Adriana Rubens · R. Histórico · Ediciones B
Soy una fiel seguidora del Premio Vergara - El Rincón de la Novela Romántica, así que no podía perderme la novela ganadora de este año, Detrás de la máscara, que además cuenta con un argumento muy atractivo. Adriana Rubens debuta en el mundo de la novela romántica y para mi gusto lo hace con muy bien pie. Es cierto que en la novela se aprecian algunos puntos débiles, pero en conjunto me ha parecido una historia muy completa: cuenta con una trama muy interesante que hace que la novela destaque entre el resto, su protagonista femenina es fuerte y sabe llevar el peso de la historia, el romance es un bonito complemento a la trama, los secundarios son muy atractivos, la novela tiene un ritmo ágil, el contexto está bien trabajado y la prosa de la autora es sencilla y efectiva. Me ha parecido una lectura muy agradable y bonita, bien trabajada, capaz de satisfacer las exigencias de cualquier lector de novela romántica.
La Revolución industrial ha convertido a Londres en una ciudad de grandes desigualdades económicas y sociales. Kathleen Sweeney nació en Whitechapel, uno de los barrios más pobres. Se habría convertido en lo que muchos considerarían una “rata de alcantarilla”, si no hubiera sido por un giro inesperado del destino, que ha hecho de ella la prometida del marqués de Dunmore. Pero un nuevo imprevisto amenaza con ensombrecer su porvenir: acaba de recibir en herencia el Jardín Secreto, un exclusivo prostíbulo.A Nicholas Richmond, marqués de Dunmore, la vida lo ha bendecido desde la cuna. Nacido en el seno de una de las familias más poderosas del país, está acostumbrado a que todo el mundo le rinda pleitesía. Se enorgullece de ser un hombre frío, que mantiene todos sus sentimientos controlados… hasta que el beso de una inocente muchacha se convierte en su obsesión y una misteriosa mujer enmascarada termina por robarle el corazón.¿Podrá su amor vencer los prejuicios sociales y sobrevivir a los peligros que acechan desde Whitechapel?
La novela parte de un argumento muy atractivo: Kathy, después de haber sido rescatada del horror que es Whitechapel y de haber pasado una década en una prestigiosa escuela de señoritas, termina su formación y se encuentra con que su tía y benefactora, a la que apenas conocía, ha fallecido y le ha dejado una herencia poco respetable, un burdel llamado El Jardín. Kathy, comprometida con Nicholas Richmond, marqués de Dunmore, se ve obligada a aceptar tal herencia, lo que supondrá un elevado riesgo para la vida de respetabilidad y decoro que hasta el momento llevaba. Sus planes de futuro cambian radicalmente, Kathy volverá al lado oscuro de ese Londres repugnante y desigual, conocerá el lado más desagradable del ser humano y el peligro, las aventuras y el suspense pasarán a ser algo habitual en su vida.
Creo que la autora ha acertado de pleno al ofrecernos una historia que no transcurre en los suntuosas salones de baile londinenses. Es evidente que ha realizado una buena labora de documentación y que ha sabido integrar en la trama esas pesquisas. Adriana Rubens dibuja y aprovecha bien el contexto; coloca como protagonista a una mujer con un pasado que puede acabar con su vida tal y como la conoce hasta el momento, y, sobre todo, la convierte en una heroína que decide preocuparse por los más necesitados y ayudar a los más indefensos. Detrás de la máscara es la historia de Kathy, una mujer serena, madura, fuerte, generosa, tenaz y decidida que evoluciona hasta convertirse en alguien mejor.
Dicho esto, cabe deducir que el romance que ocupa un lugar secundario. Aquí lo verdaderamente importante es la historia de Kathy, sus orígenes, su formación y la posterior labor a la que se entrega. Por supuesto, Nicholas tiene importancia, pero es un personaje al que no conocemos en gran profundidad. Sabemos que el marqués, futuro heredero de un ducado, es un hombre ajeno a los escándalos, poco dado a las demostraciones públicas de afecto, contenido y prepotente, aunque también justo, leal y respetable. Él y Kathy comparten un pasado, la chispa ya ha surgido entre ellos y lo que el lector presenciará será su reencuentro, plagado de malos entendidos, decisiones erróneas, sacrificios y momentos de pasión. Para mí el mayor punto débil de la historia reside en que la autora no ha dado todo el protagonismo que me hubiera gustado al romance, al que le ha faltado profundidad.
Junto a una trama interesante de principio a fin nos encontramos con un grupo de personajes secundarios muy atractivos. Connor, Samantha, Joshua y Jack Ellis han sabido despertar mi curiosidad, a lo que debemos sumar esas últimas páginas en las que Adriana nos deja con la miel en los labios respecto al próximo libro.
He cerrado Detrás de la máscara con muy buenas sensaciones. La de Adriana Rubens es una historia dulce, agradable y bonita, con elementos suficientes (aventuras, pasión, personajes y contexto) para atrapar por completo la atención del lector y dejarle con ganas de leer sus futuros proyectos.