Autores: Paco Cabellero y Miki Esparbé
Ilustradora: Mar Guixé
Editorial: La Galera
Esta no es la típica historia de amor de "chico conoce a chica", sino más bien una de "chico encuentra chica que ya conocía" acompañada de altas dosis de amor explícito y sexo platónico...¿O era al revés?
Hoy os vengo a hablar de un cómic o novela gráfica, me da lo mismo como queráis llamarlo. Soy tu príncipe azul pero eres daltónica es mi primera incursión en este tipo de literatura, y la verdad es que lo he disfrutado mucho. Ha sido una lectura refrescante, divertida, entretenida y con mensaje. Me ha hecho pasar un muy buen rato, corto, eso sí, me he reído en más de una ocasión, he reflexionado sobre lo artificial e inútil que puede resultar nuestra vida a veces y he acompañado a un personaje normal y corriente en su accidentada andadura amorosa.
Como no podía ser de otra forma, las ilustraciones copan todo el protagonismo, aunque, obviamente hay una trama detrás de ellas. La ilustradora ha optado por dibujos de líneas sencillas, pero muy actuales. Ha cuidado los detalles y en cada página podemos encontrarnos algún guiño que hace que esboces una sonrisa. Estéticamente es una obra muy atractiva, de fácil lectura, que te anima a continuar enfrascado entre sus páginas. Es un libro colorido, vivo y divertido, repleto de sentido del humor, bromas, ironía y pura realidad.
El mundo digital está muy presente en la historia; los autores han conseguido que las forma que tenemos de comunicarnos hoy en día quede perfectamente reflejada entre sus páginas, sin olvidar una feroz crítica entre broma y broma. Pero no solo se reflexiona con sentido del humor sobre esto, sino también sobre el postureo y las apariencias, sobre la poca personalidad que podemos llegar a tener. Y, por supuesto, se habla y mucho del amor, del amor platónico, los batacazos del día a día y el cuento del príncipe azul. Porque sí, es un cuento.
Para mí ha sido un placer leer Soy tu príncipe azul pero eres daltónica. No solo porque es atractivo, bonito y llamativo -lo es, y mucho- sino porque me ha hecho pasar un muy buen rato, desmitificar ciertas situaciones y reírme de otras tantas.


