Elísabet Benavent · 1º- Bilogía Sofía · R. Contemporáneo · Suma de letras
Hasta ahora, ninguna de las novelas de Elísabet Benavent me ha dejado indiferente. La autora tiene ese algo que engancha al lector, sus personajes y tramas funcionan y no puedes dejar de leer. Tengo pendiente su primera saga, la de Valeria, pero creo que tengo bases suficientes para hacerme una idea bastante clara del estilo de la autora. Hace tiempo identificaba a Elísabet Benavent con historias desenfadadas, divertidas, absorbentes, actuales y con sustancia. Bajo mi punto de vista, Mi isla ha marcado un antes y un después en las publicaciones de la autora, que se ha decantado por historias más serias, duras y con mayor carga dramática.
La magia de ser Sofía es una historia complicada, difícil de digerir en ciertos momentos. Es una historia que no te abandona a las pocas horas, que te deja poso, que te hace pensar, que te enfada y te emociona. Elísabet Benavent se ha arriesgado, ha tomado como eje para su historia un tema complicado, doloroso para muchos, difícil de comprender para la mayoría.
Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría.Sofía trabaja allí como camarera y es feliz.Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia.Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta.Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café......o tal vez por el destino.Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia.
Sofía tiene una buena vida: trabaja en El café de Alejandría, un lugar con magia en el que le vida sigue su propio ritmo, tiene buenos amigos y se siente a gusto con su situación sentimental. Todo cambia y cobra mayor intensidad cuando en su vida aparece Héctor, un diseñador gráfico que se acaba de instalar en Madrid. Al principio él solo es un cliente soso y un poco antipático, aunque muy atractivo. Poco a poco comienzan a conocerse, la amistad y la atracción avanzan a la par, lo mismo que los conflictos; porque esta no es una historia de amor sencilla, Sofía y Héctor llevan una vida a sus espaldas, el pasado y el presente pueden llegar a ser una carga y, en este contexto, el futuro es incierto.
De la novela me han gustado muchas cosas: el estilo de la autora, la realidad que se respira, Sofía, los secundarios (que pecan de un poco tópicos, pero han sido correctos), la intensidad, la crudeza y los breves momentos de magia que atisbamos entre la pareja. ¿Cuál es el mayor pero que le he encontrado a la novela? Pese a lo que pudiera parecer, no ha sido el tema en sí, sino su protagonista masculino, Héctor, en el que no he encontrado ni un gramo de magia, que no me ha encantado, ni siquiera me ha gustado (salvo en breves momentos), y que me ha parecido cobarde y egoísta. He tratado de entenderle, de ponerme en su piel, de comprender por qué hace las cosas como las hace, y aunque en algunas ocasiones he podido comprender su situación, no he sentido empatía hacia él, menos cuando hace las cosas tan mal y de la peor manera posible, siendo cruel y cobarde. Héctor está muy lejos de ser un héroe de novela romántica (le faltan carisma, carácter, peronalidad...), es un hombre de carne y hueso con más defectos de los deseados. Que lo tiene complicado para ganarse al lector es algo que todos los que hayamos leído esta historia lo tenemos claro, lo mismo que la autora lo tiene muy complicado para redimir al personaje y darnos un final feliz creíble y satisfactorio.
La magia de ser Sofía me ha provocado multitud de sentimientos encontrados, he necesitado tiempo para digerirla y tranquilizarme, porque aún sabiendo cómo iba a terminar, no he podido evitar emocionarme e indignarme. La historia es intensa y la he devorado en las pocas horas que me ha sido humanamente posible. Ahora, apaciguadas mis emociones, estoy deseando leer cómo continúa y termina la historia de Héctor y Sofía en La magia de ser nosotros (que sale a la venta el próximo 6 de abril).





