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Reseña: El rey, J. R. Ward

02 febrero 2016

J. R. Ward · 12º- Hermandad de la Daga Negra · R. Paranormal · Manderley

Cuando me inicié en el mundo de la novela romántica, J.R. Ward y su saga La Hermandad de la Daga Negra me abrieron las puertas al romance paranormal, ¡y de qué manera! Es por eso que le tengo tanto cariño a esta saga, a pesar de ser consciente de que se está alargando demasiado y de que hay libros muy flojos. Pero esto no ha evitado que esperase El rey con ilusión. Wrath y Beth son una de mis parejas preferidas y saber que en este libro iban a buscar un bebé era algo que no me quería perder.
Larga vida al rey...
Después de haberle dado la espalda al trono durante siglos, Wrath, hijo de Wrath, finalmente asumió el cargo de su padre con la ayuda de su amada compañera. Pero la corona pronto le empieza a pesar. Mientras la guerra con la Sociedad Restrictiva prosigue con furia y la amenaza de la Pandilla de Bastardos se hace cada vez más real, Wrath se ve obligado a tomar decisiones que pondrán todo -y a todos- en peligro.
Beth Randall creía que sabía a lo que se exponía cuando se unió al último vampiro de sangre pura del planeta. No iba a ser un camino fácil. Pero cuando decide que quiere un hijo no está preparada para la respuesta de Wrath, ni para la distancia que se abre entre ellos.
La pregunta ahora es: ¿triunfará el amor o se impondrá el deber de la herencia?
Como viene siendo habitual en la autora, nos encontramos con un libro que no se centra en una sola pareja. Wrath y Beth comparten protagonismo con Trez y Selena, Assail y Sola y Xcor y Layla. Puedo decir desde ya que todas las parejas me han gustado, pero la formada por Xcor y Layla ha sabido conquistarme, estoy deseando leer su libro (aunque por lo que he podido saber no será ninguno de los dos siguientes). Empecemos por el rey y su consorte. Wrath y Beth llevan tiempo unidos y, lamentablemente, las cosas entre ellos no marchan tan bien como al principio, Wrath es profundamente infeliz, además de perder por completo la visión, ha tenido que abandonar su faceta como guerrero para asumir su legado: es el rey de la raza y no puede jugarse la vida en oscuros callejones matando restrictores. Su trabajo le oprime y le satura, no dispone de tiempo para nada más, siente que se está volviendo loco y, además, está abandonando a su shellan. Por su parte, Beth desea tener un hijo y está tratando de adelantar su periodo de fertilidad sin haberlo consultado con su marido, aunque sabe que Wrath no desea tener descendencia. Como podéis imaginar, los problemas están servidos.  Tanto Warth como Beth han cambiado mucho en estos años; el cuento feliz que sera su relación ha quedado atrás, se ha visto sepultado por sus nuevas responsabilidades. De ambos, Wrath es el que más ha cambiado, creo que ha perdido un poco de chispa y, personalmente, he echado en falta su faceta de guerrero, que fuera un pelín más salvaje. En cuanto a las otras parejas no quiero contaros nada, creo que la gracia está en que seáis vosotros mismos los que descubráis lo que nos tiene preparado la autora. Solo puedo decir que cada pareja me ha parecido especial y ha sabido captar mi interés.

El romance de estas parejas comparte protagonismo con la Pandilla de Bastardos, que sigue intentando usurpar el trono, y con el abierto ataque de la Glymera contra el Rey. De nuevo, los restrictores se quedan en un lugar demasiado secundario y la Hermandad como tal aparece muy poco. De lo que sí averiguamos mucho es del pasado de Wrath, más concretamente de la historia de amor de sus padres y de cómo tuvieron que hacer frente a quienes querían acabar con ellos.

La historia tiene un ritmo ágil y está narrado con el característico estilo de Ward, es decir, grandes dosis de ironía y sentido del humor. No cuesta pasar páginas y el reencuentro con viejos conocidos sigue siendo, como siempre, un auténtico placer. Hay todo tipo de momentos, desde escenas de alocada pasión, fuertes discusiones, momentos de máxima desolación y estallidos de felicidad. La novela se disfruta, te lo pasa bien leyéndola y no es hasta el final, una vez concluida la historia, cuando te das cuenta de ciertos detalles.

Soy una fiel seguidora de Ward y no me pierdo sus libros. Esta saga es especial para mí, ya lo he dicho, pero eso no evita que me de cuenta de que hay cosas que no funcionan demasiado bien. En El rey la autora no avanza casi nada en la trama general, da demasiadas vueltas a hechos que ya conocemos y vuelve a centrar la atención en la pareja con la que comenzó su saga. ¿Por qué no ha optado por colocar en el centro de la novela a una pareja cuya historia de amor al completo no conociésemos? Y ya puestos, ¿por qué no ha metido en acción un verdadero enemigo a la altura de la Hermandad? Puede que sea fan de esta saga y que me lo haya pasado muy bien con esta novela, pero soy consciente de que el libro no aporta demasiado. Está bien para los fans, para aquellos a los que nos gusta recrearnos en el mundo que ha creado la autora, pero podrían haberse aprovechado las casi setencientas páginas mucho mejor.

He terminado El rey con buenas sensaciones. Sé que no es una novela perfecta y que no aporta demasiado a la saga, pero a mí me ha dejado satisfecha. Reencontrarme con Beth y Wrath me ha parecido dulce, las "nuevas" parejas me han dejado con los dientes muy largos y siento que el tiempo invertido en esta lectura ha merecido la pena.

Reseña: Amante despierto

29 septiembre 2015

J. R. Ward/ 3º- Hermandad de la Daga Negra/ R. Paranormal/ Debolsillo

Amante despierto, tercer libro de la Saga La hermandad de la Daga Negra, es unas de las novelas románticas que con más cariño recuerdo. La considero un imprescindible dentro de la literatura romántica, un claro ejemplo de lo que debe ser una novela romántica y, además, un romance paranormal.  Para mí lo tiene todo: amor, emoción, sensibilidad, un protagonista que te roba el corazón, una protagonista capaz de sanar las heridas de su macho, un mundo capaz de atraparte, un elenco de secundarios inmejorable y acción a raudales. La  Saga La hermandad de la Daga Negra es larga e irregular, algunos libros resultan flojos y otros, como este y el primero, sencillamente brillantes. Creo que cualquiera que se inicie en el género o que disfrute de él debería animarse a leer la saga, al menos los primeros libros. Eso sí, es importante leer la saga en orden porque en caso contrario no la entenderéis bien, os perderéis el hilo conductor de los libros y  os encontraréis con spoilers.

La Hermandad de la Daga Negra es una sociedad secreta, conformada por seis vampiros guerreros, encargados de destruir a los Lessers, seres que anteriormente fueron humanos pero ahora carecen de alma y su misión es acabar con la raza de vampiros. En este momento, la Hermandad, entre otros asuntos, está investigando la desaparición de Bella, una aristócrata con la que Zsadist, el hermano con el carácter más violento, explosivo, oscuro y mortal, ha establecido un inesperado y extraño vínculo. El asesino de mujeres, o al menos eso piensa todo el mundo, no descansará hasta liberar a la aristócrata vampira de sangre pura de las manos del demente lesser que la ha secuestrado. Después de eso, ¿qué sucederá entre ellos?

Amante despierto es un libro duro. Zsadist tiene un pasado aterrador que le ha convertido en alguien cruel, despiadado y frío, que huye de cualquier clase de relación e inspira el miedo de hasta sus más allegados. La esclavitud y la violación forman parte de su pasado y han conseguido modelarle hasta convertirle en lo que es hoy. Todo el mundo le teme, pero Bella, una delicada y hermosa vampira, se siente muy atraída por él. Ella no ve la suciedad, la impureza, la crueldad y el odio que hay en él. Para ella Zsadist es alguien magnífico, un regalo de la Virgen Escribana. Zsadist conserva cicatrices, físicas y mentales, de lo que pasó. Es un ser siniestro, atormentado, deformado y dañado, considerado un salvaje, un ser sin conciencia ni alma; pero Bella no se rendirá, explorará esa atracción y llevará a Zsadist al borde del precipicio. El tira y afloja entre ambos es continuo. Bella lucha por acercarse a Zsadist, por demostrarle que le importa, le quiere y le desea, pero Zsadist huye, no concibe que alguien como ella pueda ni siquiera acercarse a alguien como él. Así, Bella destinará gran parte del tiempo a penetrar las barreras del oscuro guerrero, a saber que es lo que le ocurrió y a abrirse paso en su corazón.

Zsadist me ha robado el corazón. Está traumatizado por todo lo que hicieron con él, se desprecia a sí mismo, se da asco y se siente sucio. Tanto es el caso que apenas se alimenta, está prácticamente desnutrido y se priva de cualquier comodidad. Se siente sucio, deshonrado, manchado… no cree que nadie merezca estar junto a él, incluso se lo impide a su hermano, Phury, con quien mantiene una complicada relación. Con Bella conocerá el lado dulce, amable y tierno de la vida. De su mano conocerá lo que significa el tibio y ansioso contacto de una mujer, explorará su propia sexualidad y descubrirá que es capaz de amar. Todo ello mediante un proceso lento y detallado que ha hecho las delicias de esta lectora.

Con el paso de las páginas seremos testigos privilegiados de cómo cambia la relación entre los protagonistas. Zsadist tiene que luchar contra sus instintos: quiere a Bella, la desea más allá de lo que nunca ha querido nada y la considera suya, su hembra, pero al mismo tiempo hace todo lo que puede por alejarse de ella, por echarla de su lado. Desea estar con ella siempre, darle su vena, yacer con ella, alimentarla, protegerla. Lo quiere todo con ella, pero no puede.

Me ha parecido realmente tierno ver cómo Zsadist tiene que averiguar lo que Bella siente y cómo puede ir dándole todo lo que necesita. Él no entiende de sentimiento, carece de habilidades sociales para relacionarse, por tanto tiempo fue tratado como una cosa, sin nada de calor humano, que no sabe desenvolverse en el mundo, a menos que sea en un combate.

Amante despierto es una historia realmente conmovedora. Después de toda una vida de sufrimiento para Zsadist por fin llega alguien para hacerle feliz, Bella, que no cesa en su empeño por acercarse al macho. La de Ward es más que una novela romántica, aunque a mí ha sido la parte que más me ha gustado. Entre sus páginas encontramos grandes dosis de acción, un mundo increíble y unos secundarios que roban el aliento, todo ello narrado con un estilo directo, intenso y personal.