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Reseña: Baila para mí, Patricia Marín

16 mayo 2016

Patricia Marín · R. Erótico · Phoebe 

Baila para mí me ha sorprendido y me ha gustado más de lo que esperaba. Me he encontrado con una novela bien trabajada, en la que se han cuidado todos los detalles, que ofrece un erotismo elegante, primitivo y excitante, una protagonista muy bien trabaja y un contexto absorbente. Hay mucha química entre los protagonistas, Eva y Tom, algo fundamental en cualquier novela romántica y aunque le he encontrado algunos peros, el resultado final ha sido bueno. He terminado mi lectura satisfecha, consciente de que he leído un romance erótico que tiene elementos en común con otras novelas del género, pero que sabe diferenciarse y que supone una lectura entretenida.
Evangeline es una prometedora bailarina que, en su búsqueda de la perfección, ha dejado de lado todo lo que no tenga que ver con el estricto mundo del ballet. Pero cuando surge la posibilidad de conseguir un papel que anhela por encima de todo, el miedo al fracaso aflora y su forma de bailar se resiente…
Y entonces Tom, un joven de pasado oscuro, irrumpe como un torrente en la vida de Evangeline. Entre salones de baile, aulas de ensayo y clubs nocturnos, Tom la guiará hacia territorios inexplorados de pasión y libertad, buscando encender el fuego que necesita una artista para conmover al mundo. Y ella se dejará llevar, por primera vez en su vida, sin saber que le deparará el final de esta embriagadora aventura…
Eva vive para el ballet. Centrarse tanto en su pasión ha supuesto dejar fuera cosas de las que cualquier chica normal disfruta. Esto no parece ser un problema para ella hasta que se cruza en su carrera como bailarina: para conseguir el puesto de solista en la obra inaugural de la temporada necesita mucho más que su perfecta técnica, debe transmitir, emocionar. Eva no conoce la pasión, su baile carece de este vigoroso sentimiento y, por tanto, sus posibilidades de conseguir tan ansiado puesto no parecen demasiadas. Al mismo tiempo entra en su vida un apuesto escocés, Tom, que hace arder su piel, que la obliga a sentir y la enciende con una sola mirada. ¿Estar con él puede ayudarla a mejorar su baile y, además, aplacar esas tumultuosas sensaciones?

Eva, su baile y su aislamiento acaparan la historia. Nos encontramos ante una protagonista que ha convertido su pasión en una obsesión, que vive aplastada por el miedo al fracaso y presionada por su  importante familia, que ya tiene su futuro diseñado. Eva vive encerrada, aprisionada por sus propios temores; teme sentir, abrirse, porque sabe que el dolor llegará de su mano. Su profesión requiere un nivel de entrega muy alto, el estrés al que está sometida diariamente le pasa factura y ella, al ser tan sensible, padece demasiado. Patricia Marín ha trabajado muy bien el personaje, le ha dado complejidad, ha hecho que Eva resulte cercana y creíble para el lector; la ha hecho muy humana.

La novela tiene un marcado carácter erótico y se percibe desde sus primeras páginas. La autora se mueve con desenvoltura en este tipo de situaciones, caldea muy bien la historia y pone a la pareja en excitante situaciones. Y esto es así sobre todo gracias a Tom, que juguetón, insistente, distendido, perspicaz y honesto, atrae a Eva y al mismo lector. Tom es cercano y visceral, primitivo y descarado, algo que choca con la elegancia, sensibilidad, frialdad y finas maneras de ella. Entre ellos hay mucha química, he gozado con sus intercambios y me lo he pasado realmente bien viendo como su historia pasaba de ser un rollo sexual a convertirse en algo más de manera pausada. Que él sea un dominante dentro del dormitorio no me ha importado demasiado, aunque debo reconocer que no es lo más original. Eso sí, me ha gustado como la autora ha encajado el carácter dominante de él con las necesidades de ella.

Más cosas positivas: la autora escribe bien, construye una trama ágil y una novela que se lee sola, pero no lo hace en detrimento de la calidad narrativa ni argumental. El mundo del ballet está perfectamente integrado en la historia, hay realismo en lo que se describe y es algo que valoro mucho. La profesión de Eva no es un simple de telón de fondo, moldea a la protagonista, la coloca en determinadas situaciones y conflictos que aportan interés a la trama.

En cuanto a los peros que comentaba al principio de la reseña, creo que el final resulta un tanto precipitado, con unas páginas más se habría cerrado mejor la historia. También me he quedado con ganas de saber más cosas de Tom. Para mí los protagonistas no están trabajados en la misma medida. Eva parece a simple vista más compleja, pero es así porque el lector la conoce mejor, se mete en su mente, vive su día a día. Mientras que a Tom le conocemos menos, se le ha otorgado menos protagonismo.

Baila para mí me ha mantenido enganchada y a la expectativa. He disfrutado de la relación entre Eva y Tom, incluso de las partes eróticas, primitivas y llenas de tensión. El mundo del ballet, muy bien descrito e integrado en la novela, me ha parecido absorbente, y el ritmo ágil y la prosa cuidada no hacen sino facilitar la lectura.