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Reseña: La magia de ser Sofía, Elísabet Benavent

04 abril 2017

Elísabet Benavent · 1º- Bilogía Sofía · R. Contemporáneo · Suma de letras

Hasta ahora, ninguna de las novelas de Elísabet Benavent me ha dejado indiferente. La autora tiene ese algo que engancha al lector, sus personajes y tramas funcionan y no puedes dejar de leer. Tengo pendiente su primera saga, la de Valeria, pero creo que tengo bases suficientes para hacerme una idea bastante clara del estilo de la autora. Hace tiempo identificaba a Elísabet Benavent con historias desenfadadas, divertidas, absorbentes, actuales y con sustancia. Bajo mi punto de vista, Mi isla ha marcado un antes y un después en las publicaciones de la autora, que se ha decantado por historias más serias, duras y con mayor carga dramática.

La magia de ser Sofía es una historia complicada, difícil de digerir en ciertos momentos. Es una historia que no te abandona a las pocas horas, que te deja poso, que te hace pensar, que te enfada y te emociona. Elísabet Benavent se ha arriesgado, ha tomado como eje para su historia un tema complicado, doloroso para muchos, difícil de comprender para la mayoría.
Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría.
Sofía trabaja allí como camarera y es feliz.
Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia.
Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.
Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café...
...o tal vez por el destino.
Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia.
Sofía tiene una buena vida: trabaja en El café de Alejandría, un lugar con magia en el que le vida sigue su propio ritmo, tiene buenos amigos y se siente a gusto con su situación sentimental. Todo cambia y cobra mayor intensidad cuando en su vida aparece Héctor, un diseñador gráfico que se acaba de instalar en Madrid. Al principio él solo es un cliente soso y un poco antipático, aunque muy atractivo. Poco a poco comienzan a conocerse, la amistad y la atracción avanzan a la par, lo mismo que los conflictos; porque esta no es una historia de amor sencilla, Sofía y Héctor llevan una vida a sus espaldas, el pasado y el presente pueden llegar a ser una carga y, en este contexto, el futuro es incierto.

De la novela me han gustado muchas cosas: el estilo de la autora, la realidad que se respira, Sofía, los secundarios (que pecan de un poco tópicos, pero han sido correctos), la intensidad, la crudeza y los breves momentos de magia que atisbamos entre la pareja. ¿Cuál es el mayor pero que le he encontrado a la novela? Pese a lo que pudiera parecer, no ha sido el tema en sí, sino su protagonista masculino, Héctor, en el que no he encontrado ni un gramo de magia, que no me ha encantado, ni siquiera me ha gustado (salvo en breves momentos), y que me ha parecido cobarde y egoísta. He tratado de entenderle, de ponerme en su piel, de comprender por qué hace las cosas como las hace, y aunque en algunas ocasiones he podido comprender su situación, no he sentido empatía hacia él, menos cuando hace las cosas tan mal y de la peor manera posible, siendo cruel y cobarde. Héctor está muy lejos de ser un héroe de novela romántica (le faltan carisma, carácter, peronalidad...), es un hombre de carne y hueso con más defectos de los deseados. Que lo tiene complicado para ganarse al lector es algo que todos los que hayamos leído esta historia lo tenemos claro, lo mismo que la autora lo tiene muy complicado para redimir al personaje y darnos un final feliz creíble y satisfactorio.

La magia de ser Sofía me ha provocado multitud de sentimientos encontrados, he necesitado tiempo para digerirla y tranquilizarme, porque aún sabiendo cómo iba a terminar, no he podido evitar emocionarme e indignarme. La historia es intensa y la he devorado en las pocas horas que me ha sido humanamente posible. Ahora, apaciguadas mis emociones, estoy deseando leer cómo continúa y termina la historia de Héctor y Sofía en La magia de ser nosotros (que sale a la venta el próximo 6 de abril).

Reseña: Mi isla, Elísabet Benavent

22 junio 2016

Elísabet Benavent · R. Contemporáneo · Suma de letras 

¡Menuda montaña rusa de emociones! Mi isla ha sido una lectura intensa, complicada, absorbente y muy dramática. Elísabet Benavent nos ofrece una novela un tanto distinta a sus otros trabajos, menos divertida y ligera, pero con su sello y ese drama que tanto le gusta. He leído todo lo que ha publicado la autora hasta el momento salvo su primera serie, la de Valeria, y a pesar de ello no me considero una adicta a sus novelas, claro que me gustan, las disfruto y despiertan mi curiosidad. Con esto quiero decir que solo porque la novela sea Elísabet Benavent no me va a gustar automáticamente (anda que no he sido crítica con algunas de mis autoras preferidas —Lisa Kleypas, Nora Roberts, Lavyrle Spender, Paullina Simons...—). Y ahora sí, ¡vamos con la reseña!
Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.
Mi isla es una novela complicada. El argumento es sencillo, chica conoce a chico, se enamoran en una isla preciosa y se dejan llevar, Se enamoran como dos locos, no quieren prometerse nada, pero lo que sienten es demasiado fuerte como para rendirse y no luchar. Sus vidas son demasiado distintas, Maggie vive en una isla poco conocida y preciosa, regenta una tranquila casa de huéspedes, anda todo el día descalza, recoge tomates de su huerto, prepara delicias en su amplia cocina, viste sencillos vestidos que ella y su anciana amiga tejen y no tiene conexión a internet ni móvil. Alejandro viene de Nueva York, es modelo, está a punto de colapsar y necesita mucha calma, algo que encuentra en la isla y la pensión de Maggie. En la isla la pareja encontrará el paraíso, vivirán en una especie de burbuja y una vez salgan a la realidad todo cambiará.

Maggie, qué manera de hacerme sufrir. ¿Por qué? ¿de verdad? ¿era necesario? ¿no veías la realidad, no escuchabas a los que te querían? Lo confieso, buena parte de la historia la he pasado enfadada con ella, disgustada, incrédula, asustada. Se mascaba la tragedia, veía como Maggie se acercaba al borde del precipicio, jugaba con fuego para acabar quemándose. Maggie inestable, contradictoria, difícil, incomprensible, rota. Maggie mezquina, inconsciente, injusta, desquiciada y egoísta. Maggie intensa, sensible, apasionada, ilusionada, emocionada. Maggie a veces sí y a veces no. No nos lo ha puesto fácil Elísabet Benavent con ella, todo lo contrario, nos ha enseñado lo bueno y lo malo, nos ha llevado de un extremo a otro, nos ha abierto los ojos a cierta realidad y nos ha hecho sufrir de principio a fin.

¿Qué puedo decir de Alejandro para no desnudarlo tanto como he hecho con Maggie? De él también tenemos varias facetas, lo bueno y lo malo. Alejandro es un encanto, cabal, centrado, disciplinado, generoso, intenso y honesto. Podría ser un caballero de brillante armadura, pero no lo es. Alejandro es humano, siente y padece, se equivoca, actúa con rabia, se hunde y lucha como puede.

La relación de esta pareja es una montaña rusa, está llena de intensidad y drama, de situaciones descorazonadoras que te arrancan más de una lágrima. En ciertos momentos lo suyo se convierte en un amor destructivo, da igual que se quieran como locos, que se hayan enamorado como no harán otra vez en la vida, que sientan una pasión irrefrenable y que los sentimientos les ahoguen. Todo esto no es suficiente, lo es todo y no sirve para nada. Y es aquí donde viene el dolor, donde comenzamos a recibir una tras otra, donde no parece haber luz al final del túnel. A la autora le gusta el drama, que suframos con sus novelas, y aquí nos ha dado triple ración.

Como todas las novelas de la autora, esta también es adictiva (tanto que una vez me puse con ella no pude parar hasta bien entrada la madrugada). La narración corre en su mayoría por parte de Maggie, que nos relata desde el futuro, una vez todo ha terminado, qué ocurrió durante unos años en su vida.

Es evidente que he disfrutado con la lectura de Mi isla. Puedo decir que no ha sido una lectura sencilla, que he derramado muchas lágrimas y que me he enfadado con los personajes por estropear de esa manera su preciosa historia de amor y por estrujarme tanto y de tan mala manera el corazón. Entre sus páginas vais a encontrar drama, intensidad y realidad, una historia complicada y absorbente y sentimientos a flor de piel.

Lo más esperado de junio

01 junio 2016

Cada mes las editoriales nos inundan con novedades y a los lectores nos toca decidir: ¿qué títulos nos interesan más? Yo tengo muy claro que dos novelas quiero leer sí o sí en junio Un seductor sin corazón de Lisa Kleypas (8 de junio) y Las debutantes de Sarah Maclean (6 de junio). Me he atrevido a añadir un tercer título, Mi isla de Elísabet Benavent (2 de junio), que no tengo tanta prisa por leer pero que despierta mi curiosidad.


Llevo tiempo suspirando por una nueva novela histórica de Lisa Kleypas, así que deseo concedido. Me encanta la autora, creo que lo he repetido mil veces, y estoy deseando reencontrarme con la magia que siempre nos regala. 
Un seductor sin corazón  es el primer título de la serie Los Ravenel, que cuenta con otros tres títulos más y que, según dicen, se pueden leer de forma independiente.

Un capricho del destino.
Devon Ravenel, el libertino más encantador de Londres, acaba de heredar un condado, pero su nuevo rango social incluye unas cuantas sorpresas. La propiedad heredada carga con numerosas deudas y las tres inocentes hermanas del conde aún ocupan la casa… junto con Kathleen, Lady Trenear, una joven viuda cuyo agudo ingenio y determinación se equiparan a los del propio Devon.
Un choque de voluntades.
Kathleen sabe que no debe confiar en un bribón como Devon, pero la fuerte atracción que existe entre ambos es innegable… y tras estrecharla entre sus brazos por primera vez Devon jura hacer lo que sea para poseerla. ¿Conseguirá ella evitar entregarle el corazón al hombre más peligroso que jamás ha conocido?


Sarah Maclean es otra autora que me gusta mucho. Sus historias tienen un toque refrescante y personal. Sé que este no va a ser su mejor título, pero con el panorama que tenemos en la novela romántica en España, siempre es bueno reencontrarse con autoras apreciadas.
Con solo diecisiete años, lady Alexandra Stafford no posee las cualidades idóneas para ser una joven debutante en el Londres de la Regencia. Alex posee un carácter fuerte, una lengua afilada y no le gusta nada tener que andar probándose vestidos. Por desgracia, su madre lleva demasiado tiempo esperando a que sea lo suficientemente mayor para formar parte de la vida social londinense y no tiene intención de renunciar a su sueño de casarla con un hombre tranquilo, respetable, rico y… seguramente aburrido.
Pero Alex se siente mucho más fascinada por las aventuras que por los romances.
Entre pruebas de vestidos, bailes, fiestas y cenas de gala, Alex y sus dos mejores amigas, Ella y Vivi, se ven envueltas en un reto aún mayor. Un misterio rebosante de espionaje, sospechas, suspicacias… y amor. ¡El romance flota en el aire cuando la temporada comienza!

He leído casi todo lo que ha publicado Elísabet Benavent, que ha sabido imprimir su propio estilo a cada una de sus publicaciones y tengo ganas de ver cómo se desenvuelve en una nueva historia, por primera vez autoconclusiva y ver si repite o no patrones. Me pica la curiosidad, la verdad. Es probable que no lo lea en junio, pero será una de mis lecturas veraniegas.
Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.

¿Os interesa alguno de los títulos? ¿Qué pretendéis leer este mes de junio? ¡Contadme!

Reseña: Martina en tierra firme, Elísabet Benavent

15 abril 2016

Elísabet Benavent · 2º-Horizonte Martina· R. Contemporáneo/ Chick-lit · Suma de letras

Menuda novela se ha marcado Elísabet Benavent. Martina con vistas al mar me gustó bastante, me ofreció justo lo que esperaba de la autora, una novela personal y con el estilo que caracteriza a Beta Coqueta, divertido, actual, con mensaje y directo. La historia arranca donde lo dejó en el anterior libro, pero cambia el tono, la trama se vuelve más complicada, profunda y realista, madura y ofrece al lector algo igual de intenso, pero distinto. 
Si te llamas Martina y te has enamorado perdidamente de Pablo Ruiz...
Si te has dejado llevar y te has soltado la melena...
Si juntos habéis hecho y dicho cosas que jamás imaginasteis...
Eres la protagonista de esta historia y tu vida está a punto de ser otra.
Quedarás a la deriva, perderás el norte,
y poco a poco estarás más lejos de tu hogar en tierra firme.
Después del éxito de «Saga Valeria», «Saga Silvia» y la trilogía «Mi elección», con más de 400.000 ejemplares vendidos, Elísabet Benavent pone el broche de oro a «Horizonte Martina», una bilogía que cuenta la historia de dos seres que caminan para encontrarse, aunque lo hagan en direcciones opuestas. Una historia de amor imparable, con luces y sombras, con secretos y contradicciones, un final de vértigo que te dejará sin palabras.
Es difícil hablar de la novela sin caer en spoilers. Martina y Pablo vuelven a estar en el centro de la historias. Las medias verdades de Pablo le han explotado en la cara, han herido a Martina y hes han roto a ambos. Cuando las cosas no podrían ir peor, un nuevo suceso sacude la vida de Martina y todo vuelve a cambiar de nuevo. He disfrutado muchísimo de la evolución de esta pareja. Me los he creídos, me han resultado sinceros, intensos, realistas y fieles a sí mismos. Su amor no siempre es fácil, el pasado de Pablo, ese enamorado del amor, pesa mucho, y no lo hace menos la forma de ser de Martina, esa especie de ciborg que parece estar despertando a la vida de una forma brusca, al lado de alguien que siente demasiado. Todo lo que tienen que vivir, la forma de afrontarlo, el resultado final... todo me ha convencido. Martina puede resultar cansina, qué expresión más florida, pero en ciertos aspectos la he entendido. Cierto es que no he llegado a empatizar con ella, pero su forma de actuar, muchas veces débil, pesimista y egoísta, me ha parecido coherente con su carácter, para bien o para mal. Y en cuanto a Pablo...¡necesito un Pablo en mi vida! No es un hombre perfecto, tiene sus cosas, comete muchos errores, pero sigue siendo un personaje intenso, poético y profundo. Sus pintas me han hecho gracia, han completado a la perfección su personalidad, su forma de enfrentar su relación con Marina me ha gustado y su maduración también.

Amaia y Sandra vuelven a aparecer en esta historia, cada una vive un momento distinto y atraviesa por situaciones muy agridulces. La de Amaia me ha parecido una historia más predecible, aunque me ha gustado. Y en cuanto a Sandra, su historia me ha parecido coherente. No es un personaje que se haya ganado mi simpatía, no he percibido en ella una mínima evolución y su final era algo que esperaba y que me ha gustado (por raro que pueda sonar a quienes hayan leído la novela).

Martina en tierra firme es un producto muy propio de Elísabet Benavent. La autora conserva un estilo descarado y actual, ofrece una historia llena de mensajes, crea un protagonista masculino que arranca suspiros y monta una historia larga que se lee bien. La autora ofrece intensidad y pasión, sus señas de intensidad, pero cambia levemente el tono, que se vuelve un poco más serio.  Se abordan temas diferentes e interesantes en esta novela, que quizá se excede un poco en la extensión. No soy fan de Elísabet Benavent, aunque sí me gustan sus historias, quizá esto haya ayudado a que mis expectativas no estuvieran por las nubes, lo que unido a la profundidad y al giro que da este segundo libro, ha hecho que me lo haya pasado bien leyéndolo y que lo haya disfrutado.

Reseña: Alguien como yo, Elísabet Benavent

03 marzo 2016

Elísabet Benavent · 3º- Mi elección · R. Contemporáneo/Erótico · Suma de letras

Llegamos al final del viaje de Alba, Hugo y Nico. Llega el momento de tomar decisiones y de vivir con las consecuencias. Ahora, más que nunca, la palabra "elección" cobra sentido, y no lo hace en el aspecto más obvio (¿con cuál de los dos se queda?) sino en uno que me ha parecido muy acertado. Alba aprenderá mucho sobre el amor y sobre sí misma, madurará a base de golpes y se hará con una sabiduría y una fortaleza que la ayudarán a seguir adelante.

Terminé Alguien como tú llorando, emocionada, triste y contenta. Qué mezcla más rara. Elísabet Benavent dotó las últimas páginas de Alguien como tú de mucho drama, y una, que es débil, dejo salir un mar de lágrimas. Pero a pesar de la tristeza, me sentí a gusto con ese cierre temporal, me pareció la decisión más lógica, el desenlace que llevaba esperando desde el principio. ¿Cómo no van a complicarse las cosas hasta llegar a un punto crítico? ¿qué pasa cuando una relación de tres se ve corrompida por los celos? Hugo quiere a Alba para sí solo, quiere tener con ella una relación convencional, no desea compartirla. Por eso, y para no perder a su mejor y a su hermano de vida, decide abandonar esa relación y conservar la amistad de ambos. Hugo toma una decisión, previsible desde las primeras páginas, y ahora los tres tienen que aprender a vivir con ella.
Alba ha recuperado a Nico y se ha alejado de Hugo.
Alba intenta que su relación con Nico funcione.
Alba echa de menos a Hugo, pero trabaja con él.
Alba piensa en Nueva York y decide ser ella misma en Fin de Año.
Alba, Nico y Hugo no volverán a ser quienes eran.
Los tres títulos que componen esta trilogía presentan claras diferencias. En el primero, Alguien que no soy, encontramos la novedad, la excitación y lo prohibido pesan mucho. Alba, Nico y Hugo se acaban de conocer y aún tienen mucho camino por delante. En Alguien como tú encontramos mayor intensidad, los problemas son más profundos y reales. En este último libro, más calmado, nos encontramos con tres personajes divididos, rotos y confundidos, demasiado a la deriva. ¿Han tomado las decisiones correctas? ¿la vida era eso? ¿ese dolor sordo que siempre les acompaña va a desaparecer en el futuro o será su segunda sombra?

Es difícil hacer esta reseña sin caer en spoilers gordos. Podría diseccionar la trama y deciros qué me ha gustado y qué no, pero entonces os estropearía la lectura, así que voy a hablar por encima de ciertas cosas. Me ha gustado el tono triste que domina la historia; no esperaba otra cosa, la situación lo merecía. La desesperación, la desesperanza, la confusión y el dolor dominan a los personajes. El miedo a hacer algo, a tomar una decisión es demasiado fuerte. Hugo ha sido el único valiente, el realista, el más honesto consigo mismo. Nico y Alba han sido más egoístas y conformistas, han creído demasiado en un sueño y la realidad les ha golpeado hasta dejarlos ko. La historia tiene un ritmo lento, no hay sorpresas. Se desgranan los sentimientos, se pasan malos momentos, te enfadas con los personajes y con la autora. A veces piensas que las cosas deberían ser más fáciles, otras veces  (muchas) quieres pegar de tortas a los personajes. Y sigues leyendo, muy metido en la historia, con ganas de ver cómo acaban las cosas. 

Y llegas al final, a esos últimos capítulos en el que todo se sale de madre, algo que  esperábamos. Sé que ha habido gente disgustada con el final. Para mí la autora no ha demonizado a nadie, no ha señalado a ningún personaje, solo ha sido coherente con las personalidades y las relaciones de sus personajes. No había una salida fácil, simplemente Elísabet ha tomado una decisión y nos ha presentado un buen final. A mí me ha convencido, no es un cierre de cuento, Alba descubrirá que los cuentos de hadas no existen, pero tiene mucho de realidad y tonos de grieses. Hay errores, culpa, miedo, dependencia, rabia, dolor, rencor.. Hay rupturas, puntos y apartes, nuevos comienzos y un pasado doloroso. Todo eso forma parte de la experiencia vital de los personajes. Los Alba, Hugo y Nico que nos encontramos en las primeras páginas de esta trilogía han madurado mucho hasta llegar al desenlace. Y ha sido un cambio para bien, con el dolor, la pérdida y las elecciones como principales protagonistas.

Mi elección es una trilogía con el sello Beta Coqueta. Tiene fantasía, sentido del humor y actualidad, y también más profundidad de la que me esperaba. Este complicado triángulo amoroso dará muchos quebraderos de cabeza al lector y nos regalará una versión distinta del amor.


Reseña: Alguien como tú, Elísabet Benavent

02 marzo 2016

Elísabet Benavent · 2º- Mi elección · R. Contemporáneo/Erótico · Suma de letras

Estoy en racha con Elísabet Benavent, en menos de dos semanas me he leído tres novelas suyas y aún tengo pendiente una más. Esta trilogía, Mi elección, la comencé hace unos meses, pero no ha sido hasta ahora cuando la he seguido y terminado. Y qué forma de hacerlo, he leído los dos libros que dan cierre a la trilogía en solo tres días.  Quienes hayáis leído a la autora seguro que sabéis que sus novelas, a pesar de ser largas, se leen muy rápido y casi de una sentada. La autora logra que te metas tanto en la historia, que parar te resulte difícil.

Está claro que una relación entre tres personas es complicada y pone sobre la mesa demasiados interrogantes. Como lectora asidua del género romántico erótico, he leído varias novelas en las que dos hombres y una mujer mantienen una relación. Me cuesta creerme este tipo de historias, me pueden entretener y divertir, me parecen fantasías traspasadas al papel, historias que buscan sacar el lado travieso del lector, pero que no te llegas a creer del todo. Elísabet Benavent plantea otro tipo de historia, una en la que el romance entre dos hombres y una mujer es auténtico, en el que tenemos que enfrentar obstáculos reales y muy duros. ¿Es esta relación un imposible, una quimera o algo posible y real?

Comenzamos la novela con malas noticias para Alba, su protagonista. Su intento de relación de tres ha fracasado y ella, movida por la rabia y el dolor, ha estado a punto de caer muy bajo. Ahoga sus penas en alcohol, lo pasa mal cada día en la oficina, donde tiene que cruzarse con Nico y Hugo, pero sabe lo que quiere: recuperarlos, y a ello dedicará todos sus esfuerzos. 
Alba se siente culpable. No sabe cómo actuar.
Hugo y Nicolás se han volatilizado y no puede imaginar su vida sin ellos.
Alba se refugia en su estudio, no quiere ver a nadie.
Alba empieza a beber para desconectar hasta que Hugo la libera de su culpa.
Falta Nico para cerrar el círculo y que todo vuelva a ser como antes.
Pero Nico es tozudo, Hugo duda y Alba no quiere tirar la toalla.
Voy a ser sincera: ¿cómo es posible que alguien esté enamorado de dos personas a la vez? ¿cómo puede alguien enamorado compartir el objeto de su amor con su mejor amigo? Me cuesta mucho creerlo, pero mucho mucho. Me siento como Gabriela, una de las mejores amigas de Alba, desconfío y no me lo creo. Si hay algo que me gusta de la novela es el realismo y la honestidad con la que aborda este tipo de relación. Claro que hay mucha fantasía y diversión, el sexo entre Alba, Nico y Hugo es muy caliente, pero lo que ellos pretenden traspasa el mero trío sexual. ¿Es posible lograr algo así? ¿cómo hay que organizarse? ¿las relaciones sexuales deben mantenerse solo cuando estén los tres presentes? ¿comparten tiempo las parejas en solitario? ¿colma esta relación las necesidades de todos? Estos son solo algunos de los dilemas que la autora nos presenta. La relación pasará por diferentes momentos y llegará un momento clave que dejará al desnudo la verdad.

Quizá no todas las lectoras lo hagan, pero a mí me ha sido imposible no tener un favorito. Desde el primer momento Hugo ha liderado todas mis quinielas. Puede que Nico sea muy tierno, que su toque melancólico no esté nada mal, pero Hugo... Hugo es mucho Hugo. Canalla, un tanto guarrete, directo, divertido, honesto y muy intenso. Cuando un hombre como él se enamora los sentimientos cobran otra dimensión y de su boca salen declaraciones que te hacen temblar las piernas.

La novela tiene el sello de Beta Coqueta: es divertida, actual e intensa. Hay mucho de la mujer de hoy en día, de preocupaciones universales que todo hijo de vecino comparte y mucho amor y erotismo. Y tiene un final que te deja hecha un mar de lágrimas y con unas ganas locas de ver qué pasa después.


Reseña: Martina con vistas al mar, Elísabet Benavent

23 febrero 2016

Elísabet Benavent · 1º-Horizonte Martina· R. Contemporáneo/ Chick-lit · Suma de letras

Elísabet Benavent se ha convertido en una de las autoras románticas con más éxito en el panorama literario español actual. Todo lo que toca parece convertirse en oro, sus novelas están en todas partes, las lectoras enloquecen con ella y le llueven las críticas positivas. Si hay algo que me gusta de esta autora es que tiene un estilo muy personal, le habla de tú a tú a las mujeres de hoy en día y les da el poder de soñar sin despegarse del todo de la realidad. Elísabet tiene un estilo fresco, desenfadado y actual, habla de la mujer de hoy en día, moderna, alocada y complicada, y sí, no todas somos así, pero es agradable encontrarse con sus personajes. La autora defiende y perpetúa su estilo, al fin y al cabo es lo que ha logrado que conecte con las lectoras, y en  Martina con vistas al mar nos ofrece una historia que mantiene su esencia, alocada, actual, divertida y fresca, con el poder de conectar con el lector.
Si te llamas Martina, llevas siempre la melena recogida, eres absolutamente cerebral...
Si te has formado para ser chef y perteneces al equipo de El Mar...
Si has sentido un chispazo al conocer a tu jefe, Pablo Ruiz, excéntrico cocinero con estrella...
Si no soportas su indumentaria hípster, pero te irías a cualquier parte si él te lo pidiera...
Eres sin dudarlo la protagonista de esta historia...
Y tu vida, tan ordenada, está a punto de cambiar.
A Martina a veces la confunden con un ciborg; su vida es ordenada, lineal y rutinaria, huye de cualquier manifestación de sentimientos, no se le dan nada bien las relaciones sociales y posee una sinceridad aplastante. Después de acabar una larguísima relación sentimental quiere permanecer tranquila y sola, pero todo cambia cuando pasa a ser jefa de partidas en El Mar, el restaurante del famosísimo Pablo Ruiz, un chef excéntrico, mediático y muy temperamental que tiene en la palma de su mano a medio mundo. Martina no quiere tener nada con Pablo, una persona con quien solo le une la cocina, tan distinto a ella, inquieto e intenso, con un estilo hípster que le pone los pelos de punta y con una filosofía vital opuesta a la suya. Y encima su jefe. Pero Martina se dará cuenta de que no tiene poder sobre sus impulsos y sentimientos, Pablo será una fuerza imparable, irrumpirá en su vida para trastocarlo todo y nada volverá a ser como antes.

Martina y Pablo son pura fuerza. Hacen una pareja impresionante, atractiva y caótica, pero muy bella. La autora ha logrado no solo que el lector se crea su relación, sino que quede encandilado con ella, que disfrute de cada momento, de cada canción, de cada encuentro, de cada revolcón. Pablo es especial, una fuerza de la naturaleza, un hombre muy poético, intenso en todo lo que hace. Con él no valen las medias tintas, vive la vida al límite, siempre apuesta todo lo que tiene. Es también un hombre enamorado del amor, propicio a sacar relaciones de donde no hay nada, tendente a los extremos, con una capa emocional fina que le hace vulnerable. A Pablo hay que conocerle y quererle como es, con lo bueno y lo malo.

Pero no solo es la historia de Martina y Pablo la que se lleva todo el interés del lector. Las compañeras de piso y mejores amigas de Martina, Amaia y Sandra, tendrán mucho que decir en esta historia. No quiero revelar detalles, pero sí me gustaría comentar la riqueza de temas que aborda a autora con estos dos personajes y el realismo y cercanía que logra alcanzar. Es imposible no sentirse identificada con algo de lo que les pasa a cualquiera de estas tres mujeres y, en mi opinión, eso engancha.

Martina con vistas al mar ha sido una buena lectura, algo que me esperaba. Elísabet Benavent ofrece el tipo de historia que sus lectores esperan: divertida, actual, realista, romántica e intensa. Entre sus páginas nos encontramos con el estilo desenfadado y cercano de la autora, con mujeres de carne y hueso y temas actuales de gran interés para la población femenina.

Reseña: Alguien que no soy

20 abril 2015

Elísabet Benavent/ R. Erótico/ Suma de letras
Alba es redactora en un periódico. Sale con sus amigas, cena con algún chico de vez en cuando. Las cosas le van bien. Pero un día se encuentra recogiendo todas sus cosas en una caja de cartón: adiós al trabajo de sus sueños. Alba debe conformarse con un puesto como secretaria que le hace sentir frustrada. Sin embargo, un encuentro casual le hará replantearse muchas cosas acerca de la pasión y el deseo. Hugo y Nicolás la llevarán a su terreno, liberándola de las normas y descubriéndole que la vida esconde muchos más placeres de los que esperaba... Alba, Hugo y Nicolás se meterán de lleno en una relación a tres, en la que todos descubrirán que no siempre buscamos de la vida lo que los demás esperan. ¿Es posible querer a dos personas a la vez? ¿Es posible hacer que funcione?
Soy clásica para las historias de amor, lo reconozco y no me avergüenza decirlo. Por esto mismo no tenía pensado leer Alguien que no soy, porque plantea una historia de sexo (y amor) entre tres. Pero también soy curiosa y he tenido mis incursiones en la literatura romántico-erótica en la que intervienen más de dos personas. Solo que esos libros, hablo de Lora Leigh, Maya Banks..., son claramente fantasías que parece poco posible que se trasladen a la realidad. El caso de Alguien que no soy es muy diferente, así que curiosa, animada por lo que conocía de la autora (su bilogía de Silvia) y por las buenas críticas que estaba cosechando me animé a leerlo y no me arrepiento. Me he encontrado con una historia amena, divertida, fresca y actual, narrada con el tono inconfundible de Beta Coqueta.

La vida se Alba se desmorona en una sola mañana: pierde su trabajo como periodista, del que disfruta como una enana, y se hunde. Poco tiempo después, y gracias a un enchufe, consigue trabajo como secretaria. Y a pesar de estar contenta, tiene trabajo y puede seguir pagando sus facturas, siente que su nuevo empleo la está convirtiendo en alguien gris y aburrido. Pero una nueva fuente de excitación irrumpirá en su día a día: desde el primer momento sentirá un deseo animal por dos compañeros de trabajo, Hugo y Nicolás. Estos le ofrecerán algo insólito: iniciar una relación sexual con ambos, algo que escandaliza a Alba, pero que también la seduce. 

Elísabet Benavent tiene un estilo personal e inconfundible. Es cercana al lector, emplea un lenguaje bastante coloquial y muy fresco, aunque se excede un poco con las palabras mal sonantes, y construye con mucho acierto un modelo de mujer que no existía hace años. Hablo de mujeres actuales, independientes, liberales a nivel sexual, a las que les gustan las fiestas, salir de compras y estar con sus amigas. Mujeres que, a pesar de todo, se sienten inseguras en ciertos aspectos, cuyo trabajo supone quebraderos de cabeza, que no tienen pelos en la lengua y sí muchos problemas en el terreno amoroso. Creo que la autora describe muy bien a este grupo de mujeres, y lo demuestra de nuevo en Alba, una chica bastante perdida, moderna pero también limitada por los prejuicios sociales y una doble moral. Consigue que Alba parezca muy real, que sus problemas, experiencias y miedos te parezcan creíbles. Y eso, unido al tono de la historia, provoca la cercanía entre libro y lector.

Alguien que no soy es una historia muy erótica, con escenas variadas y explícitas. Me ha gustado que la autora haya logrado un buen equilibrio entre erotismo y trama en sí. Para llegar a mantener relaciones con Hugo y Nico, Alba pasa por diversos momentos (incredulidad, rechazo, miedo, curiosidad, excitación), pero también pasa por diversas etapas una vez que comienzan su relación. Las preguntas que ella misma se hace son las que se hace el lector. Como lectora he sido siempre consciente de la situación de la protagonista, de lo perdida que estaba, de las dudas que la asaltaban, de las limitaciones que se encontraba por su forma de ver las relaciones... Sinceramente, creo que Alba necesita madurar, se encuentra en un momento un tanto delicado y estoy segura de que esta atípica relación la va a ayudar a conocerse mejor a sí misma. Y esta es una de las cosas que más me gusta del libro, la capacidad de la autora para plantearnos diferentes problemas: el conocimiento que tenemos de nosotros mismos, la concepción que tenemos del sexo, lo limitada que está nuestra visión sobre las relaciones (a pesar de lo modernos que creamos ser), como la rutina puede hacerse con nosotros, la infelicidad que nos provoca no cumplir nuestros sueños... Todo ello abordado desde una perspectiva fresca, divertida y actual.

Una relación entre tres personas plantea muchos conflictos. En este primer título, aún restan dos más, somos conscientes de algunos de ellos, y estoy deseando saber qué va a ocurrir, si van a surgir sentimientos de posesividad y celos, si una relación así tiene futuro... La autora me ha dado bastantes pistas con su predilección por uno de los chicos, así como por los detalles que ha ido dejando caer sobre el otro. Obviamente, yo tengo mi preferido, pero no nos voy a decir quien es.
Alguien que no soy es una lectura entretenida, fresca y amena. Está narrada con un estilo actual, directo, cercano y jovial, plantea una relación peculiar y se caracteriza por el realismo y la cercanía de sus personajes.

Reseña: Encontrando a Silvia

14 septiembre 2014

Encontrando a Silvia
Autora: Elísabet Benavent         Género: R.Contemporáneo/Chik-lit
Editorial: Suma de letras            ISBN:  97884836594
Silvia necesita estar al lado de Gabriel, saber que está bien.
Pero Gabriel no cree en el amor; no como Silvia.
Silvia tiene problemas con Álvaro cuando recibe una oferta irrechazable.
Silvia busca señales; desea encontrarse.
Pero el lado oscuro de la fama y una personalidad autodestructiva la pondrán a prueba.
Aquella Silvia enamorada, arrobada y obsesionada con Álvaro ha quedado el pasado. Después de haber conocido a Gabriel, un cantante de éxito, una nueva vida se despliega ante ella. Pero lo que parecía ser un camino de rosas, todo amor, sexo y diversión, se torna en algo oscuro y doloroso. Gabriel no es el príncipe que todas deseábamos, como sabiamente él nos advertía, y en esta segunda parte sacará a la luz su peor cara. Silvia se verá envuelta por segunda vez en una relación tóxica en la que ella será la más perjudicada y volverá a constatar que el amor duele, las relaciones son complicadas y la vida es muy larga y está plagada de oportunidades.

Persiguiendo a Silvia y Encontrando a Silvia son novelas completamente diferentes. En el primer tomo de la bilogía nos encontramos con una historia divertida y ligera, con unos personajes carismáticos, muchas situaciones cómicas y algunos momentos de reflexión. La entendí como una novela divertida y ligera, muy veraniega sin olvidar el mensaje. Pero la segunda parte es muy diferente, la autora se sumerge en aguas turbias y arrastra al lector por un torbellino emocional en el que dolor y amor van de la mano. Silvia no ha cerrado aun la tormentosa relación que tuvo con Álvaro, menos cuando él parece haber cambiado tanto y haberse dado cuenta de la joya de mujer que ha perdido, y ahora está inmersa en una situación no menos complicada. Gabriel, ese adorable rockero que quiere poner el mundo a los pies de su chica, se conoce demasiado bien a sí mismo, por eso no duda en advertir a Silvia acerca de sus ideas acerca del amor, pero luego la despista con su entrega, pasión y promesas.  Y demasiado pronto llegan el dolor, los agravios, las palabras poco pensadas y certeras, las compañías desafortunadas, las malas decisiones… Y el mundo se derrumba para Gabriel y Silvia, y ella, que siempre ha sido una mujer fuerte, decidida y con coraje, queda reducida a una sombra de lo que alguna vez fue.

Encontrando a Silvia es una historia dura. Elísabet Benavent es atrevida, se arriesga con sus personajes y juega con el lector, que coge cariño a quienes antes detestaba y maldice a quien antes adoraba. Hasta ese punto llegan las cosas: el lobo se convierte en cordero y las promesas se las lleva el viento. Y vuelve a aparecer en la mente del lector la idea que ya le rondaba en el primer libro: querer a alguien no es suficiente. Confieso haber sentido asco y desilusión ante algunos personajes, no me han gustado sus actuaciones en ciertos momentos y he sentido que habían cambiado; pero, al mismo tiempo, soy consciente de que la historia me ha hecho sentir, me ha emocionado y no me ha dejado impasible.  Me atrevo a destacar la evolución de Silvia, que por fin parece haber echado el freno, y la maduración de Álvaro. En ambos casos se trata de procesos lentos y dolorosos, pero necesarios para los personajes. Lo que no me ha convencido ha sido el final, demasiado precipitado para mi gusto.

Encontrando a Silvia es una historia dura e intensa en la que sus personajes mostrarán su peor cara. Es también una historia con cierto halo de realidad, que nos enseña que no existen los príncipes azules y que la felicidad es posible aunque para ello haya que cargar con cierto sufrimiento y madurar por el camino. Pero, sobre todo, es un libro que te hace sentir y que nos habla de una realidad que no se puede acallar.

Reseña: Persiguiendo a Silvia

22 julio 2014

Persiguiendo a Silvia
Autora: Elísabet Benavent         Género: R.Contemporáneo/Chik-lit
Editorial: Suma de letras            ISBN:  97884836594
Silvia trabaja en una importante multinacional y está perdida.
Silvia necesita encontrar a alguien para olvidar a Álvaro.
Álvaro es su jefe y acaba de romperle el corazón.
Bea, su mejor amiga, le propone un viaje…
Y allí Silvia se encuentra con Gabriel…
Gabriel es una estrella de rock y también tiene problemas.
Silvia y Gabriel conectan desde el principio.
Y pronto descubrirán que ese encuentro cambiará sus vidas.
Elísabet Benavent causó un auténtico furor hace unos meses con su saga Valeria, pero hasta el momento era para mí autora desconocida. Persiguiendo a Silvia me atrajo desde el primer momento, tuve una especie de corazonada que me animó a leerlo, y ahora puedo decir satisfecha que no me equivoqué en absoluto. He devorado la historia, me he reído con ella y también me he emocionado, pero, sobre todo, la he disfrutado muchísimo y me ha dejado con unas ganas tremendas de leer su continuación, Enncontrando a Silvia.

Persiguiendo a Silvia  es una novela fresca y divertida, ideada para que el lector se lo pase bien leyéndola, se sienta identificado con la protagonista en ciertos momentos y suelte alguna que otra carcajada. A pesar de que ciertas situaciones dejan en evidencia que se trata de una obra de ficción, también nos encontramos con momentos y sentimientos que nos acercan a la realidad. Todo ello envuelto con el particular sentido del humor de la protagonista, Silvia, que no tiene pelos en la lengua y sabe sacarle punta a cualquier situación.

Silvia lleva años enamorada de su jefe, Álvaro, un tipo frío y distante que le hace arder por fuera y por dentro. Después de dos años de relación, lo suyo ha acabado, al menos oficialmente, porque entre ellos sigue habiendo una corriente de sentimientos que no pueden detener. Tener que verse todos los días no les hace ningún bien a ninguno, aunque cada uno de ellos lleva el dolor y el estrés como mejor puede. Silvia decide tomarse un descanso y se va con su mejor amiga a hacer un viaje a la playa, donde conocerá a Gabriel, un famoso cantante de rock que entrará en su vida para quedarse.

He disfrutado mucho de la historia por varias razones. Para empezar tiene unos cambios en el ritmo y en el tono que me han parecido muy acertados. La historia trasmite buen rollo y risas, y la autora se encarga de que así suceda con los numerosos aprietos en los que se ve metida su protagonista (que se si me escapa un pezón, se me queda el brazo atrapado en una máquina de vending…), pero de fondo tenemos siempre un mensaje importante, y a medida que avanzamos en la lectura seremos más consciente de su presencia. La historia cuenta con personajes encantadores y reales, con una trama que siempre tiene cosas que ofrecer al lector –aunque tiene demasiado sexo y en algunos momentos se vuelve un poco repetitiva– y un romance que sabe atraparte.

Silvia es un personaje real y divertido, a veces resulta un poco sobreactuado, pero es eso precisamente lo que hace que te rías. Carece de filtros, le gusta mucho el drama, se sabe reír de sí misma y lucha por ser feliz. Es natural, desinteresada y deslenguada, tiene un genio de los mil demonios y le pasan todo tipo de cosas. El lector establece una comunicación íntima con ella, la conoce a la perfección, la valora a pesar de sus locuras y le coge cariño, quizá por ser un personaje tan humano, tan débil ante sus deseos, miedos y sentimientos. A su lado tiene a un par de personajes que a pesar de permanecer en un segundo plano y de ser presentados a través de las vivencias de Silvia, me han gustado. Hablo de Álvaro y Gabriel, pasado, presente y, quién sabe si futuro, sentimental de nuestra protagonista. Álvaro, a pesar de ser el ex, es quien más protagonismo de los dos tiene en este primer libro. Han sido el gran amor de Silvia, sus sentimientos por él no han desaparecido a pesar de lo erróneo y doloroso de su relación, que siempre ha estado condicionada por el sexo y por el carácter frío, distante y formal de él. Silvia siempre fue la que más daba en esa relación: ella amaba más, se entregaba más y sufría más. Desmigando esa relación, la protagonista se da cuenta de que querer a alguien no basta, que no siempre podemos conformarnos con lo que el otro quiere y puede darnos, que no está bien cambiar nuestra forma de ser para agradar a alguien, siempre a expensas de que se disguste por nuestra forma de ser real. De una relación tóxica y demasiado carnal, pasará a una pura amistad con Gabriel, en la que la química está presente desde el primer momento. Gabriel es encantador, quizá demasiado detallista e ideal con Silvia, y con él se puede comportar tal y como es. Pero lo suyo, si es que hay algo más allá de una valiosa amistad, es también complicado: porque ella aun quiere Álvaro, porque el sexo con Gabriel lo estropearía todo, porque él no cree en los sentimientos ni en la monogamia… y por otras muchas razones.

La autora tiene un estilo ágil, desenfadado y cercano que conecta con el lector. Abundan las situaciones cómicas y las salidas de tono de Silvia, pero también nos topamos con momentos de enriquecedora reflexión. La narración, que alterna presente con pasado, sirve para desmigajar la relación entre Silvia y Álvaro y para darnos pistas de lo que pude ocurrir en el futuro.
Persiguiendo a Silvia  es una novela fresca, divertida, entretenida y ágil. Sabe hablar de temas universales con un gran sentido del humor y tiene una protagonista ante la que es imposible no caer rendido.