Mostrando entradas con la etiqueta Colleen Hoover. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colleen Hoover. Mostrar todas las entradas

Reseña: Tal vez mañana, Colleen Hoover

06 abril 2016

Colleen Hoover · New adult · Planeta

He leído todo lo que se ha publicado de Colleen Hoover en español y aunque no es una autora que me encante, reconozco que sus historias son resultonas y me hacen pasar un buen rato. Hasta el momento ha sido este título, Tal vez mañana, el que más me ha gustado, he percibido en él un poco más de madurez en el romance, menos drama exagerado y mayor realidad.
A los veintidós años, Sydney lo tiene todo: el novio perfecto, un futuro brillante y un bonito apartamento que comparte con su mejor amiga. Pero todo cambia el día en que Ridge, su misterioso y atractivo vecino músico, le advierte que su novio la engaña con su mejor amiga y Sydney debe decidir qué hacer con su vida. Sólo con lo puesto y sin recursos, Ridge la acoge en su casa y no deja de sorprenderla. Sydney vibra cuando él toca sus hermosas melodías y, aunque el corazón de Ridge está ocupado, él no puede ignorar que ha encontrado a su musa. Cuando finalmente se den cuenta de que se necesitan, entenderán que los sentimientos no pueden traicionar al corazón.
Como es habitual en la autora, nos encontramos con la historia de una joven que está comenzando una parte fundamental de su vida. Todo se desmorona para Sydney cuando descubre que su mejor amiga y su novio la están engañando. Arrasada por el dolor y cegada por las lágrimas, huye de su casa, se encuentra en la calle sin un sitio al que ir y acaba siendo rescatada por uno de sus vecinos, un músico buenorro y atento, Ridge, que le ofrece su piso. Entre ellos surge una profunda y sincera amistad, comparten el amor por la música y como pareja artística, comenzarán a componer juntos, son un éxito. Pero entre ellos no puede haber nada más, Ridge está muy enamorado de su novia, Maggie, y Sydney acaba de salir de una relación. Aunque nieguen lo evidente, entre ellos comienza a surgir algo bonito y especial.

Sin duda, lo que más me ha gustado de esta historia es la conexión entre Sydney  y Ridge. Me he creído su amistad, he sido testigo de cómo la convivencia y la afinidad han hecho que los sentimientos entre ellos se transformen hasta llegar al amor y he sido testigo del dolor que han experimentado para no herir a los demás. Al contrario de lo que pasa en casi todas las novelas, aquí la otra, la novia, Maggie, no es una bruja, resulta ser una chica encantadora, generosa y comprensiva. Y esto no hace más que poner las cosas difíciles al lector. Si ella hubiera sido mala, hubiera sido más sencillo, nos habría dado motivos claros para decirle a Ridge que la dejara y se fuera con Sydney. Pero aquí la señora Hoover decide ponérselo más complicado el lector: pone a su protagonista en la tesitura de sentir algo por dos chicas, de amar a una y sentir x por otra, de no querer hacer daño a nadie, de ser fiel a sus principios y, aún así, provocar mucho dolor. A ver, no es un gran drama, no os equivoquéis, pero sí una situación enfocada de una forma más madura y compleja de lo que esperaba de la autora.

Lo que no me ha gustado demasiado ha sido el carácter de Sydney. Su poca madurez, esos rasgos tan juveniles y su marcada inseguridad me han sacado de quicio. En más de una ocasión la he tildado de boba. Menos mal que está Ridge para compensar la situación. Y es que este chico es amor puro, tierno y amable, dulce y mono a más no poder.

En resumen, Tal vez mañana no es un novelón, pero si una buena lectura para pasar unas horas entretenidas. Entre sus páginas vamos a encontrar pasión por la música, los dramas de una chica que está madurando y el nacimiento de un amor dulce. Sé que a mucha gente la novela le ha llegado al corazón, no ha sido mi caso, pero en cualquier caso lo recomiendo si te gustan este tipo de historias.

Reseña: Hopeless. Tocando el cielo

05 noviembre 2013

Hopeless. Tocando el cielo
Autora: Colleen Hoover           Género: Young Adult
ISBN: 9788490326244            Editorial: Debolsillo
En ocasiones, conocer la verdad resulta más doloroso que creer las mentiras.

Eso es lo que la joven Sky descubre cuando su camino se cruza con el de Dean Holder, un chico conflictivo que tiene la irritante habilidad de despertarle emociones que ni siquiera comprende. Es capaz de aterrorizarla, y al mismo tiempo cautivarla, con una simple mirada o un roce apenas perceptible. Sky comienza a darse cuenta de que Dean atesora una importante pieza de su pasado; un pasado oculto, turbulento y borroso. Pero él no es consciente de que tiene la clave para desvelar un secreto que les unirá de un modo que jamás habrían imaginado.
Ternura, romanticismo, dulzura y drama, mucho drama. Así podría resumir Hopeless. Tocando el cielo, una novela que parece haber tocado el corazón de medio mundo y que a mí me recomendó con mucha pasión Lorena. La novela tiene muchos tópicos, la misma sinopsis los saca a relucir, pero eso no evita que disfrutes de su lectura, y, al menos en mi caso, agradezco toparme con una historia de estas de vez en cuando. Sí, me gustan las historias de primeros amores, tonteos, dudas, hormonas, malos entendidos… con el instituto como telón de fondo. Encuentro estas lecturas divertidas, amenas y tiernas. Hopeless cumple con todo lo dicho anteriormente, es una novela que entretiene, que te hace lanzar más de un suspiro y que, además, contiene una parte dramática importante y con mucho calado.

El primer amor nunca se olvida, o al menos eso es lo que dicen. Probablemente esta idea provenga de historias de amor tan preciosas como las de Holder y Sky. Ella es un bicho raro, se ha educado en casa, no tiene televisión, teléfono móvil ni ordenador, y su círculo de amistades es reducidísimo –tanto que se limita a su mejor amiga, Six–. En el otro lado tenemos a Holder, el chico malo, expulsado del instituto por dar una paliza a un compañero, un incomprendido. Sky y Holder coinciden en el supermercado y ahí surge la chispa, pero las cosas no son fáciles, ella es demasiado lista como para rendirse ante sus alocadas hormonas adolescentes y él parece tener un trastorno de personalidad que no da buena espina a nuestra chica. ¿Demasidos tópicos? Puede, pero la verdad es que la autora hace un buen trabajo en este aspecto, y ofrece al lector una historia intensa y tierna que hace que re revoloteen furiosas mariposas en la tripa.

Si lo que buscáis es conocer un primer amor intenso, divertido, profundo y una pizca irreal, Hopeless es vuestra opción. La historia derrocha dulzura –ideal para romanticonas como yo–, la atracción entre los personajes se expresa de una forma muy natural (lo mismo que la evolución de su relación), hay momentos de todo tipo entre ellos, aunque abundan el coqueteo y la diversión –los mensajes de texto que se mandan me han robado muchas sonrisas–. El suyo es un amor muy adolescente, pero, con el paso de las páginas madura y se convierte en algo más profundo y duradero.

Además de las escenas de instituto, los momentos divertidos causados por la desconexión tecnológica a la que Sky se ha visto sometida y la  carga romántica de la trama, el drama tiene una presencia fundamental en la historia. Aquí tengo que reconocer que la autora se ha esmerado poco en ocultar la historia del pasado de Sky, desde el comienzo adivinas qué es lo que le ocurrió a la protagonista, y solo te resta ya completar las piezas del puzzle –algunas de las cuales encajan de una forma un tanto rebuscada– y eso hace que el final pierda intensidad. Otro de los aspectos que menos me ha gustado es la forma en la que la autora ha tratado los recuerdos de la infancia de Sky, no me parece posible que un niño recuerde con semejante precisión tal cantidad de detalles.

Tanto Holder como Sky me han gustado como personajes. Él es un auténtico cielo, apasionado, intenso en sus reacciones y emociones, comprensivo, paciente, dulce, generoso, divertido, maduro… y paro aquí porque la lista podría extenderse muchísimo más. De Sky me han gustado su madurez y valentía; es cierto que a veces le flaquean las fuerzas, pero siempre tiene carácter y no cae en las banalidades propias de cualquier adolescente.

Romanticismo, intensidad y mucho drama.