La ladrona de libros
Autora: Markus Zusak Género: Narrativa
Editorial: Debolsillo ISBN: 9788499088075
Érase una vez un pueblo donde las noches eras largas y la muerte contaba su propia historia...Una novela preciosa, tremendamente humana y emocionante, que describe las peripecias de una niña alemana de nueve años desde que es dada en adopción por su madre hasta el final de la II Guerra Mundial. Su nueva familia, gente sencilla y nada afecta al nazismo, le enseña a leer y, a través de los libros, Rudy logra distraerse durante los bombardeos y combatir la tristeza. Pero es el libro que ella misma está escribiendo el que finalmente le salvará la vida.
La familia de Liesel se ha roto y ella ha sido dada en adopción
a la familia Hubermann. Juntos, formando una humilde familia alemana, deberán
enfrentarse a los horrores provocados por la Alemania nazi y la Segunda
Guerra Mundial. Llegados a este punto os preguntaréis que tiene de
particular esta historia, al fin y al cabo, dramas del Holocausto hemos leído
muchos. Para mí esta época tiene un interés especial, me siento
irremediablemente atraída hacia este tipo de novelas –que me hacen llorar y
sentirme vacía–, pero además de eso, La
ladrona de libros tiene una importante particularidad, que reside en su
narradora: la muerte. Sí, como lo habéis leído, la muerte es quien se encarga de narrarnos
en primera persona, con un humor
sombrío, cinismo y una ácida ironía, la penosa historia de Liesel. Otro de
los elementos que más me ha gustado del libro ha sido que se hayan abordado los conflictos de la Segunda Guerra Mundial desde el
punto de vista de ciudadanos corrientes, gente que no está realmente inmiscuida
en asuntos políticos ni pertenece a un grupo perseguido, pero que tiene que
hacer frente a un horror que destroza sus vidas.
La ladrona de libros cuenta
con unos personajes
que me han robado el corazón. Todos tienen su interés para la trama,
armonizan unos con otros, no son prescindibles ni están para rellenar. Tienen
una historia que contarnos, tienen algo que aportar a la trama y, sobre todo, tienen el poder de emocionarnos. Desde Liesel, una niña inocente, de corazón puro y carácter, que
madurará muchísimo, pasando por Hans, su padre adoptivo y un hombre
adorable, generoso y tierno, Rosa una
mujer que parece de acero pero en realidad tiene un corazón enorme, Max, un judío que escribirá historias para
Liesel y ansiará lo que parece un imposible, hasta Rudy, el mejor amigo de Liesel, su cómplice, su apoyo,
un bromista sin éxito, alguien tierno y muy achuchable.
Todos
y cada uno de ellos dejan huella en ti.
Markus Zusak
tiene un estilo muy cuidado, que se adapta
a los diferentes momentos de la historia, pero que destaca por lo poético y elegante
que resulta. El autor sabe medir muy bien los tiempos de la historia y no le
tiembla el pulso para hacer lo que tiene que hacer, al fin y al cabo, estamos
hablando de una guerra, y si queremos ser realistas, al menos en parte, sabemos
que nos vamos a enfrentar a una historia
dura, incluso demoledora, en la que el drama da paso a la tragedia. Puede
que la trama no sea especialmente original, pero te llega y te emociona,
además, encuentras esa originalidad en la narración.
La ladrona de libros es una novela intensa,
que te mantiene en una agónica tensión, te emociona y sí, te hace
llorar. Es una novela que te hace volver la vista atrás, sabes que lo que
ocurre en sus páginas es ficción, pero que tiene una base real, que hubo otros
Liesel, Max, Rudy, Hans… que vieron sus vidas destrozas y sufrieron de forma
injustica e inhumana. Te arrastra a la
tragedia, la miseria, la injusticia y el dolor más descorazonador. Pero es
también una novela que te habla del amor por la lectura y la escritura –encarnado
en Liesel– que te habla de los lazos humanos y lo hace precisamente a través de
unos personajes profundamente humanos, que se siente, te hacen vibrar y no te abandonan.
