alice, a
quién llama Ashley por error, recuerda haberse acostado con ella pero no de su
nombre. Alice está embaraza y afirma que Jasper es el padre. ¿Cómo toma Jasper la decisión?, ¿el hijo es suyo o Alice le está engañando?
Edward
es el menor de los hermanos, él fue uno de esos hombres que se acostaba con
todas las mujeres que le daba la gana, el más ligón de todos ellos. Pero eso es
pasado, ahora Edward tiene “su ella”, una mujer que le vuelve loco. Bella,
compañera de instituto primero y ahora de universidad, ejerce sobre Edward una
tremenda atracción. Ella no tiene nada de especial, ojos marrones, delgada,
pelo castaño… una chica del montón. Sin en cambio, Edward está loco por ella
mientras que ella pasa de él.
—
Bella yo...—
Isabella para ti —gruñó.—
¿Todos te llama Bella y tengo que ser el único gilipollas que no lo haga?
—preguntó con un bufido.
Edward
no es un santo. Tiene a Bella en la cabeza y en el corazón, reconoce que la
ama, pero eso no le impide estar con otras, que casualmente siempre acaban siendo
morenas de ojos castaños. ¿Qué pasará cuando Bella le pille con otra?
Es
una historia llena de lenguaje caliente y palabras crudas, Naobi no se anda con
medias tintas en ese aspecto. En algunos momentos parece como si se metiera en
una de esas conversaciones de hombres y las trasnscribiese para nosotras.
Creo
que está muy lograda la redacción de los capítulos que presentan una doble
dificultad: el primero es que están narrados desde el punto de vista de un
varón y el segundo es que esta historia se compone de las vida de cuatro
personajes, cada uno de ellos distintos, y tener que dedicar un tiempo a cada
uno de ellos, con su situación, psicología, forma de expresarse es
tremendamente complicado.
El
sexo es uno de los elementos centrales de la trama, una parte vital de los personajes.
No porque sólo sea sexo, es decir encuentro sexual tras encuentro sexual, sino
porque parte de los problemas de los personajes radican y se reflejan en el
sexo. Todos los hermanos son muy sexuales y eso se refleja claramente en la
historia.
Me
gustan especialmente los personajes de Emmet y Carlise. Carlise lleva mucho
peso sobre sus espaldas, al ser el mayor de ellos tiene que estar ahí para el
resto, hacer de hermano, amigo, consejero, padre… Profesionalmente le va bien
pero no sentimentalmente. No creo que esté a gusto con su vida, con lo que es.
Está claro que no se puede ser feliz las veinticuatro horas del día pero si se
puede estar mejor de lo que está Carlise.
Con
Emmet me pasa algo parecido. Va por la vida dando tumbos, acostándose con
mujeres pero sin encontrar verdadera satisfacción en ello, sin encontrar algo a
lo que aferrarse y por lo que merezca la pena luchar. Edward tiene a Bella, a
pesar de cómo son las cosas entre ellos, Carlise tiene a Esme,a ver como marchan
las cosas entre ellos, y Jasper… ¿Alice o Ángela? Todos tienen a alguien menos
Emmet.
The Cullen
Brothers es una historia real, con personajes que sienten y padecen, con
hombres que cometen errores, que se sienten perdidos en la vida. Es también una
historia de amor, de cómo cada uno de ellos encuentra su camino y se abre paso
en la vida. La vida sexual que tienen puede ser reprochable, saltan de cama en
cama, pero nadie es perfecto y que sobre este tema haya diferentes puntos de
vista habla bien de la trama. Siempre idealizamos mucho a los personajes de la
Saga, o son perfectos, o nos vamos al otro extremo y son unos gigolós sin
corazón. En este caso, los Cullen no son perfectos, se confunden, actúan mal…
pero tienen oportunidades, aparecen esas mujeres que marcan la diferencia.
Mente abierta y disposición para conocer a unos hombres imperfectos pero con
buen corazón, eso es lo que hace falta para leer “The Cullen Brothers”.