Mostrando entradas con la etiqueta Serie Amantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Serie Amantes. Mostrar todas las entradas

Reseña: La amante secreta

20 julio 2013

La amante secreta
Autora: Mary Balogh              Género: R. Histórico
Editorial: Plaza & Janés         Serie: 3º- Amantes
Lady Angelina Dudley espera en una posada a que su hermano, el duque de Tresham, la recoja para escoltarla hasta Londres, donde será presentada en sociedad. Edward Ailsbury también viaja a Londres para asumir sus obligaciones como nuevo conde de Heyward, y al vislumbrar a aquella joven tan bella queda impresionado. Cuando aparece el notorio lord Windrow e intenta propasarse con ella, Edward interviene sin dudarlo.

Este será el primero de una serie de encuentros entre Angelina y Edward, pues la familia de él, empeñada en buscarle esposa, ha decidido que ella es la candidata ideal. Angelina, por su parte, cree haber encontrado en este caballero decoroso y formal el complemento perfecto a su propia naturaleza impetuosa. Pero Edward siempre había dado por sentado que se casaría con Eunice, su amiga de la infancia. Convencida de que no puede aceptar una propuesta de matrimonio impulsada solo por el deber y de que Edward está enamorado Eunice, Angelina decide intervenir para que se case con su amiga... Sin embargo, un beso robado despierta algo poderoso e insospechado, y las cosas se complicarán todavía más. De pronto aparecerá el amor donde nadie lo espera.
Con esta nueva historia de seducción, escándalo y malos entendidos, y con el suntuoso trasfondo de la alta sociedad inglesa del siglo XIX, Mary Balogh cierra la trilogía «Amantes», y nos vuelve a brindar unos momentos inolvidables.
Angeline Dudley va a ser presentada en sociedad tardíamente (el luto por la muerte de su madre y un posterior accidente le impidieron hacerlo antes) y espera que a partir de ese momento su vida cambie, está cansada de vivir en el campo, rodeada de institutrices y lacayos. Angeline ha acordado encontrarse con su hermano, el duque de Tresham, en una posada, para que él la acompañe a Londres. Debido a su impaciencia, Angeline no esperará a su hermano en su habitación, sino en la taberna de la posada, algo totalmente indecoroso y que le hará meterse en un buen lío. Pero, afortunadamente, el correcto conde de Heyward, Edward Ailsbury, estará allí para sacarla del atolladero. A partir de ese momento, comenzarán los encuentros y desencuentros de la pareja en Londres.

La amante secreta es el último libro de la trilogía Amantes, aunque cronológicamente sería el primero pues cuando se narran las historias de sus hermanos (Más que una amante y Amante de nadie) ella ya lleva años felizmente casada. La novela es agradable, bonita y entretenida, de corte clásico, llena de enredos, malos entendidos y romance.

Angeline se ha ganado mi corazón. Es una mujer abierta, soñadora, parlanchina, encantadora, dulce e inocente. Siente una curiosidad innata por todo, se sorprende por todo aquello que descubre, desea vivir y, sobre todo, ser feliz y amada. Ha llevado una vida un tanto recluida y solitaria, sus padres no ejercieron bien su papel y sus hermanos, aunque siempre la han querido mucho, han emprendido sus propios caminos, lo que la ha hecho pasar toda su vida recluida en Acton Park, con institutrices que no comprendían su carácter impetuoso ni su falta de interés por lo que pretendían inculcarle. Es un personaje que se sale de lo habitual, que conquista por esa mezcla exquisita de inocencia e ímpetu, y que depara momentos muy graciosos por su dudoso gusto para la ropa, pero también momentos tiernos, pues al revelar su historia deja al descubierto sus heridas y temores.

Edward fue el hijo menor y como tal, no heredó el título nobiliario hasta la muerte de su hermano, Maurice, con quien mantuvo una relación un tanto ambivalente. Como nuevo Conde de Heyward, se ve obligado a trasladarse a Londres para incorporarse a la Cámara de los lores y asistir a eventos sociales, en los que deberá seleccionar esposa. Edward es el ejemplo de la caballerosidad y la rectitud, un hombre serio, formal, cabal, amigo de las normas y de las actividades intelectuales. Otros le ven como un estirado y un pomposo que se cree superior a los demás en su intento de ser perfecto. Para mí, Edward es algo obtuso, está tan convencido del cauce que tiene que tomar su vida, que no deja espacio para la improvisación, la libertad y el placer, al menos, hasta que Angeline aparezca en su vida. Es cierto que como personaje resulta menos atractivo y carismático que ella, pero me ha gustado porque es el complemento perfecto para Angeline.

Angeline se enamora de Edward la primera vez que le ve. Permitidme quejarme sobre este asunto: ¿amor a primera vista? ¿de verdad? Este supuesto enamoramiento lo atribuyo al tipo de vida que Angeline ha llevado y al modelo de hombre que desea, y que, casualmente, ve todos sus deseos cumplidos en Edward. Pero si Angeline se siente atraída por él desde el primer momento y busca despertar ese mismo deseo en él, o, al menos, lograr que sea feliz, Edward se resiste al tímido intento de conquista, Angelina no es la mujer que él quiere en su vida, su carácter es completamente opuesto al suyo, lo mismo que sus aspiraciones y su comportamiento. La relación entre ellos se desarrolla con calma, pues tienen que sortear un buen número de obstáculos y malos entendidos.

En esta ocasión los personajes secundarios tienen su importancia para la novela, sobre todo Eunice Goddard, con quien Edward pretende casarse y a quien conoce de toda la vida; pero no me puedo olvidar de Jocelyn, el duque de Tresham (Más que una amante), Ferdinand (Amante de nadie), la prima Rosalie, que ayudará mucho a Angeline en su primera temporada, y Lord Windrow, que tendrá su propia historia de amor.

La novela tiene un buen ritmo, pero me la esperaba un algo más divertida debido al carácter de Angeline y también esperaba una mayor intervención de los hermanos. El estilo de la autora es sencillo y ágil y destaca en la contextualización, donde logra una buena atmósfera, llevando al lector a bailes, reuniones sociales, moda, normas…

La trilogía Amantes tiene el sello inconfundible de Mary Balogh: personajes carismáticos, romances apasionados, un contexto logrado y tramas que, aunque resultan sencillas, logran entretener y emocionar.

Reseña: Más que una amante

26 junio 2013

Más que una amante 
Autora: Mary Balogh            Género: R. Histórico
Editorial: Cisne                    Serie: 1º- Amantes

El duque de Tresham, el soltero más cotizado y escurridizo de la sociedad, debe batirse de madrugada por haber mancillado la reputación de una doncella. Pero la repentina aparición de Jane Ingleby, empleada de una sombrerería, provoca que el duque reciba un disparo en la pierna.

Cuando Jane es despedida de su trabajo por haber llegado tarde, decide acudir a Tresham y pedirle que escriba a su jefa y le explique los hechos para recuperar su empleo. Pero él, seducido por su extraordinaria belleza e intrigado por su desparpajo, le propone que sea su enfermera hasta que esté mejor. Jane, que oculta un peligroso pasado, acepta y se instala en la mansión.

Mientras crece la atracción entre el aristócrata y la modesta dependienta, Jane vislumbra un corazón de insospechada nobleza tras esa fachada arrogante. Incluso cuando los oscuros secretos de los que huye amenazan con salir a la luz, la joven comprende que el mayor peligro de todos es la pasión que le incita a arriesgarlo todo por un mes con un caballero que parece no creer en el amor...
Leí a Mary Balogh hace unos años y, no sé muy bien por qué, deje de acercarme a sus libros. Este año volví a adentrarme en sus letras y la experiencia ha sido muy buena, reconfortante incluso. No es una autora que brille especialmente por sus tramas, que son clásicas, pero logra darles un toque especial, crear relaciones emocionantes. Más que una amante mantiene la esencia de la autora, cuenta con una historia sencilla, con un contexto típico de Regencia, pero brilla gracias a sus protagonistas, que mantienen una relación que a mí me ha conquistado desde el primer momento.

Jane va de camino a su trabajo cuando al pasar por Hyde Park presencia los instantes previos a un duelo. No duda en detener semejante locura, pero con su intervención logrará que Jocelyn, duque de Tresham, salga herido y que, además, ella sea despedida de su empleo por llegar tarde. Pero como su supervivencia depende de su trabajo, Jane acude a casa del duque, que le ofrecerá un empleo como su enfermera, con un buen sueldo y un buen lugar donde alojarse. Jocelyn, rabioso por tener que guardar cama durante tres semanas, se dedicará a molestar a Jane, a provocarla para poder discutir con ella y hacer que las horas pasen más rápidamente. Pero en el transcurso de las semanas, ambos comenzarán a ver al otros con diferentes ojos.

La fuerza de esta historia reside en sus protagonistas, Jane y Jocelyn. Ambos muy buen construidos, con un perfil muy interesante y más complejos de lo que puede parecer a simple vista. Jane no es como el resto de las mujeres, posee una lengua afilada, la ironía y el ingenio son sus principales armas y no se deja mangonear por nadie. Es una mujer fuerte, luchadora, que tiene claro la difícil situación en la que se encuentra. Es también bondadosa y sensible, una parte que nos dejar ver menos, pero que ahí está. Y luego tenemos a Jocelyn, que en los primeros capítulos es imposible que despierte la simpatía de nadie con su comportamiento arrogante y clasista. Es un hombre poderoso, acostumbrado a salirse siempre con la suya, tiene una fama que le precede (sus criados le temen por su mal carácter y la sociedad se regodea con sus escándalos) y se ha convertido en un hombre cínico y hastiado de todo en general. Parece difícil que un personaje como este pueda caer bien al lector, pero poco a poco lo consigue, a medida que vas viendo que oculta tras esa espinosa coraza. Eso sí, nunca perderá su esencia.

La relación entre la pareja está marcada por sus tiras y afloja, los encontronazos entre ambos son constantes y duran hasta el mismo final de la historia. El lector ve como sus sentimientos van aflorando con calma, pues la autora da tiempo a la pareja, y como lo que empezó siendo una relación estrictamente laboral pasa a convertirse en algo mucho más personal y especial. Hay momentos de tensión, otros divertidos y algunos en los que impera la calma. Mary Balogh ha permitido que la relación entre ambos madurase, no se ha precipitado al desarrollarla, lo que me ha permitido disfrutarla con calma.

Otro de los elementos que más me ha gustado del libro han sido sus personajes secundarios, entre los que destaco a los hermanos de Jocelyn, lady Angeline y lord Ferdinand (al que ya os presenté en Amante de nadie). Tengo muchas ganas de leer la historia de Angeline, que tendremos disponible a partir de julio, y es que en este libro me ha dejado con la miel en los labios. Es una mujer peculiar, algo neurótica, contradictoria, parlanchina y con un gusto más que dudoso para la ropa y los complementos.

El estilo de la autora es sencillo y se apoya tanto en la narración como en los diálogos (una de las partes más interesantes de la historia, con esa constante lucha de ingenio entre Jane y Jocelyn por tener la última palabra). Mary Balogh sabe crear un muy buen ambiente y no necesita grandes descripciones para meternos de lleno en la época en la que la historia está ambientada.
Mary Balogh no decepciona y con la trilogía Amantes logra enganchar al lector por la fuerza y el carisma de sus personajes.

Reseña: Amante de nadie

26 abril 2013

Amante de nadie
Autora: Mary Balogh                   Género: R. Histórico
Editorial: Plaza & Janés               Serie: 2º Amantes
Viola Thornhill jamás se hubiera imaginado lo acertada que llegaría a ser la predicción de aquella gitana: «Cuidado con un desconocido alto y moreno...». Viola creía haber encontrado la paz en Pinewood Manor, la casa que le legó el difunto conde de Bamber porque confiaba en ella y creía que merecía otra oportunidad. Pero Lord Ferdinand Dudley ha viajado al pueblo con el propósito de tomar posesión de esa misma casa, que le ganó a las cartas al joven conde de Bamber.

Ni Ferdinand ni Viola están dispuestos a renunciar a lo que consideran suyo, y se embarcan en una convivencia que les deparará muchas sorpresas. Poco a poco surge algo entre ellos: Lord Dudley queda fascinado con Viola, que también se siente atraída por él, pero sabe que no puede hacerse ilusiones.

Cuando aparece el conde de Tresham, hermano de Ferdinand, no tardará en reconocer a Viola y desvelar su escandaloso pasado. Y ella, ante la posibilidad de perder la casa y la nueva vida que ha construido allí, decide valerse de su mejor arma para desafiar a Ferdinand...

Llevaba tiempo sin leer nada de Mary Balogh. Me había desencantado de la autora sin saber muy bien las razones, así que después de tanto tiempo me animé a probar algo suyo de nuevo, y el resultado final ha sido más que satisfactorio. Comencé la novela sin expectativas, las primeras parecían indicar que se iba a tratar de una novela sencilla y agradable, pero según fui avanzando en la trama y descubrí el secreto de Viola, la protagonista, mi opinión cambió bastante.

Lord Ferdinand ha  ganado en una partida de cartas Pinewood Manor, una propiedad que según le dijeron está en muy malas condiciones. Decide comprobarlo por él mismo y al llegar se lleva una gran sorpresa, no solo porque la propiedad está en muy buen estado y obtiene beneficios, sino porque está habitada por una dama, Viola Thornhill, que afirma ser su legítima dueña, argumentando que la recibió en herencia de alguien muy querido. Se producirá un abierto enfrentamiento entre ambos personajes, que consideran que la propiedad es suya y no del otro, y no están dispuestos a ceder. Tales enfrentamientos irán de la mano de la creciente atracción que sienten, y serán bastante divertidos.

Atendiendo al ambiente la novela, podría dividirse en dos partes: una, la primera, en la que se respira un ambiente relajado y divertido, donde los protagonistas se enfrentan, pero parece más bien un juego (ella le hace la vida imposible, confabula en su contra con los vecinos, y él como respuesta da rienda suelta a su infinito encanto), y una segunda parte en la que el ambiente se espesa, se descubren secretos del pasado y los protagonistas, principalmente ella, comienzan a sufrir. Ambas partes están bien desarrolladas y en sintonía, y son de gran ayuda para conocer a los protagonistas.

─Vaya, lord Ferdinand ─dijo─, ¿está pensando en aprovecharse de mí después de todo? ¿Debo correr hacia mi dormitorio? En ese caso, agradezco llevarle algo de ventaja.
Era muy deslenguada. Ya se había percatado de eso.
─Señorita, si quisiera atraparla, le aseguro que no llegaría usted ni al primer rellano de la escalera ─le advirtió.
Ella lo miró con una sonrisa dulce.

La relación entre Viola y Ferdinand resulta más complicada de lo que parece. Tiene momentos muy dulces y tiernos, pero también tristes y dolorosos. En todo momento me ha parecido una historia creíble y bien desarrollada, no he sentido que se forzasen o se precipitasen los acontecimientos.

Ferdinand no es el típico protagonista de novela romántica. Tiene sus cosas, por supuesto, pero destaca por ser dulce, amable, cariñoso y por tener un muy buen carácter. Viola es bastante más complicada. Al principio aparece como una inocente y sencilla dama que lleva una vida tranquila en el campo, pero cuando su pasado sale a la luz conocemos que hay detrás de esa coraza que se ha creado. He entendido su dolor y sus miedos, aunque debo reconocer que a veces me ha sacado de quicio con sus negativas.


La prosa de la autora es sencilla, pero tiene algo especial que consigue meterte de en la historia, que tiene un buen ritmo y se lee casi de una sentada. Toca ciertos temas que invitan a la reflexión y en varias ocasiones ha logrado emocionarme.