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Reseña: Engáñame otra vez

19 mayo 2015

Meredith Duran/ R. Histórico/ Cisne
Se llama Olivia Hollaway, pero también se hace llamar Olivia Mather y Olivia Johnson. Durante muchos años esperó que ocurriera un milagro, pero ahora está decidida a tomar cartas en el asunto y a acabar con su miseria. Está a punto de convertirse en una ladrona. Su vida la ha llevado a ello. El corazón le palpita con intensidad mientras trata de convencerse a sí misma de que robar a Alastair de Grey, duque de Marwick, un político aristócrata lunático y arrogante, no es un delito tan grave. Su objetivo: unas cartas que la difunta duquesa se cruzó con Lord Bertram, un hombre que le está haciendo la vida imposible.
Para llevar a cabo su plan, Olivia se las ingenia para entrar a formar parte del servicio de la mansión de Marwick en Londres. Está convencida de que no fallará... pero entonces ocurre algo inesperado: el duque no es el tirano que imaginaba, es un hombre a quien le han roto el corazón y por el que se siente profunda e irremediablemente atraída.
Nos hacen falta más autoras como Meredith Duran, una autora que conoce, respeta y honra el género en el que se mueve: la novela romántica. En un momento en el que se ha perdido el norte, salen autoras de hasta debajo de las piedras y algunas editoriales románticas ha destrozado su catálogo, agradezco que Debolsillo siga publicando a una grandísima autora como es Meredith Duran. Engáñame otra vez, tercer libro de la saga de los Temerarios -libros que se pueden leer de forma independiente-, es sin duda el mejor título hasta el momento. Nos encontramos ante una novela muy bien pensada, escrita y desarrollada, de personaje bien construidos y complejos, un ritmo pausado, una escritura cuidada y elegante y un romance intenso y especial.

Olivia Johnson lleva años cuidando de sí misma. Siempre ha intentado ser fiel a sus principios y actuar honorablemente, pero ahora no le queda más remedio que entrar al servicio del duque de Marwick como  ama de llaves para robarle unos documentos que le proporcionen seguridad. Olivia no contaba con encontrarse a un duque tan hundido y perturbado; Alastair de Grey, a quien todos apuntaban como el futuro Primer Ministro, lleva meses son salir de su habitación, no recibe visitas, no lee su correspondencia, apenas come, bebe... Se ha desentendido del mundo, se ha recluido y quiere permanecer así, porque si sale, cometerá una locura, ¿cómo enfrentarse al ridículo al que le su difunta esposa le ha abocado?

No os podéis hacer una idea de lo que he disfrutado esta historia; desde el primer momento se ganó toda mi atención. No es una historia ligera y entretenida que aspira hacerte pasar un buen rato (cosa que también hace, por cierto), sino que es una historia más elaborada, más pausada y muy bien fundamentada. La oscuridad que rodea a Alastair no es falsa, hunde sus raíces en una traición imperdonable y condiciona por completo al personaje. La situación en la que se encuentra es dramática, pero le da al personaje la posibilidad de cambiar, redescubrirse y convertirse en un hombre feliz y más seguro de sí mismo.

Alastair y Olivia son grandes personajes, nada típicos, complejos, interesantes, bien desarrollados... Son almas afines, hay mucha química entre ellos y hacen una pareja perfecta. Su romance es lento y pausado, pero no por ello menos intenso. Sus tiras y aflojas, la batalla que tiene librar Alastair para salir del pozo en el que se ha hundido, el plan de Olivia y su triste pasado... Todos estos elementos le otorgan más complejidad a su romance, que, sin ser demasiado almibarado, te roba más de una sonrisa.
Engáñame otra vez es una estupenda novela romántica, muy alejada de la ligereza que inunda el mercado editorial estos días. Entre sus páginas vamos a encontrar una historia preciosa, excelentemente escrita, profunda y sencilla, romántica e intensa.

Reseña: Aquel verano

12 marzo 2015

Meredith Duran/ R. Histórico/ Cisne
Alastair, duque de Marwick, está absolutamente abatido: al poco de fallecer su esposa descubre que le era infiel. Ahora se niega a volver a casarse, y con ello la responsabilidad de asegurar una línea sucesoria recae en su hermano, el doctor lord Michael de Grey. Es más, Alastair lo amenaza con cancelar los fondos con los que sufraga su hospital si no sienta la cabeza y busca esposa. Michael decide huir a Cornualles donde se hará pasar por un médico modesto. Sin embargo, todo se tuerce cuando la hermosa y problemática Liza Chudderley se cruza en su camino. La atracción es inmediata, sin duda, pero él se niega a una relación; y en cuanto a ella, una viuda de la alta sociedad londinense sin un penique en el bolsillo, le urge volver a casarse con un hombre rico... pero un médico de pueblo no encaja con los requisitos.
Aquel verano es una novela que lleva el sello de Meredith Duran: trabajada, intensa y pausada. Después de Pérfido corazón, una novela corta bastante agradable, la autora nos ofrece una historia con una extensión que permite profundizar en la trama y en los personajes y detallar el romance de la pareja protagonista hasta hacernos caer rendidos ante la evidencia de que son perfectos el uno para el otro.

Liza y Michael se conocen de una forma poco decorosa: él la encuentra borracha y sin conocimiento en unos rosales. De esta forma tan poco convencional comienza la relación entre un aparente médico rural y una viuda de alta sociedad en apuros financieros que tendrán que sortear diferentes obstáculos hasta alcanzar la felicidad.

Desde las primeras páginas la autora se esfuerza en perfilar a Liza, la protagonista femenina, como una mujer poco habitual, hecha a sí misma, consciente de sus defectos y virtudes, segura de sí misma y fuerte. Liza no entra dentro del perfil habitual y eso me gusta; se trata de un personaje diferente, a quien con el paso de las páginas comprendes mejor y que se va ganado tu cariño. Su inteligencia, agudeza y sinceridad son una mezcla explosiva que conquistará a Michael. El protagonista masculino de esta historia también es más de lo que aparenta. No se trata de un simple y aburrido médico local, sino que en realidad es el hermano de un duque, dirige un hospital y se entiende muy bien con las damas. Entre ellos surgirá una atracción inmediata que irá de lo físico a lo intelectual, comprenderán poco a poco las similitudes que existen entre ambos y, sobre todo, lo compatibles que llegan a ser. Ambos sobrepasan las etiquetas que la sociedad se ha encargado de otorgarles, pero no se trata solo de eso, ellos también prejuzgan al otro, para después darse cuenta de que, en muchas ocasiones, lo mejor de nosotros mismos está oculto.

Creo que la autora ha hecho un gran trabajo con esta historia. Ha sabido darle siempre lo que necesitaba, respetando sus tiempos, construyendo carismáticos personajes a los que permite evolucionar, creando un romance que se basa en los pequeños detalles y evoluciona de una manera lenta, ofreciendo una sensualidad inocente en la que, por ejemplo, la intuición de una cadera a través de la tela de un vestido aparece como algo excitante. Se trata de una historia lenta y pausada, con un argumento muy claro y pequeños detalles que la enriquecen. No hay trampa ni cartón, la autora no inventa nada nuevo, pero lo sabe contar muy bien, con un estilo detallado y cuidado capaz de seducir al lector.
Aquel verano ha sido una lectura muy agradable, una historia bien construida, que va de menos a más, con un romance intenso, pausado y detallado y unos personajes que tienen mucho que ofrecer.

Reseña: Pérfido corazón

17 enero 2015

Meredith Duran/ R. Histórico/ Cisne
Spence St. John, vizconde de Ripton, ha viajado por medio mundo para tratar de detener a su primo Charles, un escurridizo estafador que se está gastando la fortuna familiar haciéndose pasar por él. Las últimas pistas le llevan a una isla griega pero, como ya empieza a ser costumbre, Spence acaba con las manos vacías... Sin embargo, en esta ocasión da con una persona que podría conducirle a él. Al menos eso cree. Amanda Thomas, una joven inglesa de origen humilde, afirma ser la prometida del falso vizconde. No cabe duda de que Charles la ha engañado, pero ¿eso la convierte en víctima? ¿O es una cómplice ciega de rencor? Sea como sea, esta dulce e irresistible criatura es la única pista que Ripton tiene, y la convence para que le ayude. Ambos se embarcan en una travesía que les lleva de los rincones más idílicos del Mediterráneo a Inglaterra.
A Meredith Duran ciento ochenta y cinco páginas le son suficientes para crear una historia que tiene los ingredientes necesarios para enganchar a cualquier lectora de novela romántica. Una extensión tan breve tiene sus limitaciones, por supuesto, pero la autora las ha logrado sortear con estilo, ofreciendo al lector una historia muy completa: rica en emoción y aventura, ágil, entretenida y bien escrita.

La desafortunada Amanda se encuentra en una situación límite: ha sido abandonada por su prometido, un supuesto vizconde, ha perdido su horrible empleo y se encuentra perdida en su país desconocido sin medios para volver a casa. Al acercarse al hotel de su prometido en busca de razones que expliquen su repentina desaparición, Amanda se topa con el verdadero vizconde de Ripton, quien no duda en acusarla de ladrona y embustera. Spence St. John arrastrará a Amanda en una larga travesía por Europa para capturar al impostor, y en medio de ese viaje las cosas cambiarán entre el noble y la secretaria.

Pérfido corazón no tiene nada nuevo, pero logra enganchar y funciona. Lo empecé y no lo solté hasta llegar a la última página. Meredith Duran ha elegido una pareja muy compatible que brinda agradables momentos al lector. Los enfrentamientos entre ellos son constantes y sus batallas dialécticas me han parecido ingeniosas y divertidas. El vizconde juzga a la ligera a Amana, pero poco a poco irá dándose cuenta de que la joven no encaja en el papel que él le había asignado. Todo este proceso me ha parecido una delicia, lo mismo que la evolución de sus sentimientos. La delicadeza, la inocencia y el coraje de Amana casan a la perfección con la arrogancia de Spence. Sin saberlo, ella le da todo lo que necesita: apoyo, respeto, honestidad, lealtad... En un mundo hipócrita que espera demasiado de él, familia incluida, Spence encuentra en Amana una brisa ligera, un remanso de paz. Y ella en él encuentra todo lo que siempre había buscado, alguien que la cuide y aporte, y más: un hombre que la ama y la ofrece una pasión desconocida.

La autora tiene un estilo muy personal, es elegante y comedida, cuida los detalles de su historia de una forma discreta y nos ofrece un romance muy dulce, pero no azucarado en exceso. Toda la trama se centra en los personajes y su historia, los diferentes países por los que la pareja pasa son un simple telón de fondo (aunque sirven para dar rienda suelta a los sueños de Amanda y para unir más a la pareja).

Pérfido corazón es una historia sencilla, tierna y agradable, romántica al estilo clásico, muy entretenia y amable.