Inferno
Autor: Dan Brown Género: Narrativa
Editorial: Planeta ISBN: 978-84-08-11417-8En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la Historia: el Infierno de Dante.
Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.
Dan Brown me conquistó años atrás con Ángeles y demonios y consiguió hacerme una fiel lectora suya con El código Da Vinci. Espero siempre con ganas las novelas del autor porque, aunque para muchos no gozan de calidad narrativa, a mí me enganchan y me hacen pasar muy buenos ratos. Quizá por su tremendo éxito, se han alzado tantas voces en su contra, y, por ende, hacia sus lectores. Está claro que para gustos hay colores, pero lo que no se puede poner en duda es la capacidad del autor para crear tramas bien armadas que se nutren de temas de máximo interés. El Símbolo perdido, el último libro del autor, me decepcionó a pesar de que me gustó (pero que estaba lejos del nivel de sus mejores libros), por eso esperaba con incertidumbre Inferno.
La novela arranca con un esquema diferente al de las anteriores entregas. En esta ocasión, Robert Langdon se despierta en un hospital de Florencia sin recodar cómo ha llegado allí ni que le ha ocurrido durante los dos últimos días. En ese hospital se encontrará con Sienna Brooks, una médica que esconde más de un secreto y que le será imprescindible para su supervivencia. Poco más os puedo contar de la trama, no quiero soltaros ningún spoiler y estropearos la lectura.
La trama está bien pensada y dosificada, se van ofreciendo pistas y no se desvelan misterios demasiado deprisa, sino que a medida que vamos avanzando todo parece hacerse más complejo. Al romperse el esquema de siempre, la acción aparece antes, aunque he de reconocer que los inicios del libro me han resultado algo lentos y me costó engancharme. Como siempre los enigmas, conspiraciones y giros narrativos, que te pillan desprevenido, constituyen el núcleo de la novela. En esta ocasión, dejamos la religión de lado y serán el arte (pintura y arquitectura), la ingeniería genética, la ciencia y la simbología los principales ingredientes de la historia. Me han gustado las cuestiones finales que ha planteado el autor, y que relacionan la ciencia con la moral.
La novela arranca con un esquema diferente al de las anteriores entregas. En esta ocasión, Robert Langdon se despierta en un hospital de Florencia sin recodar cómo ha llegado allí ni que le ha ocurrido durante los dos últimos días. En ese hospital se encontrará con Sienna Brooks, una médica que esconde más de un secreto y que le será imprescindible para su supervivencia. Poco más os puedo contar de la trama, no quiero soltaros ningún spoiler y estropearos la lectura.
La trama está bien pensada y dosificada, se van ofreciendo pistas y no se desvelan misterios demasiado deprisa, sino que a medida que vamos avanzando todo parece hacerse más complejo. Al romperse el esquema de siempre, la acción aparece antes, aunque he de reconocer que los inicios del libro me han resultado algo lentos y me costó engancharme. Como siempre los enigmas, conspiraciones y giros narrativos, que te pillan desprevenido, constituyen el núcleo de la novela. En esta ocasión, dejamos la religión de lado y serán el arte (pintura y arquitectura), la ingeniería genética, la ciencia y la simbología los principales ingredientes de la historia. Me han gustado las cuestiones finales que ha planteado el autor, y que relacionan la ciencia con la moral.
El resulta ritmo ágil y la novela consigue enganchar con constantes escenas de acción y enigmas. Dan Brown no tiene un estilo especialmente elaborado, sino más bien sencillo, y construye la historia basándose en los mismos ingredientes que tan bien le han funcionado hasta ahora. En cuanto a los personajes, Robert Langdon sigue siendo en parte un enigma para el lector. No conocemos nada de su vida privada (salvo que está soltero y sin hijos por decisión propia) y solo nos deja ver una parte suya, relacionada con su mundo laboral y “aventurero”. Robert es un tipo inteligente y agudo, que en esta ocasión se enfrenta a una situación que le hace más vulnerable que nunca. Como siempre, el profesor norteamericano aparece acompañado por una mujer que le ayuda a resolver el enigma, Sienna Brooks, cuyo perfil me ha parecido muy interesante, bastante más que el del profesor. Es un personaje tan interesante y con tantas posibilidades que creo que se le debería de haber dado más protagonismo (creo que podría haber eclipsado a Robert).
Otro de los puntos fuertes de la novela es su gran contextualización, muy rica a nivel artístico (con constantes referencias a Infierno de Dante Alighieri). Las ciudades en las que se desarrolla la trama, Florencia, Venecia y Estambul, están bien descritas y sus peculiaridades son fundamentales para la historia.
Otro de los puntos fuertes de la novela es su gran contextualización, muy rica a nivel artístico (con constantes referencias a Infierno de Dante Alighieri). Las ciudades en las que se desarrolla la trama, Florencia, Venecia y Estambul, están bien descritas y sus peculiaridades son fundamentales para la historia.
Inferno es una novela con el sello de autor: aventuras a contrarreloj con el arte e Italia como telón de fondo.