Beautiful player. Un seductor irresistible
Autora: Christina Lauren Género: R. Erótico
Editorial: Random Serie: 3º- Beautiful Bastard
Hanna llega a Nueva York para trabajar en un respetado laboratorio. Tiene veinticinco años y se ha pasado la vida estudiando para construir su brillante futuro profesional. Se podría decir que es una rata de biblioteca, ensimismada en la ciencia y sus estudios. Como es de esperar, no tiene vida social Nueva York es el lugar perfecto para encerrarse aún más en su torre de marfil.
Su hermano, Jensen, está muy preocupado y quiere ayudarla para que se relacione con más gente. Por suerte, Will Summer, uno de sus mejores amigos, está trabajando en Manhattan y las cosas le van muy bien. Le pide que introduzca a Ziggy, así es como siempre han llamado a su hermana pequeña, en su círculo de amistades. Will acepta a regañadientes. No le apetece tener que cargar con aquella mocosa empollona a quien recuerda vagamente, pero lo hace por Jensen. Hanna tampoco está demasiado conforme. Recuerda a Will como un chulo engreído, un ligón sinvergüenza, un mujeriego sin escrúpulos... en definitiva un donjuan de poca monta que nunca la impresionó.
No podrían ser más distintos, pero poco a poco se irán descubriendo mutuamente y entablarán una relación muy especial.
Beautiful
Player. Un seductor irresistible o como meterte de lleno en una novela
romántica contemporánea y erótica divertida, descarada, traviesa, entretenida, sincera,
sencilla y fresca. ¡Qué bien me lo he pasado leyéndola! Y cómo ha
volado el tiempo, casi sin darme cuenta me había terminado esta novela, que se convierte en adictiva y que te lees
en pocas horas, completamente sumergido en una historia que no innova en planteamiento, pero que tiene personalidad propia, que sabe enganchar
al lector y ofrecerle algo atractivo.
La historia de adolescente que se enamora del mejor
amigo de su hermano, bastante mayor que ella y todo un don juan, no es nueva –pero
a mí me atrae igual, que le vamos a hacer–. Lo diferente aquí está en la forma
en la que las autoras abordan el después de la pareja, cuando años después, él
convertido en un empresario de éxito, un poco más serie que en su etapa
juvenil, y ella transformada en una estudiante obsesionada con sus responsabilidades,
se reencuentran y comienzan a fraguar una relación que pasa de la amistad a una
bestial atracción y a algo más. Las
autoras han optado por darle un toque divertido a la historia, dejando de
lado los dramas e invirtiendo ciertos aspectos de los roles de los personajes.
Han diseñado una historia ideal para pasarlo bien, en la que hay mucho sexo,
pero también buen humor y en la que, sobre todo, han respetado el tiempo de la
pareja.
Me ha
parecido fantástica la forma en la que se ha desarrollado la relación entre
Will y Hanna. Su amistad es sincera, divertida y auténtica, no hay
cortapisas entre ellos, ni ganas de quedar bien, de aparentar. Que va, lo suyo
es sinceridad pura, sobre todo por parte de ella, que carece de filtro mental y
le suelta cualquier pregunta o reflexión a Will que el chico, aparentemente
pasado de rosca, se queda con la boca abierta. No son solo la gran química y
los tiras y aflojas que entre ellos existen, es esa conexión tan especial, que
se cimienta en la amistad, y que las autoras han sabido transmitir tan bien. Su
relación sigue una progresión natural, disfrutas cada paso del camino, te puede
la anticipación en ciertos momentos y en otros pones los ojos en blanco ante la
estupidez de los personajes. En definitiva, no te deja indiferente y te atrapa por
completo.
La novela es ágil y tiene un estilo sencillo y directo. Destacan los
intercambios entre los protagonistas, divertidos, sinceros, realistas y
chispeantes, capaces de hacerte soltar un carcajada. Las reacciones genuinas
de ambos personajes son un deleite para el lector, y la naturalidad con la que
se tratan los temas de índole sexual dan lugar a comentarios y malos entendidos
bastante divertidos. Y para coronar el pastel están las refrescantes
apariciones de los protagonistas de los anteriores libros Bennet y Chloe
(Beautiful bastard) y Sara y Max (Beautiful stranger), que nos dejan ver
cómo les van las cosas, hacen piña y se inmiscuyen sin vergüenza en la vida de Hanna, pero sobre
todo en la de Will. Todos sus puntos fuertes enmascaran algunas debilidades,
como el forzado motivo por el que la pareja se reencuentra o su ceguera para
dar el paso definitivo en su relación, pero lo cierto es que te lo pasas tan
bien leyendo la historia, que lo pasas por alto.
Beautiful
Player es una novela fresca, divertida, sencilla y descarada que
sabe combinar a la perfección la parte erótica con la romántica. Cuenta con unos
buenos protagonistas y con una trama que a pesar de no ser novedosa, está muy
bien aprovechada.